Discipulado en la Nueva Era I - Sección Uno
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CUARTA PARTE |
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A medida que estos grupos de discípulos entran en actividad en el mundo y se establece firmemente su integración interna y realización grupal, vendrá a la existencia el germen de las características que dignificarán a los grupos de la nueva era. No olviden que el trabajo grupal que se intenta realizar es, en realidad, precursor; por lo tanto, presenta todas las dificultades que este tipo de trabajo ofrece inevitable y necesariamente. Con ello se adquiere fortaleza para progresar. A medida que aumente el número de estos grupos y se vaya obteniendo el personal necesario, surgirá lentamente la estructura del trabajo futuro. Cómo será esta estructura [i31] una vez erigida, sólo lo sabe la inspirada visión de los arquitectos; pero los cimientos deben asentarse sólida y profundamente y la estructura debe ser exacta y estar correctamente ajustada. Estos dos requisitos son lo único que verán materializarse en esta vida [e44] No obstante ello ¿se han dado cuenta hermanos míos, del progreso esotérico mundial que pudieron presenciar en el actual ciclo de vida? ¿Han vislumbrado la magnitud del empuje dado por los Maestros y han reconocido Sus planes, los cuales van tomando forma ante sus ojos? ¿Han captado la parte esencial de lo que ha hecho la Gran Logia Blanca durante los últimos veinticinco años, y la amplitud del trabajo en el cual han participado los discípulos y aspirantes de todas partes? Deseo extenderme brevemente sobre esto, para que la imagen sea más clara ante sus ojos, y puedan colaborar más inteligentemente, pues sobre todo es trabajo grupal. Lenta y gradualmente, en lo que a ustedes concierne, he reunido un grupo de discípulos en el plano externo. A medida que la forma mental grupal se fue integrando, los discípulos respondieron a mi llamado, se conocieron mutuamente y trabajaron juntos, y pude continuar el trabajo que elegí, llevando a cabo los planes que me impuse cuando recibí determinada iniciación. Primeramente se publicaron los libros, en orden correlativo, proporcionando un cúmulo de enseñanzas y de verdad que satisfarán las necesidades de la generación venidera. Les corresponde a mis discípulos proteger esta presentación de la verdad durante este siglo y procurar que se lean los libros y cumplan constantemente su misión, hasta que finalmente sean reemplazados en el siglo venidero, por una enseñanza más nueva y adecuada. Hubo luego un acontecimiento de importancia vital, más importante de lo que quizás puedan apreciar. Se envió y distribuyó amplia información sobre el nuevo grupo de servidores del mundo, a la que se le dio extensa difusión en un folleto titulado "Los Próximos Tres Años". Esto señaló la introducción (si puedo expresarlo así) en el plano físico, del nuevo grupo de servidores del mundo, ya en existencia activa. Este grupo se va integrando lentamente y hace sentir su influencia en la forma paulatina en la [i32] tarea primordial de educar a la opinión pública, único medio poderoso de trabajar y de mayor fuerza y valor definido que cualquier legislación o énfasis puesto sobre la autoridad. Como derivado de la integración de este nuevo grupo, se va formando en el mundo ese "puente de almas y de servidores" que hará posible la fusión de la subjetiva Jerarquía interna de almas y el mundo externo de la humanidad, lo que constituirá una fusión y mezcla efectivas y marcará la iniciación de la familia humana mediante las realizaciones de sus miembros más [e45] avanzados. Esto constituye el verdadero "matrimonio en los cielos" de que habla el cristianismo místico; el resultado de esta fusión será la manifestación del quinto reino de la naturaleza, el reino de Dios. Antiguamente en la historia de la raza, tuvo lugar un gran acontecimiento que trajo a la manifestación el cuarto reino de la naturaleza, el humano. Hoy nos encontramos al borde de un evento similar, pero más trascendental: la aparición del quinto reino, como consecuencia de la actividad planeada del nuevo grupo de servidores del mundo, en colaboración con la Jerarquía de almas perfectas y bajo la guía del Cristo. Esto introducirá la nueva era, en la cual existirán al mismo tiempo cinco reinos de la naturaleza. Por consiguiente, a ustedes se les ha permitido observar y participar en la tarea de la Jerarquía, en la medida de su contacto individual, presenciando los siguientes eventos de orden espiritual:
La creación de la forma externa en la tierra, por medio de los libros, de las escuelas esotéricas y de la educación de la opinión pública, nos fue encomendada al grupo del que formamos parte dentro del gobierno interno del mundo -discípulos e iniciados; en este grupo desempeño la parte de secretario y soy el agente de [e46] enlace y el organizador si puedo emplear palabras que signifiquen algo para ustedes, por estar versados en el trabajo de organización en el plano físico; para nosotros poco o nada significan, versados como estamos en el trabajo de producir organismos vivientes. El grupo, al cual me refiero, está compuesto por dos iniciados orientales (de los cuales yo soy uno) y cinco iniciados occidentales. Abandonaremos este cuadro general y volveremos sobre la tarea específica que puede desarrollar éste, mi grupo particular de discípulos. Deben abandonar la idea de que trabajan solos y en forma excepcional, porque no es así. Muchos, en la actualidad, trabajan inteligentemente, a menudo aislados y solos, llevando a cabo nuestros planes. El requisito principal y más difícil en el trabajo que quiero hacer resaltar, es el de la verdadera impersonalidad. En el pasado, los discípulos se han dado cuenta de dos cosas: percibieron y sintieron la necesidad de ser parcos en lo que respecta a cualquier experiencia espiritual interna y creyeron que relatar o discutir los acontecimientos espirituales y psíquicos de orden superior en sus vidas, les produciría un sentido de pérdida, contrario a la ley oculta. Exigieron también parquedad acerca de sus vidas personales, sus errores y deficiencias, y lo exigían con más insistencia que el guardar silencio respecto a la vida del alma. Su exigencia se fundó en el verdadero conocimiento de que la discusión de hechos de orden espiritual, con personas no entendidas, [i34] encierra grandes peligros -el peligro de la errónea interpretación, del espejismo y de la ilusión. El deseo de ser parcos sobre la vida personal se funda constantemente en el orgullo o en el temor a ser criticados, ridiculizados, mal comprendidos y juzgados; todos estos móviles son injustificables. Entre los discípulos de los grupos de la nueva era, en el ashrama interno de un Maestro, es innecesaria la teoría de la parquedad. Todos son condiscípulos y colaboradores. Si alguno de ustedes fue iniciado en el pasado o lo fuera en el futuro, no afectará su relación con los condiscípulos en este grupo. Lo que se sabe sobre la iniciación no se puede transmitir en palabras en las filas de los iniciados, porque ella no se imparte con palabras habladas o escritas. Sólo reciben la iniciación quienes poseen ciertos sentidos trascendentales, y si intentaran comunicar los secretos y misterios de la iniciación en símbolos o formas, ustedes no reaccionarían ni comprenderían su significado. De manera que el grupo de mis discípulos debe reconocer la unidad de pensamiento, compartir la experiencia, el [e47] pensamiento, las dificultades y los problemas, desarrollar la comprensión y ayudarse mutuamente en la vida espiritual. Desde el punto de vista del alma, los discípulos son personas maduras, por lo tanto ustedes no deben compartir entre sí las nimiedades de la vida ni las pequeñas fricciones. Tampoco deben caer en la tentación de perder el tiempo en charlas ociosas. Lo que debería ocupar sus pensamientos y mutuas comunicaciones, es este amplio y general delineamiento del plan para el trabajo externo de los grupos de discípulos. Los grupos planeados serán de muchos tipos y su trabajo variado y diversificado. Durante algún tiempo intenté escribir más detalladamente sobre los grupos que hoy se van formando en el mundo, dirigidos por los Maestros, y que irán apareciendo gradualmente para cumplir la misión asignada. Cuatro de éstos ya se han formado o están en proceso de hacerlo y otros se irán creando gradualmente para satisfacer la creciente necesidad. Es esencial que los miembros de estos grupos adquieran una visión más amplia de la que poseen ahora; ser miembro de cualquiera de [i35] ellos, constituye un acto de servicio que prestan al trabajo que yo y otros miembros de la Jerarquía, desarrollamos de acuerdo al Plan. El discípulo individual no debe considerar su trabajo como una maravillosa oportunidad para su propio progreso espiritual. Todos los verdaderos discípulos se caracterizan por la análoga determinación de que los grupos tengan éxito y por el anhelo de obtener el máximo bien para el trabajo grupal. Todos están genuinamente animados por el deseo de servir, y también sienten amplia satisfacción por el interés y la oportunidad que ofrece el trabajo grupal. Juntamente con estas reacciones normales y correctas, existe mucha ignorancia respecto a la real significación del trabajo grupal y gran parte de placer egoísta y algo de ambición. Esto es natural, pues todavía no se espera alcanzar la perfección entre los discípulos. Si ésta existiera, todos actuarían y mantendrían una relación distinta con la Gran Logia Blanca. A fin de aclarar este trabajo grupal propuesto por la Jerarquía y permitirles captar con claridad Su intención, voy a decir algo sobre el propósito que existe detrás de los grupos y del plan general, en el cual se desea que encajen. En las primeras etapas de cualquier experimento jerárquico, surgen muchas dificultades, debido al material con que los agentes iniciadores como yo, deben trabajar. Toda nueva idea, especialmente si implica un propósito que se materializará más tarde, una vez que el [e48] plan logre mayor perfección, tropieza lógicamente con la falta de plena comprensión en las primeras etapas. He dicho que estos grupos constituyen un experimento que tiene un cuádruple carácter, y sería conveniente una aclaración concisa: I. Los grupos son un experimento para fundar o iniciar puntos focales de energía en la familia humana, por donde pueden afluir ciertas energías a la raza de los hombres. II. Constituyen un experimento para inaugurar ciertas técnicas nuevas de trabajo y de métodos de comunicación. Señalaré que estas tres últimas palabras resumen todo el asunto. Tales grupos tiene por objeto facilitar la mutua interrelación o comunicación:
Los discípulos deben recordar estos dos contactos distintos, y tener en cuenta, además, que el contacto superior puede no incluir necesariamente al inferior. La comunicación telepática entre los distintos aspectos del ser humano, es factible en las variadas etapas del desenvolvimiento.
III. Estos grupos son también la exteriorización de una condición interna existente. Constituyen un efecto y no una causa. Sin duda ellos mismos producirán un efecto iniciático a medida que lleguen a la manifestación en el plano físico, pero son el producto de una actividad interna y de un conjunto subjetivo de fuerzas que forzosamente deben llegar a ser objetivas. El trabajo de los discípulos que tiene cabida en estos distintos grupos, consiste en mantenerse en íntima armonía con los diez grupos internos que forman, no obstante, un solo gran grupo activo. Esta fuerza grupal fluirá entonces por los diversos grupos en la medida en que los discípulos hagan, como grupo, las siguientes cosas:
Estos grupos emplearán en su trabajo los siguientes centros: Es la afirmación de una realidad y no una terminología simbólica -excepto donde las palabras constituyen un símbolo inadecuado para las verdades internas.
IV. Estos grupos son también un experimento cuyo objetivo es manifestar ciertos tipos de energía, los que, cuando actúan con eficacia, producirán en la tierra cohesión y unificación. La dislocada condición del mundo presente, la catástrofe internacional y su evidente punto muerto, la insatisfacción religiosa, el trastorno económico y social y los efectos espantosos de la guerra, son todos resultados de energías tan poderosas -debido a su enorme impulso- que sólo pueden ser llevadas a la actividad rítmica por la imposición de energías más fuertes y más definidamente dirigidas. Los grupos están
destinados oportunamente a trabajar juntos, así como los diversos
sectores de una gran organización trabajan eficazmente como
una unidad. Deben trabajar con armonía e inteligencia entre
sí y también en sus mutuas [i43]
interrelaciones. Esto será posible cuando los miembros individuales
de los grupos y los grupos individuales de discípulos, pierdan
de vista sus propias identidades, en un esfuerzo por hacer posible
esta obra jerárquica. En este tipo de trabajo grupal no cuentan
en absoluto los sentimientos, reacciones, deseos y éxitos del
individuo. Sólo se considera de importancia lo que intensifica
el esfuerzo del grupo y enriquece la conciencia grupal. |
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