Discipulado en la Nueva Era II - Enseñanza sobre la Iniciación V

      


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ENSEÑANZAS SOBRE LA INICIACION

QUINTA PARTE

 

     En esta instrucción quisiera, hermanos míos, hacerles ciertas sugerencias respecto a la forma en que la humanidad encara el discipulado y cómo encaran la iniciación los discípulos que pertenecen a las distintas escuelas de pensamiento y creencias religiosas de todos los países. Infinidad de veces dije que se están cambiando las técnicas de entrenamiento para discípulos, a fin de que concuerden con el rápido progreso alcanzado en la orientación de las masas y que es inminente una nueva luz sobre todo el [i295] tema de la iniciación. Quisiera, si es posible, ser algo más explícito. Por lo menos ustedes, después de los años de entrenamiento dado, deberían ser capaces de acrecentar su conocimiento en estas líneas.

     La humanidad -como a menudo se ha dicho- es el discípulo mundial. ¿Por qué? Por dos razones principales:

1. Los hombres mentalmente van despertando con rapidez. Todo el mundo piensa y primordialmente lo hace en las líneas políticas y las ideologías actuales. Hasta los pueblos, por largo tiempo dormidos, se hallan hoy convulsionados por procesos mentales. Este cambio en la conciencia humana involucra un rápido enfoque de la intención humana en niveles mentales; esta polarización mental es esencial para el discipulado. Aunque todavía es una tendencia general, mucho se ha progresado como resultado de la tensión de la guerra.

2. Los hombres desarrollan rápidamente la buena voluntad comprensiva. Hay en el mundo muchos movimientos para ayudar a aliviar la angustia humana, y ello desde el punto de vista de las comunidades grandes y pequeñas y también nacional e internacionalmente. De esto dan testimonio la Cruz Roja, la UNRRA y muchas asociaciones análogas y bien intencionadas de todas partes. Esto no sólo indica una polarización mental sino una respuesta a la naturaleza amorosa de Dios; en conjunto indican fusión y una sensibilidad algo nueva y muy alentadora en la historia humana, que por fin testimonian el éxito del proceso evolutivo.

     [e261] Por lo tanto, ha pasado la época en que la Jerarquía tuvo que tratar casi exclusivamente con el devoto emocional y esto ha sucedido más rápidamente de lo que se esperaba. La tarea de los Maestros, antes del siglo XVIII, consistía en aceptar aspirantes emocionales e instruirlos sobre la técnica de la polarización mental, previo al ingreso en Sus ashramas. Esto era lo mejor que podía esperarse y, en último análisis, lo único que se requería, porque los aspirantes al discipulado aceptado, mentalmente polarizados, hubieran sido de poca utilidad en el trabajo de elevar al género humano más cerca de la luz; los ashramas existen principalmente para ese propósito. Pero la [i296] actual humanidad, mentalmente enfocada, no puede llegar a ellos únicamente por medio de los trabajadores emocionales. Se exige el acercamiento mental y se necesita un tipo más elevado de discípulo.

     El entrenamiento a dar a los aspirantes (y esto deberá iniciarse en nuestros centros educativos) se relacionará con el doble empleo de la mente, la naturaleza de la energía, con la explicación de un plan evolutivo que incluya algo más que las formas físicas y, posteriormente, con un definido y claro propósito para la humanidad, así como también con los modos y métodos de desarrollo de los poderes subjetivos y sutiles del ser humano. Esto involucrará el estudio de la constitución del hombre y la relación de su triple naturaleza inferior y superior, con los tres aspectos de la divinidad. Observarán en qué forma acrecentada acentúo, en lo que a ustedes respecta, la dualidad esencial del hombre, no su triplicidad temporaria. Quisiera que trataran de comprobar y comprender mis razones. Si este programa se establece firmemente, revolucionará los sistemas educativos modernos en escala planetaria, y luego el hombre, el aspirante que se reorienta, se convertirá en el hombre, el discípulo aceptado.

     Me pregunto ¿han considerado alguna vez el efecto amplio de todo el pensamiento reflexivo, las plegarias anhelantes y el trabajo de meditación -sin entrenamiento o como resultado del entrenamiento- efectuado por millones de personas a través de las edades en todo el planeta? Todo ello está alterando su cualidad y acrecentando su fortaleza, y su vivencia está produciendo cambios en el organismo humano. La oleada de vida espiritual es hoy tan fuerte y pujante que los próximos ciento cincuenta años demostrarán la naturaleza real del Reino de las Almas o de Dios. Esto, como seguramente comprenderán, producirá también cambios fundamentales en los objetivos inmediatos que tiene por delante el progreso humano, en los planes de los Maestros, en la enseñanza dada y en el entrenamiento presentado.

     Esto me lleva a los objetivos que tienen ahora por delante los discípulos que se entrenan para la iniciación. En vez de los [e262] antiguos objetivos -contacto con el alma y entrada en un ashrama- podrían enumerarse los siguientes, pero deben ser comprendidos esotéricamente, no literalmente:

1. El sentido de las relaciones planetarias. En vez del énfasis [i297] puesto sobre la relación del individuo con su alma, con su Maestro y con el Ashrama, su conciencia se expande conscientemente (si puedo emplear una frase aparentemente redundante) a fin de obtener un conocimiento ascendente, sobre los reinos hasta ahora invisibles y desconocidos; descendente, sobre reinos llamados subhumanos; externamente, sobre el medio ambiente y el reino humano, e internamente (palabra sin sentido, hermano mío), sobre la divinidad misma. Esto significa ir hacia la síntesis, la plenitud y el sentido de integridad y totalidad. Existen técnicas específicas para estas cuatro direcciones (cuyos símbolos son norte, sur, este y oeste), pero hoy sólo puedo indicarles hacia donde van dirigidas.

2. El sentido de "supervisión inteligente". Esto debe ser comprendido esotéricamente. ¿Qué significa? Una de las cualidades más profundamente espirituales que los seudoiniciados deben desarrollar; es el reconocimiento constante de un control enfocado en la vida y las circunstancias diarias, el futuro y el destino. Este sentido o avenida de percepción, es aún embrionario y totalmente nuevo y también un aspecto del aspecto voluntad de la divinidad, y está relativamente cerca de ese aspecto. Hace al hombre consciente de su destino, le desarrolla el poder de predicción y le da percepción interna iniciática del propósito y de su plan en desarrollo. Harían bien en considerar esta facultad y tratar de imaginarla como un paso hacia el desenvolvimiento.

3. El sentido de la orientación hacia la humanidad. Supongo que reconocerán la verdad de lo que digo cuando expreso la opinión de que el amor individual o personal a la humanidad; y el enfoque de la atención sobre la necesidad humana, son mayormente teóricos, transitorios y experimentales en la práctica. Sus intenciones son buenas y excelentes, pero no adquirieron el hábito de la correcta orientación, y gran parte de lo que hacen es resultado de un sacrificio impuesto a un elevado precio, lo cual no es innato en ustedes; continúan siendo el resultado de un esperanzado esfuerzo; siguen desorientados respecto al problema de cómo orientarse hacia la Jerarquía y hacia su alma y, al mismo tiempo, hacia la humanidad y sus semejantes. Pero llegará [e263] el momento en que personalmente se habrán descentralizado tanto, que sentirán automáticamente al semejante [i298] con mayor fuerza que a la personalidad o al yo inferior. Dejen correr la imaginación por un momento, e imagínense cómo será el mundo cuando la mayoría de los seres humanos se dediquen a hacer el bien a "otros" y no se ocupen de sus propias metas egoístas. Tal vuelo de la imaginación es bueno y constructivo y ayudará a traer a la manifestación ese nuevo mundo y ese nuevo tipo de humanidad que inevitablemente se evidenciarán en el futuro. No me explayaré sobre esto, la práctica de la buena voluntad sentará la base para este nuevo tipo de sensibilidad.

4. El sentido de la impresión registrada. No me ocuparé ahora de este nuevo tanteo hacia lo desconocido y hacia aquello que exige una sensible expansión de conciencia. Concierne al tema del entrenamiento telepático; lo trataré cuando consideremos la Ciencia de Impresión* que será oportunamente el objetivo principal de los sistemas educativos que estarán en actividad al final de la nueva era, nueva era que se acerca muy rápidamente. Sólo ahora se ha permitido que esas fuerzas penetren en nuestra vida planetaria, las cuales harán surgir el nuevo medio ambiente subjetivo que siempre ha existido, aunque desconocido. La razón para que esta nueva sensibilidad sea el objetivo del entrenamiento cultural jerárquico se debe a que la Jerarquía comprende que el hombre es suficientemente inteligente y que ya puede ser entrenado para que interprete correctamente.

5. La evocación de la voluntad. Esto es, particularmente para los discípulos, un desarrollo nuevo y muy necesario. Como he dicho a menudo, el aspirante común confunde voluntad con determinación, intención fija, propia voluntad y atención centralizada. No llega a comprender que la voluntad es ese aspecto divino del hombre que lo pone en armonía con el propósito divino y luego es controlado por éste, inteligentemente entendido en tiempo y espacio, y complementado por el alma como expresión de la aplicación amorosa de la voluntad. El método por excelencia, mediante el cual se puede desarrollar la voluntad, es cultivar el reconocimiento del Plan divino en el transcurso de las edades, lo cual produce ese sentido de síntesis que a su vez [i299] vincula al hombre con el plan, porque reconoce: [e264]

a. Su inevitabilidad, que exige por lo tanto colaboración.
b. Su éxito, que evoca por lo tanto, una actividad inteligente.
c. Su objetivo inmediato, que todo el pasado ha conducido a él.
d. Su rectitud, de la cual la intuición da testimonio.

No es fácil para el discípulo en entrenamiento asociar el sentido de síntesis con el empleo de la voluntad y comprender que cultivar esta percepción de primer rayo es el poderoso medio por el cual los aspectos más elevados de la voluntad espiritual (que están en él aún en embrión) pueden ser desarrollados. En otra parte trato más detalladamente la voluntad, su naturaleza y lo que es en sí.

6. El sentido de lo inminente. Concierne a la "nube de cosas conocibles". Llamaría la atención sobre la palabra conocible. No es el conocimiento de lo inminente en el hombre, en la naturaleza o latente en la manifestación. Las conjeturas al respecto no tienen, como sucede frecuentemente, valor alguno. Lo que al discípulo interesa es lo espiritualmente inminente, si me permiten este juego de palabras, pues una de las primeras lecciones que debe aprender en el campo esotérico es la adquisición del sentido del momento propicio con el cuál está relacionado lo inminente o perentorio; además debe percibir lo que está a punto de precipitarse en el pensamiento humano, en la vida y las circunstancias, y dar esos pasos esotéricos que le permitirán reconocer no sólo lo que se cierne sobre la humanidad, que está a punto de revelarse o ser útil kármicamente (observen esta frase), sino que también le permitirá manejarse a sí mismo en forma tan correcta e inteligente que paso a paso se convertirá en un colaborador que ayudará en la tarea de la revelación. Mayor luz se obtendrá sobre el tema cuando se estudie la Ciencia de Impresión. Sin embargo, lo que quiero hacerles entender aquí es que ser sensible a la nube influyente, presupone la existencia subjetiva de un poder o facultad divina, que hasta ahora los discípulos no han utilizado conscientemente, pero que puede ser ahora inteligentemente desarrollado, trayendo una visión más rápida y una percepción reveladora más aguda. [i300] Ese poder ha estado siempre presente; es un aspecto de la fuerza de la evolución; ha conducido al hombre de una etapa de revelación a otra, de un poder a otro, de un sentido a otro y de un grado de comprensión a otro. Produjo ante todo, los sentidos físicos; condujo al hombre a la expresión [e265] emocional y al desarrollo mental; es el secreto detrás de la comprensión espiritual, pero hasta ahora nunca fue conscientemente empleado. Es para la mente lo que ella, como sentido común, es para los cinco sentidos. Reflexionen sobre esto.

     Esta nube está henchida de conocimiento y se cierne portentosa sobre un mundo que hoy está en proceso de reorganización y regeneración. Los Maestros procuran que Sus discípulos reconozcan rápidamente lo inminente, para que lleguen a ser los agentes inteligentes por cuyo intermedio puedan producirse las precipitaciones necesarias. Existe una técnica definida para obtener este particular tipo de colaboración, pero no será posible emplearla o aplicarla, hasta dentro de veinticinco años.

     He delineado muy brevemente los posibles nuevos desarrollos, siempre. que el discípulo esté correctamente enfocado y orientado. Posee internamente posibilidades latentes. Si se detienen a reflexionar, se darán cuenta que en el pasado, cuando el Maestro preparaba al discípulo para la iniciación, su tarea consistía mayormente en despertar en él la necesaria obediencia oculta, la correcta orientación, la persistencia y la devoción a su objetivo. Pero el discípulo moderno lo ha dejado muy atrás. En la actualidad, el Maestro le señala la influyente nube de cosas conocibles, asegurándole que él posee poderes no soñados, que cuando surjan a la superficie de la conciencia le demostrarán su esencial grado de adepto y le permitirán participar en la gran tarea jerárquica de iluminación, precipitación y elevación. Hoy, el Maestro -habiendo realizado lo que antecede- deja que el discípulo por sí solo adquiera conocimiento y colabore útilmente; no lo impele a una acción prematura ni lo supervisa constantemente; lo rodea con el aura de Su presencia y le brinda la protección y [i301] el estímulo de Su ashrama, ocasionalmente hace insinuaciones, y a medida que el discípulo actúa y trabaja de acuerdo a las sugerencias insinuadas, la insinuación se convierte en una clara directiva y en luminosa zona de esclarecimiento.

Las insinuaciones

     Durante más de diez años trabajé con ustedes de esta manera; traté de que despertaran definitivamente las latentes posibilidades y capacidad para colaborar, que debe oportunamente alcanzar el discípulo. No estoy desalentado, pues comprendo las inevitables limitaciones que individualmente rodean a cada uno; soy además consciente de que ingresaron en mi ashrama para recibir entrenamiento durante el período más difícil de la historia humana -donde la entera humanidad está pasando por el período de [e266] reorientación requerido por el ciclo de tiempo y a través de un ajuste totalmente nuevo, a un ritmo y zona de expresión superiores. Todo esto ha aumentado grandemente las dificultades suyas y mías; pues trabajo con ustedes. Sin embargo, en los próximos cien años se verán grandes desarrollos en mi Ashrama, que, como les dije, es el más nuevo de los Ashramas, y recién ahora está descubriendo su propia estructura, emitiendo su propia nota, adquiriendo su propia cualidad. Esta situación también ha aumentado grandemente vuestro problema, pues están ayudándome a formar algo nuevo.

     Hasta el momento actual he hecho cuatro insinuaciones, que podrán resumirse de la manera siguiente:

1. Los grandes cambios que se están llevando a cabo en la Jerarquía, a fin de adecuar el trabajo de la nueva era y establecer una relación más estrecha con Shamballa, fue el resultado del trabajo realizado por los discípulos que están activos en el mundo. ¿Por qué los discípulos activos, hermano mío, y no los Maestros? Una insinuación evoca siempre un interrogante, y al responder a ese interrogante los discípulos aprenden y oportunamente llegan a ser Maestros. [i302]

2. El planeamiento y el pensamiento humanos, a medida que enfrentamos el futuro, son las primeras indicaciones, en la historia de género humano, del surgimiento del aspecto voluntad. Si se les pregunta ¿por qué indican esto, podrán responder?

3. Los discípulos de todos los ashramas tienen la tarea de "modificar, cualificar y adaptar el plan divino". ¿Por qué debe ser así? Esta pregunta es muy significativa y útil. ¿Por qué, hermano mío, no se impone el plan? Qué diferencia hay entre cualidad, modificación y adaptación -pues hay una diferencia en todas y cada una de ellas.

4. El iniciado adquiere conocimiento porque trabaja. Cristo enseñó lo mismo a Sus discípulos cuando les dijo que si querían conocer la doctrina debían cumplir la voluntad de Dios. Estas palabras ¿tienen algún significado para ustedes?

     Observarán que las cuatro insinuaciones o ideas simientes (para una amplia reflexión que conduce a una renovada actividad) tienen que ver con la humanidad y no con el hombre individual. Este punto importante debe tenerse presente, porque indica también la diferencia entre el entrenamiento que se da ahora y el que se daba en el pasado. Yo, por ejemplo (en estas instrucciones grupales), no les hago insinuaciones individuales respecto a sus [e267] propias vidas. Esto lo hice en el pasado, como lo hacen hoy los ashramas, al hacer la transición entre las viejas y las nuevas emergentes técnicas, las cuales deben tratar de contemporizar y adaptarse a lo que está por venir; en lo que respecta al futuro cesará gradualmente toda insinuación a la personalidad. A fin de descentralizar al discípulo, el verdadero método en el futuro será desarrollar en él el sentido de síntesis y de "ubicación" en el Mundo Uno. El tema sobre la dirección subyace en el sistema de instruir por medio de insinuaciones. Evidentemente es una técnica lenta, pero hay algo que los esoteristas harían bien en recordar. Aunque la información sobre la naturaleza del micro y del macrocosmos, del Propósito divino y del Plan espiritual, de los acontecimientos esotéricos en tiempo y espacio y de las posibilidades futuras o inmediatas, se expresara en términos claros (aún si se dispusiera del lenguaje necesario), sería muy poco comprendida. [i303] Por ejemplo, podría decirles muchas cosas que les serian tan útiles como lo hubiera sido al hombre prehistórico no evolucionado la afirmación de que "en el mundo sólo existe energía. El Átomo de átomos es sólo energía, y Dios Mismo no es más que energía". Frases que no hubieran impartido absolutamente nada a su lento cerebro. El hombre primitivo no poseía un mecanismo que le posibilitara la comprensión. La clave para la correcta interpretación de una insinuación reside en asociarla a la idea de dirección en tiempo y espacio. Hermanos míos, en la mencionada frase insinúo lo que quisiera que consideraran este año. La palabra "dirección" es la clave para el proceso evolutivo, el concepto de la luz, el secreto de la Masonería y el poder motivador detrás de la manifestación. Nada más indicaré, sólo deseo que comprendan inteligentemente esa palabra.

     Cada vez se hará más evidente que la vida entera de un discípulo llegará a convertirse en una vida de meditación reflexiva. En cierta etapa de desarrollo podrán desechar las fórmulas de meditación, pero el hábito de meditar debe hacerse permanente y definido y finalmente será definitivo; cuando se llegue a esa etapa la idea de dirección asumirá una significación divina. Aquí hay una segunda insinuación sobre el mismo tema. Recordarán que, en mi última instrucción, el tema de la meditación fue totalmente resumido de la manera siguiente:

1. La etapa preliminar donde se conoció el tema de la meditación.

2. La actitud receptiva, a fin de que la posible enseñanza esotérica pudiera ser conocida y absorbida.

3. La transmisión de ideas, de un modo u otro, al cerebro, después que las registra la mente como pensamientos [e268] simientes e insinuaciones, o las presenta como temas y conceptos.

4. El deliberado enfoque del pensamiento sobre estas ideas.

5. A medida que estas ideas se consideran y desarrollan, se las somete al análisis y se convierten oportunamente en formas mentales creadas.

6. Entonces son sometidas a un proceso de unificación, por el consciente y constante empleo de un mántram.

     [i304] Si a este delineamiento para la reflexión se lo considera cuidadosamente, evidenciará que es adecuado para todo verdadero proceso mental, estados mentales, análisis y aplicación de insinuaciones ocultas. Quise que comprendieran la simplicidad esencial de todos los procesos divinos y observaran el magno hecho de que estos procesos culminan en una identificación espiritual, probando más allá de toda controversia, que fundamentalmente la separatividad no existe. Esto es aplicable también a las fórmulas ya consideradas.

Las Fórmulas

     Como he dicho en mi última instrucción, el significado y hasta la estructura de estas fórmulas son muy difíciles de explicar en palabras, y he vacilado varias veces antes de dilucidar brevemente el tema. Aunque poco pueda impartirles su significación, por lo menos introduciré en sus mentes el concepto de estas fórmulas. De este modo el segundo rayo presenta las ideas del alma. Se dice que Dios geometriza al referirse a la actividad del segundo aspecto y que una sutil forma geométrica subyace en la manifestación exotérica. Estas formas imparten al estudiante esotérico el simbolismo del mundo del significado. Detrás de las matemáticas, de los diseños geométricos y de la ciencia de los números, que trataron (hasta ahora completamente sin éxito) de impartir la verdad, pero que en forma misteriosa condicionan el trabajo creador, hay ciertas fórmulas que -como ya señalé- expresan significación, intención y significado. Hemos dedicado muy poco tiempo a considerar tres de estas fórmulas. Hablando en general, las tres condicionan el proceso evolutivo mediante esas formas que son el resultado del correcto empleo de estas fórmulas, de tal manera que proporcionen directivas. No sé cómo expresarlo de otro modo. Por lo tanto, las tres directivas consideradas personifican y expresan el más antiguo llamado invocador en el mundo (por la antigüedad de este llamado) y las tres fórmulas indicaron una dirección que no puede ser desviada, siendo las resultantes condiciones inevitables: [e269] [i305]

Fórmula I Condúcenos de la oscuridad a la Luz.
Fórmula II Condúcenos de lo irreal a lo Real.
Fórmula III Condúcenos de la muerte a la Inmortalidad.

     Esto nos lleva a enunciar la siguiente fórmula y a considerar su significado:

Fórmula IV Condúcenos del caos a la Belleza.

     Esta fórmula se presenta como un símbolo que está en tan constante movimiento que resulta difícil describirlo o exponerlo vívidamente.

     El investigador tiene ante sí un cuadrado o rectángulo compuesto de un incipiente conjunto caleidoscópico de colores que se mueven, palpitan y están en constante e indescriptible confusión. Superpuesto al cuadrado hay un sol radiante, y una penumbra compuesta de los siete colores del prisma, los cuales se irradian desde el sol en franjas rítmicas regulares y producen un maravilloso fulgor de colores. En el trasfondo del cuadrado aparece una confusión de colores cuya cualidad es intensa y brillante; el bello diseño que emerge (aunque parezca superpuesto) es traslúcido y delicado y de un matiz vívido y radiante. El trasfondo más intenso puede verse nítidamente a través de la trasparencia. Esta fórmula difiere de acuerdo con la polarización de quien la visualiza y estudia. Si está enfocado en la personalidad y, por lo tanto, condicionado por el rayo de su personalidad, hará impacto sobre su conciencia cierto tipo de energía; si es consciente del alma y se enfoca en ella, producirá efecto otro tipo de energía. De esta manera emergerán dos imágenes distintas. Ambas serán correctas, pero el agente interpretador será distinto.

     Si esta fórmula se considera y estudia cuidadosamente durante varios años, se convertirá en fórmula clave, por la cual el estudiante percibirá aspectos del proceso creador, más la revelación de algunos objetivos divinos de implicación más amplia, importante y abundante, que se haya conocido hasta ahora. Les recordaré que estas fórmulas no son símbolos de lo que ya es, sino [i306] formas clave que indican lo que puede ser o será -algo muy distinto que deberían tener presente. Son símbolos del futuro, no del pasado; no representan lo acaecido ni lo actual, sino que son proféticos; revelan lo que está en camino, como resultado del pensamiento divino; no son presentaciones pictóricas de lo que ya es.

     Por lo tanto, no son fáciles de captar e interpretar, porque sólo la actividad de la intuición les permitirá comprender y progresar en la nueva e impulsora zona causal. Por difícil que sea esta tarea (y, hermano mío, lo es), tiene gran importancia para los discípulos que están en entrenamiento iniciático, porque [e270] constantemente tiende a facilitar la entrada en el mundo de las causas y la salida del mundo de los efectos. Como podrán ver, esta fórmula está relacionada con la Ley del Karma; en realidad, en los antiguos registros de los cuales estas fórmulas han sido extraídas, la Fórmula IV tiene en los cuatro ángulos del cuadrado o rectángulo, el símbolo de uno de los cuatro Señores del Karma. A esta fórmula se la denomina a veces la de "el Sol sobre el Cuadrado". Por ahora nada más diré sobre este tema o fórmula, en esta instrucción. Lo dado está destinado a sugerir y a desarrollar en ustedes el poder de emplear el sentido interpretativo -uno de los nuevos sentidos, en lo que a la experiencia y al experimento concierne, pero latente en cada hombre.

Puntos de Revelación

     Por poco que lo comprendan, la frase "Puntos de Revelación" resume una técnica muy definida, empleada al entrenar discípulos para la iniciación. Toda vida está destinada a seguir una serie progresiva de despertamientos. Progreso, movimiento, despertar, expansión, iluminación, evolución, crecimiento -éstas son unas pocas palabras de las muchas que se aplican a los efectos, tanto internos como externos, del proceso creador. ¿No es acaso este proceso creador la activa demostración progresiva de la intención divina cuando adquiere forma? Tal intención es un proyecto plenamente comprendido por la Mente Universal; lo denominamos Propósito cuando Shamballa capta la síntesis de esta intención comprensiva, [i307] y lo llamamos Plan cuando nos referimos al trabajo que lleva a cabo la Jerarquía para expresar lo más plenamente posible ese Propósito.

     En nuestros años de estudio y en los libros que he dado al público con la ayuda de A.A.B. y de F.B. y de todos los que colaboraron con ellos, se ha considerado primordialmente el efecto que la Intención divina, el Propósito y el Plan, produjo en la Humanidad, porque el Plan -que emana de la Jerarquía- debe complementarlo el género humano, por eso es importante que capte y comprenda el programa propuesto. Por lo tanto, ¿cuál será la naturaleza de su reacción ante lo que revelará su desarrollada comprensión? ¿Qué puede esperar y qué aspectos o formas adoptará la revelación? ¿Deberá esperar un repentino resplandor de luz o una gradual y progresiva serie de luces menores? ¿Qué relación tienen estas revelaciones con la vida del ocultista? o ¿deberá registrar y aceptar ante todo, lo impartido, aunque sea para él inexplicable, pero que tendrá que aceptar y considerarlo como incontrovertible, aunque esté más allá de la comprensión? o ¿qué otra cosa?

     [e271] Reiteraré la bien conocida verdad de que ningún hombre es iniciado si no llega a comprender que la vida del iniciado consiste en captar constantemente el nuevo conocimiento que debe ser trasmutado en sabiduría práctica, los hechos ocultos que deben ser ubicados inteligentemente en la vida de servicio del iniciado e incluir nuevas zonas de conciencia; éstas deben convertirse en campo normal de experiencia y expresión, y así trasformarse en campos de mayores expansiones. Cada revelación debe ser captada desde cuatro ángulos:

1. El mental, oculto, espiritual, jerárquico y las realidades triádicas que encierran. Cada revelación tiene su propia estructura, porque todos nuestros planos -que constantemente van siendo revelados- son subplanos del plano físico cósmico.

2. El significado que velan y ocultan las realidades y la estructura que debe descubrir aquel que recibe iluminación. [i308]

3. El efecto que la revelación está destinada a producir en la vida y el servicio cotidianos y las relaciones ashrámicas del discípulo o iniciado.

4. El germen, el pensamiento simiente, la forma clave y el poder invocador de lo revelado. Cada revelación ocupa el lugar que le corresponde en una gran serie de revelaciones e iluminaciones; el discípulo debe descubrir en la revelación lo que debe emplear, a fin de alcanzar la siguiente y destinada etapa de la revelación obtenida.

     Doy aquí en forma muy breve, una de las nuevas técnicas para discípulos de la nueva era y uno de los métodos de meditación por el cual pueden acelerarse los procesos de la revelación. Hasta ahora, en el pasado, la revelación ha llegado inesperadamente, como le llegó a Saúl de Tarso, según el relato bíblico. El discípulo lucha, trabaja y sirve con sinceridad; avanza a ciegas, y a menudo busca confusamente el conocimiento y lo recibe en momentos inesperados, lo cual aumenta con frecuencia, por lo menos temporariamente, su confusión. Pero durante la nueva era venidera se enseñará a los discípulos a trabajar conscientemente y a sabiendas para obtener la luz, y también a comprender lo que les sucederá antes de dar los pasos necesarios y recibir la iniciación. Esto ahorrará mucho tiempo y "enfocará la luz en el lugar deseado", mucho más rápidamente que hasta ahora.

     Verán, por lo tanto, por qué incluyo la enseñanza sobre los Puntos de Revelación, conjuntamente con lo que debo impartirles sobre los procesos de preparación para la iniciación. Es esencial que el discípulo moderno no siga ciegamente adelante, sino que colabore inteligentemente en los nuevos sistemas de [e272] entrenamiento. Observarán la relación (si no lo consideran otra cosa) entre las dos frases "puntos de revelación" y "momento de la iniciación". Ambas frases están incluidas en El Antiguo Comentario, en una muy iluminada declaración -iluminadora si se reflexiona debidamente sobre ella:

"El discípulo asciende la montaña, sus cinco picos iluminados por el Sol ocultan los otros dos.

[i309] Va de un punto a otro y el Camino es cuesta arriba todo el tiempo -de la oscuridad a la luz, de la selva al campo abierto, de la noche al amanecer.

Va de un punto a otro y en cada punto obtiene una nueva revelación. Cinco son los picos de la montaña y al ascender recibe cinco veces la luz. De cinco en cinco y de cinco a cinco, hasta que cinco cincos le trajeron la luz. Hay diez por delante, pero éstos no le conciernen a él todavía".

     Lo que se quiere significar aquí (considerado escuetamente), es que el discípulo tiene cinco iniciaciones por delante, y el Maestro tiene dos más, o siete iniciaciones, que antes de cada iniciación -hablando simbólica o realmente- hay cinco grandes revelaciones, lo que hace un total de veinticinco, y diez que debe registrar posteriormente el Maestro.

     En instrucciones anteriores indiqué tres de estas revelaciones. Como recordarán son:

1. La energía sigue al pensamiento y el ojo dirige esa energía; esto ha sido una familiar verdad ocultista desde los días de H.P.B., en cuya época se decidió que fuera el primero de los puntos de revelación que podrían darse sin peligro al público. La afirmación de este hecho revelado constituyó parte esencial del conocimiento en el mundo, previamente a la exteriorización de los Ashramas -o hermano mío, de la Jerarquía. La idea de que todo es energía ha sido ya aceptada por la ciencia moderna y el concepto de la visión (el primer paso para comprender el empleo del ojo espiritual) es ya parte de la enseñanza de la filosofía moderna y de muchas de las escuelas metafísicas.

2. La Voluntad es fundamentalmente una expresión de la Ley de Sacrificio. Paradójicamente descubrimos que cuando la voluntad espiritual se expresaba -aún en pequeña medida-, no existía tal cosa como sacrificio. Consideramos incidentalmente a los grandes exponentes y los grandes campos del sacrificio, teniendo en cuenta al mismo tiempo la Gran Vida en que todos nosotros, así como todas las demás formas, vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
[e273] [i310] Quisiera citar algo que les dije en relación con este tema: "Estos pocos pensamientos sobre la significación del sacrificio, o de hacerse cargo mediante la identificación, de la tarea de salvación, revitalización y presentación de la oportunidad, son importantes para todos los discípulos, como meta y visión". (pág. 255)

3. La mónada, esotéricamente entendido, es para el Logos planetario lo que el tercer ojo para el hombre. Este enunciado es muy abstruso para ustedes y requerirá mucha reflexión concentrada y serena meditación. La visión del Logos solar y del Logos planetario está estrechamente relacionada con la intención y el propósito, y es la causa del Plan. Sin embargo, es diferente al Plan y está más allá del mismo. Dejo este pensamiento a su consideración y meditación, pero puedo asegurar que no se logrará un comprensión fácil o rápida.

     Más adelante, a medida que transcurran los años y los estudiantes ingresen y egresen, la clara captación de las técnicas para la comprensión -estos Puntos de Revelación emergentes- constituirán los temas para una meditación prolongada y serán las puertas para entrar en el nuevo ocultismo, cuyos cimientos están ya bien y sólidamente asentados; la superestructura puede ser erigida ahora, lentamente y con el debido cuidado, de acuerdo al anteproyecto divino y en respuesta a una reacción sensible a la impresión espiritual.

     He dicho también que, en conexión con estos Puntos de Revelación, hay tres etapas de actividad que llevadas a cabo debidamente, harán que lo revelado sea de utilidad para el discípulo cuando contribuye a la salvación de la humanidad, y son, Penetración, Polarización y Precipitación. Consideraremos estas tres durante un breve periodo de reflexión.

     Deberían comprender que todas las fases de entrenamiento -las asociadas con la vida misma y el entrenamiento especializado impartido a los iniciados- se entrelazan y son interdependientes. Esto, hermano mío, es entrenamiento, no estrictamente educación. Los procesos educativos, que conciernen al conocimiento, pueden especializarse y la enseñanza obtenerse en campos tan aislados como la conquiliología, la biología o la historia. Pero en el entrenamiento [i311] iniciático, donde el objetivo es la sabiduría y sobre todo en el desarrollo de la sensibilidad espiritual, cada fase de acercamiento al desarrollo divino y todas las expansiones de conciencia, evolucionan de tal manera que se abarca la divinidad, y cada desarrollo de la comprensión le revela al iniciado una Realidad mayor -la realidad del Ser. Por lo tanto, el estudio de nuestros [e274] Puntos de Revelación está estrechamente relacionado con otro de nuestros temas: el Entrenamiento Telepático o la Ciencia de Impresión. Ciertos aspectos de estas dos actividades son iguales, particularmente los tres puntos que estamos considerando. La dificultad consiste en que, referente a los Puntos de Revelación, se supone que el iniciado trabaja desde un punto de comprensión más avanzado que el hombre que se entrena para ser sensible a la Impresión. Conoce la técnica de Penetración, comprende el proceso de Polarización en el punto penetrado y -después de la debida aceptación- sabe cómo utilizarlo y precipitarlo al campo humano de servicio, aplicando conscientemente lo aprendido, captado y apropiado. En este caso, no importa qué palabra se emplee.

     Por lo tanto, debería recordarse que a este respecto consideramos la etapa de experiencia de donde afluye la luz, trayendo revelación e impartiendo información, evocando la intuición y trazando en la expectante conciencia del iniciado esas leyes espirituales y reglas del proceso creador, esas condiciones de rayo y nuevas energías y fuerzas, que la humanidad de determinada época espera, las cuales son fundamentalmente necesarias si queremos que la raza de los hombres vaya hacia una mayor cultura espiritual y salga de la relativa oscuridad en la que actúa ahora.

     Aquí tratamos, en conexión con el entrenamiento iniciático, el inminente conocimiento que justifica la expectativa de cualquier ciclo inicial y las nuevas verdades y amplias presentaciones espirituales que es destino del iniciado dar a conocer a los pueblos. Observarán que elegí la palabra "destino" en vez de la palabra "karma", porque en este tipo de trabajo el iniciado actúa, practica y progresa de acuerdo a la Ley del Destino, ley que afecta al Ashrama y a toda la Jerarquía, pues no [i312] están regidos por la Ley del Karma, tal como comúnmente se la comprende. La Ley del Destino ha entrado en vigencia desde que se fundó en la Tierra la Jerarquía; es resultado de la unida dedicación y consagración al servicio, destacada nota de los Ashramas unidos. Por lo tanto, es una ley séptuple, porque toma los siete colores de los siete rayos, las siete cualidades, los sistemas y métodos, técnicas y expresiones de energías de los siete rayos. En lo que concierne a la humanidad dicha ley está libre de todo mal, debido a su móvil altruista y, en cierta medida, es una ley que difícilmente la comprenderán. Un destino inmaculado, exento de toda mala intención, es un enigma para el discípulo común. Parece contravenir otras leyes con las cuales está familiarizado. A medida que la raza humana adquiere una acrecentada pureza en los tres mundos, este inmaculado destino será paralelamente efectivo, punto muy importante sobre el cual reflexionar.

     [e275] Tal penetración constituye un acontecimiento en la vida de iniciado. Indica éxito y contacto y brinda una nueva oportunidad. Las dos palabras que le siguen indican los efectos de esta penetración, por eso son inevitables y no pueden impedirse. De ello quizás se infiera que, una vez que el iniciado ha penetrado hasta donde la revelación es posible, logra automáticamente la necesaria fijeza, concentración, aplomo, polarización y enfoque, que le permitirán traducir en términos y símbolos lo revelado, e impartir la significación a los intelectuales con los cuales trabajan principalmente todos los iniciados. Quise aclarar esto porque los estudiantes casi inevitablemente piensan en términos de secuencia. Los efectos de la penetración (en este caso, dos) son simultáneos y no secuenciales. La polarización de la conciencia del iniciado y la consiguiente condensación de la verdad producen una inevitable precipitación que tiene lugar en un destello de tiempo, y da por resultado una percepción intuitiva instantánea, siendo uno de los primeros aspectos de este proceso dual. Reflexionen sobre esto y recuerden al respecto que el iniciado -en proceso de recibir la revelación- actúa fuera de tiempo y espacio, tal como ustedes lo entienden.

     Su conciencia está libre, si se la compara con la del [i313] hombre común, y la parte más urgente y difícil de su tarea es captar correctamente la verdad, la información o la revelación que se precipitan, y luego proporcionar una estructura análogamente correcta, a fin de poder satisfacer la inmediata necesidad humana. Por consiguiente, verán que el iniciado aprende a penetrar en el reino de la razón pura desde el reino de la mente, polarizándose allí y precipitándose entonces la verdad. Así aprende a penetrar, y las tres etapas que preceden a la penetración fueron necesariamente secuenciales, hasta hacerlo tan fácilmente que puedan ser instantáneamente trascendidas. A través de la vida en los tres mundos aprendió a penetrar en el mundo de la mente, y la mente concreta inferior se convirtió en su instrumento, integrando su personalidad, abriéndole el mundo del pensamiento y haciéndole conocer los procesos para la creación de formas mentales; por medio de la meditación aprendió también a establecer contacto con el alma, el Hijo de la Mente, que es Él mismo, y con el tiempo se identificó con esa alma; de hecho se trasformó en el alma, pudiendo crear en el mundo mental esas formas vivientes que imparten luz, ayuda y verdad a os demás; así sirve, y también aprende por el desarrollo de la percepción a penetrar en los niveles del pensamiento abstracto, la antecámara del mundo de la razón pura, y a través de estos tres aspectos de la mente descubre que posee las "tres llaves" que le permitirán hurgar en el conocimiento, la sabiduría [e276] y la razón de la Mente Universal. Esto le es revelado cuando penetra más profundamente en lo que se llama el Arcano de la Sabiduría, la Mente de Dios, el tercer Aspecto divino, que está esencialmente oculto en la frase simbólica y pictórica "la nube de cosas conocibles". La nube simboliza esa zona de los propósitos de Dios, que aún no fueron revelados, y pueden serlo inmediatamente si los discípulos e iniciados del mundo quieren "penetrar hasta el punto de precipitación".

     En el futuro esta idea debería fundamentar todo lo que ustedes llevan a cabo al practicar la meditación. Deberían considerar la meditación ahora como un proceso de penetración, efectuada como acto de servicio, con la intención de llevar iluminación a los demás. Me he ocupado hoy de estos Puntos de Revelación, desde el ángulo de la visión del iniciado. El proceso y [i314] la técnica realizan su trabajo, siguiendo a éstos el reconocimiento que el discípulo adjudica internamente a lo que ha realizado.

Notas:

* Telepatía y Vehículo Etérico, págs. 38-49.


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