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REGLA DIEZ (Continuación)

LA FUNDACION DE LA JERARQUIA

 

     [e273] [i374] Las diversas energías que actúan sobre el ser humano y producen su desenvolvimiento, constituyen su campo de experiencia. Estas dos palabras - desenvolvimiento y experiencia - debieran estar siempre vinculadas, porque de una deriva la otra. Mientras persiste el sometimiento a la experiencia en el mundo de la forma, tiene lugar un desenvolvimiento paralelo de la conciencia. Debido a que dicho desenvolvimiento origina constantes cambios de comprensión y la consiguiente y constante reorientación hacia un nuevo estado de conciencia, conduce necesariamente a nuevas experiencias - experiencias de nuevos fenómenos, nuevos estados del ser y condiciones dimensionales hasta ahora desconocidas. De allí la frecuente reacción del discípulo al hecho de que no hay aún para él un lugar de paz. La paz fue el objetivo del aspirante atlante. La realización es el objetivo del discípulo ario, el cual nunca puede permanecer estático ni descansar; constantemente se ajusta a nuevas condiciones; continuamente aprende a actuar en ellas, y luego encuentra que desaparecen para dar lugar a nuevas. Esto continúa hasta establecer la conciencia en el Yo, en el Uno. Entonces el iniciado [i375] se conoce a sí mismo como la Unidad observadora, y vigila el fenómeno fantasmagórico de la Vida en la forma.

     Pasa de una sensación de unidad a una de dualidad, y de ahí nuevamente a una unidad más elevada. Primeramente, el Yo se identifica con el aspecto forma, a tal punto que desaparece toda dualidad en la ilusión de que el yo es la forma. Tenemos entonces la forma, constituyendo aparentemente todo lo que existe. A esto le sigue la etapa en que el yo, que internamente mora, empieza a ser consciente de sí mismo como también de la forma; [e274] entonces hablamos en términos del yo superior y el yo inferior, del yo y sus envolturas, del yo y el no-yo. Esta es la etapa dual del aspirante y del discípulo, hasta el momento de entrenarse para la tercera iniciación. Comienza con el conocimiento de que es una entidad espiritual confinada en una forma. Su conciencia, durante un largo período de tiempo, es predominantemente la de la forma. Gradualmente va cambiando - tan paulatinamente que el aspirante aprende la lección de resistencia (hasta el punto de soportar el no-yo), y llega una vida equilibrada en que ninguno de los dos predomina. Esto produce en el hombre un estado de aparente negatividad e inercia, que puede perdurar durante una vida o dos, donde parece que poco realiza en un sentido u otro, pero para el trabajador es una indicación valiosa en su trato con las personas. Luego cambia el punto de equilibrio y desde el ángulo de su influencia, el alma parece dominar, y todo el aspecto de la conciencia comienza a trasladarse al más elevado de los dos aspectos. Sin embargo, persiste aún la dualidad, porque el hombre se identifica unas veces con el alma y otras con su naturaleza forma; en esta etapa se encuentra ahora la mayoría de los discípulos más sinceros. No obstante es "absorbido" poco a poco en el alma, y entra así en relación con todos los aspectos del alma en todas las formas, hasta que un día se da cuenta que sólo existe el alma, entonces sobreviene el estado superior de unidad.

     [i376] Estos puntos deben ser considerados por ser de valor, pues existen escuelas de pensamiento (como la Vedanta y otros grupos de pensadores místicos) que subrayan el aspecto vida y parecen negar la dualidad. Otras escuelas (como la Teosófica, a pesar de negarlo) enseñan la verdad del yo y del no-yo, por eso puede interpretarse en términos de dualidad. Ambas son correctas y se necesitan recíprocamente. Debe recordarse que en el proceso de la manifestación trabajamos, a través de la dualidad, de una unidad relativa a otra, de la siguiente manera:

1.      La unidad de la forma, en que el yo se identifica aparentemente con la forma, y es absorbido en la vida de la forma.

2.      La dualidad, que se traslada y fluctúa entre el yo y la forma, enfocando la conciencia en uno y a veces en otro.

3.      La unidad del alma, donde parece no existir nada más que el alma, y sólo el ser se registra en la conciencia.

     Como se verá, ambas escuelas tienen razón, y el concepto dualista es un paso en el camino de la unión esencial con la Vida Una.

     Debe recordarse que así como para el aspirante o probacionista, el campo de batalla (el kurukshetra) es el plano astral, el [e275] plano mental es el campo de batalla para el discípulo. Allí está su kurukshetra. El aspirante debe aprender a controlar su naturaleza psíquica emocional por el correcto control de la mente, y Krishna trata de subrayarlo cuando entrena a Arjuna para dar el siguiente paso hacia la correcta visión. El discípulo debe llevar adelante esta atención mental, y mediante el correcto uso de la mente lograr una comprensión más elevada, poniendo en actividad un factor aún más elevado, el de la intuición.

     [i377] El aspirante repite en sí mismo el desenvolvimiento racial y desempeña nuevamente el drama racial. Para comprender esto hay que captar ciertos hechos respecto a ese drama y al trabajo de la Jerarquía, y los enumeraré a continuación:

1.      El movimiento de divulgación de la Doctrina Secreta tiene dieciocho millones de años.

2.      Únicamente cuatro de los Divulgadores originales permanecen aún con nosotros. La tarea (impulsora y controladora) está ahora en manos de tres grupos de vidas, si puedo expresarlo así:

a.      Aquellos de nuestra humanidad terrestre que se han capacitado para servir.

b.      Ciertas existencias que han venido de otros esquemas planetarios a nuestro esquema terráqueo.

c.      Un gran número de devas de evolución superhumana.

     Forman, en conjunto, la Jerarquía oculta del planeta; trabajan en tres divisiones principales y en siete grupos, descritos en muchos libros teosóficos y resumidos en el libro Iniciación Humana y Solar.

3.      En las etapas primitivas, esta Jerarquía era conocida por diversos nombres, entre otros se la denominaba el Templo de Íbez.

4.      Consideraremos la fundación del Templo de Íbez. Para hacerlo será necesario tener en cuenta el período del advenimiento a la tierra de la Hermandad Blanca, y el problema inmediato ante Ella; esto involucrará el reconocimiento de ciertos hechos que nunca fueron adecuadamente considerados. Es un hecho reconocido en esoterismo que el advenimiento de la Jerarquía oculta fue para la humanidad de nuestra tierra un acontecimiento épico, y produjo dos cosas:

     La cristalización definida de esa alma grupal denominada hoy cuarto reino o humano.

     [i378] El despertar de la mente o manas, en el hombre animal, en forma triple:

a.      Por la encarnación directa de ciertos miembros de la Hermandad Blanca, que trajeron así los nuevos y necesarios factores, trasmitiéndolos a sus hijos. [e276]

b.      Por la implantación definida de lo que se llama en las Escrituras Esotéricas "la chispa de la mente" en el hombre animal. Esto es simplemente una forma pictórica de representar la creación, por un acto directo, de la necesaria unidad de la mente o mecanismo mental del pensamiento, dentro del cuerpo causal o espiritual.

c.      Por el estímulo gradual de la facultad mental del hombre animal y la continua vitalización del germen latente de la mente, hasta que floreció como mente manifestada.

     Esto abarcó un vasto período de tiempo, y aunque la Hermandad estableció su sede en Shamballa y dirigió sus actividades desde allí, fue necesario, durante la primera subraza de la Raza Raíz Atlante, realizar ciertos esfuerzos para que la evolución de la raza prosiguiera de acuerdo al plan. Los estudiantes de estos misterios deben recordar que si bien se habla de Shamballa como que existe en materia física y ocupa una localidad definida en el espacio, la materia física a que se refiere es etérica; el Señor del Mundo y Sus ayudantes de los grados superiores, ocupan cuerpos formados de materia etérica.

     5. Hace alrededor de diecisiete millones de años (el advenimiento de la Jerarquía y la fundación de Shamballa tuvo lugar hace dieciocho millones y medio de años) se decidió tener en el plano físico denso una organización y sede de los misterios, y un grupo de Adeptos y Chohanes que actuarían en cuerpos físicos densos, y así satisfarían la necesidad de la humanidad que rápidamente estaba despertando. [i379]

     6. El primer puesto de avanzada para la Fraternidad de Shamballa fue el templo original de Íbez, situado en el centro de Sud América, y una de sus ramas, en un período muy posterior, se encontraba en las antiguas instituciones mayas y en la adoración fundamental del Sol, como fuente de vida en los corazones de todos los hombres. Una segunda rama se estableció posteriormente en Asia, y de esta rama los adeptos del Himalaya y del sur de la India, son los representantes, aunque el trabajo ha cambiado materialmente. En el futuro se harán descubrimientos que revelarán la realidad del antiguo tipo de trabajo jerárquico; antiguos archivos y monumentos serán revelados, algunos a flor de tierra y muchos en refugios subterráneos. A medida que se exploran los misterios del Asia Central, en las tierras que se extienden desde Caldea a Babilonia a través del Turquestán hasta Manchuria, incluyendo el desierto de Gobi, está proyectado revelar gran parte de la primitiva historia de los trabajadores de Íbez.

     [e277] Podrá observarse que la palabra Íbez es literalmente una especie de sigla que vela el verdadero nombre del Logos planetario de la Tierra, uno de Cuyos principios se está manifestando en Sanat Kumara, convirtiéndolo así en una encarnación directa del Logos planetario y en una expresión de Su divina conciencia. Estas cuatro letras son las iniciales de los verdaderos nombres de los cuatro Avatares de los cuatro globos de nuestra cadena terrestre, donde encarnaron cuatro de los principios divinos. Las letras I.B.E.Z. no son las verdaderas letras en idioma sensar, si es posible usar expresión tan inexacta de un idioma ideográfico, sino que son sencillamente una deformación europeizada. El verdadero significado sólo se imparte en la cuarta iniciación, cuando es revelada la naturaleza del Logos planetario y se hace un contacto definido con sus cuatro Avatares por medio del trabajo mediador directo de Sanat Kumara.

     7. Diré algo respecto al trabajo de los adeptos de Íbez y Sus misterios; es necesario señalar [i380] que toda la tendencia de Su trabajo fue en cierta manera diferente del de los adeptos de hoy, y necesariamente tuvo que ser así. Su objetivo era estimular el misticismo y el Reino de Dios en el átomo humano. La naturaleza de Su trabajo es sumamente difícil para la comprensión del hombre común de hoy, debido a sus diversos estados de conciencia. Los adeptos de Íbez tuvieron que tratar con una humanidad que estaba en su infancia, cuya polarización era extremadamente inestable y su coordinación muy imperfecta. Había muy poca mentalidad, y los hombres eran casi totalmente astrales, funcionando en el plano astral aún más conscientemente que en el físico, y parte de la tarea de estos adeptos primitivos, que trabajaban bajo las instrucciones de Shamballa, fue desarrollar los centros de energía de la unidad humana, estimular el cerebro y hacerlo plenamente autoconsciente en el plano físico. Su objetivo fue lograr la comprensión del reino de Dios interno, y (en el entrenamiento de Sus discípulos) se le dio poca importancia al hecho de alcanzar el conocimiento de Dios en la naturaleza y en otras unidades. En esos días fue necesario emplear métodos más definidamente físicos que los permitidos hoy, empleándose estos métodos de estímulo físico y enseñándose las leyes de energía, tal como actúa a través de los distintos centros, hasta el momento en que se efectuó otro gran cambio en los métodos jerárquicos; entonces se cerró la puerta entre el reino animal y el humano y se abrió el portal de la iniciación. También se consideró en esa época, que el hombre estaba suficientemente autocentrado e individualizado como para permitir un cambio drástico en el método y en la práctica. Todo esto tomó un vasto [e278] período de tiempo, habiéndonos llegado los resabios de las primitivas prácticas del Templo en las degradadas enseñanzas fálicas, en la magia tántrica y en las prácticas de hatha yoga. A la infantil humanidad lemuriana y a los primitivos atlantes, hubo que enseñarles [i381] estas prácticas utilizando símbolos y métodos que hoy nos parecerían burdos, imposibles y de tal índole, que la raza debería haberlos trascendido hace millones de años.

     8. En el momento de abrir el portal de la iniciación, hace varios millones de años, la Logia decidió dos cosas:

     Que la individualización debía cesar hasta que el hombre coordinara, no sólo los cuerpos físico y astral y pensara conscientemente por sí mismo, sino hasta que trascendiera también el físico y el astral. Cuando llegue a ser consciente del grupo, entonces se abrirá nuevamente el portal al reino de la autoconciencia.

     Que el sendero del misticismo debía conducir oportunamente al sendero oculto; que debían formularse planes para impartir las enseñanzas, y que era necesario organizar los misterios que revelarían la naturaleza de Dios en todo lo que se ve, y no únicamente en el hombre. Al hombre había que enseñarle que como individuo constituye parte de un todo mayor y que sus intereses deben subordinarse a los del grupo. Las enseñanzas fueron reorganizadas lentamente, y el plan de estudios ampliado; paulatinamente la gente se fue capacitando y se desarrollaron los misterios, hasta que llegamos a las maravillosas Escuelas de los Misterios de Caldea, Egipto, Grecia y muchas otras.

     9. Tres cosas podrán mencionarse:

a.      El punto de evolución, relativamente inferior, de muchos hombres y su natural polarización física.

b.      El trabajo de los adeptos negros y de quienes siguen el sendero de la izquierda. Cuando los adeptos de Íbez (también con instrucciones de los Maestros de Shamballa) empezaron a recluirse en los Templos, siendo así los misterios más difíciles de alcanzar, y a trabajar contra los abusos y las deformaciones, muchos de los que habían sido hasta entonces Sus seguidores más íntimos, poseedores de gran poder y conocimientos, lucharon contra Ellos, y ahí tenemos una de las causas de la aparición de la [i382] magia blanca y de la negra, y una de las razones que hizo considerar necesarias las aguas purificadoras del diluvio.

c.      Las poderosas formas mentales construidas en los primitivos misterios de Íbez las cuales (especialmente [e279] en América) aún no han sido destruidas. Este gigantesco "Morador en el Umbral" de todos los verdaderos Misterios, tiene que ser destruido antes de que el aspirante pueda seguir su camino.

     10. El trabajo realizado por los adeptos de Íbez y los misterios de su templo, aún persisten y lo están llevando a cabo los maestros y adeptos encarnados físicamente en todas partes del mundo. Enseñan el significado de la psiquis, el ego o alma, y de la unidad humana, para que el hombre pueda en realidad ser lo que es, un Dios que camina sobre la tierra, cuya naturaleza inferior (física, astral y mental) está completamente controlada por el alma o aspecto amor, no sólo teóricamente sino de hecho y en verdad.

     Cuando esto suceda, el cuerpo físico ya no ejercerá atracción para el hombre real, la naturaleza emotiva y el cuerpo de deseos ya no lo desviarán, tampoco la mente excluirá lo verdadero y espiritual, sino que ese Dios utilizará los tres cuerpos como vehículos para servir a la raza. Entonces el reino humano será trascendido y el hombre pasará al reino espiritual, donde recibirá otras lecciones, así como la humanidad infantil, cuando salió del reino animal, fue entrenada por los instructores de Íbez y se le enseñó sus funciones y trabajo.

     En los días atlantes, la meta que la Jerarquía de Instructores fijó para Sí Misma, fue despertar en el hombre la naturaleza amor, como paso hacia el despertar del centro cardíaco. Para efectuarlo, los Instructores de esa época Se enfocaron (deliberada e intencionalmente) en el centro cardíaco y eligieron trabajar totalmente a través de dicho centro, subordinando a la necesidad del momento Su equipo y [i383] las energías mentales que podían utilizar. Mantuvieron pasiva Su fuerza mental al entrenar a los iniciados, hasta llegado el momento de la tercera iniciación. En nuestra raza, la condición es a la inversa. La Jerarquía trabaja completamente en niveles mentales, aunque basa todo esfuerzo sobre realizaciones pasadas, en conexión con el centro cardíaco. Por lo tanto, hasta la tercera iniciación, los discípulos deben tratar de trabajar totalmente con energía mental, a fin de controlarla, dominarla y emplearla. Su tentativa está entonces concentrada en trasmitir (desde niveles egoicos) el aspecto voluntad del alma. Dicha voluntad debe imponerse a la personalidad hasta llegar a ser ésta el autómata del alma. De este modo controla la intuición, y las energías del plano intuitivo o búdico, empiezan a hacer su impacto sobre la naturaleza forma, la personalidad. Previo a este período de control intuitivo, pasan muchas vidas donde la intuición comienza a desempeñar su parte y el estudiante a aprender el significado de la iluminación. Sin [e280] embargo, hasta después de la tercera iniciación, el factor dominante es la mente iluminada y no la pura percepción intuitiva o razón pura. Después de esta gran iniciación, que marca una transición definitiva de la conciencia forma, el iniciado puede actuar a voluntad en el plano de la intuición y la mente es constantemente relegada a segundo plano, hasta constituir parte del mecanismo instintivo - parte integrante de la naturaleza subconsciente instintiva, como lo es la naturaleza instintiva que el psicólogo materialista tanto acentúa. La percepción intuitiva, la visión pura, el conocimiento directo y la capacidad de utilizar las energías no diferenciadas de la Mente Universal, son las principales características de los adeptos arios. Empleo las palabras "no diferenciadas" en el sentido de estar liberadas de la multiplicidad; se encontrará que ciertas distinciones esenciales subsisten aún. La voluntad del alma, respecto a esa alma que ocupa [i384] su lugar en uno de los siete rayos, es reemplazada por la voluntad del Todo.

     Estas palabras significan muy poco, o a lo sumo sólo tienen una significación teórica para los estudiantes de este grupo. Cuando digo que la voluntad trasmitida por medio de la mente controlada está encarnada en siete tipos de energía, para los cuales existen los correspondientes tipos humanos, sin duda dirán que está claro y no es muy difícil de captar. Pero, ¿lo comprenden realmente? ¡Siete tipos de energía y siete tipos de mentalidades que responden y dependen de los siete tipos de rayo! En esta afirmación observamos las diferenciaciones del aspecto alma, tal como lo capta la mente. Éstas son las siete diferenciaciones que reemplazan a las múltiples diferencias dentro de las cuales se clasifica la forma. No obstante, son distinciones y diferenciaciones, y mantienen su aferramiento sobre el hombre hasta la tercera iniciación. Es impulsado por ellas a ciertas actividades principales y tendencias de la vida, de acuerdo a su rayo específico. Éstas son distinciones mentales. Todas las almas en el plano mental adoptan las formas de los Ángeles solares, de los divinos hijos de la mente. Por eso tenemos esos agrupamientos, y de allí el enfoque de las energías a través de las cuales se realiza el Plan de las edades, a través de sus siete sectores principales.

     En una etapa posterior, cuando se efectúen ciertas grandes transiciones de conciencia y se pierda el aferramiento a la forma, aun estas divisiones desaparecerán y se percibirá el plan como un todo, se conocerá la Vida en su unicidad esencial, y el vocablo mónada empezará a tener alguna verdadera significación.

     Los estudiantes deben recordar siempre que todas las distinciones y categorías son producciones mentales debidas a las modificaciones del principio pensante y al control de la forma [e281] por la energía mental. Como el Pensador central del Universo actúa mediante el poder del [i385] pensamiento, el problema de superar estas distinciones y diferenciaciones es casi imposible, hasta que el aspirante quede bajo el completo control del segundo aspecto de la divinidad y ya no lo domine el tercer aspecto o materia. Pero hasta la tercera iniciación, aún el segundo aspecto (el del amor) implica dualidad, porque es inherente al amor mismo. Aún allí siempre existe el que ama y lo amado, el que desea y lo deseado, el que busca y lo buscado. Sólo cuando el primer aspecto, el de la vida energetizadora (que arrastra todas las formas y dualidades a una gran síntesis), sea percibido en la tercera iniciación, las palabras que he dictado impartirán algún significado o conocimiento práctico.

     Simplificaremos las cosas, si es posible, con tres exposiciones claras, resumiendo el trabajo que realiza el discípulo mientras lucha con las energías del mundo mental y las domina:

     1. El trabajo en el plano mental produce la comprensión de la dualidad. El discípulo trata de combinar y mezclar conscientemente al alma y su vehículo. Procura fusionarlos en una unidad. Aspira a comprender que, aquí y ahora, son UNO. La unificación del yo y del no-yo es su objetivo. Da el primer paso en este sentido cuando deja de identificarse con la forma, y reconoce (durante este período de transición) que es una dualidad.

     2. Cuando la mente es empleada correctamente, llega entonces a registrar dos tipos de energía, o dos aspectos de la manifestación de la Vida una. Registra e interpreta el mundo de fenómenos; registra e interpreta el mundo de las almas; es sensible a los tres mundos de la evolución humana, y se hace sensible también al reino del alma. Es el gran principio mediador en ese intervalo de reconocimiento dual.

     3. Más tarde, se fusionan y unifican en tal forma el alma y su instrumento, que desaparece la dualidad, y el alma reconoce [i386] ser todo lo que es, lo que ha sido y lo que será.

     Hay un curioso y antiguo cántico atlante en desuso, que en esos remotos tiempos era entonado por el iniciado al recibir la tercera iniciación - iniciación culminante de ese período. La traducción de los símbolos en que fue escrito exige la pérdida de ritmo y poder, y dice:

     "Estoy entre los Cielos y la Tierra. Visualizo a Dios, veo las formas que Dios adoptó. Odio a ambos. Nada significan para mí, porque a uno no lo puedo alcanzar, y al inferior de los dos, ya no lo amo.

     "Estoy atormentado. Al espacio y su Vida no los puedo conocer, y por eso no los deseo. Conozco demasiado al tiempo y a sus millares de formas. Pendiente estoy, suspendido entre ambos, sin anhelar al uno ni al otro.

     [e282] "Dios habla desde su elevado Cielo. Se produce un cambio. Oigo con atento oído y, escuchando, vuelvo la cabeza. Aquello que es visualizado, y aunque visualizado no lo puedo alcanzar, está más cerca de mi corazón. Los antiguos anhelos retornan nuevamente y, sin embargo, se extinguen. Las viejas cadenas se rompen con estruendo. Me precipito hacia adelante.

     "Millares de voces hablan y detienen mi camino. El estruendo de los sonidos de la Tierra excluye la voz de Dios. Doy la espalda a mi sendero de progreso, y visualizo nuevamente los placeres terrenales, carnales y paternales, disfrutados durante largo tiempo. Pierdo la visión de todo lo eterno. La voz de Dios desaparece.

     "Estoy nuevamente atormentado, pero sólo por breve tiempo. Hacia atrás y hacia adelante se desliza mi pequeño yo, así como el ave se remonta al cielo y vuelve a posarse en el árbol. Pero Dios, en Su elevado lugar, sobrevive a la avecilla. Así sé que Dios será el vencedor, y más tarde mantendrá esclavizados a mí y a mi mente.

     "Escuchen el jubiloso himno de alegría que entono; el trabajo está terminado. Ya no oigo más los llamados de la tierra, salvo aquella vocecilla de todas las almas ocultas dentro de las formas externas, pues son como yo, y con ellas - estoy unificado.

     "La voz de Dios resuena clara y, en sus tonos y subtonos, las vocecillas de las insignificantes formas disminuyen y se desvanecen. Moro dentro de un mundo de unidad. Sé que todas las almas son una.

     "Soy elevado por la Vida universal y en mi trayectoria por el [i387] camino progresivo - el camino de Dios - veo desaparecer todas las energías inferiores. Soy el Uno, Yo, Dios. Soy la forma en que se mezclan todas ellas. Soy el alma en la cual todas las almas se fusionan. Soy la Vida, y en esa Vida, todas las diminutas vidas permanecen".

     Estas palabras entonadas en las antiguas fórmulas y con notas peculiares y seleccionadas, eran sumamente poderosas y producían resultados definidos en ciertas ceremonias antiguas que han desaparecido hace mucho.

     A las tres breves afirmaciones anteriores podríamos agregar una cuarta, y es:

     4. Cuando la sustancia mental o chitta, es llevada a la actividad por las ideas abstractas (los pensamientos encarnados de la mente divina, trasportando la energía de su creador y, por lo tanto, la causa de efectos fenoménicos en los tres mundos), y cuando a esto se le agrega la comprensión divina y la captación sintética de la voluntad y el propósito de Dios, entonces se unifican los tres aspectos de la mente, que ya fueron tratados con anterioridad y se denominan:

     1. Sustancia mental o chitta.
     2. Mente abstracta.
     3. Intuición o razón pura.

     [e283] Tienen que ser unificadas en la conciencia del aspirante. Cuando esto ocurre, el discípulo ha construido el puente (el antakarana) que une:

     1. La tríada espiritual.
     2. El cuerpo causal.
     3. La personalidad.

     Al efectuarse esto, el cuerpo egoico ha servido su propósito, el Ángel solar ha realizado su trabajo y ya no es necesaria la forma para la existencia, según la comprendemos y utilizamos como medio de experiencia. El hombre entra en la conciencia de la Mónada, el UNO. El cuerpo causal [i388] se desintegra; la personalidad se desvanece, y la ilusión termina. Ésta es la consumación del Gran Trabajo, y otro Hijo de Dios ha entrado en el hogar del Padre. Probablemente salga de allí para ir al mundo de los fenómenos y trabajar con el Plan, pero no necesitará someterse a los procesos de la manifestación como lo hace la humanidad. Entonces puede construir su cuerpo de expresión para el trabajo, y trabajar con energías y a través de ellas, según lo exige el Plan. Analicen estas últimas palabras, porque contienen la clave de la manifestación.

     El estudio de las energías presentadas a nuestra atención, cuando estudiamos esta regla, nos ha llevado a la consideración de:

     La energía de la Personalidad, que emana de:

     a. El hombre coordinado.
     b. Seres humanos dominadores.
     c. Grupos tales como:
          1. La Jerarquía de Adeptos.
          2. El Grupo de Místicos de la nueva era, que se está integrando.

     Esta consideración es importante, porque dicho grupo de místicos adquiere cada año mayor potencia.

     Las Energías planetarias, que emanan de:

     a. Los siete planetas.
     b. La Tierra.
     c. La Luna.

     Sólo pueden considerarse algunas cosas respecto a esta sección sobre energía y a la siguiente, porque constituyen una serie de Instrucciones para el aspirante y no un tratado sobre energía.

     Energías solares, que emanan de:

     a. El sol físico.
     b. Fuentes cósmicas.

     [e284] Al reflexionar sobre estas energías debe recordarse que llegan a través o, mejor dicho, [i389] constituyen los cuerpos de ciertas vidas denominadas devas, en sus grupos mayores y menores y por lo tanto trabajamos continuamente dentro de los cuerpos de las vidas, influenciándolas. A quienes han estudiado Tratado sobre Fuego Cósmico les será de valor tener en cuenta los siguientes datos informativos:

     1. Los tipos inferiores de devas o constructores, en el sendero evolutivo, son los de color violeta; les siguen los de color verde, finalmente los devas blancos. Todos dominados por un cuarto grupo especial. Controlan los procesos exotéricos de la existencia en el plano físico.

     2. No debe olvidarse, sin embargo, que en una escala inferior de la evolución, existen otros grupos de vidas erróneamente llamados devas, que trabajan en obediencia a la ley, controlados por entidades superiores. Hay, por ejemplo, formas más densas de vida gaseosa, denominadas frecuentemente salamandras, los elementales del fuego, controlados directamente por el Señor Agni, el señor del plano mental, y el elemento fuego en esta era mental se va introduciendo en el mecanismo de la vida como no había sucedido hasta ahora. Si se eliminaran los productos controlados por el calor, nuestra civilización se detendría; llegarían a paralizarse todos los medios de trasporte y los sistemas de alumbrado, y se inutilizarían todas las industrias. Fundamentalmente estas vidas ígneas se encuentran también en todo lo que arde, en el calor que sustenta a toda forma de vida en la tierra y produce el florecimiento de todas las cosas vivientes.

     3. De acuerdo a la Ley de Correspondencias el plano mental tiene su analogía en el tercer subplano del plano físico, en el cual está entrando ahora la ciencia. Lo que denominamos civilización científica constituye para la mente la principal expresión en el mundo material.

     4. Agni rige en el plano mental y análogamente en el tercer subplano de los planos etéricos. [i390] Es el Señor del quinto plano o mental, contando de arriba abajo, si debemos emplear estos términos como simbolismos. Durante este ciclo mundial, predomina la influencia de Agni, aunque Indra, el Señor del nivel búdico o intuitivo, ejerce un sutil control que continuamente se acrecienta. Toda la humanidad se esfuerza por alcanzar el cuarto plano de unión entre los tres planos superiores y los tres inferiores, pero el plano de la mente o del fuego, es el más importante en la actualidad.

     5. Sería conveniente recordar aquí, que así como en [e285] determinadas encarnaciones los hombres están enfocados o polarizados en diferentes cuerpos - a veces en el astral y otras en el mental - también en esta época podría deducirse que nuestro Logos planetario está enfocado en Su cuerpo mental. Como se ha dicho, Él está esforzándose para recibir la cuarta iniciación cósmica, lo cual nos permite recibir la cuarta iniciación, pues nos lleva adelante Consigo, y, en nuestro nivel especial, obtenemos la realización como células de Su cuerpo.

     6. A medida que pasa el tiempo, Indra empezará a controlar, y se inaugurará la era del aire. A medida que se manifiesta el principio búdico y se alcanza la unificación, veremos que dicha era viene a la existencia. Puede verse una corroboración de esto en el gradual dominio del aire por los hombres. En sentido esotérico, todo en el futuro se tornará más liviano, sutilizado y etéreo. Elijo mis palabras cuidadosamente.

     7. La frase "Nuestro Dios es un Fuego consumidor" se refiere principalmente a Agni, el factor controlador de esta era. Los devas del fuego desempeñarán una parte cada vez más importante en todos los procesos de la tierra. A ellos está encomendado el trabajo de inaugurar la nueva era, el nuevo mundo, la nueva civilización y el nuevo continente. La última gran transición fue regida por Varuna.

     8. Agni controla no sólo los fuegos de la tierra y rige el plano mental, sino que está definidamente asociado en [i391] la tarea de despertar el fuego sacro, el kundalini. Observen que la analogía es aplicable aquí. Gran parte de la quinta raza raíz, tal vez tres quintas partes, se halla cerca del sendero de probación, y con la llegada de la nueva era y el advenimiento de Cristo, a su debido tiempo y en su propio lugar (observen con cuanto cuidado expreso esto, pues las afirmaciones dogmáticas en términos de la mente concreta humana no son aconsejables) muchos podrán hacer el esfuerzo extra adecuado que implica recibir la primera iniciación mayor. Comenzarán a pasar del quinto plano al cuarto. El Señor del Fuego realizará su trabajo especial para este ciclo, despertando el fuego kundalini en un gran número de quienes ya están preparados. Esto se iniciará en este siglo y se llevará adelante activamente durante los próximos mil años.

     Más adelante se les podrá enseñar - todo depende de la capacidad de cada uno - métodos de acercamiento a estas fuerzas dominadoras, pero ello llegará subjetivamente y no por medio del trabajo y las fórmulas mágicas. El logro de una elevada vibración producirá automáticamente las correctas condiciones y relaciones.

     [e286] También puntualizaré nuevamente que no perderemos tiempo en complicaciones planetarias ni en la interacción de energías solares, sino que nos ocuparemos de las leyes del vivir práctico espiritual. Trato sólo de presentar unas pocas ideas que se relacionan con la era venidera y que permitirán al hombre avanzar hacia esa gloriosa herencia que le pertenece, y de la cual deben entrar en posesión inevitablemente, de acuerdo a la buena Ley y por la experiencia del renacimiento, a través del cual aprende a dominar y utilizar correctamente la forma.

     Todas las formas, en sí, no son expresiones de la personalidad. Para que merezcan serlo deben estar presentes tres tipos de energía - tres tipos fusionados, mezclados y coordinados en un solo organismo funcionante. Por lo tanto, una personalidad es una mezcla de energía mental, de energía emocional y de fuerza vital, y estas tres están disimuladas, ocultas [i392] o veladas (observen esta terminología), por un cascarón externo o forma de materia físico densa. Esta corteza externa es en sí una forma de energía negativa. El resultado de esta unión de tres energías en forma objetiva, constituye la autoconciencia. Su fusión produce ese sentido de individualidad que justifica el empleo de la palabra "yo", y relaciona todos los acontecimientos a un yo. Donde existe esta entidad central consciente que utiliza la mente, reacciona sensualmente por medio del cuerpo emocional y energetiza al físico denso (mediante el cuerpo vital), entonces tenemos una personalidad. Es la existencia autoconsciente en la forma. Es percibir la identificación en relación con otras identidades, y esto atañe tanto a Dios como al hombre. No obstante es un sentido de identificación que sólo persiste durante el proceso creador y también mientras los aspectos materia y conciencia presentan la eterna dualidad de la naturaleza. Durante el desarrollo evolutivo no existe en las formas subhumanas, pero sí en el reino humano, aunque fusionado en las formas mayores y en las conciencias que llamamos superhumanas, pero negado por ellas.

     La personalidad es ese estado de percepción que tiene su factor condicionador en la materia mental, y puede ser trascendido cuando dicha materia ya no controla. Como la mente individual es parte integrante de la Mente Universal, y como el principio mental es inherente a todas las formas, el sentido de individualidad y de propia percepción será eternamente posible. No obstante, en los estados superiores de conciencia, queda con el tiempo relegado a una posición subalterna. Por ejemplo, Dios puede estar eternamente consciente de esa realidad que constituye el yo, que rige todo el sistema y la interacción solar con otros sistemas, pero la conciencia de la divinidad y la [e287] percepción de la Deidad solar no se ocupan especialmente del yo. Éste - como resultado de anteriores períodos y experiencias mundiales - se halla bajo el umbral de la divina conciencia y [i393] se ha convertido en parte tan integrante de la naturaleza instintiva cósmica como todos los atributos instintivos humanos. El enfoque de la Eterna atención (¡si se me permite tan inadecuada expresión donde las Palabras son casi inútiles!) reside en niveles de conciencia distantes de nuestra captación, tan distantes de nuestra comprensión, como la conciencia de un Maestro de Sabiduría lo está de una hormiga o de un ratón. Por lo tanto, es inútil insistir sobre esto. Debemos alcanzar la realización de la personalidad, registrar o percibir plenamente el yo inmanente; allí reside la utilización de esa personalidad y su eventual sacrificio en bien del grupo, con su consiguiente fusión del yo con el Yo uno y la fusión del alma individual (consciente y voluntariamente) con la superalma.

     "Yo soy", es el clamor de todo ser humano; "Yo soy Ése", es el clamor de toda personalidad consciente de su yo, cuando utiliza su personalidad para expresar la voluntad de la entidad inmanente, la verdadera persona. "Yo soy Ése Yo soy" es el clamor del alma individual al perderse en el todo y alcanzar su unicidad con el alma o el yo de todas las cosas.

     Las características del individuo que comienza a actuar como personalidad, podrían ser enumeradas brevemente; son simples, claras y preeminentemente egoístas. No debe olvidarse que en el camino hacia el yo, el primer paso inevitable es el egoísmo; tampoco que el mayor obstáculo para la personalidad avanzada y altamente evolucionada es el yo, o la prolongación de la actitud egoísta. Por lo tanto, las características y su desarrollo correlativo son:

     1. La facultad de decir yo soy, yo anhelo, yo deseo, yo quiero.

     2. Ser conscientes de que somos el centro de nuestro propio y diminuto universo. "A mi alrededor se mueven los cielos, y las estrellas giran en sus órbitas" es el lema de esta etapa. [i394]

     3. El sentido dramático y la capacidad de visualizarnos como el centro de nuestro medio ambiente.

     4. El sentido de responsabilidad y la aptitud de considerar a los miembros de la familia humana circundante como dependiendo de nosotros.

     5. El sentido de la propia importancia - derivado de lo anterior. Esto se manifiesta como poder e influencia, [e288] cuando existe una entidad real que despierta constantemente detrás de la "persona", y también como engreimiento y jactancia en el ser egoísta y mezquino.

     6. El poder de emplear todas las facultades, a fin de que la mente y el cerebro funcionen en forma sincrónica y la naturaleza emocional quede subordinada, inhibida o controlada. Esto implica el constante desarrollo del poder de utilizar el pensamiento.

     7. La capacidad de llevar una vida coordinada, para que el entero hombre funcione y sea guiado por el propósito (que expresa la energía de la voluntad), por el deseo (que expresa la energía de la naturaleza emocional o psíquica) y por la vitalidad (que alinea el vehículo físico con el propósito y el deseo).

     8. El poder de influir, inducir, guiar y mantener a otros, al alcance del propósito y deseo individuales.

     Cuando se ha alcanzado esta etapa, las tres energías que constituyen la personalidad han sido fusionadas y mezcladas exitosamente y el mecanismo, o instrumento del yo inmanente, es un acerbo utilizable y valioso. El hombre es una personalidad potente y se convierte en centro de un grupo; descubre que es un punto focal para otras vidas, y un individuo magnético e influyente que induce a otros y coordina a las unidades humanas en grupos y organismos. Llega a encabezar organizaciones y partidos, grupos religiosos y políticos y, en algunos casos, naciones. Así vienen a la existencia personalidades dominadoras y se encuentran a sí mismas; así descubren la diferencia [i395] entre el centro de poder, el yo y su equipo, y finalmente adquieren conciencia de la vocación en el verdadero sentido del término.

     Debe observarse que este desarrollo correlativo es paralelo a un crecimiento interno de percepción egoica, si bien el método de expresión de dicho crecimiento depende por lo general del rayo a que pertenece la Entidad espiritual.

     Aquí hay un punto que los aspirantes deben observar cuidadosamente. El significado común de las palabras "crecimiento espiritual" se refiere principalmente al crecimiento de la comprensión religiosa. A un hombre se lo considera espiritual si se interesa por las Escrituras mundiales, si es miembro de Iglesia y si lleva una vida santa. Pero no es ésa la verdadera definición, por no ser suficientemente comprensible. Se ha desarrollado como resultado del impacto producido en el pensar humano y en las terminologías de la era pisciana, mediante la influencia de sexto rayo y la obra de la Iglesia Cristiana - todo muy necesario e inherente al gran plan, pero que (separados de [e289] su eterna contextura) conducen a acentuar exageradamente ciertas expresiones divinas y a pasar por alto otras manifestaciones vitales de la conciencia divina.

     El verdadero significado de las palabras "crecimiento espiritual" es mucho más amplio e incluyente de lo que se manifiesta a través de la literatura religiosa y mística y de las organizaciones que difunden la verdad metafísica. El poder, propósito y voluntad, son cualidades y expresiones divinas y se exteriorizan con igual claridad a través de un Mussolini o de un Papa. En ambos casos el mecanismo de expresión modifica y aminora las cualidades, y sirve de obstáculo. Una potente personalidad puede actuar en cualquier campo de la expresión humana y su trabajo merecer el calificativo de espiritual, si está basado en un idealismo elevado, el mayor bien para el mayor número y el esfuerzo de autosacrificio. [i396] Idealismo, servicio grupal y sacrificio, son características de esas personalidades que se hacen más sensibles al aspecto del alma, cuyas cualidades son conocimiento, amor y sacrificio.

     Por esta razón, en todas las escuelas verdaderamente esotéricas el énfasis es puesto en el móvil. Las personas de fuerte individualidad que están desarrollando la conciencia grupal en alguna vida, inevitablemente se abren camino hacia las escuelas esotéricas y tienen que ser guiados en forma tal que la naturaleza egoica envuelva, subyugue y utilice a la personalidad.

     Las características más destacadas de esas personalidades que aún no están centradas o controladas por el alma, son: dominio, ambición, orgullo y falta de amor al todo, aunque aman frecuentemente a quienes les son necesarios para sí mismos y su comodidad.

     Por lo tanto, en el desarrollo correlativo de la humanidad tenemos las etapas de:

1.      La conciencia animal.

2.      El individuo emotivamente polarizado, egoísta y regido por el deseo.

3.      Las dos etapas anteriores, más una creciente captación intelectual de las condiciones circundantes.

4.      La responsabilidad hacia la familia o amigos.

5.      La ambición y el ansia de ejercer influencia y poder en algún campo de la expresión humana. Esto conduce a un nuevo esfuerzo.

6.      La coordinación del equipo de la personalidad bajo el estímulo anterior.

7.      La influencia ejercida en forma egoísta y a menudo [e290] destructivamente, porque los móviles más elevados aún no se han registrado.

8.      La percepción grupal en constante aumento.

Esto es percibido como:

a.      El campo de oportunidad.

b.      La esfera de servicio. [i397]

c.      El lugar donde el sacrificio en bien de todos llega a ser gloriosamente posible.

     Esta última etapa ubica al hombre en el sendero del discipulado, que incluye, es innecesario decir, el de la primera fase de probación o prueba.

     El problema consiste en descubrir en qué peldaño de la escala y nivel nos encontramos en determinado momento. Detrás de cada ser humano se extiende una larga serie de vidas, y muchos se dirigen ahora a la etapa de la dominante y egoísta expresión de la personalidad, y con plena conciencia se van formando como individuos. Esto para ellos constituye un paso adelante, así como lo es el discipulado para ustedes. Otros ya han formado su personalidad y comienzan a experimentar con la energía que fluye a través de ellos y a reunir a su alrededor a esas personas que vibran en la misma nota, y para quienes tienen que dar un mensaje definido. Esto explica los miles de pequeños grupos que existen y trabajan en el mundo en todos los campos conocidos de la expresión humana. Otros han sobrepasado esa etapa y se están descentralizando de la expresión de la personalidad en los tres mundos de la vida humana, motivados por el aspecto superior de la energía de la personalidad. Ya no trabajan, proyectan, ni luchan, para expresar sus personalidades y hacer un impacto individual en el mundo, tampoco para reunir magnéticamente a su alrededor un grupo de personas que respeten y nutran las fuentes de su orgullo y ambición, haciéndolos influyentes e importantes. Empiezan a ver las cosas bajo una perspectiva más nueva y auténtica. A la luz del Todo se desvanece la luz del pequeño yo, así como la luz inherente a todo átomo del cuerpo se une y queda anulada en la luz del alma, cuando ésta resplandece en toda su gloria.

     Cuando esta etapa de altruismo, servicio y subordinación [i398] al Yo uno y de sacrificio al grupo, llega a ser el objetivo, el hombre ha alcanzado la etapa en que puede ser aceptado en ese grupo de místicos, conocedores mundiales y trabajadores grupales, que es el reflejo de la Jerarquía planetaria en el plano físico.


El Nuevo Grupo de Trabajadores del Mundo

     [e291] A menudo hemos hablado del grupo de conocedores que se va integrando y comienza a actuar en la tierra, aunque separados, eslabonados por un vínculo espiritual interno y no por la organización externa. La Jerarquía planetaria ha existido siempre y, desde tiempos inmemoriales y a través de las épocas, aquellos hijos de los hombres que se han capacitado para el trabajo y han respondido a los requisitos, encontraron su camino en las filas de los que están detrás de la evolución mundial, guiando los destinos de los pequeños.

     Sus grados y obras se conocen sólo en forma teórica, y los nombres de algunos de ellos han sido divulgados entre las masas - a qué precio y sacrificio personal, esas masas nunca lo sabrán. De la Jerarquía de Adeptos no me ocuparé. Libros sobre el tema es fácil conseguir, debiendo ser leídos con las necesarias reservas, en lo que se refiere a interpretaciones simbólicas y al efecto limitador de las palabras.

     Sin embargo, en la tierra tiene lugar un acontecimiento que, a su modo, es tan trascendental e importante como la crisis de la época atlante, cuando se coordinaron los cuerpos físico, vital y astral, y formaron una unidad funcionante. En ese entonces se inició la "yoga de la devoción" o bhakti yoga, para entrenar a los aspirantes de esa época. Una réplica del plano físico (hasta donde era posible) fue organizada por quienes podían trabajar con dedicación, y aprender, mediante el ceremonial y las representaciones pictóricas, algún tipo de actividad que llevaría adelante el trabajo jerárquico en la tierra, constituyendo así una escuela de [i399] entrenamiento para los que más tarde serían admitidos en las filas de la Jerarquía. El resto de este grupo atlante se halla ahora en los modernos movimientos masónicos, y el trabajo de la Jerarquía ha sido así perpetuado en signos y símbolos, preservando en la conciencia de la raza una representación pictórica de una trascendental condición planetaria, desarrollada en la familia humana en esta triple coordinación, pero fue principalmente objetiva. Forma y símbolo, herramienta y mobiliario, templo y tono, oficio y exteriorización, fueron los factores prominentes, velando la verdad y por lo tanto conservando la "forma externa y visible de una realidad interna y espiritual". En esos días sólo se permitía participar en estos misterios y en el trabajo, a quienes sentían dentro de sí mismos el anhelo y el deseo de la mística visión, amaban profundamente y se dedicaban al ideal espiritual. No se exigía poseer mentes activas, y sus poderes espirituales eran prácticamente nulos. Les agradaba y necesitaban [e292] tener autoridad; aprendían mediante el ceremonial; tenían devoción por los Grandes Seres Cuyos nombres y formas se mantenían detrás de los funcionarios de las logias exotéricas. No intervenía la mente. Esto debe ser recordado. Tampoco existían personalidades.

     Hoy el mundo ha llegado a otro gran momento de crisis. No me refiero a las actuales condiciones mundiales, sino al estado de la conciencia humana. La mente ha alcanzado un poder funcionante y las personalidades están coordinadas. Los tres aspectos del hombre se están mezclando; ha sido posible otra formación o precipitación de la Jerarquía de Adeptos. En el plano físico se está integrando - silenciosa, constante y poderosamente - sin organización exotérica alguna, ceremonial o forma externa, un grupo de hombres y mujeres que, finalmente, reemplazará al esfuerzo jerárquico anterior. Sustituirá a todas las iglesias, a todos los grupos y a todas las organizaciones, y [i400] con el tiempo llegará a constituir esa oligarquía de almas selectas que gobernará y guiará al mundo.

     Están siendo extraídos de todas las naciones, pero no son elegidos o reunidos por la alerta Jerarquía, ni por algún Maestro, sino por el poder de responder a la oportunidad, a la oleada y a la nota espiritual. Surgen de todos los grupos, iglesias y partidos y, en consecuencia, serán verdaderamente representativos. No lo hacen por el impulso de la propia ambición y ardid de orgullo, sino mediante el altruismo mismo de su servicio. Encuentran su camino hacia la cumbre en todos los campos del saber humano, no por la vociferación de sus propias ideas, descubrimientos y teorías, sino por ser tan incluyentes en sus perspectivas y tan amplios en su interpretación de la verdad, que ven la mano de Dios en todos los acontecimientos. Ven su impronta en todas las formas y Su nota resuena por todos los canales de comunicación entre la realidad subjetiva y la forma externa objetiva. Pertenecen a todas las razas, hablan todos los idiomas, abrazan todas las religiones, todas las ciencias y todas las filosofías. Sus características son: síntesis, inclusividad, intelectualidad y un excelente desarrollo mental. No profesan ningún credo, salvo el de la Hermandad, basado en la Vida una. No reconocen autoridad alguna, excepto la de sus propias almas, ni ningún Maestro, excepto al grupo que tratan de servir, y a la humanidad a la cual aman profundamente. No erigen barreras a su alrededor, pero los rige una amplia tolerancia, una mentalidad sana y un sentido de proporción. Contemplan el mundo de los hombres con ojos bien abiertos y reconocen a quienes pueden elevar y, como lo hacen los Grandes Seres, elevan, enseñan [e293] y ayudan. Reconocen también a sus superiores y a sus iguales, y se reconocen entre sí cuando se encuentran y trabajan juntos en la tarea de salvar a la humanidad. No importa si difiere su terminología, si varía la interpretación de los símbolos y escrituras o hablan mucho o poco. Ven a los miembros de su grupo en todos los campos - político, científico, religioso [i401] y económico -, les dan la señal de su reconocimiento, tendiéndoles la mano de hermano. Reconocen también a Quienes se hallan más avanzados que ellos en la etapa de la evolución y los denominan Instructores, tratando de aprender de Ellos lo que desean impartir ansiosamente.

     Este grupo es producto del pasado, y a ese pasado voy a referirme, como también a la situación actual, y pronosticaré parcialmente los lineamientos generales que seguirá ese grupo y su futuro trabajo. Puedo asegurarles que este grupo está en formación y constituye un buen augurio para las décadas venideras. Sutil y silenciosamente, está haciendo sentir su presencia, pero su influencia hasta ahora ha sido principalmente subjetiva.

     Comenzaré por el pasado. Alrededor del año 1400, la Jerarquía de Maestros enfrentaba una situación muy difícil. En lo concerniente al trabajo de segundo rayo (que tenía que ver con la enseñanza de la verdad espiritual) sobrevino lo que podría llamarse una total exteriorización de esa verdad. La actividad del primer rayo también había efectuado una intensa diferenciación y cristalización entre las naciones y gobiernos del mundo. Ambas condiciones de ortodoxia concreta y diferencias políticas, persistieron durante muchas generaciones y aún persisten. Existe hoy un análogo estado de cosas, tanto en el mundo de la religión como en el de la política. Esto es verdad, ya se trate de India o América, de China o Alemania, o se estudie la historia del budismo con sus numerosas sectas, el protestantismo con sus miles de grupos militantes o las numerosas escuelas de filosofía en Oriente y Occidente. La situación es universal y la conciencia pública está grandemente dividida, pero este estado de cosas marca la culminación [i402] de un período de separatividad y el fin, antes de muchos siglos, de esta profunda división del pensamiento.

     Después de observar y vigilar esta tendencia durante otro centenar de años, los Hermanos Mayores de la raza, alrededor del año 1500 d. C., convocaron a un cónclave a todos los sectores. Su objetivo fue determinar cómo se podría acelerar el impulso de integración, que constituye esencialmente la nota clave de nuestro orden universal, y qué pasos tendrían que darse para producir esa síntesis y unificación que, en el mundo del pensamiento, hiciera posible la manifestación del propósito de la Vida divina [e294] que trajo todo a la existencia. Cuando el mundo neutral se unifique, el mundo externo entrará en un orden sintético. Aquí debe recordarse que los Maestros piensan en términos más amplios y trabajan en ciclos más extensos del esfuerzo evolutivo. Los Círculos reducidos y temporarios y el insignificante flujo y reflujo de los procesos cósmicos, no ocupan en el primer caso Su atención.

     En dicho cónclave debían hacer tres cosas:

1.      Ver el plan divino en una escala lo más amplia posible, y renovar Sus mentes con esa visión.

2.      Observar qué influencias o energías, estaban disponibles para ser utilizadas en el gran esfuerzo en que Ellos estaban empeñados.

3.      Entrenar a los hombres y mujeres, entonces probacionistas, chelas e iniciados, para poder tener a su debido tiempo un grupo eficiente de ayudantes en quienes confiar en los siglos venideros.

     Respecto a estos aspirantes, Ellos tenían dos problemas:

1.      Evitar el fracaso en mantener la continuidad de conciencia por parte de los discípulos aún más avanzados, fracaso en que hasta los iniciados incurren hoy. [i403]

2.      Los Maestros descubrieron que las mentes y los cerebros de los chelas eran extremadamente insensibles a los contactos superiores, y esto aún perdura. Entonces los chelas poseían, como ahora, aspiración, deseo de servir a la humanidad, devoción y ocasionalmente un equipo mental regular, pero carecían peculiarmente de esa sensibilidad telepática, respuesta instintiva a la vibración jerárquica y liberación del psiquismo inferior, requisitos necesarios para el trabajo intenso e inteligente. Lamentablemente esto todavía es así. La sensibilidad telepática aumenta cada vez más, como resultado de las condiciones mundiales y de la corriente evolutiva, y esto (para quienes trabajan en el plano interno) es un signo muy alentador, aunque el amor por los fenómenos psíquicos y la ignorancia en diferenciar los diversos grados de vibraciones de los trabajadores jerárquicos, todavía obstaculiza grandemente el trabajo.

     Se preguntarán y con todo derecho ¿cuál es este plan? Cuando hablo del plan no me refiero al plan general como es el de la evolución o el de la humanidad, al que aplicamos la frase, desenvolvimiento del alma, casi sin significado. Se dan por sentados ambos aspectos del esquema de nuestro planeta y únicamente son modos, procesos y medios para un fin específico. El [e295] plan, según lo perciben en la actualidad y para el cual trabajan firmemente los Maestros, puede definirse de la manera siguiente: Es la producción de una síntesis subjetiva en la humanidad y de un intercambio telepático que finalmente aniquilará al tiempo. Hará asequible a los hombres todas las realizaciones y conocimientos del pasado, le revelará el verdadero significado de su mente y cerebro, lo convertirá en el amo de ese equipo, por lo tanto lo hará omnipresente y, con el tiempo, le abrirá la puerta a la omnisciencia. Este próximo desarrollo del plan producirá en el hombre una [i404] comprensión - inteligente y cooperativa - del propósito divino, para el cual, Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, ha considerado inteligente llevarlo a la exteriorización. No crean que puedo explicar el plan, tal cual es. No es posible para ningún hombre de grado inferior al de iniciado de tercer grado, vislumbrarlo y mucho menos comprenderlo. El desarrollo del mecanismo, por el cual un discípulo puede estar en relación con Quienes son responsables de llevar a cabo los planes, y la capacidad de conocer (y no sólo percibir tenuemente) ese diminuto aspecto del todo, que constituye el paso inmediato y con el cual es posible colaborar, puede ser logrado por todos los discípulos y deben mantenerlo como meta ante los aspirantes. Con excepción de los discípulos probacionistas, que aún no son lo suficientemente firmes en su esfuerzo, todos pueden esforzarse por alcanzar esa continuidad de conciencia y despertar esa luz interna que, cuando es percibida y empleada inteligentemente, sirve para revelar otros aspectos del plan, especialmente aquel al que puede responder y servir útilmente el conocedor iluminado.

     Lograr esto ha sido el objetivo de todo el entrenamiento impartido durante los últimos 400 años, por lo cual podrán imaginarse la gran paciencia desplegada por los Conocedores de la raza. Trabajan lenta y premeditadamente hacia Su objetivo, sin aparente premura, pero - y aquí reside el interés inmediato de lo que tengo que comunicar - poseen un límite de tiempo, basado en la Ley de Ciclos. Concierne a la actuación de ciertos períodos de oportunidad que lógicamente tienen su límite. Durante dichos períodos actúan provisoriamente fuerzas, influencias y energías, y los Maestros procuran aprovecharlas.

     Mirando hacia el futuro, cuando los Servidores de la raza se reunieron en el cónclave mencionado, se refirieron a la futura entrada de la era acuariana, con sus energías características y sus asombrosas oportunidades. Esto [i405] fue observado, e intentaron preparar al hombre para ese período de más o menos 2.500 años de duración, que, debidamente utilizado, promovería la unificación consciente e inteligente del género humano, [e296] produciendo así la manifestación de lo que prefiero llamar "la hermandad científica", lo opuesto de la acepción sentimental del término, tan prevaleciente hoy.

     En ese entonces Les pareció necesario hacer dos cosas antes de poder utilizar provechosamente las potencias venideras de la era acuariana. Primero, la humanidad debía elevar su conciencia al plano mental; tenía que expandirse para incluir no sólo el mundo de la emoción y del sentimiento, sino también el del intelecto. Era necesario activar las mentes de los hombres en forma amplia y general, y además debía ser elevado todo el nivel de la inteligencia humana. Segundo, era preciso hacer algo para derribar las barreras de la separatividad, el aislamiento y el prejuicio, que mantenían separados a los hombres y que Ellos preveían acrecentarse. Ciclo tras ciclo, se irían encerrando más en sí mismos - satisfacción, exclusión y orgullo racial. El resultado de todo esto conduciría inevitablemente a una amplia separatividad y a la construcción de barreras mundiales entre una nación y otra, entre una raza y otra.

     Esta determinación de los miembros de la Jerarquía de entrenar las mentes de los hombres con mayor rapidez, y la construcción de una unidad más sintética, los llevó a una decisión que involucraba la formación de unidades grupales y trajo la aparición de esos grupos de trabajadores y pensadores que, mediante sus actividades, han regido y moldeado tan ampliamente nuestro mundo durante los últimos tres o cuatro siglos. Por lo tanto, desde la fecha de este cónclave tenemos la inauguración del trabajo grupal específico y definido, claramente delineado, representando cada grupo [i406] algunos aspectos peculiares de la verdad y del conocimiento de la realidad.

     Estos grupos se clasifican generalmente en cuatro sectores principales: cultural, político, religioso y científico. En tiempos más modernos han aparecido, en forma definida, otros tres grupos: filosófico, psicológico y financiero. Lógicamente, los filósofos han estado siempre con nosotros, pero la mayoría eran unidades aisladas que fundaron escuelas caracterizadas por el partidismo y la separatividad. En la actualidad no hay personajes sobresalientes como en el pasado, sino grupos que representan ciertas ideas. Es de profunda importancia que el trabajo de estos siete grupos de pensadores sea reconocido como parte del programa jerárquico destinado a producir cierta situación, a originar determinadas condiciones preliminares y a desempeñar una parte definida en el trabajo de la evolución mundial, en lo que a la humanidad concierne.

     Bajo la influencia de los diferentes rayos que entran y salen de la actividad cíclicamente, aparecieron entonces reducidos [e297] grupos de hombres, desempeñaron su parte en forma grupal, y desaparecieron, a menudo inconscientes de su inherente síntesis y de sus colaboradores. Como podrá verse, si miramos inteligente y retrospectivamente la historia, veremos el trabajo que efectuaron para la raza, y su contribución al progreso del género humano se destaca con toda claridad. No dispongo de tiempo para tratar esta serie de grupos, cada uno custodio de una contribución especial, ni puedo esbozarles el trabajo que efectuaron, o los impulsos subjetivos bajo los cuales trabajaron. Sólo puedo indicar la tendencia de su esfuerzo y permitir que algún esclarecido estudiante de la historia trace el hilo dorado de su trabajo espiritual a medida que se eleva el nivel mental de la raza y se pone al hombre en relación con el mundo en que vivió, abriéndole los ojos no sólo sobre la naturaleza de la materia y de la forma, sino sobre las profundidades recónditas de su propio ser. Debido a sus actividades, tenemos [i407] ahora una humanidad que está estrechamente relacionada, no unificada, pero caracterizada por tres cosas:

1.      Una asombrosa interrelación e intercomunicación, cuyos servidores son la radio, la prensa, el trasporte moderno, el teléfono y el telégrafo.

2.      Una empresa filantrópica universal, y el aumento del sentido de responsabilidad hacia nuestro hermano, totalmente desconocido en el año 1500. Movimientos tales como la Cruz Roja, fundaciones educativas, hospitales y los medios de ayuda económica en todos los países, son sus manifestaciones exotéricas.

3.      Una división de toda la familia humana, consciente o inconsciente, en dos grupos básicos: primero, quienes defienden el antiguo orden de cosas, y son reaccionarios y separativos. Representan nacionalismo separatista, fronteras, servidumbre y servil obediencia; ejemplifican el sectarismo religioso y la dependencia de la autoridad. Están en contra de toda innovación y progreso moderno. Segundo, quienes tienen la visión de un mundo unificado, donde amar a Dios significa amar al prójimo, y los motivos subyacentes en todas las actividades, religiosas, políticas y educativas, se caracterizan por una conciencia mundial y bienestar del todo y no de la parte.

     La unificación a que aspiran las personas que miran hacia el futuro no implica despreocuparse de ninguna de las partes, pero sí cuidar y nutrir a cada una de ellas, a fin de poder contribuir al bienestar de todo el organismo. Implica, por ejemplo, un buen gobierno y un adecuado desarrollo de toda unidad nacional para que pueda desempeñar adecuadamente sus [e298] deberes internacionales, y así formar parte de una hermandad mundial de naciones. [i408] Este concepto no abarca siquiera la formación de un estado mundial, pero sí el desarrollo de una conciencia pública universal que se dé cuenta de la unidad del todo, produciendo la determinación de cada uno para todos y todos para cada uno, según se ha dicho. Sólo así podrá lograrse una síntesis internacional caracterizada por el desinterés político y nacional. Este estado mental universal tampoco implicará la inevitable creación de una religión mundial o universal. Requiere sencillamente el reconocimiento parcial, en tiempo y espacio, de todas las formulaciones de la verdad y de la fe, adecuadas momentáneamente a los temperamentos y condiciones de la época y de la raza. Quienes propician cierto acercamiento especial a la verdad llegarán no obstante a comprender que otros acercamientos, terminologías y métodos de expresión, como también modos de definir a la deidad, pueden ser igualmente correctos y constituir en sí, aspectos de una verdad mayor y más vasta de la que el equipo actual del hombre puede captar y expresar. Los Grandes Seres Mismos apenas vislumbran la realidad y aunque son más conscientes que Sus chelas, de los propósitos más profundos subyacentes, sin embargo, ni Ellos Mismos pueden vislumbrar la meta final. También están obligados a usar en Sus enseñanzas términos tan inadecuados como Realidad Absoluta y Realización final.

     Por eso, durante los últimos tres siglos, ha aparecido un grupo tras otro, que desempeñaron su parte, y hoy cosechamos el beneficio de sus esfuerzos. Por ejemplo, en el grupo cultural, encontramos el surgimiento de los poetas de la era Isabelina, los músicos de Alemania y de la era Victoriana. Además hay grupos de artistas pintores, fundadores de las famosas escuelas que son la gloria de Europa. Dos grupos famosos, uno cultural y otro político, también desempeñaron su parte, trayendo uno el Renacimiento, y el otro la Revolución Francesa. Los efectos de su trabajo todavía [i409] se hacen sentir, porque el movimiento humanista moderno con su énfasis puesto en el pasado, que termina en el presente, y en la búsqueda de las raíces del equipo del hombre, las tendencias primitivas se remontan a la época del Renacimiento. La revolución y la determinación de luchar por los divinos derechos del hombre encuentran su principal influencia e ímpetu originantes en la Revolución Francesa. La sublevación, la formación de partidos políticos, la lucha de clases, tan prevalecientes hoy, y la separación de cada país en grupos políticos antagónicos, si bien siempre ha sido esporádico, se ha hecho universal durante los últimos doscientos años, resultado de la actividad grupal iniciada por los Maestros. Debido a esto, los [e299] hombres han progresado y aprendido a pensar, y aunque pueden pensar erróneamente y emprender experimentos desastrosos, el bien final es inevitable e ineludible. Incomodidades temporarias, depresiones pasajeras, guerra y derramamiento de sangre, penurias y vicios, pueden llevar al irreflexivo, a las profundidades del pesimismo. Pero quienes conocen y sienten la mano guiadora interna de la Jerarquía, son conscientes del sano corazón de la humanidad y del caos actual y, quizás, a causa de esto, surjan aquellos que están capacitados para resolver la situación y son apropiados para la tarea de unificación y síntesis. Este período se ha llamado ocultamente la "era de restauración de lo que fue destruido por la caída". Ha llegado el momento en que las partes separadas puedan unirse y la totalidad elevarse nuevamente a su primitiva perfección

     Los grupos religiosos también han sido muchos - tantos que no sería posible enumerarlos. Tenemos los grupos de místicos católicos que son la gloria de Occidente; existen los protestantes, luteranos, calvinistas y metodistas, los Padres Peregrinos - esos hombres serios y adustos -, los hugonotes y los mártires moravos y millares de sectas modernas de cada grupo. Todos sirvieron su propósito y llevaron al hombre al [i410] punto de sublevación, apartándolo del sometimiento a la autoridad. Por la fuerza de su ejemplo excepcional han impelido al hombre a pensar por sí mismo. Defendieron la libertad y el derecho personal de saber.

     Estos últimos grupos han actuado, en su mayor parte, por influencia de los rayos sexto y segundo. El grupo cultural apareció bajo el cuarto rayo, mientras que el primer rayo estimuló las actividades políticas que produjeron tantos cambios en las naciones. Bajo el impulso de los rayos quinto y tercero, han surgido grupos de investigadores científicos que trabajan con las fuerzas y energías que constituyen la Vida divina, se ocupan de la apariencia externa de Dios, buscando de afuera adentro, demostrando al hombre su esencial unidad con toda la creación y su relación intrínseca y vital con todas las formas de vida. Los nombres de los individuos de cualquier grupo son legión y relativamente sin importancia. Lo que tiene valor es el grupo y su trabajo interrelacionado. Resulta interesante observar que en el grupo científico la unidad subyacente es especialmente notable, porque sus miembros están singularmente libres de sectarismos y rivalidades. No puede decirse lo mismo de los grupos religioso y político.

     En comparación con las naciones y los millones de hombres de la tierra, los grupos moldeadores de los diferentes sectores, son muy pocos. Sus miembros, su contribución al engrandecimiento de la expresión humana y su lugar en el plan, pueden ser [e300] muy fácilmente descritos. Es necesario subrayar el punto de que todos han sido motivados desde el aspecto subjetivo interno de la vida, aparecieron bajo un impulso divino y tienen un trabajo específico que realizar; en las etapas primarias fueron formados por discípulos e iniciados de menor grado; todos han sido guiados paulatinamente en forma subjetiva por sus propias almas, y a su vez han colaborado conscientemente con la Jerarquía de Conocedores. Esto [i411] fue así aunque el individuo mismo haya sido completamente inconsciente del lugar que le correspondió en el grupo y de la misión divina de ese grupo. Recuerden también que no ha habido ni un solo fracaso, aunque muchas veces el individuo ignore el éxito. La característica de estos trabajadores es construir para la posteridad. Lamentablemente, quienes los han seguido fracasaron, y los que respondieron a este trabajo no han sido fieles al ideal, pero el grupo inicial ha triunfado uniformemente. Esto, por cierto, excluye el pesimismo y demuestra la enorme potencia de la actividad subjetiva.

     Los tres grupos a los cuales me referí anteriormente requieren un comentario. Su trabajo es curiosamente distinto del de los otros grupos y sus componentes son extraídos de todos los grupos de rayo, aunque los integrantes del tercer grupo (el de los financistas) pertenecen principalmente al séptimo rayo, el de la organización ceremonial. Por orden de aparición, éstos son los grupos de filósofos, psicólogos y hombres de negocios.

     El grupo más moderno de filósofos está moldeando poderosamente el pensamiento, mientras que las antiguas escuelas de filósofos asiáticos recién comienzan a ejercer su influencia sobre las ideas occidentales. Por el análisis, la correlación y la síntesis, se desarrolla el poder del pensamiento del hombre, y la mente abstracta puede unificarse con la concreta. Por lo tanto, mediante su trabajo, la interesante sensibilidad del hombre con sus tres características sobresalientes, instinto, intelecto e intuición, es llevada a una condición de inteligente coordinación. El instinto relaciona al hombre con el mundo de los animales, el intelecto lo une con sus semejantes, mientras que la intuición le revela la vida de la divinidad. Los tres son tema de investigación filosófica, porque la índole del tema de los filósofos es la realidad y el medio para adquirir conocimiento.

     Los dos grupos más modernos son el de los psicólogos, [i412] que trabajan bajo el mandato délfico, "Hombre conócete a ti mismo", y el de los financistas, custodios de los medios con los cuales el hombre puede vivir en el plano físico. Ambos grupos, necesariamente y a pesar de aparentes divergencias y diferencias, son más sintéticos en sus aspectos básicos que cualesquiera de los otros. Un grupo se ocupa del género humano, de los distintos tipos de [e301] humanidad, del mecanismo empleado, de los impulsos y de las características del hombre y del propósito - aparente y oculto - de su ser. El otro dirige y ordena los medios en virtud de los cuales existe, controlando todo lo que puede convertirse en energía y constituyendo una dictadura sobre todos los medios de relación, comercio e intercambio. Controla la multiplicidad de objetos - formas que el hombre moderno considera esenciales para su modo de vivir. El dinero, como ya se ha dicho, sólo es energía o vitalidad cristalizada, lo que el estudiante oriental denomina energía pránica. Es una concreción de fuerza etérica. En consecuencia, es energía vital exteriorizada, y este tipo de energía está dirigido por el grupo financiero. Es el último grupo, desde el punto de vista cronológico, y su trabajo (debe recordarse) está definidamente planeado por la Jerarquía, produciendo efectos de gran alcance en la tierra.

     Ahora que han trascurrido siglos, desde el cónclave del siglo dieciséis, estos grupos externos desempeñaron su parte y realizaron un servicio muy notable. Los resultados logrados han llegado a una etapa que los hace internacionalmente efectivos, y su influencia no está limitada a una nación o raza. La Jerarquía enfrenta hoy otra situación, que requiere un cuidadoso manejo. Debe reunir y unificar los diversos hilos influyentes de energía y las distintas tendencias del poder del pensamiento, producido por el trabajo de los grupos desde el año 1500. Además debe contrarrestar algunos de los efectos que tienden a fomentar mayores diferenciaciones. [i413] Esto inevitablemente sucede cuando la fuerza hace contacto con el mundo material. Los impulsos iniciales contienen en sí potencias que tanto sirven para el bien como para el mal. Mientras la forma es de importancia secundaria y relativamente insignificante, la llamamos buena. Entonces controla la idea y no su expresión. A medida que pasa el tiempo y la energía del pensamiento produce un impacto en la materia y las mentes inferiores se apoderan del tipo específico de energía, o son vitalizadas por ella, entonces el mal empieza a hacer sentir su presencia. Esto se demuestra finalmente como egoísmo, separatividad, orgullo y esas características que han producido tanto daño en el mundo.

     Hace más o menos diecisiete años, los Maestros se reunieron y tomaron una decisión muy importante. Así como en el cónclave anterior se había decidido reunir a las masas incipientes de hombres, y a grupos de trabajadores de distintas especialidades, para encomendarles la tarea de elevar a la humanidad y expandir la conciencia humana, ahora se creyó oportuno extraer de los numerosos grupos, uno que reuniera (como ocurre con la Jerarquía) a hombres de todas las razas, de todos los tipos y tendencias, [e302] grupo que tiene una misión específica y del cual podrán exponerse algunos detalles:

     En primer lugar, es una tentativa para exteriorizar la Jerarquía en el plano físico, o una pequeña replica funcional de este cuerpo esencialmente subjetivo. Todos sus integrantes poseen cuerpos físicos, pero deben trabajar en formar completamente subjetiva, utilizando así el mecanismo sensible interno y la intuición. Lo componen hombres y mujeres de todas las naciones y edades, pero cada uno debe estar orientado espiritualmente, ser servidor consciente, estar mentalmente polarizado y alerta, y todos deben ser incluyentes.

     Una de las condiciones esenciales impuestas al personal del grupo es, que debe estar dispuesto a trabajar en niveles subjetivos sin que se los reconozca tras la escena, como hacen los Grandes Seres. Sus [i414] miembros deben liberarse de toda ambición, orgullo de raza y de realización. Además deben ser sensiblemente conscientes de sus semejantes y de sus pensamientos y medio ambiente condicionante.

     Este grupo no tiene organización exotérica de especie alguna, sede, publicidad ni nombre. Es un conjunto de trabajadores obedientes y servidores del VERBO - obedientes a sus propias almas y a la necesidad del grupo. Por lo tanto, los verdaderos servidores de todas partes pertenecen a este grupo, ya presten servicio en el campo cultural, político, científico, religioso, filosófico, psicológico o financiero. Constituyen parte, lo sepan o no, del grupo interno de trabajadores para la humanidad, y de místicos del mundo. Serán reconocidos por los miembros de su grupo al ponerse en contacto con ellos en forma casual en el intercambio mundial.

     Este grupo da una amplia significación a la palabra "espiritual", pues cree que significa un esfuerzo incluyente hacia el mejoramiento, la elevación y la comprensión humanos; le da significado de tolerancia, comunión sintética internacional, inclusividad religiosa y todas las corrientes de pensamientos que conciernen al desarrollo esotérico del ser humano.

     Por lo tanto, se trata de un grupo sin terminología ni biblia específica alguna; no posee credo ni formulación dogmática de la verdad. El impulso motivador de cada uno y de todos, es el amor a Dios cuando se manifiesta en amor al prójimo. Conoce el verdadero significado de la hermandad, sin distinción de razas. Sus miembros llevan una vida de servicio voluntario, prestado con desinterés y sin reservas.

     El personal del grupo es conocido sólo por los Hermanos Mayores de la raza, y no se guarda registro de los nombres. Sólo deben existir tres requisitos principales: [e303]

     1. Es esencial cierto grado de unificación entre el alma y su mecanismo, y debe estar alineada y activa la triplicidad interna [i415] alma-mente-cerebro, que en la mayoría está generalmente aletargada.

     2. El cerebro debe ser telepáticamente sensible a voluntad, en dos direcciones. Debe ser consciente del mundo de las almas y también del mundo de los hombres.

     3. Debe haber capacidad para pensar en forma abstracta o sintética, lo cual permitirá al hombre salvar las barreras raciales y religiosas. Cuando se posee tal capacidad, hay también una firme creencia en la continuidad y correlación de la vida después de la muerte.

     En resumen, debe observarse que los grupos del pasado han representado ciertos aspectos de la verdad y demostrado ciertas características de rayo. El nuevo grupo expresará todos los aspectos e integrará a miembros de todos los rayos. La mayoría de los trabajadores de los numerosos grupos llevaron adelante ciertos detalles del plan, agregando su parte de energía al impulso progresivo de la humanidad; pero exceptuando algunos místicos destacados como Meister Eckhart, la mayoría lo ha efectuado sin comprender verdaderamente lo que estaba realizando, y sin captar la relación de cuerpo-alma, que conduce al trabajo realmente inteligente. Han sido esencialmente grupos de personalidades, con ese toque de genio que indica cierto contacto con el alma. El grupo ahora en formación, está compuesto por aquellos que son conscientes de la realidad del alma y han establecido un verdadero y perdurable intercambio egoico; consideran la mente, las emociones y la naturaleza corpórea, simplemente como un mecanismo por el cual pueden establecerse los contactos humanos; deben realizar su trabajo, tal como lo conciben, por medio de este mecanismo, actuando bajo la dirección del alma. Por lo tanto, son almas vivientes que trabajan a través de personalidades, pero no a través de personalidades activadas por ocasionales impulsos egoicos. Los miembros de los distintos grupos fueron todos [i416] más o menos unilaterales, y sus talentos estuvieron encauzados en alguna línea específica. Demostraron la capacidad de escribir como un Shakespeare, pintar como un da Vinci, producir obras maestras como un Beethoven, o lograr cambios mundiales como Napoleón. Pero el nuevo tipo de trabajador grupal es un individuo completo, con capacidad para hacer casi todo lo que se propone, con el impulso fundamental de trabajar preferentemente en niveles mentales más que en el plano físico. Por consiguiente es de utilidad para la Jerarquía, porque puede ser utilizado de distintas maneras, y su flexibilidad y experiencia y su contacto estable pueden subordinarse a los requisitos del grupo.

     [e304] El verdadero exponente de este nuevo tipo grupal no aparecerá, por supuesto, antes de muchas décadas. Será un verdadero acuariano con un toque universal e intensa sensibilidad; tendrá un mecanismo mental bien organizado, un equipo astral que responda principalmente a las vibraciones espirituales superiores, un cuerpo de energía poderoso y controlado y un cuerpo físico sano, aunque no robusto, como comúnmente se dice. ¿Cuál es entonces la situación actual del grupo de místicos que se está integrando? Permítanme ser un poco más explícito.

     En cualquier país europeo, en los Estados Unidos de América y en partes de Asia y Sudáfrica, se encuentran algunos discípulos, aún no reconocidos por el mundo, que piensan en la verdad. Les llamo la atención sobre esta frase. Los trabajadores más importantes de este nuevo grupo y los que se encuentran más cerca de los Grandes Seres, son aquellos cuya vida mental cotidiana está orientada por el nuevo ideal. En verdad, su vida mental puede desarrollarse en actividades exotéricas definidas, pero son ante todo, los que viven en el "lugar elevado y secreto" y trabajan desde allí. Ejercen tranquilamente influencia silenciosa, sin acentuar sus personalidades, sus propios puntos de vista e ideas [i417] ni sus métodos de llevar adelante el trabajo. Poseen plena comprensión de sus propias limitaciones, sin ser obstaculizadas por ellas, pues reflexionan hasta llevar a la manifestación objetiva ese aspecto de la visión que tienen por misión vivificar y darle forma. Son necesariamente cultos e instruidos, porque en estos momentos difíciles de transición tienen que cultivar una comprensión universal de las condiciones imperantes y poseer una idea general de lo que trascurre en los diferentes países. En realidad no poseen nacionalidad, en el sentido de considerar a su propio país y su afiliación política como de importancia trascendental. Están preparados para organizar lenta y firmemente esa opinión pública que al final apartará al hombre del sectarismo religioso, de la exclusividad nacional y de los prejuicios raciales.

     Son extraídos de todas partes, y atraen hacia sí a quienes están libres de las antiguas limitaciones, de teorías políticas, religiosas o culturales. Los miembros de ese grupo uno, organizan en grupos a esas almas avanzadas destinados a iniciar la nueva era de paz y buena voluntad. Dichas almas, influidas por los integrantes de dichos grupos, son unos pocos miles entre los millones de hombres; actualmente sólo unos ciento cincuenta y seis de los cuatrocientos discípulos aceptados que trabajan en el mundo, poseen actividad mental para formar parte de este grupo que lentamente se va formando. Constituyen el núcleo de lo que algún día será una fuerza dominante. Su influencia, durante los [e305] próximos veinticinco años, será bastante potente como para atraer la atención política, siempre que quienes hayan percibido la visión de un poderoso grupo subjetivo de almas reflexivas, pronuncien las palabras necesarias y delineen esos conceptos que acelerarán el trabajo de integración, lo cual pondrá a las unidades de este grupo en contacto entre sí. Hagan todo lo posible para que esto se realice y [i418] sea el mensaje y la nota clave del trabajo que todos deben hacer dondequiera se encuentren.

     ¿Cuál debería ser entonces el trabajo que se debe realizar en el presente inmediato? Delinearé el programa hasta donde sea posible.

     Primero, fortalecer y establecer firmemente el vínculo entre ustedes y todos aquellos a quienes reconocen como posibles discípulos activos en el nuevo grupo. Para efectuarlo, deben ponerse al corriente del trabajo de los dirigentes de grupos de los distintos países del mundo, Suiza, Estados Unidos, Holanda, Alemania y Gran Bretaña. De acuerdo a la reacción que produce esta visión del nuevo tipo de trabajo de la nueva era, podrán tomar entonces una decisión momentánea. Observen cómo trabajan. Noten si ponen énfasis sobre las personalidades. Si la ambición personal parece regir sus actividades, si han determinado trabajar en el grupo de místicos por ser novedoso, o porque les da cierto prestigio y excita su imaginación, o les proporciona oportunidades para reunir gente a su alrededor, entonces despreocúpense de ellos, pero - guardando silencio - dejen que el tiempo y la ley corrijan su actitud.

     Segundo, sean receptivos a quienes los buscan y parecen vibrar en la misma nota. Me refiero aquí al grupo al cual todos pertenecen subjetivamente. Estos vendrán si trabajan con decisión y emiten claramente la nota de unidad como para no tener dudas respecto a sus móviles y a su actividad desinteresada. Tal vez conozcan a algunos de los ciento cincuenta y seis que forman el núcleo actual y trabajen al unísono con ustedes, aunque quizás no lo hagan en el mismo campo específico de acción.

     Debe tenerse presente el cuadro de una vasta red de grupos que trabajan en muchas direcciones, pero conteniendo en su centro o detrás de ellos - que actúan silenciosa y persistentemente e influyen mediante el contacto con el alma -, a uno o más miembros del nuevo grupo que está surgiendo [i419] lentamente. Estos puntos focales, con los cuales la Jerarquía trata ahora de trabajar, se mantienen unidos telepáticamente, y deben trabajar exotéricamente con la más plena comprensión, evitando cualquier interferencia y dejando a cada trabajador en libertad para enseñar a su propio grupo como él cree conveniente. Los términos empleados, los métodos aplicados, las personas con quienes se ha hecho [e306] contacto, las verdades enseñadas, la disciplina de la vida, conciernen solamente al discípulo activo.

     Sin embargo, los miembros de este grupo de trabajadores de la nueva era, poseerán ciertas características generales. No impondrán por la fuerza dogma de ninguna especie, ni harán hincapié en alguna doctrina o autoridad. No les interesará tener autoridad personal, tampoco se apoyarán en una autoridad tradicional, sea religiosa, científica, cultural, u otra forma de verdad impuesta. Los métodos de acercamiento a la realidad serán reconocidos y cada uno tendrá libertad de elegir el propio. Estos trabajadores no impondrán disciplina alguna sobre quienes traten de colaborar con ellos. Las ideas de determinada persona o conductor, respecto a la forma de vivir y trabajar, meditar y comer, de las unidades de su esfera especial de actividad, no son de valor. Los integrantes de este nuevo grupo trabajan esotéricamente con almas y no se ocupan de los detalles de la vida personal de los aspirantes a quienes procuran inspirar.

     Esta regla es fundamental, y eliminará de este grupo de servidores mundiales a muchos honestos aspirantes que ahora se están formando. La tendencia a imponer el propio punto de vista indica falta de comprensión y excluye a muchos.

     Por otra parte, deben buscarse aspirantes jóvenes y prometedores e inculcárseles cuidadosamente las tendencias de los nuevos ideales. Debe enseñárseles a buscar lo divino y el bien en todo - tanto en las personas como en las circunstancias. Hay que tratar de desarrollar amplitud de visión para señalar a los aspirantes ese [i420] vasto horizonte que les permitirá vivir a través del actual período de transición que estamos viviendo, de manera que al llegar a la madurez sean pilares de fortaleza en el nuevo mundo. No se los debe sujetar a las antiguas disciplinas ni instruirlos para que den importancia a la dieta, al celibato, a las épocas, a las estaciones, distrayendo así su atención del arte más nuevo y sagrado del ser y la maravilla de vivir como alma.

     No olviden que cuando un hombre vive como alma y toda su personalidad está subordinada a esa alma, sobreviene normal y automáticamente, el propósito altruista, la pureza de vida, la obediencia a la ley y es un verdadero ejemplo de vida espiritual. La alimentación, por ejemplo, siendo frecuentemente un asunto de condiciones climáticas y de preferencia, sin embargo es deseable el alimento que mantiene el cuerpo físico en condiciones para servir a la raza. Por otra parte, un divino hijo de Dios puede actuar libre y eficazmente siendo casado o soltero; no prostituirá los poderes del cuerpo con satisfacciones groseras, ni quebrará tampoco las costumbres establecidas, ni alterará las normas que [e307] el mundo ha fijado como las mejores y más elevadas. Se ha confundido la cuestión y se han recalcado con demasiada frecuencia los actos físicos y no la vida del actuante. Cuando se ponga la atención en el alma, la vida del plano físico se manejará correctamente. Se reconocerá que el asumir una actitud de crítica o un estado de propia satisfacción, obstaculiza más el progreso espiritual del hombre que el acto trivial de comer carne.

     Al aspirante joven habrá que inculcarle dos reglas de vida:

     Se lo debe enseñar a centralizarse en una actividad constructiva y a abstenerse de derribar el viejo orden de vida; se le encaminará a construir para el futuro y pensar sobre las nuevas líneas. Prevenírsele no desperdiciar el tiempo atacando lo indeseable, en cambio, debe [i421] enfocar todas sus energías para crear el nuevo templo del Señor, a través del cual podrá manifestarse la gloria. De esta manera la atención pública se centrará gradualmente en lo nuevo y en la belleza, y las viejas creaciones establecidas caducarán y desaparecerán por falta de atención.

     También se le debe enseñar que el partidismo no es señal alguna de desarrollo espiritual. Por lo tanto no se usarán los prefijos anti ni pro, porque fomentan automáticamente odio, antagonismo y resistencia al cambio. Ponen a la defensiva a quien los emplea. Todas las clases de seres humanos constituyen un grupo de hermanos. Católicos, judíos, gentiles, occidentales y orientales, son todos hijos de Dios.

     El futuro de este grupo mundial del cual ya hemos hablado, depende de dos cosas:

     Primero, es necesario que los discípulos aislados que trabajan en todos los países del mundo, sean conscientes unos de otros y entren en relación telepática. Esto podrá parecer una visión maravillosa, pero impracticable. Les aseguro que no es así. El trabajo para establecer esta relación puede ser lento, pero es consecuencia inevitable de la creciente sensibilidad de todas las almas que trabajan en el campo mundial. Su primer índice es el reconocimiento instintivo cuando se encuentran los componentes de dicho grupo y hacen mutuo contacto por medio del intercambio mundial. Reciben un inmediato destello de luz, un intercambio eléctrico instantáneo, una súbita sensación de similitud de visión y de objetivo, o una oportunidad vital de colaborar recíprocamente y ayudar en el trabajo en el que todos están interesados.

     Cuando los discípulos activos de todas partes se encuentren, reconocerán inmediatamente que su trabajo es idéntico y se aconsejarán recíprocamente sobre la forma en que serán posibles la colaboración y [i422] el esfuerzo suplementario. Dentro de treinta años aproximadamente, la interrelación entre las unidades de este [e308] grupo (por dispersos que estén en todo el mundo) será tan estrecha, que se reunirán diariamente a una hora de terminada y en un lugar secreto. Esto sólo será posible cuando la triplicidad alma-mente-cerebro esté alineada en el individuo y cuando cada aspecto de ella simultáneamente establezca contacto con los miembros del grupo. En la actualidad todas las almas del grupo de místicos trabajan al unísono; un número de ellas ha logrado efectuar una íntima y firme relación entre el alma y la mente, pero por ahora el aspecto inferior de este triángulo alineado y vinculador, el cerebro físico, permanece completamente insensible a las oleadas de fuerza provenientes de los aspectos superiores de los discípulos ocupados en cimentar las bases de la civilización de la nueva era.

     En gran parte, es cuestión de perfeccionar el mecanismo del cerebro para poder registrar debidamente y trasmitir correctamente las impresiones del alma y los propósitos y reconocimientos grupales. Esto implica:

1.      Poner en actividad consciente el centro entre las cejas, denominado ajna por el estudiante oriental.

2.      Subordinar la actividad de este centro al coronario, de modo que los dos vibren al unísono. Esto trae tres cosas:

a.      El alineamiento consciente y directo entre alma-mente-cerebro.

b.      La aparición de un campo magnético que incluye ambos centros de la cabeza, afectando definidamente la glándula pineal y el cuerpo pituitario.

c.      El reconocimiento de este campo de doble actividad en dos sentidos: como una luz en la cabeza, un radiante sol interno, o como un centro dinámico de energía, [i423] mediante el cual se hace sentir el aspecto voluntad o propósito del alma.

3.      El desarrollo de esa capacidad que permitirá al hombre:

a.      Emplear la mente en la dirección deseada, llevándola externamente, al mundo de los fenómenos o internamente al mundo del ser espiritual.

b.      Producir conscientemente y a voluntad, una respuesta equivalente en el cerebro físico, que registre con exactitud cualquier información procedente de los mundos físico, emocional o astral.

c.      Discernir inteligentemente entre todas estas esferas de actividad sensoria.

     Todo esto con el tiempo será incluido en un nuevo acercamiento psicológico, que surgirá de lo viejo y será una combinación de la ciencia mecanista, de la posición introspectiva y más [e309] estrictamente oriental, más las conclusiones de dos nuevas escuelas que aparecerán pronto, aunque demasiado insignificantes para merecer un nombre. Están en la etapa embrionaria. Una de ellas tratará de los aspectos de la energía del individuo y su respuesta a la energía del universo en la que está sumergido; la otra considerará al hombre como una unidad eléctrica. Ambas serán completamente parciales, pero las contribuciones de las diversas escuelas algún día se unificarán en una presentación sintética.

     El segundo requisito que establecerá relación entre los discípulos activos de este grupo es la capacidad de recordar, constante y correlativamente, tanto la vida interna como la externa. Lo denominamos continuidad de conciencia, y con esto significamos poder ser plenamente conscientes de los acontecimientos, en todas las esferas y sectores del ser, durante las veinticuatro horas del día. Hasta ahora está muy lejos de ser así. [i424] No existe verdadera perfección de la existencia durante las horas de sueño. La vida de los sueños, como se la define, está tan llena de ilusión como cualesquiera de las experiencias psíquicas inferiores. El lento aumento de interés por los sueños, desde el punto de vista de la Psicología y la investigación de sus probables fuentes, son las primeras débiles tentativas hacia el establecimiento de esta conciencia sobre una base verdaderamente científica. Aún no existe un consciente registro de la actividad mental durante esos momentos, cuando el cuerpo emocional por ejemplo, es el centro del escenario. ¿De qué se ocupa la mente durante un largo período de perturbación emocional? Sabemos que tiene vida propia y leyes. Por otra parte, ¿cuáles son las actividades del alma cuando la personalidad está ocupada exclusivamente con sus propios asuntos? ¿Pueden imaginar una época en que el desarrollo de la conciencia alcance la etapa donde existe una reacción sensoria, en todos los sectores de la naturaleza del hombre y todo sea registrado por el cerebro? Los hombres ya son conscientes de la actividad del plano físico y simultáneamente de la vivencia emocional. Esto, para la mayoría, es una condición común y corriente. Donde es posible registrar dos actividades a la vez, ¿por qué no tres o cuatro al mismo tiempo? Tal es el futuro que tiene por delante la raza, y los discípulos activos serán los primeros en expresar y demostrar esta expansión de conciencia.

     De este modo deben ser desarrollados y acrecentados, porque también están íntimamente eslabonados entre sí.

     He puntualizado el desarrollo del futuro inmediato del discípulo individual. ¿Qué tiene por delante el grupo en el futuro inmediato?

     [e310] Ante todo, un período preliminar en que surgirá la conciencia pública y hará así sentir su presencia. Esto se efectuará mediante la constante comunicación de los nuevos ideales y el continuo énfasis puesto sobre la unicidad esencial de toda la humanidad, [i425] resultado de la uniformidad y la inclusividad de la nota emitida en todas partes. Durante esta etapa no debe haber trabajo apresurado ni acción precipitada de ninguna especie. El crecimiento del grupo y de sus ideas será lento y seguro. El grupo ya existe. No debe ser formado ni organizado, por lo tanto ninguno de ustedes debe asumir responsabilidades ni organizar actividad alguna designada, para atraer y dar publicidad a los discípulos que han elegido trabajar subjetivamente. Éstos no son los métodos que los Hermanos Mayores de la raza aprueban ni la forma en que Ellos trabajan.

     Cada uno de ustedes debe saber si aprueba la nueva posición, la nueva actitud hacia el trabajo y el método subjetivo. Decídanse de una vez por todas si prefieren trabajar en la antigua forma exotérica y ambiciosa, construyendo y vitalizando una organización, y así producir el mecanismo que acompaña a este método de trabajo. Recuerden que estos grupos aún son muy necesarios y útiles. Todavía no estamos en la nueva era y los pequeños no deben quedar expuestos a las nuevas fuerzas ni alejados y privados de la "nursery" a la que lógicamente pertenecen.

     Si este nuevo método de trabajo les atrae, procuren subordinar la personalidad, dar suprema importancia a la vida de meditación, cultivar la sensibilidad hacia el reino subjetivo y manejar de adentro afuera cualquier actividad externa necesaria. Eviten la introspección puramente mística o su extremo opuesto, el espíritu de exagerada organización, recordando que una vida de verdadera meditación ocultista debe producir inevitablemente acontecimientos externos, pero que estos resultados objetivos sean ocasionados por el crecimiento interno y no por la actividad externa. Una antigua Escritura enseña esta verdad en los términos siguientes:

     [i426] "Cuando el sol progresa en la mansión del hombre que sirve, el camino de la vida toma el lugar del camino del trabajo. Entonces el árbol de la vida crece hasta que sus ramas cobijan a todos los hijos de los hombres. La construcción del Templo y el acarreo de las piedras cesa. Se ven crecer los árboles que crecen; los edificios desaparecen. Que el sol pase a su lugar señalado y, en este día y generación, cuiden de las raíces del crecimiento".

     Pequeños grupos surgirán en todas partes, cuyos miembros responden a la nueva nota y cuyo progreso hacia un grupo mundial será vigilado por uno o más discípulos activos. Pero éstos no organizarán más tarde los grupos; ellos se desarrollarán cuando [e311] los hombres de todas partes despierten a la nueva visión o vengan a la encarnación para ocupar su lugar en el trabajo y traer la nueva era. Estos grupos no demostrarán ningún sentido de separatividad, ni tendrán ambición personal o grupal; reconocerán su unidad con todo lo que existe y permanecerán ante el mundo como un ejemplo de vida pura, creadora y constructiva, de actividad creadora subordinada al propósito general, de belleza e inclusividad. Tal vez en las primeras etapas de integración, la palabra amistad y colaboración describan mejor a dichos grupos, pues no son dogmáticos ni doctrinarios, ni utilizan consignas secretas. Su característica sobresaliente consistirá en estar libres del espíritu de crítica, tanto individual como grupalmente. La abstención de criticar no provendrá de la incapacidad de ver el error, o de no saber valorar una idea; serán reconocidas la falsedad, la impureza y la flaqueza, pero al ser estudiadas servirán para evocar una ayuda efectiva.

     Estos grupos llegarán paulatinamente a conocerse entre sí y a encontrarse en lugares y horas determinados. Concurrirán a conferencias sin ningún deseo de impresionar ni de hacer alardes de poderío numérico; tampoco demostrarán ambición alguna de acrecentar sus filas para hacer proselitismo. ¿No podrían actuar así, [i427] al reconocerse como miembros de un mismo grupo mundial? No tienen que impartir enseñanza de naturaleza doctrinaria ni aparentarán ser eruditos. Se reunirán con el único objeto de discutir la forma de ayudar al mundo y desarrollar un programa universal cuyas verdades fundamentales puedan ser presentadas bajo diferentes métodos y utilizando las numerosas terminologías. Se esforzarán por emplear y familiarizarse con todos los términos y el modo en que cada uno se acerca a la realidad y a los símbolos.

     Gradualmente será reconocida la nota y la contribución particular de cada grupo, y donde existe la necesidad de ese acercamiento especial y la determinada nota o el método de interpretación, en cualquier parte del mundo habrá un impulso inmediato y unido que facilitará el trabajo que podrá desempeñar en tal lugar ese grupo especializado.

     Estos grupos, con el grupo subjetivo de almas vivientes y conscientes detrás de ellos, estarán muy ocupados en el servicio e intereses mundiales. No perderán el tiempo en cosas frívolas, no esenciales, ni se ocuparán de los nombres, insignias y emblemas grupales, ni de los tecnicismos de las fraternidades cuando se encuentren. Las necesidades y oportunidades mundiales, el rápido desarrollo de la conciencia del género humano y la iniciación del hombre en las realidades espirituales, absorberán tanto su atención, que no se interesarán puramente por los arreglos del plano físico ni pondrán énfasis sobre su propio desarrollo [e312] personal. Serán bien conscientes de que la respuesta a la necesidad mundial, mediante el servicio y una vida de enfocada meditación, fomentará su crecimiento. No tendrán sus ojos puestos en sí mismos ni sobre su buen comportamiento o realizaciones individuales.

     Más adelante, como resultado de su relación telepática y de sus conferencias conjuntas, surgirán ciertos grupos y escuelas esotéricas de desarrollo, con el fin de equiparlos más rápidamente para el servicio mundial. En estas escuelas [i428] se enseñarán los métodos de meditación, la intensificación de la vibración, las leyes del universo y el correcto empleo del color y del sonido. Pero todo estará subordinado a la idea del servicio y a la elevación de la humanidad. También las escuelas mencionadas en el libro Cartas sobre Meditación Ocultista vendrán gradualmente a la existencia.

     Pero ¿de qué sirve pronosticar el futuro en términos más explícitos y presentar un cuadro atractivo, cuando en el presente la integración del grupo de místicos mundiales y su estrecha unificación, aún no es un hecho consumado?

     La unidad del mundo, la hermandad en su verdadero sentido, el acrecentamiento del intercambio telepático, la eliminación de lo no esencial que separa los pensamientos de los hombres y produce separatividad en el plano físico y el verdadero énfasis puesto sobre los fundamentos de la Sabiduría Eterna, la manifestación de una verdadera comprensión, la realización de la unificación con el alma, y el reconocimiento de aquellos que pertenecen al grupo de los Salvadores del mundo, es el trabajo inmediato que debe realizarse y absorber toda su atención.

     Esto y sólo esto, justifica la entrega de todo lo que alguno de ustedes puede dar - amor y vida, tiempo y dinero.

     Esto y sólo esto, justifica la existencia de cada uno, y evoca, en todos aquellos que responden a la visión, ese autosacrificio absoluto que es tan raro encontrar y de efectos tan trascendentes. Ofrendar todo lo que uno posee a los pies del Señor de la Vida para poder avanzar en el trabajo de salvación mundial, eliminar de la vida todos los obstáculos, dar todo lo que uno tiene, hasta el dolor de dar, reglamentar la propia vida sobre la base del renunciamiento, interrogándose a cada instante: ¿Qué renuncias debo hacer para poder ayudar más eficazmente?; eso y aún mucho, queda ante todos aquellos que oyen el llamado y responden a la necesidad y a la oportunidad.

     [i429] Permítanme decirles, este grupo en proceso de formación, desarrollará con el tiempo su propia "yoga" y escuela de entrenamiento, que gradualmente reemplazará a las escuelas de raja y bhakti yoga. El método de entrenamiento sólo se dará a quienes [e313] han entrenado la mente y aprendieron a controlar las emociones. Ésta es la clave de lo que está ahora sucediendo. El método de entrenamiento no será un atajo fácil para llegar a la meta. Sólo los inteligentes pueden obtenerlo y sólo las personalidades coordinadas serán elegidas para la enseñanza. La nota clave de la nueva yoga será la síntesis; su objetivo será el desarrollo consciente de la intuición. Este desarrollo consistirá primeramente en el desarrollo de la intuición y la verdadera percepción espiritual y, luego, en la aplicación del entrenamiento de la mente como agente interpretativo.

     En el libro Agni Yoga parte de la enseñanza dada ha sido depurada, pero únicamente desde el ángulo del aspecto voluntad. No ha aparecido aún el libro que dé en alguna forma la "yoga de la síntesis". Tenemos libros sobre "bhakti yoga" o la unión por medio de la devoción. En la actualidad el énfasis se pone en el Raja Yoga o la unión por medio de la mente. Suena a redundancia hablar de la unión mediante la síntesis, pero no es así. Es la unión a través de la identificación con el todo - no la unión por medio de la realización o la visión. Observen bien esta diferencia, porque contiene el secreto del próximo paso que deben dar las personalidades de la raza. El Bhagavad Gita nos proporciona principalmente la clave de la yoga de devoción. Patanjali nos enseña la yoga de la mente. En la historia de los Evangelios tenemos la descripción de la realización, pero el secreto o la clave de la identificación nos está todavía vedado, está bajo la custodia de unos pocos, en este integrado grupo de místicos y de conocedores, y vendrá a la manifestación en la fragua de su experiencia individual y dada así al mundo. Aún no ha llegado la hora. El grupo debe acrecentar su fuerza, conocimiento y percepción intuitiva.

     [i430] Quizás me pregunten: ¿qué impide a un hombre ser miembro de tal grupo? Digo con énfasis que sólo cuatro cosas impiden su afiliación:

Primero, una personalidad no coordinada. Esto implica necesariamente una mente sin entrenamiento y un intelecto débil.

Segundo, el sentido de separatividad, de diferenciación y de superioridad, respecto a sus semejantes.

Tercero,   la posesión de un credo. No importa cuán bueno sea, inevitablemente produce exclusividad. Siempre excluye a alguien.

 Cuarto,    el orgullo y la ambición.

     También preguntarán, ¿cómo cualificarse uno mismo? Las reglas son tres y sencillas. Primero, aprendan a practicar la inofensividad; segundo, no desean nada para el yo separado, y, tercero, [e314] busquen el signo de la divinidad en todo. Tres reglas sencillas, pero muy difíciles de realizar.

     Detrás de este grupo de místicos, que incluye a los pensadores (repito la palabra pensadores) de todos los sectores del pensamiento y del conocimiento humanos, se encuentra la Jerarquía de Maestros, y entre estos dos grupos también existe un conjunto de instructores, del cual formo parte. Ellos actúan como intermediarios y trasmisores de energía. Repito y pido nuevamente que presten atención, pues este grupo que se va formando lentamente y es extraído de todos los grupos imaginables de pensadores y hombres inteligentes. Sin embargo, y esto sorprenderá a algunos, no hay entre ellos muchos de los así llamados ocultistas. Esto se debe a que los ocultistas son numéricamente pocos en relación con las masas, y también a su tendencia al sectarismo, exclusividad y autoestimación. Los trabajadores humanitarios y altruistas se encuentran entre ellos; los dirigentes políticos, los economistas y los científicos de los laboratorios del mundo también están allí, y los eclesiásticos y adherentes de todas las [i431] religiones del mundo, como también los místicos prácticos y unos cuantos ocultistas. El verdadero ocultista es raro de encontrar.

     El grupo es y será totalmente subjetivo. Sus componentes están vinculados telepáticamente, o se reconocen entre sí a través de la calidad del trabajo que están haciendo en el mundo externo y la inclusividad de la nota que emiten. Está inspirado desde arriba por las almas de sus integrantes y por los Grandes Seres, y su actividad energetizada, debido a las necesidades de la humanidad misma. Está compuesto de almas vivientes y conscientes que actúan a través de personalidades coordinadas. Su símbolo es un triángulo dorado que encierra una cruz de brazos uniformes, con un brillante en un ápice del triángulo. Este símbolo nunca se reproduce en forma alguna. Brilla sobre las cabezas de todos los que pertenecen al grupo, y nadie puede verlo (ni siquiera un clarividente), a excepción de alguno de sus miembros, y sólo cuando - para propósitos del trabajo - es necesario estimular su reconocimiento. El lema del grupo es: La Gloria del Uno.

     Nada más puedo decir por ahora, pero dará una idea de la realidad del trabajo que se lleva a cabo. Quizás sirva de incentivo para un renovado esfuerzo, por parte de todos los que trabajan y se capacitan en el servicio altruista.

     Haremos ahora una breve consideración sobre los tipos de energía de calidad superior, que se hallan mezclados y compuestos por energías coordinadoras. La materia temática es, por lo tanto, de naturaleza tan avanzada, que es inútil que el aspirante [e315] dedique mucho tiempo a su estudio. Se requerirían asimismo volúmenes, si todo lo que podría decirse se escribiera, y en este libro sólo es posible dar algunas amplias generalizaciones e indicar ciertos hechos interesantes. La razón principal por la cual no nos resultaría provechoso estudiar estas energías demasiado detenidamente, se debe a que el Espíritu o Logos planetario, y la Entidad planetaria, son dos formas en manifestación activa que responden con mayor fuera al impacto de estas energías. El ser humano responde, y lo hace [i432] subconscientemente, porque (su naturaleza forma) constituye parte de la expresión planetaria.

     El Espíritu planetario es un Ser que hace muchísimo tiempo pasó por el estado de conciencia que llamamos humano, y lo ha dejado muy atrás. Su origen (usando el pronombre personal sencillamente por razón de claridad terminológica) se halla totalmente fuera del sistema solar; Su vida está enfocada en el planeta; Su conciencia se encuentra en esferas mucho más alejadas del concepto del adepto más elevado de nuestra Jerarquía planetaria. La Entidad planetaria es la suma total de las formas que constituyen la forma mediante la cual se está manifestando el Espíritu planetario y, por lo tanto, es la síntesis de los elementales planetarios, físico, astral y mental. Para nuestro propósito, esta Entidad es la totalidad de todas las formas, físicas, vitales, astrales y mentales que, fusionadas y mezcladas, constituyen nuestro planeta. Cada una constituye la encarnación de una energía, y estas dos corrientes mayores, que producen los aspectos forma y conciencia de nuestra existencia planetaria, hacen su impacto sobre el ser humano. La vida del Espíritu planetario hace su impacto vía el alma, y la vida de la Entidad planetaria es registrada mediante el mecanismo de la personalidad.

     La cualidad de dichas energías es esencialmente astral-búdica; la predisposición de las fuerzas vitales y la dirección general de los impulsos que influyen sobre la humanidad en este gran ciclo, son la energía atractiva de la naturaleza intuitiva del Logos planetario y la potente fuerza del cuerpo astral o de deseo. En otras palabras, el elemental astral, que encarna la naturaleza de deseo del Logos planetario, es extremadamente poderoso, particularmente en este ciclo actual, pero la fuerza de la naturaleza espiritual e intuitiva de Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestra ser, está acrecentándose constantemente. Por otra parte, tenemos la devastadora expresión en la búsqueda de los placeres, del sexo y del crimen, resultados de la satisfacción del deseo. [i433] Esto caracteriza nuestra civilización y está ahora en todo su apogeo; podría decirse que está casi declinando, aunque no se lo sienta. Al mismo tiempo, la puerta de la iniciación está abierta. Ambas oportunidades (si puedo así llamarlas) están presentes [e316] simultáneamente, pero la fuerza de una se está debilitando, y la tendencia de la otra acrecentando. Así podrá vislumbrarse la solución y verse el camino de salida.

     En el párrafo anterior están resumidos los presentes impulsos planetarios dominantes y se observa la reacción del hombre hacia éstos.

     Las energías solares también tienen un efecto doble. Primero, existe lo que podríamos llamar efecto pránico, resultado del impacto de la fuerza solar que emana del sol físico. Esto produce resultados definidos, en las formas objetivas, denominados físicos o vitales: Primero, penetran en el cuerpo humano a través del bazo y también por un centro situado entre los omóplatos, entre los centros laríngeo y cardíaco en la columna vertebral, pero más cerca del corazón que de la garganta. Segundo, hay energías que emanan de lo que se llama esotéricamente "el corazón del sol", que fluyen a través de uno de los planetas, en siete grandes corrientes, penetran en el alma del hombre y producen esa sensibilidad que llamamos percepción. Estos siete tipos de energía producen siete tipos de almas o rayos, y en este pensamiento hallarán el secreto de la unidad del alma. Durante la manifestación, debido a los siete tipos de impactos de energía que actúan sobre la materia del espacio, se encuentran siete tipos de almas, siete campos de expresión y siete grados de conciencia y de características de rayo. Estas diferenciaciones, como bien saben, son iguales al colorido que el prisma toma cuando está expuesto a los rayos del sol, o a los arabescos reflejos de un lago cristalino.


La Astrología y las Energías

     [i434] A estas dos energías habrá que agregar un tercer grupo, siendo la base de gran parte de nuestra investigación astrológica. Emanan de las doce constelaciones que componen nuestro zodíaco solar. Su efecto es ilimitado y los constantes cambios de estos tres grupos conducen a la infinita variedad que encontramos en la naturaleza. Puede observarse que son exactas las pretensiones de los astrólogos respecto a la realidad de las energías que actúan sobre el organismo humano, pero son infundadas respecto a la capacidad de interpretarlas verdaderamente; la persona más inteligente de nuestro planeta sabe muy poco, pues no olviden que los adeptos emplean principalmente la intuición. Estas energías dejan su señal en todas las formas y en cada reino de la naturaleza, actuando como fuerza retrógrada o estimulante. Llevan cierto tipo de energía a una forma determinada, para que exprese más [e317] plenamente su cualidad, o impida que otras lleguen a la plena manifestación.

     No es oportuno describir aquí la naturaleza de la verdadera astrología. La astrología es una ciencia, y en verdad una ciencia del futuro. Es también verdad que la astrología, en su aspecto más elevado y en su verdadera interpretación, permitirá finalmente al hombre enfocar su comprensión y actuar correctamente. Además es correcto que en las futuras revelaciones de la astrología se hallará el secreto de la verdadera coordinación entre alma y forma. Pero esa astrología aún no se ha descubierto. Mucho se pasa por alto, y se conoce muy poco para hacer de ella la ciencia exacta que la mayoría pretende. La aseveración será cumplida en fecha futura, pero aún no ha llegado el momento.

     Sin embargo, pueden observarse ciertos factores, que los astrólogos debieran recordar y ciertas condiciones que con frecuencia olvidan. Para mayor claridad, clasificaremos un número de afirmaciones que el [i435] investigador común en este campo debe estudiar cuidadosamente. No puedo escribir aquí un tratado sobre las energías con las que debería ocuparse la astrología, por muy necesario que fuera.

     Los astrólogos consideran principalmente tres tipos de energía:

a.      La de la constelación en que está ubicado el Sol en el momento del nacimiento.

b.      La del signo ascendente al cual debería responder el hombre.

c.      La de la Luna, que rige su aspecto forma, particularmente la forma física.

     La energía de la constelación o signo específico en que nace el hombre es más profundamente significativa de lo sugerido hasta ahora. Encarna o indica su problema actual, establece el paso o ritmo de su vida, y está relacionada con la cualidad de su personalidad. Rige, si así puedo decirlo, el aspecto rajásico o de actividad de su vida, durante la encarnación.

     El ascendente indica la dirección por donde puede fluir su energía, si ha de cumplir el propósito en alguna encarnación, siempre que se encare correctamente. Contiene el secreto del futuro, y en su simbolismo y comprensión puede encontrar la clave del problema de su vida y alguna indicación de lo que puede ser y lograr. Le ofrece el tipo de fuerza que le permitirá triunfar. Cuando logra esto debidamente podrá producir el aspecto sátvico o armónico de su vida, pues si desempeña su parte y la utiliza, origina armonía con la voluntad del alma, en determinada encarnación.

     [e318] En la influencia de la Luna está indicado el pasado del nativo. Sintetiza las limitaciones y desventajas bajo las cuales debe trabajar, y por lo tanto podría considerarse que encarna el aspecto tamásico de la materia, o lo que "retiene" y que - si se permite su indebida influencia - producirá inercia. En el cuerpo, con el que [i436] está equipado el hombre, se halla oculto el secreto de la experiencia pasada, y toda forma lunar, a través de la cual tenemos que llegar a la debida expresión es, en sí, el producto o síntesis de todo el pasado. Veré si puedo exponer la verdad de la astrología tal como es en la actualidad, en forma tan sencilla que puedan comprenderla quienes ignoran esta intrincada ciencia.

     El mes de nacimiento indica el día de la oportunidad. La puerta está abierta. La determinación en que un alma encarna, le indica el mes en que desencarnó en un ciclo de vida anterior. Si murió, por ejemplo, en el mes regido por el signo Leo, volverá a encarnar bajo el mismo signo, tomando el hilo de la experiencia donde la dejó, e iniciándose con el mismo tipo de energía y peculiar equipo con que salió de la vida terrena, más la observación consciente y la reflexión adquiridas. Esto le indica al alma la cualidad de la energía y la naturaleza de las fuerzas que debe manipular durante la vida.

     El signo ascendente expresa otro tipo de energía que debería acrecentar su fuerza durante la encarnación, porque indica la naturaleza de la fuerza del alma que el encarnado hijo de Dios está tratando de manipular mediante una determinada personalidad que posee ciertas características.

     La influencia que ejerce la Luna es principalmente física. La prisión del alma está así indicada. De esta manera se saben los obstáculos que habrán de encontrarse y el tipo de cuerpo o cuerpos a través de los cuales la fuerza del signo del nativo y la cualidad de la energía que lo llevarán a la meta, son así definidos. Tendrá que expresar en el plano físico, mediante los señores lunares, lo que éstos le dieron como resultado de pasadas experiencias a través de los siglos.

     Debido a la precesión de los equinoccios, se produce una situación donde se hace sentir un cuarto tipo de fuerza. El sol, en la gran esfera de los cielos está, en realidad, a muchos grados [i437] de distancia de donde se afirma encontrarse, con respecto al zodíaco mayor. Esto, lógicamente, es desde el punto de vista del tiempo. Como la trayectoria del sol a través de una constelación abarca un período aproximado de dos mil doscientos años, el traslado es muy leve en el curso de los siglos - tan leve que se notaría poca diferencia al confeccionar el horóscopo planetario. Hacer el horóscopo de un sistema solar sería de vital importancia, pero está tan [e319] distante de la capacidad del astrólogo más sabio de nuestro planeta, que no vale la pena tratarlo.

     No obstante, al confeccionar el horóscopo de un ser humano nacido en determinado mes, debería recordarse (lo que raras veces ocurre) que ahora el mes y el signo no coincidan en absoluto. Durante el mes de agosto, por ejemplo, el sol no está realmente en Leo. Entonces, la correcta interpretación de un mapa natal se convierte mayormente en psicométrica y depende de la forma mental de la constelación construida durante los siglos por los astrólogos. La energía sigue al pensamiento. Durante miles de años se han considerado que son así ciertos tipos de energía y sus consiguientes efectos calificativos en la sustancia y en la forma. Por lo tanto son así, excepto en el caso de personas altamente evolucionadas y del verdadero aspirante que se ha orientado a sí mismo, y de este modo, liberándose de la rueda de la existencia y comenzando a regir sus estrellas, ya no está bajo el gobierno y dominio de ellas.

     La astrología se ocupa hoy en especial de la personalidad de aquel a quien se confecciona el horóscopo, y de los acontecimientos de la vida de la personalidad. Cuando, a través de la meditación y el servicio, más la disciplina de los cuerpos lunares, el hombre pasa consciente y definitivamente a ser controlado por el rayo de su alma, queda entonces en forma definida bajo la influencia de uno de los siete sistemas solares, a medida que enfoca sus energías a través de una de las constelaciones. [i438] Por consiguiente, es influido por uno de los siete planetas sagrados. Eventualmente habrá doce planetas sagrados que corresponden a las doce constelaciones, pero aún no ha llegado el momento. Nuestro sistema solar, como bien saben, es uno de los siete sistemas. Cuando el hombre haya arribado a este grado de evolución, los meses de nacimiento, la astrología mundana y las influencias que actúan sobre el aspecto forma, tendrán cada vez menos importancia, Este círculo de sistemas solares afecta en sumo grado al alma, y ella se convierte en un punto focal de energías espirituales. Éste es el problema del alma en su propio plano - la personalidad es totalmente inconsciente de estos tipos de energía, y de la respuesta a ellos.

     Los signos correspondientes a las cuatro categorías, de tierra, agua, fuego y aire, conciernen principalmente al hombre que vive debajo del diafragma y utiliza los cuatro centros inferiores: el centro en la base de la columna vertebral, el centro sacro, el centro plexo solar y el bazo. El grupo interno de siete energías mayores produce su efecto en el hombre que vive arriba del diafragma y actúa mediante los siete centros representativos de la cabeza. Cuatro energías se enfocan por medio de los centros [e320] laríngeo, cardíaco, ajna y coronario. Tres se mantienen latentes en la región de los centros de la cabeza (el loto de mil pétalos) y sólo entran en actividad funcional después de la tercera iniciación. Por lo tanto, es evidente que resulta complicada, desde el punto de vista del horóscopo (como asimismo del problema individual), esta reunión de energías de dos tipos de constelaciones en el caso del hombre que no es ni puramente humano ni esencialmente espiritual. El horóscopo comúnmente conocido es inexacto. Aún no es posible delinear un horóscopo. El único horóscopo básicamente infalible es el del ser humano de grado totalmente inferior, que vive por completo debajo del diafragma y se rige únicamente por su naturaleza animal.

     Los astrólogos deben recordar también que existen varios [i439] planetas que aún no han sido descubiertos, los cuales producen atracción, cambios y corrientes de energía que se enfocan en nuestra tierra y tienden a complicar aún más el problema. Plutón es uno de ellos, ha surgido ahora a la manifestación (o mejor dicho al reconocimiento) y a él le serán asignadas todas las condiciones inexplicables. Plutón, durante mucho tiempo en el futuro, será la víctima propiciatoria de la astrología errónea. Quizás atribuyan a la influencia de Plutón que el mapa natal no haya dado resultado ni sea verídico; sin embargo sabemos muy poco sobre Plutón. Así serán los pretextos. Sin embargo Plutón siempre ha girado alrededor de nuestro sol y ha producido sus efectos. No obstante, rige la muerte o cesación de viejas ideas o emociones, y su influencia, por lo tanto, es principalmente cerebral, y en esto tenemos la clave de su tardío descubrimiento. La humanidad está en víspera de ser mental. Sus efectos se sienten primero en el cuerpo mental. Los nombres de los planetas no son resultado de una selección arbitraria, sino que los planetas se denominan por sí mismos.

     Oportunamente los astrólogos tendrán que hacer tres horóscopos o tres mapas natales: uno exclusivamente físico, que trata del cuerpo natural; otro principalmente emocional, que trata de la cualidad de la personalidad y de su sensibilidad o percepción; el tercero sería el gráfico de los impulsos y condiciones mentales. Se encontrará que estos tres mapas natales adoptarán ciertas líneas geométricas y las líneas de energía formarán diseños. Estos tres mapas superpuestos darán el diagrama de la personalidad y de la vida del individuo. Al hacerlo, se tendrán mapas simbólicos y formas lineales maravillosas, y surgirá de allí la "geometría del individuo", pues se hallará que cada línea actúa en relación con otra línea, y serán evidentes las tendencias de las energías de la vida. Hasta en este sector del saber, finalmente "brillará la estrella". Esto constituirá una nueva rama de la Psicología, y a su debido [e321] tiempo se encontrará su verdadero exponente para [i440] nuestra era. Indico las líneas de la futura astrología sólo con el fin de proteger a la actual.

     Es necesario que los astrólogos tengan presente hoy, este período de transición de Piscis a Acuario. Raras veces se hace, pero es evidente que la enorme dificultad que incide sobre estas transiciones afecta el gráfico individual y frecuentemente neutraliza al destino o karma individual. Las personas están sumergidas en destinos planetarios y raciales, y sus insignificantes asuntos son casi totalmente neutralizados y a veces anulados por completo. No es posible hacer un horóscopo del planeta, y los que se proponen hacerlo se engañan a sí mismos y engañan a otros. El horóscopo del cuarto reino de la naturaleza, la humanidad, será finalmente confeccionado por los iniciados, y en estos tiempos no hay astrólogos iniciados trabajando en el plano, físico. Hago aquí una indicación.

     El Sol se hallaba en Sagitario cuando las primeras tendencias humanas pugnaban por abrirse camino. La etapa de hombre animal se completó y cuando Sagitario dominaba, desde el punto de vista de nuestro planeta (empleo las palabras con mucho cuidado), tuvo lugar el gran acontecimiento de la individualización. Pero el cerebro del ser humano de entonces no pudo registrar lo que había acontecido. Son palabras de El Viejo Comentario:

     "Los hijos de Dios fueron lanzados como flechas del arco. Las formas recibieron el impulso, y he aquí ¡un Dios nació! La diminuta criatura no se enteró del gran acontecimiento".

     Esto ocurrió hace veintiún millones de años. Pasaron muchos ciclos y cuando en fecha posterior el sol estuvo en Leo (aproximadamente dieciocho millones de años atrás), se produjeron los primeros casos de coordinación entre el cerebro y la mente, y el ser humano fue definidamente autoconsciente y registró su individualidad. Los guarismos para la primera [i441] fecha (aunque la exactitud no es posible en un sistema de mutación como el nuestro) son 21.688.345 años atrás. Estos números no tienen ningún valor en la actualidad, porque no pueden ser comprobados como correctos o incorrectos. Las investigaciones posteriores demostrarán su utilidad cuando se comprenda mejor la naturaleza del tiempo. Sagitario rige la evolución humana, porque simboliza el progreso hacia una meta consciente. Leo gobierna la conciencia del reino humano, puesto que la energía que fluye por ella le permite al hombre decir "Yo soy".

     Podría ser de valor si tratara de hacer una traducción posiblemente inexacta de la palabra clave de cada signo. Caen dentro de dos categorías en lo que a la humanidad concierne. Existe [e322] la palabra clave para el aspecto forma, y la palabra clave para el aspecto alma. En el primer caso, la palabra es expresada; en el segundo, es pronunciada conscientemente por el alma. Traducidas en términos modernos pierden mucho, pero es de valor el pensamiento subyacente que dirige el trabajo de las energías emanantes. Para nuestro período mundial son:

     Respecto al aspirante que progresa de Aries a Piscis y por lo tanto se ha reorientado a sí mismo, tenemos:

Aries………... Surjo, y desde el plano de la mente gobierno.

Tauro…… …..Veo, y cuando el ojo está abierto todo se ilumina.

Géminis… …..Reconozco mi otro yo, y al menguar ese yo, crezco y brillo.

Cáncer…  …. Construyo una casa iluminada y dentro de ella moro.

Leo……… …. Soy Ése y Ése soy yo.

Virgo……  …..Soy la Madre y el Hijo, soy Dios, soy materia.

Libra………….Elijo el Camino que conduce a través de dos grandes líneas de fuerza. [i442]

Escorpio…… Soy el guerrero y salgo triunfante de la batalla.

Sagitario…… Veo la meta. Alcanzo la meta y percibo otra.

Capricornio….Estoy perdido en la luz suprema y a esa luz doy la espalda.

Acuario…….  Soy agua de vida, vertida para los hombres sedientos.

Piscis………. Abandono el hogar de mi Padre y, retornando, yo salvo.

     Desde el punto de vista de la forma, la vida procede en forma inversa, y el trabajo de la naturaleza se percibe bajo las siguientes palabras:

Piscis .............   Y el Verbo dijo: Ve y entra en la materia.

Acuario ..........   Y el Verbo dijo: Que rija el deseo en la materia.

 

Capricornio ....  Y el Verbo dijo: Que rija la ambición y que la puerta se mantenga abierta.

Sagitario ........   Y el Verbo dijo: Que el alimento sea buscado.

Escorpio ........   Y el Verbo dijo: Que prospere maya y rija la decepción.

Libra ..............    Y el Verbo dijo: Que se haga la selección.

Virgo ..............   Y el Verbo dijo: Que reine la materia. [e323]

Leo ................    Y el Verbo dijo: Que otras formas existan, Yo gobierno.

Cáncer ..........    Y el Verbo dijo: Que el aislamiento sea la regla y, sin embargo que exista la multitud.

Géminis .........   Y el Verbo dijo: Que la inestabilidad cumpla su trabajo.

Tauro .............    Y el Verbo dijo: Que la fortaleza permanezca impasible.

Aries ..............    Y el Verbo dijo: Que la forma sea buscada nuevamente.

     [i443] Se observará que todas estas ideas conciernen al trabajo de la energía, en una u otra forma, que el último grupo tiene que ver con el trabajo del individuo egoísta que no se ha regenerado, pleno de deseos por satisfacer. El conjunto de palabras mántricas empleadas por el aspirante mediante el poder de su propia alma, son positivas.

     Es innecesario extendernos más sobre los diversos tipos de fuerza, y pasaremos a considerar la Regla Once.


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Última Modificación, 21 Noviembre 2006          © 2006 Fundación Lucis. Derechos reservados.