La reaparición de Cristo - Capítulo 1

      


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PRIMERA PARTE

LA NATURALEZA DEL ESPEJISMO

[e29] [i26] En las páginas precedentes consideramos algunas definiciones de las palabras Ilusión y Espejismo, aplicadas con frecuencia indistintamente, y hallamos que:

1.   Ilusión es, principalmente, una cualidad mental que caracteriza la actitud mental de las personas que son más intelectuales que emotivas, las cuales han trascendido el espejismo, tal como se lo interpreta generalmente, siendo culpables de la incomprensión de las ideas, de las formas mentales y de las malas interpretaciones.

2.    Espejismo es una cualidad de carácter astral y mucho más poderoso, en estos momentos, que la ilusión, debido a que una enorme mayoría actúa siempre en su naturaleza astral.

3.    Maya es de carácter vital, siendo una cualidad de la fuerza. Es esencialmente la energía del ser humano cuando entra en actividad mediante la influencia subjetiva de la ilusión mental o del espejismo astral, o ambos combinados.

4.  El Morador en el Umbral siempre está presente, sin embargo, sólo entra en actividad en el Sendero del Discipulado cuando el aspirante, esotéricamente, es consciente de sí mismo y de las condiciones inducidas dentro de sí mismo, como resultado de su ilusión interna, de su espejismo astral y de su maya, que envuelven su vida entera. Siendo ya una personalidad integrada (y nadie es discípulo si no lo es a la vez mental y emocionalmente, algo que el [i27] devoto frecuentemente olvida) estas tres condiciones (preponderando el efecto en uno u, otro de los cuerpos) son vistas como un todo, al cual se le aplica el término de "el Morador en el Umbral". Constituye en realidad una forma mental vitalizada, personificando a las fuerzas mental y astral y a la energía vital.

Sin embargo, el problema que enfrentan todos los del grupo es, ante todo, aprender a: [e30]

1.      Distinguir estos tres aspectos ilusorios internos.

2.      Descubrir qué condiciones del medio ambiente o de la constitución del individuo producen estas dificultades.

3.      Investigar qué métodos son eficaces para que cesen las condiciones engañosas y confusas.

También se ha de recordar que estas condiciones, prevalecientes en todos, son el medio por el cual se sintonizan con el espejismo y la ilusión mundiales. La enseñanza esotérica hace hincapié sobre el entrenamiento y la liberación del aspirante individual. Lógicamente ello es necesario, pues el conjunto está compuesto de individuos, y de la constante liberación del control ejercido por las ilusiones internas vendrá la clarificación eventual de la humanidad. Sin embargo, todos los de este grupo deben trabajar necesariamente en sí mismos y en forma separada para aprender a obtener esa claridad y honestidad que eliminarán los antiguos ritmos y hábitos profundamente arraigados, purificando constantemente el aura. Esto debe hacerse ahora en forma grupal, siendo los primeros grupos exotéricos destinados a trabajar en la nueva era. Mediante la actividad de dichos grupos el espejismo mundial será disipado, [i28] pero, ante todo, el aspirante debe aprender a enfrentar el espejismo individual y grupal. La enseñanza será breve y técnica. Dispongo de muy poco tiempo y el grupo posee suficiente conocimiento técnico para saber de lo que hablo. Se han de recordar las tres cosas siguientes:

Primero, el aura de los miembros del grupo determina siempre la condición, actividad, utilidad, problemas y espejismos grupales. De ello surge la responsabilidad y la utilidad grupal del individuo. Cada uno obstaculiza o ayuda al grupo de acuerdo a la condición de su aura, la cual puede hallarse en un estado de espejismo o de ilusión, o relativamente libre de dichas condiciones.

Segundo, lo primero que se ha de realizar y determinar es su propio y peculiar problema. Al proporcionarles instrucciones individuales me ocuparé de la tendencia particular de cada uno, y si es al espejismo, a la ilusión o a maya, a lo que habitualmente sucumben. Los trataré con rigidez, pues he comprobado que son sinceros y creo que quisieran que se les diga la verdad. Cuando cada uno haya determinado la naturaleza específica del problema peculiar, entonces puede trabajar con premeditación para resolverlo ‑he dicho premeditación, no apresuramiento, es decir, con debido cuidado, cautela y correcta comprensión.

Tercero, deben recordar que cuando observo a un individuo que pertenece a cualquiera de estos grupos, al mismo tiempo puedo apreciar la cualidad de todo el grupo. Puedo ver la luz interna que [e31] brilla y se expresa a través de sus auras, indicándome la fuerza y eficacia y también la potencia de la influencia grupal que cada uno ejerce individualmente, porque las auras positivas subordinan a las negativas. Lo que se requiere es un conjunto de auras positivas, premeditadamente subordinadas al trabajo grupal. [i29] A medida que enfrentan la ilusión, liberan la mente de sus efectos y disipan el espejismo astral, en el cual todos están más o menos sumergidos, obtendrán una vida más libre y serán más últiles. Cuando las corrientes de energías distorsionadas de maya cesen de arrastrarlos a una actividad indeseable, la luz que todos poseen brillará con mayor claridad. Incidentalmente, el Morador en el Umbral se desintegrará en forma lenta y segura, despejando de obstáculos el camino que lleva al portal de la Iniciación.

Los que poseen un tipo de mente fuerte, están sujetos a la ilusión y, en realidad, ésta constituye esa condición en que el aspirante se halla definidamente controlado por:

1. Una forma mental, tan poderosa que:

a.    Controla la actividad de la vida y lo que ésta produce.

b.    Sintoniza al aspirante con el conjunto de formas mentales, de igual naturaleza, construidas por aquellos que se hallan dominados por una ilusión similar.

En su peor aspecto esto produce insania mental o idea fija, y en su aspecto menos peligroso y más normal, lleva al fanatismo. El fanático, créase o no, por lo general es un hombre anonadado que posee cierta idea poderosa, resultándole imposible integrarla al panorama mundial; no puede tomar esas decisiones necesarias y a veces orientadas divinamente, que ayudan grandemente a la humanidad, ni encuentra tiempo ni lugar para expresar las realidades que se hallan a su alcance.

2. Cuando se trata de un hombre muy evolucionado, la ilusión mental está construida alrededor de una intuición definida, concretizada por la mente, llegando a ser aparentemente tan real que el hombre cree ver con toda claridad aquello que ha de realizar o dar al mundo, y dedica su tiempo y, se esfuerza [i30] en forma fanática para que otros también lo vean. Así su vida se desliza en alas de la ilusión y no obtiene ningún beneficio en esta encarnación. En raros casos esta combinación de intuición y actividad mental produce el genio, en cualquier campo; entonces no hay ilusión sino un claro pensar, más un equipo entrenado en ese campo o empresa particular.

3. Las personas de tipo mental común pero más débil, sucumben a la ilusión general y a la ilusión de la masa. En el plano mental se manifiesta un tipo de distorsión distinto al de los planos [e32] astral o etérico. La facultad de discriminar, que se está desarrollando, ha producido líneas definidas de demarcación, y en lugar de las densas nieblas y brumas del plano astral o de las arremolinadas corrientes y mareas de energía del plano etérico, tenemos, en el plano mental, un conglomerado de nítidas formas mentales, de cualidad, nota y tono particulares, alrededor de las cuales se agrupan formas mentales menores creadas por aquellos que responden a esas formas y a su nota, cualidad y tono. Entonces se ven las similitudes existentes, constituyendo canales o avenidas para ese poder atractivo magnético de las formas mentales más poderosas. Antiguas teologías, con vestiduras modernas, presentaciones de la verdad establecidas a medias, el desordenado pensar de los distintos grupos mundiales y muchas causas de emanaciones similares han producido, a través de las épocas, el mundo de ilusión y esos estados mentales que han aprisionado a la humanidad en pensamientos y conceptos erróneos. Son tantas las ilusiones que producen ideas, que su efecto ha dividido a la raza humana en distintas escuelas de pensamiento (filosofía, ciencia, religión, sociología, etc.), en muchos partidos y grupos, todos ellos matizados por una idea análoga, en grupos de idealistas que luchan entre sí a favor de sus conceptos preferidos, y en cientos [i31] de miles que participan en una actividad mental grupal, los cuales son responsables de la innumerable literatura mundial que hoy matiza las tendencias mundiales, y por su intermedio reciben inspiración los líderes, siendo los responsables del sinnúmero de experimentos realizados en los campos gubernamental, educativo y religioso que, en estos momentos, traen tanta intranquilidad y, consecuentemente, tanta ilusión mundiales.

Actualmente se precisan pensadores que se entrenen en esa actitud mental y centralización, que no contenga el peligro de una receptividad negativa y responda, al mismo tiempo, a la inspiración superior intuitiva. Lo que se necesita son mediadores que interpreten las ideas y no mediums.

Por lo tanto las personas emocionales responden con facilidad al espejismo mundial, y a su propio espejismo heredado y autoinducido. La mayor parte de las personas son puramente emotivas y tienen ocasionales chispazos de verdadera comprensión mental, y por lo general ni eso. El espejismo ha sido comparado a una bruma o niebla en la que el aspirante divaga, distorsionando todo lo que ve y todo aquello con lo que hace contacto, evitándole ver clara y realmente la vida o las condiciones que lo circundan, tal como esencialmente son. El aspirante algo avanzado es consciente del espejismo y ocasionalmente ve, en un destello, en qué dirección se halla para él la verdad. Entonces, nuevamente lo embarga el [e33] espejismo, del cual no puede liberarse ni hacer nada constructivo. Su problema se complica debido a la consiguiente angustia y al profundo disgusto consigo mismo. Camina siempre entre brumas y no ve las cosas como son. Lo engañan las apariencias, olvidando lo que ocultan. Lo envuelven las emanantes reacciones astrales generadas por cada ser [i32] humano, y a través de esta bruma y niebla observa un mundo distorsionado. Estas reacciones y el aura circundante que ellas constituyen se fusionan y mezclan con el espejismo y niebla mundiales, formando parte de los miasmas y emanaciones insalubres producidas, durante millones de años, por las masas humanas.

Señalaré que en la época lemuriana, el espejismo y la ilusión eran relativamente desconocidos desde el punto de vista humano. No había reacciones mentales, sino una pequeña respuesta emotiva al medio ambiente. Los hombres eran mayormente animales instintivos. El espejismo comenzó en los días Atlantes; desde entonces se ha precipitado en forma constante y, actualmente, cuando la Jerarquía observa a la humanidad, parece que ésta deambula en profundas y densas corrientes que cambian constantemente, ocultando y distorsionando, arremolinándose alrededor de los hijos de los hombres, evitándoles ver la LUZ tal como es. Esto se hará más evidente si recuerdan que los otros reinos de la naturaleza están relativamente libres del espejismo y la ilusión. En la raza Aria la ilusión mundial está adquiriendo densidad, siendo lentamente reconocida por la conciencia humana; constituye una verdadera adquisición, porque lo que se reconoce puede ser inteligentemente manejado si existe la voluntad de hacerlo. Hoy la ilusión es tan poderosa que existen pocas personas de mente desarrollada que no estén controladas por estas vastas formas mentales ilusorias, las cuales tienen sus raíces y extraen su vida de la vida inferior de la personalidad y de la naturaleza de deseos de las masas. Es interesante recordar, en conexión con nuestra raza Aria, que estas formas mentales extraen también su vitalidad del reino de las ideas, pero de las ideas erróneamente intuídas, captadas y obligadas a servir los propósitos egoístas de los hombres. Estas formas han sido puestas en actividad por el creciente poder creador de la humanidad y subordinadas a los deseos de los hombres [i33] por medio del lenguaje, con su poder de limitar y distorsionar. La ilusión se ha precipitado, más poderosamente de lo debido, por el esfuerzo      que realizan muchos idealistas devotos para imponer estas formas mentales distorsionadas sobre los cuerpos mentales de las masas. Esto constituye uno de los mayores problemas que la Jerarquía enfrenta hoy y también uno de los primeros factores [e34] que un Maestro debe considerar respecto a cualquier aspirante o discípulo.

El espejismo, como ya hemos visto, es muy antiguo y ha surgido antes que la ilusión. Contiene en sí muy poca cualidad mental, siendo el principal factor que controla a la mayoría. El objetivo de todo el entrenamiento que se da en el Sendero del Discipulado y hasta la tercera Iniciación, es inducir a pensar con claridad, lo cual hará que el discípulo pueda liberarse de la ilusión, proporcionándole esa estabilidad y equilibrio emocionales que impedirá la entrada a cualquier espejismo. Esta liberación es posible cuando no existe en el aspirante espejismo personal ni responde en forma deliberada y autoinducida a los factores determinantes que han producido el espejismo en el transcurso de las épocas. Posteriormente nos ocuparemos de estos factores.

Maya es el resultado del espejismo y de la ilusión. Cuando está presente, significa una personalidad integrada y, por lo tanto, la capacidad de sintonizarse con la ilusión mental y el espejismo astral. Donde existe esta condición el problema del discípulo es uno de los mayores del mundo. La principal dificultad de cualquier discípulo la constituye el hecho de que el campo de batalla de su vida incluye todos los aspectos de su naturaleza, implicando al hombre íntegramente. La palabra MAYA debería sólo emplearse técnicamente, en dos casos:

1.  Cuando se refiere al espejismo‑ilusión unidos, a los que responde el hombre cuando es una personalidad integrada. [i34]

2.  Cuando se refiere a las limitaciones del Logos planetario de nuestro planeta.

En las observaciones anteriores he dado mucho tema para reflexionar -no solamente en lo que se refiere a sus problemas personales (porque todos están sujetos a estas condiciones), sino que he indicado también cuál es la naturaleza del espejismo. En todos los libros y enseñanzas esotéricas la palabra MAYA se emplea para designar esas condiciones diferenciadas por las palabras maya, ilusión y espejismo. Más adelante impartiré alguna enseñanza sobre las causas del espejismo y los métodos para disiparlo. Pero ya he dado bastante por ahora, pues quisiera que reflexionen sobre estas ideas durante los próximos meses y aprendan algo del significado de estas palabras, que tan superficialmente emplean. Deben vigilarse a sí mismos y vigilar la vida diaria, con discriminación; para aprender a distinguir entre espejismo, ilusión y maya. Traten de descubrir la forma que adopta el Morador en el Umbral individual, cuando entran en conflicto con él, y si hacen [e35] esto, respecto a los miembros del grupo y a la necesidad inmediata del mundo, no perderán tiempo en el trabajo de clarificación astral y liberación mental.

Les pediré que estudien estas instrucciones muy cuidadosamente, porque dedico mi tiempo, a pesar de estar tan ocupado, y me tomo la molestia de satisfacer sus necesidades y proporcionarles toda la luz posible sin infringir el libre albedrío, allanándoles el camino para que presten servicio,

Sugeriré también que averigüen todo lo que puedan respecto al incomprendido tema del aura; extraigan cuanto se dice en mis libros y en escritos existentes en toda buena biblioteca esotérica. No les pido copiar las frases, sino extraer de ellas el conocimiento para que [i35] respondan con claridad las preguntas que puedan formularse al respecto. Las preguntas que van a continuación son fundamentales:

1.   ¿Qué es el aura y cómo viene a la existencia?

2.   ¿Cómo puede convertirse el aura en un medio de luz e intensificarse la luz que debe brillar a través de ella?

3.   ¿Se ha observado el efecto que produce la propia aura individual sobre el ambiente y cómo puede mejorarse ese efecto?

Esto les permitirá aplicar en forma práctica lo que trato de enseñarles. Recuerden que cuando miran al mundo y a su medio ambiente inmediato, lo hacen a través de su aura y por lo tanto deben enfrentar el espejismo y la ilusión.

Hay tres preguntas más que podrían formularse a sí mismos encarándolas a las luz de su propia alma:

1.      ¿Qué me domina, el espejismo o la ilusión?

2.      ¿Conozco qué cualidades o características de mi naturaleza permiten sintonizarme con los mundos del espejismo o de la ilusión?

3.      ¿He llegado al punto en que puedo reconocer mi propio Morador en el Umbral y exponer la forma que adopta?

Que como individuos y también como grupo puedan aprender realmente el significado del verdadero autoconocimiento a fin de aprender a permanecer en el ser espiritual, liberándose cada vez más del espejismo y de la ilusión, es la plegaria de su amigo y hermano que se ha abierto camino hacia una mayor medida de luz. [i36

Durante los últimos seis meses, cuatro miembros de este grupo han estado luchando con el espejismo en sus vidas individuales y han tenido éxito, en su mayor parte. Hago esta referencia, [e36] porque en un grupo experimental como éste, es bueno anticipar tal situación; esas luchas ocurrirán, lógicamente, porque sólo aquello que se conoce por propia experiencia llega a formar parte del verdadero contenido del equipo del discípulo. Anteriormente me he referido a la parte del plan de la Jerarquía, que abarca el establecimiento de pequeños grupos como éste, los cuales como objetivo definido deberían proporcionar el medio activo por el cual pueda disiparse el espejismo mundial -hoy tan poderoso y denso.

No ha llegado todavía el momento de ocuparnos de la ilusión mundial en amplia escala, porque la raza no es adecuadamente mental, ni la ilusión (que es, como ya he dicho, preeminentemente el resultado de la mala interpretación de las ideas) no ha alcanzado su punto culminante, pero ha llegado el momento de dar los primeros pasos para disipar el espejismo, así el aferramiento que el espejismo ejerce sobre la raza disminuirá apreciablemente en el futuro. De allí el entrenamiento práctico que los miembros de este grupo reciben en sus propias vidas y también la enseñanza que se intentará dar más adelante al grupo -si están a la altura de la oportunidad- lo cual permitirá ayudar en el concertado y planeado ataque contra el espejismo mundial. Luchen contra los propios problemas personales en estas líneas; de esta manera adquirirán facilidad para discernir e iniciar una acción clara y precisa y fortalecerán la comprensión.

El modo más poderoso para disipar el proceso del espejismo consiste en comprender la necesidad de actuar estrictamente como canal para la energía del alma. Si el discípulo puede hacer un alineamiento correcto y el consiguiente contacto con su alma, los resultados se manifestarán como mayor luz. Esta luz desciende e ilumina no sólo a la mente, sino también a la conciencia cerebral. [i37] Ve la situación con mayor claridad, comprende los hechos, comparándolos con sus "vanas imaginaciones", y la luz "ilumina su camino". Todavía no es capaz de ver los campos más amplios de conciencia; el espejismo grupal y también el espejismo mundial, siguen siendo todavía para él un enigma limitador y confuso, pero el camino inmediato comienza a limpiarse, quedando relativamente libre de las brumas de las antiguas y distorsionantes miasmas emocionales. Alineamiento, contacto con el alma y también constancia, son las notas clave para el éxito.

Por lo tanto, es evidente que, si se establecen estos pequeños grupos en diferentes países y ciudades y si sus miembros triunfan en sus actividades personales, pueden desempeñar una parte muy útil. El esfuerzo de tales grupos tendría dos aspectos: Luchar con el espejismo grupal que se infiltra inevitablemente en la vida grupal, a través de los miembros del grupo. El espejismo personal [e37] unido proporcionará la puerta abierta por donde podrá entrar el espejismo grupal. Un ejemplo de ello puede observarse en este grupo, cuando el espejismo penetró a través de L. T. S. K. y arrastró a I. B. S. dentro de su vórtice de fuerza. Afortunadamente, pudo ser vencido, dejándolos más enriquecidos y unidos debido a la intensa oposición amorosa adoptada por los demás miembros del grupo. Quiero recordarles a L. T. S. K. y a I. B. S. la profunda deuda de amor que tienen con sus hermanos. El amor grupal los protegió. I. B. S. ha adelantado mucho, liberándose de ciertos aspectos del espejismo. L. T. S. K. también se ha liberado en parte, pero tiene aún mucho que hacer. Resulta muy difícil, para la persona de tercer rayo, cultivar la intuición. La sabiduría, aparentemente profunda, de la dudosa y manipuladora ciencia que posee la inteligencia inherente a la materia, a menudo no permite que penetre la verdadera sabiduría de la mente iluminada. Hace seis meses creí que sería imposible para L. T. S. K. liberarse [i38] del espejismo que generalmente lo envolvía. Hoy brilla un poco más de luz sobre su camino, y podrá, si se libera más aún de sus autogeneradas formas mentales, cumplir su cometido.

Cuando el espejismo grupal haya sido de algún modo disipado y el grupo pueda recorrer libremente el "camino iluminado", entonces llegará el momento en que se pueda entrenar al grupo para establecer el alineamiento, contacto y constancia grupales y podrá iniciarse la tarea definida y científica de atacar el espejismo mundial. Es interesante recordarle al grupo, que esto constituye parte de la actividad que ahora están emprendiendo ciertos miembros del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Por el énfasis puesto sobre ciertas ideas básicas, tales como buena voluntad e interdependencia mutua, se ha hecho mucho para disipar el espejismo que envuelve a los pueblos del mundo. La función de todo servidor no es formar parte del ataque masivo contra el espejismo mundial que se inicia ahora. Cada uno debe ocuparse del espejismo en su propia vida personal, pero las funciones y actividades difieren. El trabajo de ustedes consiste en ser observadores entrenados, y tal entrenamiento toma bastante tiempo. Muchos no reconocen el espejismo cuando lo enfrentan, y éste los embarga. Únicamente por sus efectos llegarán oportunamente a conocerlo por lo que es. Llegará el momento en que el proceso de observación será tan agudo que se reconocerá la verdadera naturaleza del espejismo, antes de que los sumerja, los envuelva y produzca esas condiciones que más tarde les hará decir: "¿Por qué me dejé envolver por el espejismo?, ¿por qué me dejé engañar?"

Llegado a este punto quisiera hacer dos cosas: Primero, delinear un poco más cuidadosamente este análisis o breve tratado [e38] sobre el espejismo, con el objeto de que las ideas puedan formularse claramente y tengan un libro de texto para referencia futura, que [i39] servirá para guiar al grupo y a grupos análogos a fin de que emprendan la correcta actividad. Segundo, recapitular algunas de esas cosas que ya he explicado, para enriquecer su comprensión de las diversas fases del espejismo mundial, que la mente analítica deberá dividir en fases bien marcadas, denominándolas Ilusión, Espejismo y Maya y ésa sintética forma mental que se halla en el Sendero del Discipulado llamada, por algunas escuelas esotéricas, el Morador en el Umbral.

Como podrán ver, nos hemos propuesto encarar un tema muy amplio que debe ser manejado con mucho cuidado. Mi tarea resulta difícil porque escribo para quienes aún no están dominados por los diversos aspectos del espejismo y generalmente por el espejismo y maya secundarios. La ilusión todavía no desempeña plenamente su parte, y muy raras veces el Morador es comprendido en forma adecuada. Les recordaré un estupendo hecho esotérico y les pediré que traten de comprender lo que estoy diciendo. El Morador en el Umbral no emerge de las nieblas de la ilusión y del espejismo, hasta que el discípulo se acerca a los Portales de la Vida. Únicamente cuando puede percibir tenues vislumbres del Portal de la Iniciación y un ocasional destello de luz del Ángel de la Presencia, que permanece a la espectativa junto al portal, podrá enfrentar el principio de la dualidad., personificado por el Morador y el Ángel. ¿Comprenden a lo que me refiero? Mis palabras hasta ahora encierran simbólicamente una condición y un acontecimiento futuros. Sin embargo llegará el día en que permanecerán, en plena conciencia, entre estos símbolos de los pares de opuestos, teniendo a la derecha al Ángel y a la izquierda al Morador. Que reciban la fuerza necesaria para que puedan pasar directamente entre ambos opositores, los cuales durante largas épocas han librado la guerra en el campo de su vida, y de esta manera puedan [i40] llegar ante esta Presencia, donde ambos se ven como uno, y nada existe, sino vida y deidad.

Al resumir alguna información que he dado respecto a los cuatro aspectos del espejismo, quisiera que estudien cuidadosamente la siguiente clasificación:

1.      Un sentido incipiente de Maya apareció en la época lemuriana, pero no existían el verdadero espejismo ni la ilusión.

2.   El Espejismo apareció en los primeros días Atlantes.

3.   La Ilusión apareció entre los seres humanos más avanzados, en posteriores días Atlantes, y será el factor que controlará a nuestra raza Aria. [e40] Falta cuadro de página 39

4.   El Morador en el Umbral llegará a su pleno poder al final de esta raza, la Aria, y en las vidas de todos los iniciados, antes de pasar la tercera iniciación.

5.   Los reinos subhumanos de la naturaleza están libres de la ilusión y del espejismo, pero se hallan sumergidos en el maya mundial.

6.   El Buda y Sus 900 arhats asestaron el primer golpe al espejismo mundial cuando Él promulgó las Cuatro Nobles Verdades. El Cristo asestó el segundo golpe al enseñar la naturaleza de la responsabilidad individual y la hermandad. El próximo golpe será asestado por el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, dirigido por el Cristo y Sus discípulos, simbólicamente descritos: "El Cristo y sus 9.000 iniciados".

7.   Las cuatro notas clave para la solución del espejismo son: Intuición... Iluminación... Inspiración... El Ángel de la Presencia. [i42

Llamaré la atención sobre el hecho de que todo el problema concierne al uso o abuso de la fuerza o energía, y que muchos conceptos se aclararán en sus mentes si comprenden tres cosas:

1.   Que el hombre común, en su vida diaria, y el aspirante en el Sendero de Probación o Purificación, trabajan con las fuerzas de la vida en los tres planos del esfuerzo humano, más el principio de vida mismo.

2.   Que el discípulo comienza a discriminar entro fuerzas y energías. En el Sendero del Discipulado empieza a trabajar con la energía del alma, la cual oportunamente domina las fuerzas.

3.   Que el iniciado trabaja en el Sendero de Iniciación aplicando la energía y aprende a distinguir entre la energía de la vida, las energías del alma y las fuerzas del mundo fenoménico.

Quisiera recalcar otro punto, y es que la naturaleza de esas fuerzas y energías y su empleo y control, deben ser comprendidos y desarrollados con toda paciencia, en el plano físico. La teoría se ha de convertir en una realidad, y la lucha que tiene lugar en los niveles sutiles de los planos astral y menta! debe librarse en la conciencia cerebral. Es allí donde se aplica la teoría. A medida que estas realizaciones y actividades internas se convierten en parte práctica de la vida del discípulo y su conciencia incipiente percibe con toda claridad sus consecuencias, con el tiempo llegan a formar parte de su equipo de cualidades. En realidad, integra y sintetiza experiencias en los tres mundos y se convierte en un [e41] Maestro por medio de la maestría consciente. Capta el hecho de que todo lo que aparece y sucede se debe a la circulación y a la mutación constante de fuerza. Descubre cómo estas fuerzas interactúan en su propia experiencia [i43] y naturaleza, comprendiendo entonces el hecho fundamental de que sólo esas fuerzas, que él mismo puede usar y dominar en su propia vida como individuo, pueden ser empleadas por él en la actividad grupal, y para disipar el espejismo mundial. Como ilustración podría decirse que:

1.      Por el alineamiento y consiguiente contacto se evoca, despierta y emplea la intuición, siendo el gran agente disipador que desciende desde el plano de la intuición (el plano búdico), por medio del alma y del cerebro, al corazón del discípulo.

2.      Por el alineamiento y el consiguiente contacto, se evoca, despierta y emplea la energía del alma, siendo el gran agente disipador que desciende desde los niveles del alma (los niveles superiores del plano mental), por medio de la mente, al cerebro del discípulo, iluminando el plano astral.

3.      Estos dos tipos de energía espiritual actúan distintamente sobre las fuerzas de la personalidad, y la conciencia cerebral del discípulo debe comprender sus propósitos y actividades, a medida que trabaja en el plano físico.

4.      Sólo entonces la luz de la intuición y la luz del alma pueden volver al plano astral mediante el esfuerzo consciente y la inteligente y dinámica voluntad del discípulo servidor.

Reflexionen sobre estos puntos porque trazan el camino a seguir y el servicio a prestar.

He organizado en cierta medida nuestras ideas y he delineado el plan, de acuerdo al cual encararemos este tema. Les he dado ciertos conceptos básicos y proporcionado el alineamiento esquemático de todo el tópico. (Véase la Sinopsis de este tratado). Ahora comenzaremos su verdadero estudio. Como saben, no es [i44] mi intención escribir una larga y voluminosa tesis sobre el tema. La recopilación de las instrucciones dadas a los grupos de discípulos, no constituirán tratados voluminosos como Fuego Cósmico y Magia Blanca, sino una serie de volúmenes relativamente breves y por lo tanto contendrán la máxima información sin guardar un estilo discursivo.

Ante todo, estas instrucciones deben tener un valor práctico definido y darle al estudiante la sensación de que comprende mejor el mundo sutil de las corrientes de fuerzas mentales en que habita y los medios que debe emplear además de la técnica a seguir, si es que va a allanar su camino desde la oscuridad y confusión [e42] para seguir adelante hacia la luz y la armonía. Nuestro estudio también ha de ser comparativo, debiendo el lector tener en cuenta que no se hallará capacitado para distinguir la verdad o aislar ese aspecto de la enseñanza que es para él de suprema importancia, hasta no aplicar lo que es útil y estar debidamente seguro de si es víctima de la ilusión o del espejismo. En último análisis, debe saber en qué punto se encuentra antes de dar el próximo y necesario paso adelante. El discípulo es la víctima, y esperemos que también sea el disipador del espejismo y de la ilusión, de allí la complejidad de su problema y la sutileza de sus dificultades. A la vez debe tener en cuenta (para su fortalecimiento y estímulo) que cada parte del espejismo disipado y cada ilusión reconocida y superada allana el camino a los que le siguen, simplificando así el camino a sus condiscípulos. Por excelencia, es el gran Servicio a prestar, y sobre este aspecto les llamo la atención. Por eso trato en estas instrucciones de esclarecer la cuestión.

Uno de los problemas que enfrenta el aspirante es reconocer el espejismo y ser consciente de los espejismos que acechan su camino y de las [i45] ilusiones que erigen un muro entre él y la luz. Ya es bastante poder reconocer que el espejismo y la ilusión existen. La mayoría no son conscientes de su existencia. Muchas personas buenas no los ven, divinizan sus espejismos y consideran sus ilusiones como posesiones muy apreciadas y arduamente conquistadas.

Sin embargo, el reconocimiento lleva en sí sus propios problemas, debido a la incapacidad del discípulo común para liberarse de la facultad de crear espejismos, desarrollada en el pasado, encontrando demasiado difícil mantener una adecuada proporción y un sentido exacto de los valores, respecto a las verdades del plano mental. El discípulo puede adquirir arduamente la verdad y captar un principio de la realidad y luego circundarlos con las fáciles ilusiones de la mente, la cual recién ha comenzado a descubrirse a sí misma. Los espejismos de naturaleza emocional pueden surgir y agruparse alrededor del ideal, puesto que todavía no está esclarecido y predispuesto a atraer hacia sí aquello que -emocional y sensiblemente- cree ser y poseer,

Ilustraré este punto desde dos ángulos, los cuales se hallan dentro del ámbito del discipulado o se enfrentan en el Sendero de Probación. Los denominaré la "ilusión del poder" y el "espejismo de la autoridad". Estas palabras demostrarán que uno será enfrentado en el plano astral y el otro en el mental.

El Espejismo de la Autoridad es colectivo en la mayoría de los casos. Tiene sus raíces en la Psicología colectiva e indica que la humanidad todavía está en la etapa de la infancia, donde el hombre [e43] es protegido de sí mismo por la imposición de algunas reglas, conjunto de leyes, edictos autoritarios emanados del control gubernamental, régimen oligárquico o la dictadura de un individuo. Esto obliga al género humano, hasta donde es posible juzgarlo, a obedecer fórmulas fijas y estandariza las actividades del hombre regimentando su vida [i46] y trabajo. Se impone regulando y fomentando el complejo del temor, una de las fuentes más fructíferas del espejismo tan prevaleciente hoy en la humanidad. Quizás podría considerarse y con razón, que es la simiente de todo el espejismo prevaleciente en nuestro planeta. El temor ha sido el incentivo de esas condiciones que han producido el espejismo del plano astral, pues las ilusiones corresponden a los niveles mentales de conciencia.

Cuando el espejismo de la autoridad se transfiere a la conciencia espiritual del hombre, tenemos un estado de cosas como el período de la inquisición en sus peores aspectos, la autoridad eclesiástica con su énfasis puesto sobre la organización, gobierno y castigos o la indiscutible férula de algún maestro. Su forma más elevada la constituye el reconocimiento del derecho a regir del Ángel solar, alma o ego. Entre estos dos extremos, que demuestran la infancia de la raza y la liberación que se logra cuando la humanidad alcanza su madurez y la libertad del alma, residen todos los tipos y clases de reacciones intermedias. ¿Qué hallamos, al ilustrar nuestro punto y acentuar así el aspecto del espejismo en lo que afecta al discípulo y al problema que enfrenta? Hallamos que el discípulo se libera en parte del control impuesto por la enseñanza ortodoxa y la férula de un maestro. Permanece (hasta donde puede percibirlo) libre de tal control. Sin embargo, conociendo su debilidad esencial y la seducción de la personalidad, se precave de sí mismo y de las antiguas reglas de control, aprendiendo gradualmente a sostenerse por sus propios esfuerzos, a hacer sus propias decisiones y a distinguir la verdad por sí solo. Aprende a elegir su camino. Pero, al igual que a toda persona que no ha recibido alguna de las iniciaciones superiores, puede, con el tiempo, llegar a enamorarse de su libertad y entonces automáticamente penetrar en el espejismo de su ideal de libertad -ideal que él ha creado-, llegando así a convertirse en prisionero de la libertad. Rechaza toda autoridad, excepto [i47] la que él llama "autoridad de su propia alma", olvidando que el contacto con su alma es todavía intermitente. Reclama el derecho de valerse por sí mismo. Goza de la nueva libertad que ha hallado. Olvida que habiendo desistido de la autoridad de una enseñanza y de un maestro, tiene que aprender a aceptar la autoridad del alma y del grupo de almas con el cual está afiliado por su karma, su tipo de rayo, su elección y por la [e44] inevitabilidad de los efectos de la unificación. Habiendo rechazado la guía de otra persona que se halla en el Sendero y teniendo sus ojos parcialmente abiertos, trata ahora de hollar ese Sendero hasta llegar a la meta, olvidando sin embargo que lo recorre al unísono con otros, y que existen ciertas "Reglas del Camino" a las que debe obedecer, haciéndolo al unísono con otros. Ha reemplazado la ley individual por la ley grupal, pero aún no conoce debidamente esa ley grupal. Camina lo mejor que puede, solo, glorificándose por la liberación de la autoridad que ha logrado realizar, prometiéndose a sí mismo no tolerar ninguna autoridad o guía.

Quienes nos ocupamos de él y lo observamos desde las claras cumbres de la realización, vemos cómo gradualmente es envuelto por las volutas de niebla y espejismo que paulatinamente surgen a su alrededor mientras se convierte en un "prisionero de la bruma de la libertad", regocijándose en lo que estima la realidad de su independencia. Cuando su visión se haya esclarecido y su aspecto mental esté más desarrollado y evolucionado, sabrá que la Ley que rige al grupo tiene que imponerse, y se impondrá sobre él, y que el control de la naturaleza inferior sólo puede ser reemplazado por el control del alma, control grupa! que opera bajo la Ley que rige al grupo. Ha luchado para salir del conjunto de los que buscan el Camino, hasta llegar al Camino mismo. Por lo tanto ha avanzado más que las masas, pero no está solo, aunque así lo crea. Descubrirá que muchos recorren el mismo camino, [i48] y su número crecerá constantemente a medida que progrese. La regla de la interacción del viajero y el reconocimiento grupal del trabajo y el servicio, preponderarán sobre él, hasta que descubra que es un miembro del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo trabajando bajo ciertas condiciones que constituyen las reglas que rigen la actividad del grupo. A medida que aprende a recorrer el Camino con sus componentes, penetrarán en su conciencia los incentivos y las técnicas que rigen su servicio elegido y empezará a obedecer automática y naturalmente al ritmo superior, adhiriéndose a las leyes que controlan la vida y la conciencia grupales. Finalmente, penetrará en los lugares silenciosos donde moran los Maestros de Sabiduría, y trabajará a la par de Ellos con ritmo grupal, obedeciendo así las leyes del reino espiritual, leyes subjetivas de Dios.

Repetidas veces, al recorrer el Camino, se rebelará contra el control y caerá nuevamente en el espejismo de su supuesta libertad. Puede liberarse del control de la personalidad y también del de las personalidades, pero nunca puede liberarse de la Ley de Servicio y de la constante interacción entre un hombre y otro y un alma y otra. Ser libre significa permanecer en la clara y límpida [e45] luz del alma, que básica e intrínsecamente es conciencia grupal.

Por lo tanto, cuando se sienten embargados por la incertidumbre y la inquietud, deseando y exigiendo libertad para hollar el Sendero, sin la imposición de autoridad alguna, tengan cuidado que no sea el espejismo que produce el deseo de verse libres de los impactos grupales y asegúrense de que no están tratando -como almas sensibles- de hallar una vía de escape. Aplico esta frase en su sentido psicológico moderno. Formúlense las siguientes preguntas: ¿Son de tanta importancia para mí y para otros, la comodidad y la paz mental, que, por obtenerlas, me veo impulsado a sacrificar la integridad del grupo? [i49] ¿Constituye mi propia satisfacción interna, una excusa adecuada para postergar el propósito grupal planeado? Pues ciertamente, lo postergará. Cualquier cosa que decidan constituirá, a su vez, una decisión responsable, con consiguientes reacciones sobre el grupo.

¿Cuál es esa obediencia esotérica de que tanto oímos hablar? No es lo que muchos grupos esotéricos creen. Tampoco es el control ejercido por una organización externa, dedicada al seudo trabajo esotérico. No son las condiciones impuestas por un instructor de determinada categoría, ni consiste en cambiar el conjunto de ideas que nos aprisionan, por otro de mayor importancia o alcance. Una prisión, ya sea una pequeña celda o una isla solitaria de vasta extensión, de la cual es imposible escapar, constituyen siempre una prisión.

La autoridad a la cual respondemos los Instructores del aspecto interno, es de naturaleza dual, y ustedes (como unidades de un grupo) recién empiezan a responder. ¿A qué responden?

1.   Al lento surgimiento de la comprensión de la "luz que está más allá", empleando esta frase como símbolo. Esta luz distinto atractivo para cada individuo. Sin embargo es UNA LUZ. Pero su reconocimiento revela nuevas leyes y responsabilidades, nuevos deberes y obligaciones y nuevas relaciones con otros, los cuales constituyen la autoridad a la que nadie puede escapar aunque pueden desobedecerla, en tiempo y espacio, durante un período temporario.

2.   A la autoridad de las Reglas del Camino impuesta cuando se pasa del Sendero de Probación al Sendero del Discipulado. Sin embargo es UN CAMINO. En este "estrecho sendero del filo de la navaja", se aprende a caminar con disciplina, discreción y [i50] carencia de deseos, experimentados al unísono con los condiscípulos. [e46]

Breve y suscintamente, ¿cuáles son las Reglas del Camino? Permítanme proporcionarles las seis reglas más simples, pidiéndoles recordar que no son impuestas autoritariamente por una arbitraria Junta de Directores, como lo sería un instructor o los instructores de grupos (de los cuales, lógicamente, yo podría ser uno), sino que es el resultado de las condiciones que imperan en el Sendero; llevan en sí la garantía de la propia alma del hombre y son el resultado de la experiencia de millones de viajeros que recorren ese sendero. Les daré las seis reglas (tal como las he dado a otros aspirantes)* en su forma antigua y simbólica y las traduciré, lo mejor que pueda, de los antiguos registros que existen en el Aula de la Sabiduría y están a disposición de los discípulos dedicados, como ustedes.

LAS SEIS REGLAS DEL SENDERO

(Reglas del Camino)

1.   El Camino se recorre a la plena luz del día, la cual es proyectada sobre el Sendero por Aquellos que saben y guían. Nada puede ocultarse, y en cada vuelta de ese camino el hombre debe enfrentarse a sí mismo.

2.   En el Camino lo oculto es revelado. Cada uno ve y conoce la villanía del otro. No encuentro otra palabra para traducir la antigua palabra que designa la estupidez y la vileza no reveladas, la burda ignorancia y el propio interés, características sobresalientes del aspirante común. Sin embargo a pesar de esa gran revelación, no es posible volver atrás, despreciar a [i51] los demás ni vacilar en el Camino. El Camino va hacia el día.

3.   Ese Camino no se recorre solo. No hay prisa ni apremio. No hay tiempo que perder. Cada peregrino, sabiéndolo, apresura sus pasos y se encuentra rodeado por sus semejantes. Algunos logran pasar adelante, él los sigue. Otros caminan detrás, él marca el paso. No camina solo.

4.   Tres cosas debe evitar el peregrino. Llevar un capuchón o velo, que oculte su rostro a los demás, un cántaro que sólo contenga suficiente agua para sus propias necesidades y un báculo sin horqueta.

5.   Cada Peregrino en el Camino, debe llevar consigo lo necesario; un brasero para dar calor a sus semejantes; una lámpara para iluminar su corazón y mostrar a sus semejantes la naturaleza de su vida oculta; una talega con oro que no ha de esparcir por el Camino sino compartirlo con los demás; una [e47] vasija cerrada donde guarda todas sus aspiraciones para arrojarlas a los pies de Aquel que espera en el portal para darle la bienvenida.

6.   A medida que el Peregrino recorre el Camino debe tener el oído atento, la mano dadivosa, la lengua silenciosa. el corazón casto, la voz áurea, el pie ligero y el ojo, que ve en la luz, abierto. Él sabe que no camina solo.

La Ilusión del Poder es quizás una de las primeras y más serias pruebas que se le presenta al aspirante y también uno de los mejores ejemplos de este "gran error"; [i52] por lo tanto, les pido que lo consideren como algo contra lo cual deben precaverse cuidadosamente. Raras veces el discípulo escapa a los efectos de este error de la ilusión, pues se basa, en forma curiosa, en el éxito y el móvil correctos. De allí la naturaleza plausible del problema, que podrá expresarse de la manera siguiente:

El aspirante logra hacer contacto con su alma o ego, mediante el correcto esfuerzo. Por la meditación, la buena intención y la correcta técnica, más el deseo de servir y amar, obtiene el alineamiento. Entonces llega a ser consciente de los resultados de su exitoso trabajo. Su mente se ilumina. Un sentido de poder fluye a través de sus vehículos. Es consciente del Plan, al menos temporariamente. La necesidad del mundo y la capacidad del alma para enfrentar esa necesidad invade su conciencia. Su dedicación, consagración y propósito correctos acrecientan la afluencia de energía espiritual. Conoce. Ama. Trata de servir, realizando las tres cosas con mayor o menor éxito. El resultado de todo ello es que el sentido de poder y la parte que debe desempeñar para ayudar a toda la humanidad lo absorben más que la comprensión del debido y adecuado sentido de proporción y de los valores espirituales. Se sobreestima a sí mismo y también su experiencia. En vez de redoblar sus esfuerzos y establecer un contacto más estrecho con el reino de las almas y amar más profundamente a todos los seres, empieza a hacer alarde de sí mismo, de la misión que tiene que cumplir y de la confianza que el Maestro y hasta el Logos planetario han depositado evidentemente en él. Habla de sí mismo, gesticula y atrae la atención, reclamando reconocimiento. A medida que lo realiza malogra constantemente su alineamiento, su contacto se aminora, uniéndose a las filas de los que han sucumbido a la ilusión del poder experimentado. Esta forma de ilusión prevalece cada vez más entre los discípulos y aquellos que han pasado las dos primeras iniciaciones. Existen en el mundo muchas personas que han recibido la primera [i53] iniciación en una vida anterior. En algún período del actual ciclo de vida, que repite y recapitula los acontecimientos de su progreso anterior, llegan nuevamente [e48] a la etapa de realización que habían alcanzado anteriormente. Perciben el significado de su realización y el sentido de su responsabilidad y conocimiento. Nuevamente se sobreestirnan, considerándose ellos y sus misiones y penetran y malogran como algo excepcional entre los hijos de los hombres; y sus demandas esotéricas y subjetivas para ser reconocidas, lo que debía haber sido un servicio fructífero. Cualquier énfasis puesto sobre la personalidad puede desfigurar fácilmente la luz pura del alma cuando trata de afluir hacia el yo inferior. Todo esfuerzo para llamar la atención hacia la misión o tarea que ha asumido la personalidad, desvirtúa esa misión y restringe al hombre en su tarea; ello conduce a diferir el cumplimiento hasta el momento en que el discípulo sólo sea un canal por el cual pueda afluir el amor y brillar la luz. Esta afluencia y brillo deben ser acontecimientos espontáneos y carecer de toda alusión propia.

Los ejemplos dados sobre espejismo e ilusión demostrarán no sólo la sutileza del problema sino la urgente necesidad de su reconocimiento. Muchas personas expresan hoy estas dos cualidades de la naturaleza inferior.

1. Espejismo en el Plano Mental........................................................................Ilusión

En esta parte del estudio no dedicaremos tanto tiempo a considerar la ilusión como lo haremos con el espejismo y con maya. La ilusión no se enfrenta ni se supera hasta que el hombre no haya:

a.  Trasladado al plano mental el foco de su conciencia.

b.   Trabajado definidamente para prestar un servicio inteligente. [i54]

c.   Hecho consciente y fácilmente el alineamiento con el alma.

d.   Recitado la primera iniciación.

La palabra ilusión es utilizada frecuentemente con ligereza para significar falta de conocimiento, opiniones variables, espejismos, incomprensión, confusión síquica, predominio de los poderes síquicos inferiores y muchas otras formas de ilusión mundana. Pero ha llegado el momento en que debe ser empleada con un desarrollado sentido de discriminación por el discípulo; él debe conocer y comprender con claridad la naturaleza de ese miasma fenoménico en el cual actúa la humanidad. A los efectos de la claridad y con el fin de distinguir más definida y efectivamente los tipos de ilusión en que se mueve el alma, y de los cuales tiene que liberarse, será necesario que dividamos la Gran Ilusión (con sus diversos aspectos) en sus partes componentes, en tiempo y espacio; esto intenté hacerlo parcialmente cuando definí las palabras [e49] Maya, Espejismo, Ilusión y el Morador en el Umbral. Les pido que mantengan con claridad en sus mentes estas diferencias, y que estudien con cuidado la clasificación dada con anterioridad.

Para nuestro propósito, la ilusión puede entenderse como la reacción de la mente indisciplinada al mundo de las ideas con el cual ha hecho recientemente contacto, que se efectúa desde el momento en que el hombre ha logrado el alineamiento y ha puesto en contacto la naturaleza inferior con la superior. Las ideas nos llegan del plano de la intuición. El alma ilumina los planos de la mente y de la intuición para que se revelen uno al otro y se evidencie su mutua relación. La mente del hombre (que está lentamente llegando a ser el centro de su conciencia y la mayor realidad de su existencia) se hace consciente de este nuevo e inexplorado mundo de ideas, se apodera de alguna idea o conjunto [i55] de ideas y trata de apropiarse de ellas. Al principio, en la mayoría de las personas y especialmente en el tipo místico común, la comprensión de las ideas es vaga y nebulosa y, frecuentemente, llega a ellas mediante la comprensión de otro. La iluminación, producida por el débil contacto con el alma, es considerada por el inexperto neófito como una maravilla suprema y de vital importancia. Las ideas con que ha hecho contacto le parecen portentosas, excepcionalmente insólitas y vitalmente necesarias para la humanidad.

Pero la mente está todavía autocentrada, el contacto es débil y el alineamiento inseguro. Por lo tanto, las ideas son captadas sólo tenuemente. Lo excepcional de la experiencia, en el contenido realizado en la mente del discípulo, lo hace introducir profundamente en el reino de la ilusión. La idea o las ideas con las cuales ha hecho contacto son, si pudiera comprenderlo, sólo un fragmento de un Todo mucho mayor. Lo que aporta para su interpretación es inadecuado. La idea que ha surgido en su conciencia, por el parcial despertar de su intuición, será distorsionada de distintas maneras al descender a la conciencia cerebral. Su contribución, para materializar la idea y trasformarla en un programa práctico y activo, es todavía completamente inadecuada. El equipo aún es deficiente e inexacto. La manera en que se produce esta distorsión y el descenso de la idea puede describirse como: El paso de una idea del plano de la intuición al cerebro.

I.           La idea es vista por la mente "mantenida firme en la luz del alma".

II.          Desciende a los niveles superiores del plano mental y allí se reviste con sustancia de esos niveles. Todavía permanece como una abstracción, desde el ángulo de la mente inferior. [e50] Esto debe ser observado cuidadosamente por el seudo intuitivo. [i56]

III.         El alma lanza su luz hacia arriba y hacia afuera, y la idea, nebulosa y tenue, emerge en la conciencia del hombre. Es revelada igual que un objeto cuando es iluminado por el brillante haz de un poderoso reflector. La mente se esfuerza por establecer constante y firme contacto consciente con el alma, al ver el mundo superior por medio del "ojo del alma ampliamente abierto"; registra la idea cada vez con más claridad.

IV.       La idea revelada se convierte entonces en un ideal para la mente atenta, y oportunamente será algo deseable y materializado. Luego entra en actividad la facultad que posee la mente de crear formas mentales; la "sustancia mental" es activada por la energía de la idea y vitalizada por el reconocimiento del alma, entonces la idea da su primer paso hacia la verdadera corporificación. Un ideal es sólo una idea corporificada. Esto constituye el primer paso para la materialización. La corporificación se hace posible. Así se produce la ilusión.

V.        Después se produce la distorsión y ello, por varias causas, que pueden ser enumeradas de la manera   siguiente:

1.   El tipo de rayo del ego colora la interpretación que el hombre da a la idea, matizando también la emergente forma mental. Simbólicamente hablando, la luz pura se trasforma en luz matizada. La idea entonces es "revestida de color, y debido a esto es cubierta por el primer velo".

2.   El punto de evolución que ha alcanzado el hombre tiene también su efecto, más la cualidad de la [i57] integración existente entre los tres aspectos de la personalidad y el alineamiento establecido entre alma‑mente‑cerebro. Por ser éste necesariamente imperfecto, produce lo indefinido del contorno y, en consecuencia, lo indefinido de la forma final. Por lo tanto tenemos: 

a.   La integración imperfecta de la personalidad.

b.   La vaguedad de la forma mental propuesta.

c.   El empleo del inadecuado material, atraído para construir la forma mental.

d.   El cambio del foco de atención, debido a la vaguedad del ideal visualizado. [e51]

e.   La relación de la mente con la idea presentida, es inestable.

3.   La cualidad del desarrollo del cuerpo mental del discípulo produce, según se dice, el siguiente "ocultamiento"  de la idea. La idea ha sido transformada por el color del rayo del alma, entonces efectúa una mayor distorsión debido al tipo de rayo del cuerpo mental que puede ser, y generalmente es, diferente al tipo de rayo del alma.

    VI.   La ilusión se presenta por lo general de siete maneras:

1.     Por errónea percepción de una idea. El discípulo no puede distinguir entre una idea y un ideal, entre una idea y una forma mental o entre un concepto intuitivo y un concepto mental. Esta es una de las maneras más comunes de producirse la ilusión entre los aspirantes. La atmósfera mental en que vivimos es de ilusión, siendo [i58] también la zona de contacto consciente en donde se encuentran formas mentales de todo tipo. Algunas son puestas por la Jerarquía para que el hombre las descubra; otras son formas mentales construidas por el hombre alrededor de ciertas ideas; algunas son ideales muy antiguos que han sido descartados, pero aún persisten como formas mentales; otras son totalmente nuevas y por lo tanto no son aún poderosas, pero sí muy atrayentes. Todas han sido creadas por el hombre en una u otra etapa de su desarrollo individual y racial. Gran parte son cascarones de conceptos largamente refutados; algunas están en embrión y otras estáticas y estables; muchas se hallan en proceso de descender de los niveles intuitivos; unas pocas están todavía iluminadas por la clara luz del alma y preparadas para ser corporificadas. Un número de formas mentales está en proceso de desintegración. Algunas de estas formas o ideas corporificadas son de naturaleza destructiva, debido al tipo de materia con que están construidas. Otras son constructivas. Todas están matizadas por alguna energía de rayo. Un sinnúmero de ellas son necesariamente construidas por la actividad desarrollada en el mundo de la personalidad; otras están en proceso de construcción por medio del alma y también por la actividad conjunta de ambas manifestaciones. Por lo tanto, es esencial que toda mente [e52] posea una percepción que actúe correctamente. Los aspirantes deben aprender a distinguir entre:

a. Una idea y un ideal.

b. Lo corporificado, lo que está en proceso de corporificarse y lo que espera ser desintegrado. [i59]

c.  Lo constructivo y lo destructivo.

d. Las formas e ideas viejas y nuevas.

e. Las ideas y formas de rayo a medida que coloran las presentaciones superiores.

f.    Las ideas y formas mentales que han sido creadas a propósito por la Jerarquía y las creadas por la  humanidad.

g. Las formas mentales raciales y las ideas grupales.

Podría enumerar muchas más, pero las anteriores bastarán para demostrar la necesidad de percibir correctamente y señalar las raíces de la prevaleciente ilusión mundial, producida por la percepción errónea.

La causa se debe a una mente no entrenada ni iluminada.

La solución consiste en aprender la disciplina de Raja Yoga.

Esto da por resultado la capacidad de mantener la mente firme en la luz, la percepción correcta, el logro de una correcta perspectiva y de una actitud mental correcta. Éstas son las correctas actitudes que tuvo en cuenta el Buda cuando describió el Noble óctuple Sendero. Significa llegar a una correcta altitud mental. Sí, he dicho altitud y no actitud.

2.     Por errónea interpretación, la idea, entidad vital o germen de viviente potencia, es vista parcialmente distorsionada por lo inadecuado del equipo mental y, frecuentemente, queda inutilizada. Carece [i60] del mecanismo para la correcta comprensión y, aunque el hombre se esfuerce al máximo y en cierta medida sea capaz de mantener su mente firme en la luz, lo que puede ofrecer a la idea es a lo sumo algo muy pobre. Esto conduce a la ilusión por mala interpretación.

La causa se debe a la sobreestimación de los propios poderes mentales. El pecado por excelencia de los individuos de tipo mental es el orgullo, y colora todas las actividades en las primeras etapas.

La solución consiste en el desarrollo de un espíritu cauteloso. [e53]

3.          Por incorrecta apropiación de las ideas. La falsa apropiación de una idea está basada en la facultad de dramatizar y en la tendencia de la personalidad hacia la autoafirmación del pequeño yo. Esto hace que el hombre se apropie de una idea, la formule y, por lo tanto, le dé indebida importancia porque la considera suya. Comienza a construir su vida alrededor de su idea y considera sus metas y objetivos como muy importantes, esperando que otros la reconozcan como de su propiedad. Olvida que las ideas no pertenecen a nadie, sino que viniendo del plano de la intuición son dádiva y posesión universales y no propiedad de una sola mente. Su vida, como personalidad, también se subordina a la idea que él tiene de una idea y su ideal de una idea. La idea llega a ser el agente dramático de su autoimpuesto propósito de vida, que lo empuja de un extremo a otro. Esto conduce a la ilusión, por la indebida apropiación. [i61]

  La causa se debe a la sobreestimación de la personalidad y a la incorrecta impresión de las reacciones de la personalidad sobre la idea presentida y sobre quienes tratan de hacer contacto con la misma idea.

  La solución se funda en un firme intento para descentralizar la vida de la personalidad y centrarla en el alma.

Quisiera aclarar un punto aquí. Las ideas muy raras veces llegan a la conciencia mundial y a la mente humana, directamente desde niveles intuitivos. La etapa actual de desenvolvimiento humano no permite aún hacerlo. Sólo pueden venir de los niveles intuitivos cuando existe un contacto con el alma, altamente desarrollado, un potente control de la mente, una inteligencia entrenada, un cuerpo emocional purificado y un buen equipo glandular, como consecuencia de los requisitos anteriores. Reflexionen sobre este concepto.

La mayoría de las ideas de orden muy elevado son atenuadas e introducidas en la conciencia de un discípulo, por un Maestro, que las imparte por telepatía mental y como resultado de su sensibilidad a las "ondas de la facultad síquica", según las denomina la enseñanza tibetana. Las ideas son también percibidas por la interacción que existe entre discípulos. Con frecuencia, cuando se reúnen los discípulos, estimulando mutuamente las mentes y centralizando la atención enfocada, pueden hacer un contacto unido con el mundo de las ideas, de otra manera, sería imposible traer a la existencia conceptos más nuevos. Ciertas grandes ideas [e54] con las cuales se puede hacer contacto, forzándolas a corporificarse por medio de la entrenada atención de los discípulos, prevalecen como corrientes de energía en el plano mental. Dichas corrientes de energía mental, matizadas por una idea básica, son puestas allí por la Jerarquía. Cuando se las descubre y se establece contacto con ellas el neófito se siente inclinado a considerar su logro como algo personal, [i62] atribuyendo esta idea a su propia sabiduría y poder. Observarán la gran necesidad que existe de comprender correctamente aquello con lo cual se hace contacto como así también su correcta interpretación.

4.     Por errónea orientación de las ideas. Esto se debe a que todavía el discípulo no ve el panorama tal como es. Su horizonte es limitado y su visión miope. Una fracción o fragmento de alguna idea básica incide sobre su conciencia y la interpreta como correspondiendo a un campo de actividades que quizás no tiene ninguna relación dentro del mismo. Por lo tanto comienza a trabajar con la idea y a diseminarla en lugares donde es totalmente inútil; empieza a darle forma desde un ángulo completamente equivocado, corporificándola de tal manera que su utilidad es nula. Así, desde el primer momento de contacto, al discípulo lo envuelve la ilusión, y mientras persista en ello se fortalece la ilusión general. Ésta es una de las formas de ilusión más comunes y uno de los primeros métodos con el cual se puede destruir el orgullo mental del discípulo. Esta ilusión es producida por la mala aplicación inicial y conduce al empleo u orientación errónea de una idea.

La causa se debe a una pequeña y no incluyente mentalidad.

La solución consiste en entrenar la mente a fin de que sea incluyente, bien equipada y desarrollada desde el punto de vista de la inteligencia moderna.

5.     Por errónea integración de una idea. Cada discípulo tiene un plan de vida y un campo de servicio elegido. Si éste no existe, no es un discípulo. Puede ser el hogar, la escuela o un campo [i63] más amplio, pero es un lugar definido donde expresa aquello que está en él. En su vida de meditación y por medio del contacto con sus condiscípulos, hace contacto con una idea, quizás importante para el mundo. Inmediatamente la capta y trata de integrarla al propósito y plan de su vida. Tal vez para él no tenga aplicación definida y no sea la idea con la cual debería trabajar. La excesiva actividad de su mente es probablemente responsable [e55] de que haya captado así la idea. Las ideas percibidas, con las cuales se hace contacto, no son necesariamente ideas con las que debe trabajar todo discípulo, y el discípulo no siempre comprende esto. Capta la idea e intenta integrarla a sus planes, procurando trabajar con energías para las que temperamentalmente no está preparado. Impone una corriente de energía sobre su cuerpo mental y no puede manejarla, produciéndose el consiguiente desastre. Muchos buenos discípulos manifiestan excesiva actividad y fertilidad mentales y no logran objetivos buenos y constructivos o actividad vital. Captan cualquier idea que se cruza en su camino, sin discriminación alguna. Ésta es la ilusión producida por la adquisición.

La causa es la captación egoísta por parte del yo inferior, y, aunque el discípulo no se dé cuenta de ello, la idea de su propio desinterés le produce el espejismo.

La solución es un espíritu de humildad.

6.     Por errónea corporificación de las ideas. Esto se refiere principalmente a las dificultades que encuentran esas almas desarrolladas que hacen contacto con el mundo de la intuición e intuyen las grandes ideas espirituales, [i64] cuya responsabilidad es corporificar en alguna forma, automática y espontáneamente, mediante una entrenada y rítmica actividad del alma y de la mente, trabajando siempre en la más estrecha colaboración. Se establece contacto con la idea, pero es erróneamente revestida de materia mental y, por consiguiente, incorrectamente lanzada a la materialización. Por ejemplo, se la integra en una forma mental grupal cuyo color, nota clave y sustancia son totalmente inadecuados para su correcta expresión. Esto ocurre mucho más a menudo de lo que se cree. Concierne a las interpretaciones superiores del aforismo hindú: Mejor es el propio dharma que el dharma de otro.

Esta ilusión es producida por la errónea discriminación, en lo que se refiere a la sustancia.

La causa se debe a la falta de entrenamiento esotérico en la actividad creadora.

La solución consiste en aplicar los métodos de quinto rayo, los métodos aplicables al plano  mental.

Este error raras veces lo comete el aspirante medio, y concierne a esa ilusión que se aplica como prueba a muchos iniciados de grado bastante avanzado. El discípulo [e56] común, como ustedes y otros de este grupo, escasas veces hace contacto con una idea pura, de allí que difícilmente necesiten corporificarla.

7.    Por errónea aplicación de las ideas. ¡Cuántas veces esta forma de ilusión desciende sobre un discípulo! Hace contacto intuitiva e inteligentemente con una idea (observen la diferencia expresada aquí) y la aplica mal. Éste es quizás un aspecto de la ilusión sintética o la ilusión en [i65] el plano mental , tal como el hombre moderno hace contacto con él. La ilusión varía en cada época, de acuerdo a lo que la Jerarquía intenta realizar o a la tendencia general de los pensamientos de los hombres. El discípulo puede, en consecuencia, ser arrastrado a una actividad y aplicación incorrectas de las ideas, debido a que la ilusión general (que surge de los seis tipos de ilusión a que me he referido anteriormente) predomina en su mente.

Podría continuar extendiéndome sobre los medios por los cuales la ilusión atrapa al incauto discípulo, pero esto bastará para despertar en ustedes ese análisis constructivo que conduce del conocimiento a la sabiduría. Hemos dejado sentado que las siete formas principales en que actúa la ilusión son:

1. Percepción errónea

2. Interpretación errónea

3. Apropiación errónea

4. Orientación errónea

5. Integración errónea

6. Por errónea Corporificación de las ideas

7. Aplicación errónea

Éstas constituyen el tercer paso hacia la expresión. También es cualificada la forma de expresión. Así se producen las siete formas de ilusión.

He descrito aquí las causas y los diversos tipos de ilusión a que está propenso el discípulo. La ilusión debe ser enfrentada en su forma pura, y algún día ha de ser superada, teniendo que ser aislada y disipada por el mismo iniciado. El último esfuerzo exitoso para esto, condujo a Jesús, en la Cruz, a pronunciar palabras de aparente angustia. Disipó así la ilusión de la Deidad personal [i66] y objetiva. En ese momento tuvo plena conciencia de que era Dios Mismo y no otra cosa; que la teoría de la unidad descrita por Él en el Evangelio de San Juan, capítulo XVII, era en realidad un hecho establecido inalterablemente en Su propia conciencia. No obstante, en esta infinita y suprema comprensión, tuvo por un [e57] momento un sentido de pérdida y de rechazo, obligando a Su agonizante personalidad a pronunciar esa terrible exclamación que ha dejado perplejos y al mismo tiempo reconfortado a tantos. Significó la superación de la ilusión sintética final. Cuando ella ha sido disipada, la ilusión, tal como la comprende la humanidad, desaparece. El hombre queda liberado, La ilusión del plano mental ya no lo engaña. Su mente es un instrumento puro para reflejar la luz y la verdad. Los espejismos del plano astral ya no lo dominan, y su cuerpo astral se desvanece.

Recordarán que en Tratado sobre Magia Blanca indiqué que el cuerpo astral era una ilusión, definición de la mente ilusoria en el plano mental, de aquello que llamamos la suma total de los deseos del hombre en encarnación. Cuando han sido superados la ilusión y el espejismo, el cuerpo astral se desvanece de la conciencia humana. No queda ya ningún deseo para el yo separado. Kama-manas (deseo-mente) desaparece y se considera entonces que el hombre está constituido esencialmente de alma-mente-cerebro, dentro de la naturaleza del cuerpo. Éste es un gran misterio y su significado sólo puede ser comprendido cuando el hombre ha controlado su personalidad y eliminado todos los aspectos del espejismo y la ilusión. Esto lo realiza por la realización. Este dominio se logra dominando. La eliminación del deseo se alcanza eliminándolo conscientemente. Dedíquense por lo tanto al trabajo, y el problema se esclarecerá inevitablemente. 

[i67]

El polo opuesto de la ilusión, como ya saben, es la intuición. La intuición es el reconocimiento de la realidad, que se hace posible cuando desaparecen el espejismo y la ilusión. Una reacción intuitiva a la verdad tendrá lugar cuando en determinada línea de acercamiento a la verdad el discípulo haya logrado aquietar las tendencias de la mente a crear formas mentales, para que la luz pueda fluir, directamente y sin desviarse, desde los mundos espirituales superiores. La intuición puede comenzar a hacer sentir su presencia cuando el espejismo no domina al hombre inferior, y los bajos o elevados deseos del hombre, interpretados emocional o autocentradamente, no se interponen ya entre su conciencia cerebral y el alma. Los verdaderos aspirantes, durante su lucha por la vida, obtienen estos momentos fugaces de liberación superior. Tienen entonces un destello intuitivo de comprensión. El esquema futuro y la naturaleza de la verdad irrumpen, pasando momentáneamente a través de su conciencia, y la vida nunca vuelve a ser exactamente igual. Han tenido la garantía que toda lucha es justificada y que evocará su adecuada recompensa.

Como he puntualizado en la clasificación (véase pág. 39), lo que disipa la ilusión y la sustituye por una percepción espiritual [e58] verdadera e infalible es la contemplación, llevada a cabo lógicamente por el alma. Quizás pueda llegarse a captar algo de la secuencia del desarrollo, si se comprende que el proceso de la meditación (en sus tres principales partes) puede dividirse de la manera siguiente:

1. El Aspirante.....Sendero de Probación......Concentración........Maya

2. El Discípulo.....Sendero del Discipulado....Meditación ............Espejismo

3. El Iniciado........Sendero de Iniciación .......Contemplación ......Ilusión

La clasificación precedente bastará para demostrar la conexión que existe entre el proceso de la meditación, tal como es descrito y enseñado en la Escuela Arcana, y el problema que deben enfrentar ustedes. [i68]

La técnica para disipar la ilusión, empleada por el iniciado, es la contemplación. Pero, ¿de qué sirve elucidar esto con ustedes si no son iniciados? Si describiera los procesos peculiares empleados por un alma en contemplación, para penetrar (por un acto de la voluntad entrenada y mediante algunas fórmulas de primer rayo) y disipar la ilusión, ¿les sería de beneficio para algo o sólo satisfaría su curiosidad? Creo que no les serviría de nada.

Concluiré por lo tanto mis observaciones sobre este punto, relacionado con la ilusión, de acuerdo a la etapa evolutiva en que se encuentran. El espejismo es su problema y el problema del mundo en este momento. Algunos de ustedes, cuyos cuerpos mentales están en proceso de organizarse, pueden hallarse en cierta medida envueltos por la ilusión, pero su mayor problema ‑como grupo e individuos‑ es el del espejismo. Su campo vital de experiencia se halla en los niveles superiores del plano astral. Su trabajo es vencer el espejismo, cada uno en su vida individual, y, como grupo, emprender más tarde la ardua tarea de ayudar a disipar el espejismo mundial. Quizás más adelante podrán estar capacitados para hacerlo si se someten al entrenamiento y, como individuos, comprenden y dominan sus espejismos personales. En cuanto hayan comenzado a hacer esto, podré utilizarlos como grupo. Pero antes que puedan trabajar como grupo y ayudar a disipar el espejismo mundial, tienen que comprender mejor y dominar más definidamente los espejismos y las ilusiones de la personalidad. Ha llegado el momento de ayudarlos a encarar más drásticamente este problema del espejismo, teniendo en cuenta el predestinado servicio grupal a prestar y no su liberación personal.

Por lo tanto, les pido que trabajen con renovado valor, determinación y nueva comprensión, y continúen durante otro año. ¿Dedicarán sus esfuerzos a esta tarea?,  pues verdaderamente es una tarea. 

[e59] [i69] 2. Espejismo en el Plano Astral ................................................Espejismo

He tratado el problema de la ilusión o el espejismo en el plano mental. Lo he hecho breve y sucintamente, señalando que no constituye primordialmente el mayor problema de este grupo de aspirantes sino que ellos, conjuntamente con el aspirante mundial, la humanidad, se ocupan principalmente del espejismo. Esos aspirantes, que se destacan de la humanidad común, cuya tarea consiste en enfrentar el espejismo mundial y forjar un camino a través de él, tienen el trabajo de liberar la energía del alma y el poder de la mente. Ustedes deben secundar a estas almas precursoras, comprendiendo la magnitud de la oportunidad y la inminencia de la hora de liberación.

Están al borde del discipulado aceptado. Ello significa que muy pronto, a la lucha contra el espejismo han de sumar la lucha contra la ilusión. ¿Son suficientemente fuertes para ello?. No olviden que el discípulo que se ocupa de satisfacer la aspiración de su naturaleza y lucha también con los problemas resultantes de la polarización y la percepción mentales y de las energías que entran en actividad por medio del contacto con el alma, se está convirtiendo rápidamente en una personalidad integrada. Por lo tanto, la tarea no es fácil y reclama una actividad concentrada, de lo mejor de su ser. Con esta frase quiero significar la aspiración del alma y la de la personalidad.

En cierta medida ya están luchando con la ilusión de las ideas, que traté en mi última instrucción, comenzando así a desarrollar esa discriminación que los conducirá a la correcta elección de los móviles de la vida. En esta instrucción trato de arrojar alguna luz sobre el espejismo que enfrenta el discípulo, como individuo, y considerar también el aspecto del espejismo que ha de enfrentar como servidor mundial en entrenamiento.

Hablando simbólicamente, les diré que el cuerpo astral planetario (observado desde los niveles del alma) está perdido en las [i70] profundidades de la bruma que lo envuelve. Durante la noche, al observar un cielo despejado, se ven estrellas, soles y planetas brillando con un fulgor claro y frío y una luz centelleante que atraviesa muchos millones de millas (o años luz, como se los denomina), hasta que el ojo humano capta y registra la existencia de esas brillantes estrellas. Sin embargo, si observan el cuerpo astral del planeta, siempre que puedan hacerlo, no verán ese claro fulgor sino simplemente una lóbrega esfera con apariencia de vapor, niebla y bruma ‑bruma de tal densidad y espesor que indicaría ser no sólo impenetrable sino de condiciones desfavorables para la vida. A pesar de ello, nosotros, los Instructores de lo interno, [e60] vamos y venimos y la atravesamos; en esa bruma -viendo todas las cosas deformadas y distorsionadas‑ trabajan los hijos de los hombres. Algunos están tan habituados a la bruma y a la densidad que no se enteran de su existencia, considerándolas correctas y buenas y un lugar irreemplazable para vivir. Otros han captado tenues vislumbres de un mundo más luminoso, en el que pueden verse formas y figuras más perfectas, donde la bruma no oculta una realidad tenuemente percibida ‑aunque no sepan qué es esa realidad. Aún otros, como por ejemplo ustedes, ven ante sí un sendero abierto que conduce a la clara luz del día. Sin embargo ignoran todavía que a medida que recorren el sendero, y en el Sendero mismo, deben trabajar activa e inteligentemente con el circundante espejismo, siguiendo la huella marcada por aquéllos que se han liberado de las nieblas circundantes y han pasado a un mundo de horizontes más claros. Gran parte del tiempo empleado por los discípulos en el Sendero constituye un proceso de inmersión casi cíclica en el espejismo y la bruma, alternando con momentos de claridad y visión.

Cuatro cosas necesitan captar los que trabajan con el espejismo; cuatro reconocimientos básicos que, [i71] cuando se comprendan, servirán para aclarar e iluminar y, por lo tanto, enderezar su camino:

1.      Cada ser humano se encuentra en un circundante mundo de espejismo, resultado de:

a.   Su propio pasado, con su erróneo pensar, sus deseos egoístas y la errónea interpretación del propósito de la vida. No hay ni ha habido comprensión del designado propósito de la vida, tal como lo ha visualizado el alma, y no podrá haberlo hasta que no exista cierta definida organización del cuerpo mental.

b.   La "vida de deseo", pasada y presente, de su familia, la cual se hace cada vez más poderosa a medida que transcurre la evolución; la vida de deseo del grupo familiar se acentúa y destaca, constituyendo entonces tendencias y características psicológicas heredadas y manifestadas.

c.   El espejismo nacional, suma total de la vida de deseo, más las ilusiones de cualquier nación. Estas características se denominan nacionales y son tan persistentes y marcadas que se las reconoce generalmente como encarnando rasgos psicológicos nacionales. Están basadas, por supuesto, en las tendencias de rayo, la historia y las interpretaciones mundiales, y constituyen en sí mismas un espejismo, del cual debe zafarse cada nación a medida [e61] que avanza hacia la comprensión de la realidad y su identificación con ella.

d.   Una ampliación de la idea anterior hasta abarcar lo que llamamos espejismo racial, empleando la palabra raza para denominar a la humana. Constituye un espejismo o serie de espejismos muy antiguos, deseos arraigados, poderosas aspiraciones de cualquier clase, y definidas formas de creación humana que ‑fluídas, envolventes y palpitando con vida dinámica‑ tratan [i72] de retener la conciencia de la humanidad en el plano astral. Este espejismo lo constituye el dinero y su valor material, deseo ilusorio que se extiende como densa bruma, obstruyendo la visión de la verdad y distorsionando la mayor parte de los valores humanos.

2.   Se ha de comprender que esta bruma, espejismo que envuelve a la humanidad en esta época, es una cosa sustancial y definida y ha de tratársela como tal. El discípulo o aspirante que intente disipar el espejismo, ya sea en su propia vida o como servicio prestado al mundo, debe reconocer que está trabajando con sustancia, destruyendo las formas que ha asumido y desintegrando la sustancia material omniabarcante, que es materia en el mismo sentido en que las formas mentales son cosas sustanciales pero (y he aquí un punto muy importante) de naturaleza menos sustancial que las formas adoptadas por el espejismo en el plano astral. Siempre nos inclinamos a considerar que los pensamientos "son cosas" que tienen vida, forma y un propósito propios. Sin embargo, poseen una existencia más singular y separada, con contornos claramente definidos y delineados. Las formas que adopta el espejismo en el plano astral son más sustanciales, pero menos definidas. Las formas mentales son dinámicas, penetrantes, bien definidas y delineadas. Los espejismos son sofocantes, difusos y envolventes. El individuo se sumerge en ellos como en un océano o "mar de niebla". Las formas mentales lo enfrentan, pero no lo sumergen. Podría decirse que el cuerpo astral de una persona viene a la existencia como parte del espejismo mundial general; le resulta difícil diferenciar entre su propio cuerpo astral y los espejismos que lo afectan, lo impelen y lo sumergen. Su problema, en el plano mental, es más claro y definido, aunque igualmente difícil. [i73]

3.      El espejismo astral constituye una forma de energía de gran potencia debido a tres factores:

a.   Constituye un ritmo tan antiguo, inherente a la sustancia astral misma, que le resulta difícil al ser humano  percibirlo [e62] o comprenderlo, siendo el resultado de una larga actividad del deseo humano.

b.   Es parte integrante de la propia energía del hombre, que es para él la línea de menor resistencia y parte también de un gran proceso mundial y del proceso de la vida individual; en sí mismo no es erróneo, sino un aspecto de la realidad. La comprensión de esto complica lógicamente las ideas del hombre al respecto.

c.   Además es de naturaleza definidamente atlante, habiendo llegado a una etapa muy elevada de desarrollo en esa raza, En consecuencia, sólo puede ser disipado finalmente por la raza aria, utilizando la correcta técnica. El individuo que está aprendiendo a disipar el espejismo tiene que hacer dos cosas:

1. Permanecer en el ser espiritual.

2. Mantener la mente firme en la luz.

Por lo antedicho puede deducirse que la energía del plano astral, a medida que se expresa en la sensual vida de deseo de la raza, produce los principales espejismos de la humanidad, que sólo pueden ser disipados, dispersados y disgregados mediante la introducción de la energía superior de la mente, impulsada por el alma.

1.      Los espejismos que esclavizan a la humanidad son:

a.    El espejismo del materialismo.

b.    El espejismo del sentimiento.

c.     El espejismo de la devoción.

d.    El espejismo de los pares de opuestos.

e.    El espejismo del Sendero.

[i74] Permítanme ahora elucidar más detalladamente estos espejismos.

El espejismo del materialismo es la causa de la presente angustia mundial, pues lo que llamamos problema económico no es más que el resultado de este espejismo particular. En el transcurso de las épocas este espejismo ha despertado cada vez más el interés de la raza, hasta que hoy todo el mundo ha sido arrastrado al ritmo de los intereses monetarios. Siempre ha existido un ritmo que emana de los niveles del alma, establecido por Aquéllos que se han liberado del control de las necesidades materiales, de la esclavitud del dinero y del amor a las posesiones. Actualmente ese ritmo superior es proporcional al espejismo de ritmo inferior, y de allí que todo el mundo piensa cómo salir de la actual encrucijada materialista. Esas almas que permanecen en la luz, y se hallan en la [e63] cumbre de la montaña de la liberación, y las que están saliendo de las brumas del materialismo, son bastantes como para realizar un trabajo definido en conexión con la disipación de este tipo de espejismo. La influencia de sus pensamientos, palabras y vidas puede efectuar, y efectuará, un reajuste de valores y logrará establecer un nuevo nivel de vida para la raza, basados en una clara visión, un correcto sentido de proporción y en la comprensión de la verdadera naturaleza de la relación que existe entre el alma y la forma, el espíritu y la materia. Aquello que llenará una necesidad vital y real, siempre existe dentro del plan divino. Lo que es innecesario para la correcta expresión de la divinidad y para una vida plena y rica puede ser obtenido y poseído, pero únicamente a costa de perder lo más real y de la negación de lo esencial.

      Sin embargo, los estudiantes deben recordar que lo necesario varía de acuerdo a la etapa de evolución [i75] alcanzada por el individuo. Para algunas personas, por ejemplo, el poseer cosas materiales puede ser una experiencia espiritual tan grande y una enseñanza tan poderosa en la vida, como los anhelos más elevados y los requisitos menos materiales del místico o del ermitaño. Estamos clasificados de acuerdo a nuestras acciones, al punto de vista y al lugar que ocupamos en la escala evolutiva. Realmente se nos clasifica por nuestro punto de vista y no por lo que le exigimos a la vida. El hombre espiritualmente orientado, que ha puesto sus pies en el Sendero de Probación y no trata de expresar sus convicciones, será juzgado tan duramente y pagará tan elevado precio como el más materialista ‑aquél cuyos deseos están centrados en las cosas sustanciales. Tengan esto en cuenta y no se erijan en jueces ni desprecien a nadie.

El espejismo del materialismo comienza a disminuir perceptiblemente. Los pueblos del mundo están entrando en la experiencia del desierto; allí se darán cuenta de cuán poco se necesita para llevar una vida plena y adquirir experiencia y verdadera felicidad. El insaciable deseo de las posesiones no es considerado tan honorable como antes, y el deseo por las riquezas ya no genera codicia como en la primitiva historia racial. Las cosas y las posesiones se deslizan de las manos de quienes hasta ahora las sujetaban; sólo cuando el hombre permanezca con las manos vacías y adquiera una nueva norma de valores recuperará el derecho a la propiedad y a la posesión. Cuando el hombre carezca de deseos y no busque nada para el yo separado, recuperará la responsabilidad por los bienes materiales; entonces su punto de vista estará libre de ese espejismo particular y las brumas del deseo astral serán aminoradas. Muchas otras formas de ilusión pueden aún dominar, pero el espejismo del materialismo habrá desaparecido, siendo el primero [e64] destinado a hacerlo. Convendría que los estudiantes recordaran qué clase de posesiones y objetos materiales ‑ya sea el dinero, una casa, un cuadro, un automóvil‑ [i76] tienen una vida propia intrínseca, una emanación propia y una actividad que es esencialmente la de su innata estructura atómica ‑puesto que un átomo es una unidad de energía activa. Esto produce su contraparte en el mundo de la vida etérica y astral, aunque no en el mundo mental. Estas formas sutiles y emanaciones características aumentan la potencia del mundo de deseo, contribuyen al espejismo mundial y forman parte de ese grande y poderoso mundo brumoso que se halla en el arco involutivo, en el cual están sumergidos quienes se hallan en el arco ascendente. Los Guías de la Raza sienten la necesidad de estar alerta, mientras las fuerzas iniciadas por el hombre mismo proceden a despojarlo y liberarlo para que pueda caminar en el desierto. Allí, en las así denominadas circunstancias propicias, puede reajustar su vida y cambiar su modo de vivir, descubriendo, de esta manera, que la liberación de las cosas materiales acarrea consigo su propia belleza y recompensa, su propia alegría y gloria. Así es liberado para vivir la vida de la mente.

El espejismo del sentimiento mantiene esclavizada a la gente buena del mundo en una densa bruma de reacciones emocionales. La raza ha llegado a una etapa donde los hombres de buenas intenciones, que poseen real comprensión, se han liberado en parte del amor al oro (forma simbólica de referirme al espejismo del materialismo), truecan dicho deseo por el deber, las responsabilidades, el efecto que producen sobre otros y la comprensión sentimental de la naturaleza del amor. El amor, para mucha gente, en realidad para la mayoría, no es realmente amor sino una mezcla de deseo de amar y deseo de ser amado, más un deseo de realizar cualquier cosa para demostrar y evocar este sentimiento y, en consecuencia, sentirse más cómodo en su propia vida interna. El egoísmo de la persona que desea ser altruista es grande. Hay algunos sentimientos tributarios que convergen alrededor del sentimiento o deseo de demostrar esas características amables y agradables, evocando la correspondiente reciprocidad hacia el seudo amante [i77] o servidor, que aún está rodeado completamente por el espejismo del sentimiento.

     Este seudo amor, basado principalmente en la teoría del amor y el servicio, caracteriza a innumerables relaciones humanas, tales como las existentes entre marido y mujer o padres e hijos. Ilusionados por un sentimiento hacia ellos y conociendo muy poco el amor del alma, que es libre en sí mismo y deja libres también a otros, deambulan en una densa bruma, hundiendo a menudo con ellos a quienes desean servir, esperando recibir afecto recíproco. [e65] Reflexionen sobre la palabra "afecto" y obtendrán su verdadero significado. Afecto no es amor, sino ese deseo que expresamos mediante un esfuerzo del cuerpo astral, afectando esa actividad nuestros contactos; tampoco es el espontáneo altruísmo del alma que no pide nada para el yo separado. Este espejismo del sentimiento aprisiona y confunde a toda la gente buena del mundo, imponiéndole obligaciones que no existen y produciendo un espejismo que debe ser disipado oportunamente mediante la difusión del amor verdadero y desinteresado.

Sólo trato brevemente de estos espejismos pues cada uno de ustedes puede elaborarlo por sí mismo y descubrir cuál es el lugar que ocupan en el mundo de la bruma y del espejismo. De esta manera, con conocimiento, pueden empezar a liberarse del espejismo del mundo.

El espejismo de la devoción hace que muchos discípulos probacionistas vaguen en círculos alrededor del mundo de deseos, Afecta primordialmente a las personas de sexto rayo, y es particularmente potente en esta época debido a la larga actuación del sexto Rayo de Devoción, durante la Era de Piscis, que está rápidamente pasando. Constituye hoy uno de los espejismos más potentes para el aspirante verdaderamente dedicado a una causa, a un instructor, a un credo, a una persona, a un deber o a una responsabilidad. Mediten sobre ello.

Este inofensivo deseo, que los enfrenta en determinada línea de idealismo, se hace marcadamente [i78] ofensivo tanto para ellos como para otros, porque debido a este espejismo devocional son arrastrados al ritmo del espejismo mundial, que constituye esencialmente la bruma del deseo. El deseo poderoso, sobre determinada línea, cuando ofusca la visión amplia y encierra al hombre dentro del pequeño círculo de su propio deseo, para satisfacer su sentimiento de devoción, es tan obstaculizador como cualquier otro espejismo, y muy peligroso debido al hermoso colorido que toma la bruma resultante. El hombre se pierde en una arrobadora bruma de su  propia creación, que emana de su cuerpo astral y está compuesta del sentimentalismo de su propia naturaleza respecto a su propio deseo y devoción hacia el objeto que atrae su atención.

Para todos los verdaderos aspirantes, debido a la acrecentada potencia de sus vibraciones, este sentimiento devocional, puede ser particularmente dificultoso y provocar un prolongado aprisionamiento. Un ejemplo de ello es el sentimiento devocional que los discípulos probacionistas expresan hacia los Maestros de la Sabiduría bajo el espejismo del éxtasis. Alrededor de los nombres de los Miembros de la Jerarquía y de Su Trabajo, del trabajo de los iniciados y discípulos disciplinados (observen esta frase), se ha creado [e66] un poderoso espejismo que Les impide siempre llegar al discípulo, o que el discípulo llegue a Ellos. No es posible penetrar el denso espejismo de la devoción que, vibrando con vida extática o dinámica, emana de la energía concentrada del discípulo que actúa aún a través del centro del plexo solar.

Para este espejismo existen ciertas reglas muy antiguas: Hacer contacto con el Yo más grande por medio del Yo superior, perdiendo de vista al pequeño yo y a sus reacciones, deseos e intenciones, o con el amor puro del alma, que no se personaliza ni intenta ser reconocido, puede entonces afluir al mundo del espejismo que circunda al [i79] devoto ‑y desaparecerán las brumas de su devoción ‑de las cuales se enorgullece.

      En el Sendero de Probación sobreviene la oscilación conscientemente registrada, entre los pares de opuestos, hasta que es visto y emerge el camino del medio. Esta actividad produce el  espejismo de los pares de opuestos,  de naturaleza densa y brumosa, matizada unas veces por la alegría y el gozo, otras por la tristeza y la depresión, a medida que el discípulo oscila entre las dualidades. Este estado persiste mientras se da importancia al sentimiento-  sentimiento que va desde la gran alegría que el hombre siente cuando se identifica con el objeto de su devoción o aspiración, o sucumbe a la más negra desesperación y sensación de frustración cuando fracasa en hacerlo. Todo esto, sin embargo, es de naturaleza astral y de cualidad sensoria y no pertenece al alma. Este espejismo aprisiona a los aspirantes durante muchos años y a veces durante muchas vidas. Cuando el discípulo se libera del mundo del sentimiento y se polariza en el mundo de la mente iluminada, disipa este espejismo, que es parte de la gran herejía de la separatividad. En el momento en que el hombre divide su vida en triplicidades (como inevitablemente lo hace cuando se ocupa de los pares de opuestos y se identifica con uno de ellos) sucumbe al espejismo de la separación. Quizás este punto de vista podrá ser una ayuda o continuar siendo un misterio, porque el secreto del espejismo mundial se halla oculto en el concepto de que esta triple diferenciación vela el secreto de la creación. Dios Mismo ha producido los pares de opuestos ‑espíritu y materia‑  y también el camino medio, el de la conciencia o aspecto alma. Recapaciten profundamente sobre este concepto.

     La triplicidad de los pares de opuestos y el estrecho camino que los equilibra, el noble sendero medio, es el reflejo en el plano astral de las actividades del espíritu, el alma [i80] y el cuerpo; de la vida, la conciencia y la forma, los tres aspectos de la divinidad ‑siendo todos divinos.

     A medida que el aspirante aprende a liberarse de los espejismos [e67] con que ha hecho contacto, descubre otro mundo de bruma y niebla, a través del cual parece extenderse el Sendero y por el que debe penetrar para liberarse de los espejismos del Sendero. ¿Cuáles son estos espejismos? Estudien las tres tentaciones de Jesús, si quieren saberlo con exactitud. Analicen el efecto que producen, sobre el pensamiento del mundo, las escuelas de autoafirmación, las cuales recalcan la divinidad (aplicada en forma materialista); estudien el fracaso de los discípulos debido al orgullo, a los complejos de salvador y servidor del mundo y a las diversas distorsiones de la realidad, que el hombre encuentra en el Sendero, lo cual dificulta su progreso y malogra el servicio que debe prestar a otros. Recalquen en sus mentes la espontaneidad de la vida del alma y no la malogren con el espejismo de una aspiración elevada, egoístamente interpretada, ni por la propia centralización, inmolación, agresividad y afirmación al realizar el trabajo espiritual, pues estos son algunos de los espejismos del Sendero.

Más adelante consideraremos el espejismo en el plano etérico y el tema respecto al Morador en el Umbral, completando así el breve delineamiento de nuestro problema, que la primera parte de esta enseñanza estaba destinada a impartir.

      Antes de abordar detalladamente este tema, quisiera agregar algo más a lo ya considerado sobre el problema del espejismo. En la última instrucción dada elaboré el tema de los distintos tipos de espejismo y les transmití el concepto de la gran importancia que tienen en la vida individual. El campo de batalla, para el hombre que se encuentra cerca del discipulado aceptado o que se halla en el sendero del discipulado, en sentido académico, es principalmente el del [i81] espejismo. Éste es el mayor problema y su solución es inminente y urgente ‑para todos los discípulos y aspirantes avanzados. Les resultará evidente por qué razón se ha puesto el énfasis sobre la necesidad de estudiar el Raja Yoga y someterse a su disciplina durante la época Aria. Sólo por medio del Raja Yoga puede un hombre mantenerse firme en la luz, y sólo por medio de la iluminación y el logro de una clara visión pueden disiparse finalmente las brumas y los miasmas del espejismo. Sólo cuando el discípulo aprende a mantener su mente "firme en la luz", cuando los rayos de la luz pura irradian desde el alma, el espejismo podrá ser descubierto, percibido y reconocido por lo que esencialmente es, haciéndolo desaparecer en la misma forma que las nieblas de la tierra se disuelven ante los rayos del sol naciente. Por lo tanto les aconsejo que presten más atención a la meditación, cultivando siempre la capacidad de reflejar y asumiendo la actitud de que son un reflejo ‑manteniendo esto firmemente durante todo el día. [e68

      Hallarán de verdadero valor recapacitar profundamente sobre los propósitos para los cuales deben cultivarse la intuición y desarrollarse la mente iluminada, preguntándose si esos propósitos tienen la misma finalidad y están sincronizados con el factor tiempo. Descubrirán entonces que sus objetivos difieren y los efectos de su pronunciado desarrollo sobre la vida de la personalidad son también distintos. El espejismo no es disipado por medio de la intuición ni la ilusión es superada por el empleo de la mente iluminada.

La intuición es un poder superior al de la mente y una facultad latente en la Tríada espiritual; es el poder de la razón pura, una expresión del principio búdico y se halla más allá del mundo del ego y de la forma. Sólo cuando el hombre llega a ser un iniciado, le es posible utilizar normalmente la verdadera intuición. Con esto quiero significar que la intuición puede actuar fácilmente, como principio o mente, en el caso de una persona que posee una inteligencia activa. Sin embargo se [i82] hará sentir mucho antes, en casos extremos o urgentes.

Iluminación es lo que deben buscar la mayoría de los aspirantes (como los de este grupo); han de cultivar el poder de emplear la mente como un reflector de la luz del alma, dirigiéndola a los niveles del espejismo y, por lo tanto, disipándolo. La dificultad reside en hacerlo en medio del sufrimiento y de las decepciones producidas por el espejismo. Requiere apartarse mentalmente, en pensamiento y deseo, del mundo en el cual la personalidad actúa habitualmente, centrando la conciencia en el mundo del alma, para aguardar allí silenciosa y pacientemente los acontecimientos, sabiendo que la luz brillará y la iluminación vendrá oportunamente.

La profunda desconfianza respecto a las propias reacciones hacia la vida y circunstancias es de valor cuando tales reacciones despiertan crítica, separatividad u orgullo. Las cualidades mencionadas, frecuentemente engendran el espejismo. Son esotéricamente "las características del espejismo". Mediten sobre esto. Si un hombre puede liberarse de estas tres características, está bien encaminado para abandonar y disipar todo espejismo. Elijo mis palabras cuidadosamente a fin de llamarles la atención.

La ilusión es disipada, rechazada y eliminada mediante el uso consciente de la intuición. El iniciado se protege del mundo de la ilusión, de las formas y de los atractivos impulsos de la naturaleza de la personalidad, y con ello ‑por medio del aislamiento‑ hace contacto con la realidad, existente en todas las formas, oculta hasta ahora por el velo de la ilusión. Ésta es una de las paradojas del Sendero. El aislamiento y la protección correctas conducen a las [e69] correctas relaciones y a los correctos contactos con lo real; producen una oportuna identificación con la realidad, mediante la propia protección contra lo irreal. Ésta es la idea que se halla [i83] oculta en las enseñanzas contenidas en el "Libro Último" de los Aforismos de Patanjali, siendo a menudo mal interpretadas y su significado tergiversado y convertido en un argumento a favor de un tipo erróneo de aislamiento, por aquéllos que tienen tendencia separatista y fines egoístas.

El alma disipa la ilusión, empleando la facultad de la intuición. La mente iluminada disipa el espejismo.

     Quiero señalar aquí que muchos aspirantes bien intencionados fracasan en este punto, debido a que cometen dos errores:

1.      No discriminan entre ilusión y espejismo.

2.      Se esfuerzan en disipar el espejismo empleando un método que consideran correcto ‑invocando al Alma, cuando en realidad necesitan emplear la mente en forma correcta.

Sin embargo, cuando se está en medio de las brumas y espejismos, resulta mucho más fácil autosugestionarse creyendo que se está "invocando al alma", en vez de someter la naturaleza astral y emocional a los efectos que produce el pensamiento intenso y severo, usando la mente como el instrumento por el cual puede ser disipado el espejismo. Aunque parezca extraño, "invocar al alma", con el fin de disipar el espejismo, puede conducir (y frecuentemente conduce) a intensificar la dificultad. La mente es el medio por el cual puede llegar la luz a todos los problemas del espejismo, y los estudiantes deberán tener siempre presente este concepto en la conciencia. El proceso consiste en vincular la mente con el alma y luego enfocarse conscientemente y con precisión en la naturaleza mental o cuerpo mental, y no en el alma o la forma egoica. Luego, mediante el análisis, la discriminación y el correcto pensar, se comienza a encarar el problema del espejismo. La dificultad reside frecuentemente en que los discípulos no reconocen [i84] el espejismo, resultando difícil dar una regla concisa e infalible por la cual pueda lograrse ese reconocimiento. Sin embargo, puede afirmarse que el espejismo siempre se halla donde existe:

1.   Crítica, cuando con un cuidadoso análisis se demuestra que es injustificada.

2.   Crítica, donde no hay responsabilidad personal. Con esto quiero decir donde no es el lugar ni el deber del hombre criticar. [e70] 

3.   Orgullo, por lo realizado o por la satisfacción de ser un discípulo.

4.   Cualquier sentido de superioridad o tendencia separatista.

Podrían darse muchas otras claves para reconocer correctamente el espejismo, pero si prestaran mucha atención a las cuatro sugerencias dadas, liberarían perceptiblemente sus vidas de la influencia del espejismo y, en consecuencia, serían de más utilidad a sus semejantes. Me he esforzado en darles una ayuda práctica en la enconada lucha entre los pares de opuestos, causa principal del espejismo.

3. Espejismos en los Nivetes Etéricos Maya

Vamos a entrar a considerar los modos y medios por los cuales el maya puede ser eliminado y el discípulo liberarse de la fuerza del plano físico. Esta afirmación encierra toda la historia del maya. También puede agregarse (quizás no sea totalmente correcto, pero sí suficientemente verídico, para justificar la afirmación) que, como efecto reconocido, maya sólo es experimentado cuando uno se encuentra en el Sendero, comenzando por el Sendero de Probación o Purificación. Siempre nos hallamos en medio de fuerzas. Pero maya sólo llega a ser un problema [i85] cuando se lo reconoce como tal, siendo imposible este reconocimiento en las primeras etapas de la evolución. En el Sendero, se empiezan a observar y a descubrir los efectos de las fuerzas; uno llega a ser conscientemente víctima de las corrientes de fuerzas, impulsado a determinada actividad por fuerzas incontroladas; el mundo de la fuerza llega entonces a ser una realidad conscientemente percibida por el esforzado aspirante. Por esta razón he afirmado que maya es predominantemente  una dificultad del cuerpo etérico, porque, en lo que respecta a maya, tratamos con las fuerzas que afluyen a través de los siete centros del cuerpo (por todos o algunos), produciendo reacciones y efectos deseables o desastrosos.

Lógicamente es necesario comprender que toda manifestación, en cualquier nivel, es una expresión de fuerza, pero las fuerzas a las que me refiero con el término rnaya, son esas energías incontroladas y esos impulsos no dirigidos que emanan del mundo de prana y de la fuerza latente en la materia misma, arrastrando al hombre a una actividad incorrecta, rodeándolo de un torbellino de efectos y condiciones en las cuales se encuentra totalmente indefenso. Es víctima de la fuerza masiva, contenida en la naturaleza animal o en el mundo, y de las circunstancias ambientales en que se encuentra. Cuando el poder de maya se suma al espejismo [e71] y a las ilusiones del discípulo avanzado, se verá cuán necesario es establecer una diferenciación definida entre los tres tipos de decepción. Hay que recordar que al emplear el término "decepción", lo hacemos desde el ángulo del alma. El aspirante debe aprender a mantenerse libre de ilusión, espejismo y maya, y para lograrlo debe comprender que los medios de liberación son: Intuición, Iluminación e Inspiración.

     El problema de maya se complica debido a que en el plano físico (como también en el plano astral) tenemos la batalla de uno de los pares de [i86] opuestos, siendo, en ciertos aspectos, de naturaleza distinta a los del plano astral. En el plano físico (y con esto quiero significar los niveles etéricos del plano físico, donde se experimenta el poder engañoso de maya) se produce el encuentro de las fuerzas del mundo subjetivo de la personalidad con las antiguas energías de la materia misma, traídas de un sistema anterior, como semillas latentes.

Quizás resultaría más claro si explicara la verdad acerca de maya, de la manera siguiente:

       Los impulsos latentes en la vida de la personalidad, cuando están divorciados del alma y fuera de su control, se fusionan con los flúidos pránicos existentes en la periferia de la esfera de influencia de la personalidad, entonces se convierten en potentes corrientes dirigidas de fuerzas que tratan de emerger a la manifestación física por medio de los siete centros del cuerpo físico. Estas fuerzas o impulsos, más el prana disponible, constituyen el cuerpo etérico de los no evolucionados y frecuentemente del hombre medio. Se evidenciará, por lo tanto, en qué medida el hombre no evolucionado es víctima de la energía masiva de tipo inferior, pues su cuerpo etérico responde y extrae su energía de un tipo de prana general y circundante, hasta que llega el momento en que tiene una definida dirección y un control superior ‑ya sea mediante la aspiración orientada y la disciplina mental o, más adelante, empleando una frase psicológica, como resultado del acondicionamiento del alma.

       Esta energía etérica, enfocada en un cuerpo etérico individual, pasa por dos etapas previas al período del discipulado:

1.  Cuando asimila la segunda fuerza a que me he referido - la fuerza latente en la forma física densa, la energía de la sustancia atómica, lo cual produce una definida fusión y mezcla. Esto hace que la naturaleza animal se adapte totalmente a los impulsos internos [i87] que emanan del mundo de prana en lo que concierne integralmente al hombre no evolucionado, o del astral inferior en lo que concierne al hombre medio o más evolucionado. [e72]

2.   Sin embargo, en el momento en que tiene lugar una orientación interna hacia el mundo de los valores superiores, la fuerza etérica o vital, entra en conflicto con el aspecto interior del hombre, el cuerpo físico denso, y comienza la batalla de los pares de opuestos inferiores.

  Es interesante observar que en esta etapa se da importancia a las disciplinas físicas, aplicadas a ciertos factores controladores como la total abstinencia, el celibato y el vegetarianismo y a la higiene y ejercicios físicos. Por medio de estas disciplinas, o el control de la vida de la materia, puede neutralizarse la expresión inferior del tercer aspecto de la divinidad, y el hombre liberarse para poder librar la verdadera batalla de los pares de opuestos. Esta segunda batalla es el verdadero kurukshetra y se libra en la naturaleza astral entre los pares de opuestos característicos de nuestro sistema solar, de la misma manera que los pares de opuestos físicos lo son del sistema solar anterior. Desde un interesante ángulo, puede observarse que la lucha entre los pares de opuestos en la espiral inferior, en lo que concierne al cuerpo físico en sus dos aspectos, tiene lugar en el reino animal. En este proceso, los seres humanos actúan como los agentes disciplinarios, y los animales domésticos que están obligados a someterse al control humano luchan (aunque inconscientemente desde nuestro punto de vista) con el problema de este par de opuestos inferior. La batalla es librada por medio del cuerpo físico denso y las fuerzas etéricas, llevando a la expresión, de esta manera, una aspiración superior. Esto produce en ellos la experiencia denominada "individualización", donde se siembra la semilla de la personalidad. En el campo de batalla humano, el kurukshetra, empieza a dominar el aspecto superior del [i88] alma, produciendo el proceso de la integración divina ‑ humana que llamamos "iniciación". Recapaciten sobre esto.

Cuando un aspirante alcanza el punto de evolución en que el control de la naturaleza física es una necesidad urgente, recapitula en su propia vida esta batalla anterior con los pares de opuestos más inferiores, y comienza a disciplinar su naturaleza física densa.

Haciendo una amplia y comprensiva generalización podría decirse que, para la familia humana en conjunto, este conflicto físico etérico se libró en la Guerra Mundial, imponiendo una tremenda prueba y disciplina. Recuerden que las pruebas y disciplinas son auto impuestas y surgen de nuestras limitaciones y oportunidades. Esto dio por resultado la entrada en el Sendero de Probación de un número muy grande de seres humanos, debido a la expiación y purificación a que fueron sometidos. Este proceso de [e73] purificación los preparó, en cierta medida, para el prolongado conflicto del plano astral que tienen por delante todos los aspirantes antes de alcanzar la iniciación, constituyendo la "experiencia de Arjuna".  Éste es un punto interesante para reflexionar y explica gran parte del misterio y la dificultad en la secuencia del desarrollo humano. El aspirante sólo tiende a pensar en sí mismo, en sus pruebas y experiencias individuales, Debe aprender a pensar en los acontecimientos globales y su efecto preparatorio, en lo que a la humanidad se refiere. La Guerra Mundial fue el punto culminante en el proceso de "desvitalizar" el maya mundial.  Se liberó y agotó mucha fuerza y se empleó gran cantidad de energía. En consecuencia, mucho fue esclarecido.

La mayoría de las personas se ocupan hoy de aplicar en sus vidas individuales el mismo proceso y conflicto. En pequeña escala, aquello que se efectuó en la Guerra Mundial se lleva a cabo en sus vidas. Están preocupados con el problema de maya [i89] y de allí el creciente énfasis puesto en la cultura física, disciplina y gimnasia, tal como se impone en el mundo del deporte, en los ejercicios atléticos y en el entrenamiento militar. A pesar de los móviles erróneos y los efectos terribles y malignos (hablando también con amplia generalización), el entrenamiento del cuerpo y la organizada dirección física de la juventud del mundo actual en todos los países, particularmente los países militarizados de Europa, están preparando el camino para que millones de seres humanos entren en el Sendero de Purificación. ¿Es ésta una verdad muy cruda? La humanidad está bien orientada, aunque ‑durante breves intervalos‑ interpreta mal el proceso y aplica móviles erróneos a las actividades correctas.

Todos estos puntos los trataremos más detalladamente cuando entremos a considerar la tercera parte y comencemos a estudiar los métodos para terminar con el espejismo, la ilusión y maya. Por el momento, trato sólo de proporcionarles un cuadro general y una breve dilucidación de la clasificación que se halla en la página 39. Estúdienla con cuidado y memorícenla, si es posible, porque si se la comprende correctamente será de grande y verdadera utilidad.

Quisiera señalar, en relación con el problema de maya, que uno de los primeros pasos para manejarlo correctamente es la coordinación física; de allí el énfasis puesto en ella, en el entrenamiento de los niños, y también que se emplee un proceso similar denominado "alineamiento" cuando nos referimos al trabajo de meditación y al esfuerzo para lograr un acrecentado control por el alma. Los estudiantes deberán tener esto presente y reflexionar sobre las frases siguientes: [e74]

1.   Coordinación física.

2.   Orientación astral

3.   Dirección mental.

4.   Alineamiento de la personalidad.

Todas expresan la "correcta actividad [i90] en el Sendero de Retorno".  Este retorno constituye el objetivo de la familia humana y la meta culminante para los cuatro reinos de la naturaleza. Podríamos ampliar el concepto expresando la verdad de la siguiente manera:

Proceso                   Analogía                         Obstáculo

1.  Coordinación física   ..........Reino mineral..................Maya

2.   Orientación astral ..............Reino vegetal...................Espejismo

3.   Dirección mental................Reino animal.....................Ilusión

4.   Alineamiento de la.............Reino humano................. El Morador en el Umbral   personalidad  

Dichos procesos tienen, por lo tanto, su equivalencia en todos los reinos y conducen a

1.   Desarrollar la conciencia divina.

            Esto comienza en el reino mineral

2.    Expresar el alma.

             Esto se observa en la belleza del reino vegetal y su empleo.

3.    Manifestar al Cristo.

              Ésta es la meta que el reino animal reconoce, el cual trabaja para alcanzar la individualización.

4. Revelar la gloria de Dios.

          Éste es el objetivo que tiene ante sí la humanidad.

4. Espejismo en los Planos Mentales Superiores...................    El Morador en el Umbral

Trataremos ahora brevemente el problema del Morador en el Umbral. Frecuentemente se lo considera como algo desastroso, un horror que debe ser evitado y el último y culminante mal. Les recuerdo sin embargo que el Morador es "aquél que está ante el Portal de Dios", que mora en la sombra del portal de la iniciación y enfrenta con los ojos abiertos al Angel de la Presencia, como lo denomina la antigua escritura. El Morador puede ser definido como la suma total de las fuerzas de la naturaleza inferior que se expresan en [i91] la personalidad antes de la iluminación, inspiración e iniciación. La personalidad, en esta etapa, es excesivamente poderosa [e75] y el Morador personifica todas las fuerzas físicas y mentales que en el transcurso de las épocas han sido desarrolladas y nutridas cuidadosamente por el hombre; también puede ser considerado como el poder que posee la triple forma material, antes de su consagración y dedicación a la vida del alma y al servicio de la Jerarquía, de Dios y de la humanidad.

El Morador en el Umbral, constituye todo lo que el hombre es fuera de su ser espiritual superior; es el tercer aspecto de la divinidad, tal como se expresa en el mecanismo humano, y este tercer aspecto debe oportunamente quedar subordinado al segundo aspecto, el alma.

Las dos grandes Fuerzas contrarias, el Angel y  El Morador, se enfrentan -cara a cara- y tiene lugar el conflicto final. Nuevamente observarán que es el encuentro y la lucha entre otro par de opuestos superiores.  El aspirante, por lo tanto, tiene que enfrentar tres pares de opuestos a medida que avanza hacia la luz y la liberación.

Los Pares de Opuestos

1. En el Plano Físico  .... El denso y el etérico.

Los enfrenta en el Sendero de Purificación.

2. En el Plano Astral  .... Las ya conocidas dualidades.

Las enfrenta en el Sendero del Discipulado.

3. En el Plano Mental  .... El Angel y el Morador.

Los enfrenta en el Sendero de Iniciación.

Creo que les he dado bastante para reflexionar; sin embargo, quisiera terminar señalándoles la naturaleza empírica de lo que he comunicado, e instarlos a descubrir, en la experiencia práctica, [i92] la naturaleza de la batalla que cada uno tiene que librar. Para poder ayudarlos en esto lo haré en una forma muy definida.

Les será útil si indico a cada uno de ustedes los rayos que rigen su triple personalidad. Entonces podrán manejarse con mayor sabiduría, hallar más fácilmente la causa de la dificultad y estudiar más inteligentemente el efecto que pueden producir mutuamente y con quienes entran en contacto en la vida diaria. Elaboraré detalladamente el entrenamiento a que deben someter a cada uno de los tres cuerpos, tomando un vehículo por vez y explicando el problema que enfrenta cada uno de ustedes en relación con ese vehículo particular, asignándoles además una meditación que los capacitará, con mayor facilidad, para manejar la personalidad desde ese ángulo específico.

Verán por lo antedicho que mi intención es darles un entrenamiento [e76]  mucho más cuidadoso e intensivo. ¿Obtendrán algún provecho de ello? Mientras tanto y a fin de que puedan captar la verdad de lo que expondré luego, ¿quisieran estudiarse a sí mismos cuidadosamente durante los próximos seis meses y comprobar si lo que diré más adelante es verdad? Utilicen la información dada en Tratado sobre los Siete Rayos como guía para este autoanálisis; les recordaré que los rayos rigen los tres cuerpos en el siguiente orden: 

1.      Rayos que rigen el cuerpo mental..................... 1. 4. 5.

2.      Rayos que rigen el cuerpo astral........................    2. 6.

3.      Rayos que rigen el cuerpo físico........................    3. 7.

De esta manera verán que todos los rayos desempeñan su parte en el mecanismo del hombre, y hacen que todas las circunstancias proporcionen la oportunidad, las condiciones y el medio para el desarrollo. Esta afirmación, respecto a los rayos regentes, es una regla infalible,  excepto en el caso de los discípulos aceptados.

A medida que lean y estudien, hallarán de valor reflexionar sobre las siguientes preguntas y luego responderlas: [i93]

1.  ¿Qué relación tiene la intuición con el problema de la ilusión?

2.  ¿Cómo puede la iluminación dispersar el espejismo, y cómo puede llevarse a cabo esto?

3. Definan a maya y describan lo que comprenden por inspiración como un factor para disiparla.

No he dilucidado premeditadamente esta técnica porque trataba de sondear sus propias ideas. Les pido que sigan la meditación grupal con cuidado. Es de profunda importancia para el grupo, en bien de su integración y de la verdadera colaboración espiritual. La tarea de la Luna llena acrecentará así su importancia.  En adelante resultará más fácil reconocer y registrar la naturaleza del espejismo que ha de ser disipado y la actitud a seguir para ver el proceso de distribución de la luz..


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