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La presente obra abarca tres aspectos distintos del tema general: los nuevos métodos y conceptos educativos del futuro. El objetivo de la nueva educación consiste en dilucidar el desarrollo cultural de la raza y considerar el próximo paso que debe darse para el desarrollo mental de la humanidad. Si la enseñanza es verdadera debe estar a tono con el pasado, proporcionar un campo de realización en el presente y ofrecer mayor iluminación a quienes han logrado o están logrando los objetivos aquí expuestos. Debe señalar un futuro espiritual. Esto es lo que se necesita ahora.
La palabra "espiritual" no se refiere a los asuntos religiosos. Toda actividad que impele al ser humano hacia algún tipo de desarrollo -físico, emocional, mental, intuitivo, social-, si es para salir de su actual estado, es esencialmente de naturaleza espiritual, e indica la vivencia del ente divino interno. El espíritu del hombre es inmortal, perdura eternamente, progresa gradualmente etapa tras etapa en el Sendero de evolución, desarrollando firme y sucesivamente los aspectos y atributos divinos.
[i2] Los tres puntos de nuestro tema general son:
- La Técnica de la Educación del Futuro.
La Ciencia del Antakarana. Concierne al método de eliminar la brecha que existe en la conciencia del hombre [e20] entre el mundo de la experiencia humana común, el triple mundo del funcionamiento físico, emocional y mental, y los planos superiores de los llamados desarrollos espirituales, el mundo de las ideas, de la percepción intuitiva y de la comprensión y la visión interna espiritual.
- Los Métodos para la Construcción del Antakarana.
Conducen a vencer las limitaciones físicas y
sicológicas que restringen la libre expresión de la ingénita divinidad en el hombre. En este libro solamente podemos preparar el terreno para este tercer punto, porque el tema implica prácticas avanzadas de meditación que deben ser encaradas gradualmente. En otros me he ocupado de la meditación.
Cabría formularse la siguiente pregunta, ¿por qué es de valor dedicar tiempo a lo que pertenece aún al futuro? Responderé haciéndoles recordar que "como el hombre piensa, así es él". Este es un axioma o una verdad común en el esoterismo. Por consiguiente, lo que es verdad respecto al individuo, lo es también para el grupo, y así como un grupo piensa, así reaccionará eventualmente. A medida que las ondas mentales del grupo penetran en la atmósfera mental de la humanidad, los hombres reciben las impresiones y se inician con mayor facilidad los nuevos modos de vida y desarrollo. Aquí sólo trato de darles algunas breves y generales ideas que servirán para indicar la dirección de mi pensamiento y el propósito que persigo.
Quizás la forma más fácil de hacerlo sería formular ciertas proposiciones interesantes que pudieran aportar iluminación.
I. La educación, hasta el presente, se ha ocupado del arte de sintetizar el pasado, de las conquistas logradas [i3] en todos los sectores del pensamiento humano y de las realizaciones obtenidas hasta ahora por el conocimiento humano y, además, por las ciencias que han evolucionado en el pasado. En principio mira hacia atrás y no hacia el futuro. Les recordaré que estoy generalizando, y que existen muchas y notablemente pequeñas excepciones a esta actitud.
II. La educación se ha preocupado principalmente de organizar la mente inferior, y la capacidad mental del niño ha sido [e21] mayormente medida de acuerdo a cómo reacciona, ante el cúmulo de informaciones (en lo que a la educación concierne), a los datos recopilados y relacionados, impartidos secuencialmente, extractados y arreglados con el fin de equipar al niño y competir con el conocimiento de otros.
III. La educación, hasta la fecha, ha consistido en su mayor parte, en el entrenamiento de la memoria, aunque actualmente se reconoce que esta actitud debe terminar. El niño ha tenido que asimilar hechos que la raza cree que son veraces y comprobados y considerados adecuados en el pasado. Cada época tiene una norma distinta para dictaminar lo que cree que es apropiado. La era pisciana se ocupó del esfuerzo por alcanzar el ideal presentido. De allí que tengamos una historia que enseña los métodos por los cuales las tribus adquirieron estado de nación, mediante la agresión, la guerra y la conquista. Esto indica lo realizado por la raza.
La geografía se ha basado en una reacción similar, ante la idea de expansión, y a través de ella el niño aprende cómo los hombres, impulsados por las necesidades económicas y por las de otra naturaleza, conquistaron territorios y anexaron tierras. Esto también fue considerado, en verdad, una conquista racial. A las diversas ramas de la ciencia se las considera como continuadoras de la conquista de territorios, lo cual se proclama también como realización racial. Las conquistas de la ciencia, las conquistas de las naciones y las conquistas de los territorios, indican el método empleado en la era pisciana, con su idealismo, militancia y separativismos en los campos religioso, político y económico. Pero la era de la síntesis, del inclusivismo y de la comprensión, está sobre nosotros, y la nueva educación de la [i4] era acuariana debe comenzar a penetrar muy suavemente en el aura humana.
IV. La educación es algo más que el entrenamiento de la memoria y la información suministrada al niño o al estudiante, respecto al pasado y sus realizaciones. Dichos factores ocupan su lugar, pero el pasado debe ser comprendido y estudiado, porque de éste debe surgir lo nuevo, su nueva flor y su nuevo fruto. La educación abarca algo más que la investigación de un tema y la formulación de las consiguientes conclusiones que llevan a [e22] hipótesis, que a su vez conducen a mayores investigaciones y conclusiones. Es algo más que un sincero esfuerzo para que un niño y un adulto lleguen a ser buenos ciudadanos y padres inteligentes en vez de una carga para el Estado.
La educación tiene una aplicación mucho más amplia que la de formar seres humanos que sean un "activo" o un "pasivo" comercial. Posee otro objetivo; proporciona una vida agradable y capacita a los hombres y mujeres para que adquieran una cultura que les permita participar e interesarse en los tres mundos de los asuntos humanos. Además de todo lo antedicho debería suministrar mucho más.
V. La educación tiene tres grandes objetivos desde el punto de vista del progreso humano:
Primero, como lo habrán podido captar, la educación debe hacer del hombre un ciudadano inteligente, un padre sensato y una personalidad controlada; debe capacitarlo para que desempeñe su parte en el trabajo mundial, adaptarlo a que viva en paz y armonía y que ayude a sus semejantes.
Segundo, debe permitirle eliminar la brecha que existe entre los diversos aspectos de su naturaleza mental. Aquí reside el principal énfasis puesto en las instrucciones que tengo la intención de impartir.
La filosofía esotérica enseña, como bien saben, que en el plano mental hay tres aspectos de la mente, o esa criatura mental que llamamos hombre, tres aspectos que constituyen la parte más importante de su naturaleza: [i5]
- Su mente concreta inferior, el principio razonador. Éste es el aspecto del hombre que nuestros procesos educativos pretenden tratar.
El Hijo de la Mente que llamamos yo o alma. Es el principio inteligencia y se lo denomina con diversos nombres en la literatura esotérica, tales como Ángel Solar, Agnishvattas, principio
crístico, etc. La religión pretende haberse ocupado de esto en el pasado.
- La mente abstracta superior, custodia las ideas y aquello que lleva iluminación a la mente inferior, cuando ella [e23] está en contacto con el alma. Con este mundo de ideas ha pretendido tratar la filosofía.
Podemos denominar estos tres aspectos:
La mente receptiva, de la cual se ocupan los sicólogos.
La mente individualizada, el Hijo de la Mente.
La mente iluminadora, la mente superior.
Tercero, la brecha que existe entre la mente inferior y el alma, tiene que ser eliminada mediante un puente. En forma curiosa la humanidad siempre lo ha comprendido así y por lo tanto ha hablado de "obtener unidad", "realizar la unificación" o "alcanzar el alineamiento". Éstos son todos intentos de expresar esa verdad que ha sido intuitivamente comprendida.
VI. La educación también debería ocuparse, durante la nueva era, de eliminar la brecha que existe entre los tres aspectos de la naturaleza mental: el alma y la mente inferior, estableciendo así la unificación entre el alma y la personalidad, y entre la mente inferior, el alma y la mente superior. La raza está preparada para esto y, por primera vez en la existencia humana, el trabajo de unión puede progresar en una escala relativamente amplia. No necesito extenderme sobre el particular porque concierne a los tecnicismos de la Sabiduría Antigua, a lo cual me he referido ampliamente en otros libros. [i6]
VII. La educación es por lo tanto la Ciencia del Antakarana, Ciencia y término que constituyen la forma esotérica de expresar la veracidad de erigir dicho puente. El antakarana es el puente que el hombre
construye-
mediante la meditación, la comprensión y el trabajo creador y mágico del
alma-
entre los tres aspectos de su naturaleza mental. En consecuencia los objetivos primordiales de la educación del futuro serán:
- Establecer el alineamiento entre la mente y el cerebro, mediante la correcta comprensión de la constitución interna del hombre, particularmente del cuerpo etérico y los centros de fuerza.
Erigir un puente entre el cerebro, la mente y el alma, para obtener una personalidad integrada, como la [e24] expresión del constante desarrollo del alma que mora internamente.
- Construir el puente entre la mente inferior, el alma y la mente
superior, a fin de alcanzar la iluminación de la personalidad.
VIII. La verdadera educación es en consecuencia la ciencia que vincula, primero, las partes integrantes del hombre, y a éste con su medio circundante, y después con el todo mayor donde tiene que desempeñar su parte. Todo aspecto considerado como inferior, será siempre la expresión del próximo aspecto superior. En esta frase he expresado una verdad fundamental que además de incorporar el objetivo, indica el problema que tienen por delante todos aquellos que se interesan por la educación. El problema consiste en determinar correctamente el centro o foco de atención del hombre y en precisar dónde está centrada principalmente la conciencia. Por lo tanto, él debe entrenarse de tal modo que sea posible trasladar ese enfoque a un vehículo superior. Podemos expresar esa idea en forma análogamente veraz, si decimos que el vehículo, que aparentemente parece ser de gran importancia, puede y deberá llegar a ser de secundaria importancia, a medida que se convierte simplemente en el instrumento de lo que es superior a él. [i7] Si el cuerpo astral (emocional) es el centro de la vida de la personalidad, el objetivo del proceso educativo impuesto al sujeto consistirá en hacer de la naturaleza mental el factor predominante; entonces el cuerpo astral controlado por la mente es sensible y se convierte en aquello que lo impresiona en el medio ambiente. Si la mente es el centro de atención de la personalidad, la actividad del alma debe llevarse a su más plena expresión, y así avanza constantemente el trabajo, y progresa de un punto a otro hasta alcanzar el último peldaño de la escala.
Debe observarse que esta exégesis de la mente y la necesaria construcción del puente, sólo es la demostración práctica de la verdad del aforismo ocultista que dice: "Antes de que el hombre pueda hollar el sendero, debe convertirse en el Sendero mismo". El Antakarana es simbólicamente el Sendero. Ésta es una de las paradojas de la ciencia esotérica. Paso a paso y etapa tras etapa construimos ese sendero, así como la araña teje su tela. "Ese [e25] camino de retorno", realizado dentro de nosotros mismos, es el Camino que debemos descubrir y recorrer.
RESPUESTAS A ALGUNAS PREGUNTAS
Trataré de responder a tres preguntas que sobre educación formuló uno de los estudiantes. Sólo puedo hablar del ideal, y al hacerlo corro el riesgo de dar la impresión de que soy un visionario y cualquier acercamiento podría ser considerado como imposible en nuestro actual sistema.
En respuesta a la primera pregunta diré que la principal función de todo educador es doble:
- Entrenar el cerebro para que responda inteligentemente a las impresiones que le llegan por medio del mecanismo sensorio e impartir así información sobre el mundo tangible externo.
- Entrenar la mente de modo que pueda realizar tres cosas:
- Aplicar inteligentemente la información impartida a la mente por el cerebro [i8]
Crear formas mentales que respondan a los impulsos que emanan del plano físico, a las reacciones emocionales activadas por la naturaleza deseo-sentimiento, al mundo de las ideas que constituye el medio ambiente del hombre.
- Ir hacia el Yo espiritual subjetivo, para que el yo superior pueda pasar de la condición de potencialidad a una activa regencia.
Al describir la función del mecanismo de la mente y del cerebro, de lo cual debe ocuparse todo educador, he dado respuesta a la segunda pregunta:
"¿Existen actividades definidas basadas en las fases del proceso de crecimiento, que cambian a medida que el niño se desarrolla y llevan a un mejor desenvolvimiento integral?
Difiero parcialmente respecto a los períodos indicados por los instructores ocultistas como Steiner, y aunque tienen lugar en los ciclos de siete años, esta división tiende a ser excesivamente [e26] aplicada. Sugeriría ciclos de diez años de desarrollo, divididos en dos partes: siete de aprendizaje y tres de aplicación.
En los primeros diez años de la vida del niño se le enseñará a utilizar inteligentemente la información que le llega al cerebro por medio de los cinco sentidos. Debe acentuarse que la observación, la respuesta rápida y la coordinación física, son el resultado de la intención. Deberá enseñarse al niño a oír y a ver, a establecer contactos y a utilizar su juicio; sus manos deben responder a los impulsos creadores para hacer y reproducir lo que ve y oye. Así se cimentan los rudimentos de las artes y artesanía, del dibujo y de la música.
En los próximos diez años la mente será entrenada definidamente para que pueda llegar a predominar. Se enseñará al niño a racionalizar sus deseos e impulsos emocionales, a discriminar lo bueno de lo malo, lo deseable de lo indeseable y lo esencial de lo no esencial. Esto le será enseñado por [i9]
medio de la historia y el entrenamiento intelectual que ese ciclo de su vida exige, de acuerdo a las leyes del país donde reside. De esta manera se establecerá un sentido de los valores y de las normas correctas. Se le enseñará a distinguir entre memorizar y
pensar; a diferenciar entre el cúmulo de datos confirmados por los pensadores y clasificados en los libros, y su aplicación en los acontecimientos de la existencia objetiva, además (aquí hay un concepto de real importancia) su causa subjetiva y su relación con el mundo de la realidad, del cual el mundo fenoménico es solo el símbolo.
A la edad de diecisiete años se agregará al plan de estudios, el estudio de la
sicología, y se investigará la naturaleza del alma y su relación con el Alma del Mundo. La meditación en líneas adecuadas formará parte del programa. Sin embargo, debe observarse que la meditación no tiene implicaciones religiosas. Meditación es el proceso por el cual son reprimidas las tendencias objetivas y los impulsos exteriorizados por la mente, que comienza así a ser subjetiva, a enfocarse y a intuir. Esto podrá enseñarse por el método de pensar profundamente sobre cualquier tema -matemáticas, biología, etc.
La nueva educación deberá propender a que el sujeto del experimento educativo se sienta poseedor consciente de su propio [e27] mecanismo; deberá ponerlo frente a la vida con los ojos bien abiertos, abrirle las puertas al mundo de las relaciones y los fenómenos objetivos; debería enseñársele que hay una puerta que conduce al mundo de la Realidad, que debe transponer a voluntad, a fin de establecer y asumir su relación con otras almas.
Resulta casi imposible responder a la segunda pregunta (relacionada con el tipo de experiencia que ayudaría al niño a completar su desarrollo, y sería complementaria del plan de estudios obligatorio del Estado), debido a la gran diferencia que existe entre los seres humanos y a la imposibilidad práctica de encontrar educadores que trabajen como mentes y como almas.
[i10] Cada niño deberá ser estudiado bajo tres aspectos. Primero, asegurarse cuál es la tendencia natural de sus impulsos. ¿Tiende a la expresión física, al trabajo manual, en el cual se podría incluir un amplio campo de expresión, como ser el del trabajador mecanizado y la capacidad técnica de un electricista? ¿Posee alguna capacidad latente para cualquiera de las artes; ¿reacciona al color y a la forma, o responde a la música y al ritmo? ¿Su capacidad intelectual justifica que se lo entrene mentalmente para que aprenda análisis y deducción, matemáticas o lógica? Quizá, con el correr del tiempo, la juventud de entonces se clasificará en dos grupos: el místico, con esta denominación, se agruparía a los de tendencia ocultista incluiría a los tipos intelectuales, científicos y mentales. Cuando el adolescente haya cumplido diecisiete años, el entrenamiento dado le permitirá emitir su tónica con claridad, le indicará el rumbo que probablemente seguirán los impulsos de su vida. En los primeros catorce años debería dársele la oportunidad de experimentar en diversos campos. No se deberá insistir en el entrenamiento estrictamente vocacional, hasta que el niño llegue a los últimos años del proceso educativo.
Llegará el día en que se estudiará a los niños en los siguientes aspectos:
- Astrológicamente, para determinar las tendencias de la vida y el problema peculiar del alma.
Psicológicamente, complementando lo mejor de la
psicología moderna con el conocimiento de los siete tipos de rayos [e28] que caracterizan la
psicología oriental (véase págs. 35-39).
Terapéuticamente, poniendo especial atención sobre el sistema endocrino, más la aplicación de los métodos comunes modernos referentes a la vista, la dentición, y los defectos fisiológicos. Se estudiará y desarrollará cuidadosamente la naturaleza del mecanismo de respuesta.
Vocacionalmente, a fin de ubicarles posteriormente en la vida, allí donde sus facultades y capacidades hallen la más plena expresión y les permita cumplir sus obligaciones grupales. [i11]
- Espiritualmente. Con esto quiero significar que se estudiará la edad aparente del alma, y aproximadamente se establecerá la etapa de evolución; se considerará si posee o no tendencias introspectivas, y también la coordinación entre:
- el cerebro y el instrumento de respuesta del mundo externo fenoménico,
el cerebro y los impulsos de los deseos, además de las reacciones emocionales,
el cerebro, la mente y el mundo del pensamiento.
- el cerebro, la mente y el alma.
Éstos serán objeto de una cuidadosa investigación, a fin de que todo el equipo del niño, en estado latente o desarrollado, sea llevado a funcionar activamente y a unificarse en un todo.
La tercera pregunta dice: ¿Cuál es el proceso del desarrollo intelectual en el hombre? ¿Cómo se manifiesta la mente superior si comienza a manifestarse en los años de crecimiento?
No es posible, dado el breve tiempo de que disponemos, ocuparnos de la historia del progreso del desarrollo mental. Un estudio de su desarrollo racial revelaría mucho, porque cada niño es una síntesis del todo. Por ejemplo, un estudio del desarrollo de la idea de Dios en la conciencia humana, constituiría una valiosa ilustración de los fenómenos del desarrollo del [e29] pensamiento. La secuencia del crecimiento, basada en el proceso del desarrollo del ser humano, podría clasificarse, aunque breve e inadecuadamente, como respuesta a:
- El impacto despierta los sentidos del niño. Empieza a oír y a ver.
La posesión y la adquisición. El niño empieza a apropiarse de las cosas, se hace autoconsciente y comienza a darse cuenta del yo personal. [i12]
Las tendencias humanas y el instinto animal que rige a la naturaleza animal y de deseos.
El grupo. El niño comienza a ser consciente de su medio ambiente y de que es parte integrante de un todo.
El conocimiento, que comienza cuando recibe información de los hechos, que luego registra memorizándolos; así se desarrollarán el interés, la correlación, la síntesis y su aplicación a las exigencias de la vida.
La necesidad innata de investigar. Lleva a la experimentación en el plano físico, a la introspección en el plano emocional, al estudio intelectual y al interés por leer o escuchar, llevando así la mente a la actividad.
La presión económica y sexual, o la ley de supervivencia, que obliga al individuo a usar su equipo y conocimiento, a ocupar su lugar como factor en la vida grupal y a promover el bienestar grupal mediante algún trabajo activo y la perpetuación de la especie.
La percepción exclusivamente intelectual. Conduce al libre y consciente empleo de la mente, a pensar en forma individual, a crear formas mentales y, eventualmente, a dar una firme orientación a la mente, hacia un campo cada vez más amplio de comprensión y percepción. Estas expansiones de conciencia traen finalmente un nuevo factor en el campo de la experiencia.
- El Pensador o Alma. Al registrar esta respuesta el hombre entra en su reino. Lo de arriba y lo de abajo se convierten en uno. Los mundos objetivos y subjetivos [e30] se unifican. El alma y su mecanismo funcionan como una unidad.
La finalidad de toda educación será lograr esta consumación. Hablando prácticamente, exceptuando las almas excepcionales y altamente evolucionadas, [i13] la mente superior no se manifiesta en los niños, así como no se manifestó en la humanidad primitiva. La mente superior puede hacer sentir su presencia únicamente cuando el alma, la mente y el cerebro, están alineados y coordinados. Cuando se observan en la juventud destellos de clarividencia y visión, se deben con frecuencia a la reacción de su mecanismo de respuesta, que es muy sensible a las ideas grupales y a los pensamientos que predominan en su tiempo y época, o a la influencia que alguien ejerce en su medio ambiente.
Trataré ahora brevemente los puntos que se refieren a la actitud del educador, especialmente en lo que concierne a los aspirantes adultos.
El verdadero educador debe ser honesto y sincero con todos los buscadores. Su tiempo (hasta donde está limitado por la ecuación tiempo en el plano físico) es demasiado valioso para desperdiciarlo en cortesías sociales o en abstenerse de criticar cuando se persigue un buen propósito. Debe confiar totalmente en la sinceridad de aquellos a quienes enseña. Censurar y señalar las fallas y los errores no siempre resulta útil, porque puede servir sólo para aumentar la responsabilidad, provocar el antagonismo o incredulidad, o causar depresión, tres de los resultados más indeseables de la crítica.
Estimular el interés, avivar la llama de la aspiración espiritual y lograr una síntesis subjetiva en el grupo a su cargo, puede llevar a un correcto discernimiento respecto a sus cualidades y necesidades conjuntas, lo cual hará innecesaria la actitud de censurar a la que tiende el educador.
Los que pertenecen al rayo de la enseñanza deben aprender a enseñar enseñando. No hay método más seguro, siempre que vaya acompañado de un profundo amor personal, aunque al mismo tiempo impersonal, hacia quienes deben ser instruidos. Sobre todo quisiera señalar que se ha de inculcar el espíritu grupal, primera expresión del verdadero amor. Dos cosas indicaré:
[e31] Cuando se enseña a los niños hasta la edad de catorce años, es necesario tener presente ante todo que están emocionalmente [i14] centrados. Necesitan sentir realmente la belleza, la fortaleza y la sabiduría. No se puede esperar que razonen antes de esa edad, aún cuando evidencien el poder para hacerlo. Después de los catorce años, y durante la adolescencia, se procurará que respondan mentalmente a la verdad y confíen en que podrán resolver los problemas que se les presenten. Aunque no respondan, debe hacerse el esfuerzo para evocar la verdad.
En segundo término, se intentará descubrir aproximadamente el lugar que el niño ocupa en la escala de la evolución, mediante el estudio de su trasfondo, su equipo físico, la naturaleza de su mecanismo de respuesta con sus variadas reacciones, y aquello que más le interesa. Esta búsqueda produce un estado subjetivo de armonía con el niño, cuyos resultados son mucho más poderosos que los logrados mediante la repetición de palabras, durante meses, para transmitirle una idea.
Teoría, Métodos y Objetivos
Lo que voy a decir ahora es aún parte de la introducción. Agradecería que lo recuerden. Sin embargo, quisiera sentar una sólida base para las futuras enseñanzas sobre la construcción del antakarana, a fin de poder trabajar inteligentemente y no rigurosamente. Es esencial que al iniciar nuestro trabajo, éste tenga como base lo que existe actualmente. La naturaleza trabaja sin pausas, y esto sucede aunque (desde el punto de vista de la ciencia académica) exista una escisión aparente entre los hechos y las especies conocidas. En los períodos de transición han desaparecido algunas de las formas que sirven de eslabón, y parece existir allí una brecha. En realidad no es así. No hemos descubierto aún todo lo que puede hallarse en el mundo de las apariencias fenoménicas. Actualmente estamos pasando por uno de los grandes períodos naturales de transición y sentando las bases para el surgimiento de un nuevo espécimen del ser humano -un ente más altamente evolucionado dentro de la familia humana- de lo cual proviene [e32] gran parte de nuestro problema y gran parte también del actual fracaso para satisfacer las demandas [i15] de la raza y estar a la altura de la necesidad humana, a fin de alcanzar el desenvolvimiento.
Existe en el mundo una teoría general sobre la educación y ciertos métodos fundamentales que se emplean universalmente. Los países varían mucho en la aplicación de los métodos, y los sistemas difieren considerablemente. Sin embargo, todos enseñan las mismas cosas fundamentales; enseñan a la juventud a leer, a escribir y, a alcanzar cierta habilidad para los números, instruyéndola sobre aritmética elemental. Estas tres simbolizan en forma curiosa el total desenvolvimiento evolutivo de la raza.
La lectura reviste de formas a las ideas y está relacionada con el primer paso del proceso creador en el cual la Deidad, regida e impelida por una idea (personificando el propósito y el plan de Dios), convirtió esa idea en la sustancia deseada y la revistió de la apariencia externa necesaria. La escritura simboliza el método por el cual se lleva a cabo el proceso, pero es, por supuesto, mucho más personal en sus implicaciones. La lectura concierne esencialmente a la comprensión de una idea determinada, mientras que la escritura, es curioso constatarlo, concierne a la consciente relación del propio individuo con las ideas; el empleo de las palabras al escribir, indica la medida de captación que posee el individuo de las ideas universales. La aritmética -y la capacidad de sumar, restar y multiplicar- está relacionada además con el proceso creador y concierne a la producción de esas formas que gestarán adecuadamente la idea y la llevarán a la manifestación en el plano físico.
Puede considerarse que la visión abarca los niveles superiores del plano mental donde la idea es presentida y vista. La escritura tiene una relación más definida con los niveles concretos del plano mental y con la capacidad del hombre para extraer y expresar a su manera las ideas visualizadas. La aritmética tiene una relación definida con los aspectos subsiguientes del proceso y con el surgimiento de una idea que correlacionada con otra toma forma en el [i16] plano físico. La visualización de la forma mental es un proceso que debe ser seguido por la apropiación [e33] de toda la energía que necesita la idea para ser efectiva o evidente, hablando en forma esotérica. Esto lo expresa el simbolismo de la aritmética.
Desde otro ángulo, el destino del hombre está escrito en el cielo y lo escribe durante su vida en la tierra; a sabiendas o no, empequeñece la idea que tiene de su alma y la reduce a su debida y propia forma, para que en cada vida sume, reste y multiplique, hasta completar la totalidad de experiencias de cada alma. Las tres ideas fundamentales están así simbólicamente presentadas en la educación elemental, aunque su verdadero significado está divorciado de la realidad y la correcta significación se ha perdido totalmente. Todo lo que poseemos, que surge lenta y definidamente a través de la educación mundial, está erigido sobre esta estructura incomprendida. La necesidad fundamental que enfrenta hoy el mundo de la educación consiste en relacionar el proceso de desarrollo de la mentalidad humana con el mundo de los significados, y no con el mundo de los fenómenos objetivos. Hasta que la finalidad de la educación no sea orientar al hombre hacia ese mundo interno de realidades, tendremos el mismo concepto erróneo de la época actual. Hasta que en nuestros objetivos educativos no lleguemos a eliminar la distancia que existe entre el alma y los tres aspectos inferiores del hombre (eliminación que debe tener lugar en los niveles mentales de la conciencia), muy poco progresaremos en la correcta dirección, y toda actividad intermedia será inadecuada para satisfacer las necesidades de la era moderna. Hasta que no se reconozca la realidad de la mente superior, y el lugar que ocupa la mente inferior concreta, como servidora de la mente superior, tendremos un excesivo desarrollo de la facultad de la materialización concreta -más su aptitud de memorizar, correlacionar hechos y producir lo que satisfaga los deseos inferiores del hombre-, pero no tendremos una humanidad que pueda realmente pensar. Hasta ahora la mente sólo refleja
la naturaleza inferior del deseo y no intenta conocer la naturaleza superior.
[i17] Cuando se instituya el método correcto de entrenamiento, la mente llegará a ser un reflejo o agente del alma, y tan sensible al mundo de los verdaderos valores, que la naturaleza inferior -emocional, mental y física o vital- se convertirá simplemente [e34] en servidor automático del alma. El alma actuará entonces en la tierra por medio de la mente, controlando así su instrumento, la mente inferior. Sin embargo, la mente registrará y reflejará al mismo tiempo toda información que le llegue del mundo de los sentidos y del cuerpo emocional, y también registrará los pensamientos e ideas que están en el medio ambiente. En verdad, a la mente entrenada se la considera como la expresión más elevada que la humanidad puede alcanzar y se la ve como si fuera una personalidad, pasando por alto la posibilidad de que haya algo que pueda utilizar la mente, así como la mente utiliza a su vez al cerebro físico.
Una de las cosas que trataremos de hacer al estudiar juntos, es captar la
relación que existe entre el mundo de significados y el mundo de expresión; intentaremos estudiar la técnica mediante la cual este mundo de cualidades (que se expresa a través del mundo de significados) puede ser penetrado y comprendido por la conciencia integrada del ser humano inteligente.
Mientras trabajamos y seguimos trabajando juntos, serán repetidas ciertas palabras, tales como: significado, cualidad, valor -las cuales se revelan en su vital significación espiritual cuando el hombre aprende a captar el hecho de las realidades superiores y a eliminar la distancia entre la conciencia superior y la inferior. También se esclarecerá la significación de la actividad creadora y la correcta comprensión de lo que llamamos genio, y de esta manera el trabajo creador no se considerará único ni se manifestará esporádicamente como sucede ahora, sino que será objeto de debida atención y asumirá su correspondiente lugar en el desenvolvimiento del hombre. Podría agregarse aquí que la actividad creadora es posible en el campo del arte cuando el primer aspecto de [i18] la energía unificadora del hombre pueda actuar y el alma (expresando, su tercer aspecto o inferior) comenzar a trabajar. El trabajo creador se efectúa cuando se abren dos de los "pétalos del conocimiento" del loto egoico. Entonces el hombre, por medio del conocimiento y la energía creadora, creará algo en el plano físico que expresará el poder creador del alma. Cuando se abren dos de los "pétalos del amor",
entonces aparece un genio. Ésta es una información técnica para quienes estudian la [e35] ciencia de la Sabiduría Eterna, pero no es de valor para aquellos que no conocen la simbología o la realidad de la existencia del yo superior o alma.
Podría ser de utilidad hacer una aclaración sobre el alcance que doy a la expresión "Yo superior". Como sabrán, si han leído el Tratado Sobre los Siete Rayos, T. I y II (Psicología Esotérica), el alma es un aspecto de la energía divina en tiempo y espacio. Se ha dicho que el Logos Solar circunscribió cierta cantidad de sustancia del espacio con el fin de utilizar y satisfacer su deseo,
y
la animó con Su vida, conciencia y buenos propósitos, que están de acuerdo a Su plan e intención forjados. Así el Logos se sujetó Él mismo a una limitación. La mónada humana siguió igual procedimiento y se limitó (en tiempo y espacio) a sí misma de manera similar. En el plano físico y en el cuerpo físico esta entidad fenoménica y transitoria controla su apariencia fenoménica por medio de dos aspectos: vida y conciencia. El principio vital -la afluencia de la energía divina a través de todas las formas- tiene su asiento temporal en el corazón, mientras que el principio de la conciencia, el alma de todas las cosas, está ubicado (provisoriamente, en lo que concierne a la naturaleza de la forma de un ente humano en particular) en el cerebro y, como también saben, el principio vida controla el mecanismo mediante la corriente sanguínea, porque "la sangre es la vida", y utiliza el corazón como su órgano central, mientras que el principio conciencia [i19] utiliza el sistema nervioso como su instrumento, con las intrincadas ramificaciones del órgano de la sensibilidad, la columna vertebral.
Por lo tanto, el objetivo de la educación debería consistir en el entrenamiento del mecanismo para que responda a la vida del alma. El Yo Superior o Alma es, en tiempo y espacio, el summun de la conciencia de la Mónada. El yo inferior o alma es, para nuestro propósito, la parte de esa suma total que un individuo, en determinada vida, puede emplear y expresar. Esta actividad depende del tipo y de la calidad de la naturaleza corpórea, del mecanismo creado por la actividad del alma en otras vidas y del efecto de la reacción a las condiciones ambientales. El acrecentamiento de la perfección del alma, el profundo fluir de la [e36] conciencia y el desarrollo de la continuidad interna de percepción, además de la evocación de los atributos del alma y de sus aspectos en el plano físico, por medio de su triple mecanismo, son los objetivos de toda educación. Como se sabe, esos aspectos son:
- Voluntad o propósito. Deberá desarrollarse a través de la educación, en tal medida, que la vida manifestada sea regida por el propósito espiritual consciente y la tendencia de la vida esté correctamente orientada hacia la realidad.
La voluntad correctamente dirigida tendría que ser una de las principales preocupaciones de los verdaderos educadores. Deberá cultivarse la belleza en todo sentido y la voluntad al bien y la voluntad de servir.
Amor-Sabiduría. Es en esencia el desarrollo de la conciencia de todo; se lo denomina conciencia grupal. Su primer desarrollo es la autoconciencia, la percepción del alma de que el hombre (en los tres mundos de la evolución humana) es el Tres en Uno y el Uno en Tres. En consecuencia, puede reaccionar a los grupos de vida que están asociados y constituyen su propia y pequeña apariencia fenoménica; por lo tanto, la autoconciencia [i20] es una etapa en el camino hacia la conciencia grupal, y es además la conciencia de lo inmediato.
Mediante la educación esta autoconciencia debe desarrollarse hasta que el hombre reconozca que su conciencia es parte integrante de un todo mayor. Entonces se fusiona con los intereses, actividades y objetivos grupales. Con el tiempo se apropia de ellos y llega a ser consciente del grupo. Esto es amor. Conduce a la sabiduría, que es amor en actividad manifestada. El propio interés se transforma en interés grupal, lo cual debería constituir el objetivo principal de todo verdadero esfuerzo educativo. El amor a sí mismo (autoconciencia) y el amor a quienes nos rodean (conciencia grupal) se transforman, con el tiempo, en amor al todo (conciencia de Dios). Éstos son los pasos a dar.
Inteligencia Activa. Concierne al desarrollo de la naturaleza creadora del hombre espiritual y consciente. Se [e37] desarrolla por medio del correcto empleo de la mente, con su poder de intuir ideas, responder a los impactos, interpretar, analizar y construir formas a fin de revelarlas. Así crea el alma del hombre. Este proceso creador puede describirse, en lo que respecta a sus etapas, del modo siguiente:
- El alma crea su cuerpo físico, su apariencia fenoménica, su forma externa.
El alma crea, en tiempo y espacio, de acuerdo a sus deseos. Así viene a la existencia el mundo secundario de las cosas fenoménicas, y nuestra moderna civilización es el resultado de esta actividad creadora de la naturaleza de deseos del alma, limitada por la forma. Reflexionen sobre esto.
- El alma crea directamente a través de la mente inferior, de allí la aparición del mundo de los símbolos, que colma nuestras vidas de interés, conceptos, ideas y belleza, mediante la palabra hablada y escrita y las artes [i21] creadoras. Éste es el resultado de los pensamientos de los pensadores de la raza.
El objetivo de la verdadera educación consiste en dirigir correctamente esta tendencia ya desarrollada. La naturaleza de las ideas, la manera de intuirlas y las leyes que deberían regir todo trabajo creador, son sus metas y objetivos. Así llegamos al mundo de los atributos, que complementan la actividad de los tres aspectos, de la misma manera que los tres rayos mayores son destacados y ayudados por el trabajo de los cuatro rayos menores. Los cuatro desarrollos atributivos del hombre, a través de la actividad del alma en manifestación, son:
El atributo de armonía producido a través del conflicto. Conduce a la liberación y al poder eventual de crear. Es uno de los atributos que la educación debería considerar desde el ángulo de la intuición y ser presentado como los objetivos de la personalidad y del grupo. Es el atributo latente en todas las formas y esa inquietud innata o descontento, que lleva al hombre a luchar, progresar y evolucionar, para poder finalmente unificarse [e38] y unirse con el alma. Es el aspecto inferior de la tríada superior espiritual y monádica que se refleja en el alma. Es la conciencia de la armonía y la belleza que impele al ente humano hacia el sendero de evolución, hasta el retorno ulterior a su Fuente de origen.
La educación debe, en consecuencia, tratar esta insatisfacción y explicarla a los educandos, para que puedan comprenderse a sí mismos y actuar inteligentemente.
- El atributo del conocimiento concreto, por el cual el hombre puede concretar sus conceptos y construir formas mentales a través de las cuales materializa sus visiones y sueños y da vida a sus ideas, lo hace por medio de la actividad de la mente concreta inferior.
[i22] El verdadero trabajo de la educación es entrenar al hombre inferior a discriminar correctamente para que llegue a ser realmente sensible a la visión y pueda construir con exactitud, de acuerdo al propósito de su alma, y crear en la tierra lo que será su contribución al todo. Es aquí donde debe comenzar el trabajo de la educación moderna. El hombre todavía no puede trabajar con inteligencia en el mundo de las ideas y de los cánones, porque no es aún sensible a los verdaderos valores espirituales. Ésta es la meta para el discípulo, aunque las masas no pueden todavía actuar en estos niveles. Lo primero que debe hacerse es entrenar al niño para que emplee correctamente la facultad del discernimiento y el poder de seleccionar y dirigir su propósito. Debe conducírselo a una comprensión más verdadera del ser y guiarlo para que trabaje inteligentemente en el campo de la actividad creadora que significa, en última instancia, emplear correctamente la "sustancia mental" (denominada chitta por Patanjali).
- A continuación se considerará el atributo de la devoción, que surge y es el fruto de la insatisfacción y del empleo de la facultad de elegir. De acuerdo con la intensidad del descontento del hombre y a su poder de ver con claridad, pasa de una satisfacción
temporaria a otra, demostrando cada vez su devoción a un deseo, a una personalidad, a un ideal y a una visión, hasta que finalmente se [e39] unifica con el ideal más elevado a que puede aspirar el hombre. Ante todo el alma, y luego la Super-Alma o Dios.
Los educadores tienen así la oportunidad de ocuparse inteligentemente del idealismo innato que existe en todo niño y de la interesante tarea de guiar a la juventud del mundo, desde una meta ya lograda a otra. Pero esto deberá realizarse en el futuro como ultérrimo [i23] objetivo del alma, y como sucedía en el pasado que era una norma particular del sistema educativo de cada nación. Éste es un punto importante, pues hará resaltar el cambio de atención de lo no esencial a lo esencial.
- Finalmente tenemos el atributo del orden, y la imposición de un ritmo establecido mediante el desarrollo de la facultad innata para actuar de acuerdo al ritual y al propósito dirigido. Este atributo particular de la divinidad está en la actualidad altamente desarrollado en un aspecto, de manera que tenemos hoy una humanidad muy sistematizada y existe la imposición autocrática de un ritmo ritualista en la vida pública en un sinnúmero de países, lo cual permite observar su perfección en la vida de nuestras escuelas públicas, pero es una perfección indeseable. Se debe parcialmente al reconocimiento de que el individuo es sólo parte de un todo mayor (reconocimiento muy necesario), y a la vez parte del desarrollo evolutivo de la raza. Sin embargo, debido a la aplicación deficiente de cualquier nueva verdad, lo cual significa que el ente, quedando sumergido en el grupo, tiene poca oportunidad para la libre acción de la voluntad y la inteligencia individuales y el propósito y la técnica del alma. Los educadores deberán trabajar con el principio del innato atributo y del instinto
al
ritmo ordenado, haciéndolo cada vez más creativamente constructivo, proporcionando a través de él un campo
para
el desarrollo de los poderes del, alma.
He hecho esta disgresión aquí a fin de inculcar ciertas ideas básicas que deberían fundamentar las tendencias educativas. Estas ideas,
conjuntamente con las ya dadas, constituyen un enunciado de los objetivos que tienen ante sí los educadores del [e40] mundo, que ustedes deberán considerar de valor. La meta la sugerí anteriormente. Ahora la vinculo con las posibilidades, porque ya me referí al [i24] equipo (aspectos y atributos) que existe en cierta etapa de desarrollo, en todo ser humano. Con estas tendencias e instintos ocultos deben trabajar los futuros sistemas de educación. No deben hacerlo como lo hacen hoy con el mecanismo cerebral y con los aspectos inferiores de la mente, ni poner el énfasis sobre el esfuerzo de plasmar en el cerebro y la mente los hechos, así llamados, del proceso evolutivo y de la investigación en el plano físico.
Las indicaciones anteriores sirven para demostrar que el verdadero educador debería trabajar con energías en un mundo de energía; que estas energías están matizadas y cualificadas por característicos atributos divinos, y que cada ser humano puede, por lo tanto, ser considerado como un conglomerado de energías, dominado por un determinado tipo de energía que sirve para diferenciarlo de sus semejantes y a su vez establecer las diferencias entre los seres humanos. Si es verdad que existen siete tipos principales de energía que cualifican a todas las formas, y que a su vez estos siete tipos se subdividen en otros cuarenta y nueve tipos de energía cualificada, surge claramente la complejidad del problema. Si es verdad que todas estas energías actúan constantemente sobre la sustancia energía (espíritu-materia), que produce "las miríadas de formas que componen la forma de Dios" (Bhagavad Gita XI), y que cada niño es la representación micro-cósmica (en cierta etapa de desarrollo) del Macrocosmo, es evidente la magnitud del problema, y el alcance del servicio que se nos demanda exigirá al máximo el empleo de los poderes que cada ser humano puede expresar en un momento dado, en tiempo y espacio.
Observarán que las palabras "en tiempo y espacio" se han empleado repetidamente en esta enseñanza. ¿Por qué? Porque debemos recordar constantemente que estamos viviendo en un mundo de ilusión temporaria y transitoria que desaparecerá algún día, llevándose consigo la ilusión de la apariencia, del desarrollo [i25] evolutivo, de la separatividad y de la identidad característica
-
ilusión que nos hace decir: "Yo soy". El educador del futuro comenzará a enseñar al niño teniendo en cuenta este efímero y [e41] transitorio concepto erróneo respecto al alma; se ocupará ante todo del aspecto mente y tratará de no imponer a la mente infantil demasiado conocimiento sistematizado sobre la existencia fenoménica, como se ha hecho hasta ahora. ¿Cómo podré explicarles en forma más sencilla este cambio de proceder? Quizá advirtiéndoles que, así como en la actualidad los padres y tutores emplean mucho tiempo respondiendo o evadiendo las preguntas hechas por la conciencia incipiente del niño, en el futuro la situación será a la inversa. Los padres enfrentarán constantemente las demandas de la naciente inteligencia del niño, interrogándolo a su vez. ¿Por qué? ¿Por qué preguntas esto? ¿Por qué es así esto?, -dejando de este modo librada siempre la responsabilidad de la respuesta al propio niño, sugiriendo al mismo tiempo, la solución del problema a la mente infantil en forma muy sutil.
Este proceso debe comenzar en el quinto año de la vida del niño; la misma inteligencia inquisidora del niño se verá siempre obligada por el educador a buscar internamente, y no a exigir una respuesta externa, la cual puede ser memorizada por provenir de una persona mayor. Si les parece que esto no es posible todavía, recuerden que el niño que viene, o vendrá a la existencia después del período de creciente estímulo, comprendido entre los años 1935 y 1942, responderá normal y naturalmente a esta creciente evocación del elemento mente.
Una de las principales funciones de quienes entrenan las mentes infantiles de la raza, será determinar, en la vida del niño, lo antes posible, cuál de las siete energías determinantes controla en cada caso. La técnica que deberá aplicarse más adelante se basará entonces sobre esta importante decisión inicial. Tenemos aquí nuevamente la creciente responsabilidad [i26] del educador. La tónica y la cualidad del niño deberán determinarse lo antes posible, y todo el entrenamiento proyectado surgirá de este reconocimiento básico. Esto no es posible realizarlo todavía, pero lo será muy pronto, cuando la naturaleza y cualidad del cuerpo etérico individual puedan ser descubiertas científicamente. Este desarrollo no está tan distante como podría suponerse.
No tengo la intención de tratar los detalles de este proceso ni elaborar los métodos por los cuales se puede entrenar a los [e42] niños de la raza. Nuestro objetivo consiste en ocuparnos de la necesidad más universal e inmediata de eliminar, primero, la distancia que media entre los diversos aspectos del yo inferior, para que surja la personalidad integrada, y después entre el alma y la tríada espiritual, a fin de que haya una libre acción de conciencia y completa identificación con la Vida Una, lo que hará desaparecer el sentido de separatividad y llevará a la fusión de la parte con el Todo, conservando la identidad, pero perdiendo la autoidentificación.
Ahora, podríamos considerar cuidadosamente un punto interesante que da la clave del desarrollo futuro de la raza, para lo cual nos está preparando la nueva ciencia de la psicología, desarrollada tan notablemente durante los últimos treinta años. Los estudiantes deben entrenarse para saber distinguir la diferencia que existe entre el sutratma y el antakarana, o el hilo de la vida y el de la conciencia. Uno es la base de la inmortalidad; el otro la base de la continuidad. He aquí una sutil diferenciación para el investigador. Uno de los hilos (el sutratma) vincula y vivifica todas las formas en un todo actuante, y contiene en sí la voluntad y el propósito de la entidad que se manifiesta, sea el hombre, Dios o un cristal. El otro hilo (el antakarana) contiene la respuesta de la conciencia dentro de la forma en una serie de contactos que se expanden constantemente dentro del todo circundante.
El sutratma es la corriente directa de la vida ininterrumpida e inmutable, que puede considerarse, simbólicamente, como una corriente directa de energía viviente que fluye del centro a la [i27] periferia y de la fuente de origen a la manifestación externa, o apariencia fenoménica. El Sutratma es la vida. Produce el proceso individual y el desarrollo evolutivo de todas las formas. Por lo tanto, es el sendero de la vida que va desde la mónada a la personalidad, vía el alma. Este hilo del alma, único e indivisible, transmite la energía de la vida y queda definidamente introducido en el centro del corazón humano y en algún centro focal en todas las formas de expresión divina. Nada existe ni permanece, sino la vida.
El hilo de la conciencia (antakarana) resultado de la unión de la vida con la sustancia de las energías fundamentales, [e43] constituye la primera diferenciación en tiempo y espacio; esto produce algo diferente que sólo surge como tercera manifestación divina, después que ha tenido lugar la unión de las dualidades básicas; es el hilo que se teje debido a la aparición de la vida dentro de la forma, en el plano físico. Hablando nuevamente en forma simbólica, se podría decir que el sutratma actúa de arriba hacia abajo, y es la precipitación de la vida a la manifestación externa. El antakarana se teje, se desarrolla y se crea, como resultado de esta creación primaria, y actúa de abajo arriba, de lo externo a lo interno, desde el mundo fenoménico exotérico al mundo de las realidades subjetivas y de significados.
Este "Sendero de Retorno", mediante el cual la raza se aparta del énfasis puesto sobre lo externo y empieza a reconocer y a registrar los conocimientos conscientes internos de lo que no es fenoménico, ha alcanzado ya (por el proceso evolutivo) un grado de desarrollo en el cual algunos seres humanos pueden seguir este sendero que va desde la conciencia física a la emocional y de ésta a la mental. Esta parte del trabajo ha sido realizado en millares de casos y lo que ahora se requiere es aplicar este poder con facilidad y corrección. Este hilo de energía, matizado por la respuesta consciente y sensible, es coloreado [i28] luego por la conciencia discernidora de la mente, lo cual produce esa integración interna que hace del hombre oportunamente un eficiente ser pensante. Al principio este hilo se usa exclusivamente para los fines egoístas del yo inferior, fortaleciéndose progresivamente y haciéndose más potente, a medida que transcurre el tiempo y se convierte en un definido, claro y fuerte hilo que va desde la vida física externa, desde un punto dentro del cerebro, directamente hasta el mecanismo interno, hilo que no se identifica con el mecanismo, sino con la conciencia del hombre. Por medio de este hilo el hombre se hace consciente de los numerosos tipos de su vida emocional (observen esta fraseología) y a través de él llega a tener conciencia del mundo del pensamiento; entonces aprende a pensar y comienza a actuar conscientemente en el plano mental, en el que viven, se mueven y tienen su ser los pensadores de la raza, grupo que va en constante aumento. Así progresivamente aprende a recorrer el sendero de la conciencia, deja de identificarse con la forma animal externa y aprende a [e44] identificarse con las cualidades y atributos internos. Vive antes la vida de los sueños y después la vida de los pensamientos. Entonces llega el momento en que ha completado el aspecto inferior del antakarana y consumado la primera gran unidad consciente. El hombre es ya una personalidad integrada, consciente y viviente. El hilo de continuidad entre los tres aspectos inferiores del hombre queda establecido y puede ser utilizado. Si puedo emplear tal término, diré que se extiende (intento dar un ejemplo totalmente ilustrativo) desde el centro de la cabeza hasta la mente, que a su vez es un centro de energía en el mundo del pensamiento. Al mismo tiempo el hilo de la conciencia o antakarana, está entretejido con el hilo de la vida o sutratma, que surge del centro del corazón. El objetivo de la evolución en la forma queda así casi completado.
Alcanzada esta etapa, continúa la sensible búsqueda externa en el universo circundante. El hombre teje un hilo parecido al que teje tan admirablemente la araña. Busca más internamente en su medio [i29] ambiente y descubre entonces un aspecto de sí mismo que ni ha soñado en las primeras etapas de su desarrollo. Descubre el alma y pasa por la ilusión de la dualidad, etapa necesaria, aunque no permanente, la cual caracteriza al aspirante en este ciclo mundial, o quizá debería decirse en este período mundial o manvantara. Trata de fusionarse con el alma y de identificarse él, la personalidad consciente, con el alma influyente. Aquí, técnicamente hablando, debe comenzar la verdadera construcción del antakarana, el puente entre la personalidad y el alma.
El reconocimiento de lo anterior es el problema que enfrenta hoy el docente moderno. Este problema siempre ha existido, pero hasta ahora se ha relacionado más con el individuo que con el grupo. Actualmente concierne al grupo, pues gran parte de los hijos de los hombres están preparados para construir este puente. A través de las edades los seres humanos han erigido puentes individuales entre lo superior y lo inferior, pero el proceso evolutivo ha progresado tanto que ha llegado el momento de que se comprenda grupalmente esta técnica emergente, construcción grupal que conducirá a la consiguiente y subsiguiente revelación grupal. Esto ofrece una nueva oportunidad en el campo de la [e45] educación. Indica la responsabilidad del educador y señala la necesidad de un nuevo planteamiento de los métodos educativos. Debe considerarse "la aspiración grupal" y construirse el antakarana grupal. Cuando esto se comprenda correctamente no se negará el esfuerzo individual, sino que deberá tenérselo en cuenta, pues la comprensión grupal ayudará grandemente al individuo.
Coordinación e Integración
Hasta aquí nos hemos ocupado de generalizaciones respecto a los procesos educativos que serán aplicados más adelante y del mecanismo de la mente, que recibirá un entrenamiento definido y planificado y durante el proceso será subjetiva y [i30] superconscientemente influido. Supongo que ya habrán captado la necesidad de construir el antakarana y el trabajo de erigir el puente. Es conveniente también aceptar el hecho de que estamos en condiciones de iniciar el proceso de la construcción definitiva del eslabón o puente, entre los diversos aspectos de la naturaleza del hombre, para que en vez de diferenciación haya unidad, y en lugar de una atención dispersa y fluida, dirigida de un lado a otro en la vida material y en las relaciones emocionales, sepamos controlar la mente y eliminar las divisiones, podamos dirigir a voluntad la atención hacia donde deseamos. De este modo los aspectos espirituales y naturales del hombre podrán ser enfocados donde se necesitan.
La construcción de este puente ha sido hecha en parte. La humanidad, considerada como una totalidad, ha salvado la distancia que existe entre la naturaleza astral o emocional, y el hombre físico, como ya he dicho en otra parte:
Podríamos generalizar las etapas de crecimiento y la consiguiente capacidad para llegar a ser un agente que aumenta constantemente sus poderes, extrayendo los recursos de la energía dinámica de los tres mundos:
- "Los
tipos inferiores
de la humanidad utilizan el sutratma cuando atraviesa el cuerpo etérico.[e46]
- "Los
hombres comunes
utilizan casi totalmente esa parte del sutratma que pasa a través del plano astral. Sus reacciones están basadas en gran medida en el deseo, y son emocionales.
- "Los
hombres intelectuales
utilizan el sutratma cuando pasa a través de los niveles inferiores del plano mental, descendiendo a través del astral al físico, en sus dos partes. Sus actividades son energetizadas por la mente y no por el deseo,
como en los casos anteriores.
- "Los
aspirantes en el plano físico
utilizan el sutratma cuando atraviesa los dos subplanos inferiores de los niveles [i31] abstractos del plano mental, y comienzan a construir gradualmente el antakarana, o puente entre la Tríada y la Personalidad. Entonces el poder del Alma o Ego, puede empezar a hacerse sentir.
- "Los
aspirantes a la iniciación y los
iniciados hasta la tercera iniciación utilizan ambos, el sutratma y el antakarana, empleándolos como si fueran uno. Aquí comienza a afluir el poder de la Tríada, energetizando así a todas las actividades humanas en el plano físico y vitalizando en grado siempre creciente las formas mentales del hombre. La clave para la formación del Mayavirupa [forma ilusoria o cuerpo mental creado a voluntad] reside en la correcta comprensión del proceso".
Tratado sobre Fuego Cósmico, Págs. 756-757
Debe observarse aquí que la construcción de ese puente debe hacerse en el aspecto conciencia y concierne a los diversos aspectos de la continuidad de conciencia en la vida del hombre. La energía que se utiliza para conectar conscientemente al hombre físico con el cuerpo astral, está enfocada en el plexo solar. Hablando simbólicamente, muchas personas están construyendo hoy ese puente y realizando la unión entre la mente y los dos aspectos eslabonados. Este tipo de energía emana o, mejor dicho, está arraigado en la cabeza. Algunas personas están uniendo el alma con la mente, que a su vez se vincula con los otros dos aspectos. Cuando la energía del alma está unida a los otros dos hilos, queda introducida en el corazón. Las pocas personas (los iniciados [e47] del mundo) que ya han logrado la síntesis en lo inferior, tratan de obtener una unión superior con esa triple Realidad que utiliza al alma como medio de expresión, así como el alma utiliza su sombra, el triple hombre inferior. Estas diferencias y unificaciones son simples fórmulas y [i32] símbolos del lenguaje, y se emplean para describir hechos y acontecimientos del mundo de las energías y fuerzas con las cuales el hombre se halla definidamente implicado. A esas unificaciones nos referimos cada vez que consideramos el tema de la iniciación.
El hilo de la vida, el cordón plateado o sutratma, en lo que concierne al hombre, es de naturaleza dual. El verdadero hilo de la vida, uno de los dos que constituyen el antakarana, está arraigado en el corazón, el otro, encierra el principio de la conciencia y está arraigado en la cabeza. Esto ya lo saben, pero siento la necesidad de repetirlo constantemente. Sin embargo, el hombre, en el trabajo del ciclo evolutivo, debe repetir lo que Dios ya ha hecho. Debe crear tanto en el mundo de la conciencia como en el mundo de la vida. El hombre teje, como la araña, hilos vinculadores, y así se eslabona con su medio ambiente y hace contacto con él, adquiriendo experiencia y sustento. El símbolo de la araña se emplea con frecuencia en los libros antiguos de ocultismo y en las escrituras de la India, en lo que se refiere a esa actividad del ser humano. Los hilos creados por el hombre son triples, y con los dos hilos básicos creados por el alma se forman los cinco tipos de energía que hacen del hombre un ser humano consciente. Los tres hilos creados por el hombre están arraigados en el plexo solar, en la cabeza y en el corazón. Cuando el cuerpo emocional y la mente empiezan a actuar como una unidad y el alma está también conectada conscientemente (no olviden que siempre está conectada inconscientemente), una prolongación proveniente de este quíntuple hilo los dos básicos y los tres humanos- pasa al centro laríngeo, y cuando esto sucede, el hombre puede llegar a ser un creador consciente en el plano físico. Desde estas líneas de mayor importancia de energía, pueden irradiarse a voluntad líneas de menor importancia. Todo desarrollo
síquico e inteligente que se logre en el futuro, deberá estar fundamentado sobre este conocimiento.
[e48] En el párrafo precedente y en sus implicaciones tenemos una breve e inadecuada explicación de la Ciencia del [i33] Antakarana. Me he esforzado, si se quiere, en expresarlo en términos simbólicos, lo cual le dará a la mente una idea general del proceso. Mucho podemos aprender mediante la imaginación pictórica y visual. Para construir el antakarana muchos aspirantes han establecido los siguientes vínculos:
- Del cuerpo físico al vital o etérico. En realidad es una prolongación del hilo de la vida entre el corazón y el bazo.
Del cuerpo físico al
vital, considerados como una unidad, al vehículo astral o emocional. Este hilo emana o está introducido en el plexo solar y asciende por medio de la aspiración hasta que se introduce en los pétalos de amor del loto egoico.
- De los vehículos físico y emocional al cuerpo mental. Una punta del hilo se introduce en la cabeza y la otra en los pétalos de conocimiento del loto egoico, que se lleva a cabo por un acto de la voluntad.
También muchos se hallan en proceso de vincular los tres aspectos inferiores, denominados la personalidad con el alma, a través de la meditación, la disciplina, el servicio y la atención dirigida. Cuando esto se ha logrado, se establece una relación definida entre los pétalos de la voluntad o sacrificio, del loto egoico, y los centros del corazón y de la cabeza, produciéndose así una síntesis entre la conciencia, el alma y el principio vida. El proceso de establecer esta interconexión e interrelación y fortalecer el puente construido en esta forma, continúa hasta la tercera iniciación. Las líneas de fuerza se hallan así tan interrelacionadas, que el alma y su mecanismo de expresión constituyen una unidad. Entonces puede llegarse a una compenetración y fusión superior.
Es necesario que me detenga aquí para indicarles que todo lo que antecede son simplemente palabras ideográficas que describen un proceso de [i34] interrelaciones de energía, y tendrá un valor definido si logro hacerles comprender y verificar la realidad de los procesos descritos. Algunos aspirantes y estudiantes tienen [e49] muy desarrollada la conciencia mística y, por consiguiente, tienden a rechazar y a considerar innecesaria toda presentación técnica e intelectual de una verdad que presienten y conocen, pero que aún permanece indefinida. Tengo el propósito de
ayudarlos
a lograr una comprensión y expresión más precisas, que de ninguna manera disminuirá la maravilla y belleza de lo que presienten, sino que por el contrario aumentará el poder de saber y también la capacidad de hacer llegar a los demás el conocimiento adquirido.
En el pasado, los místicos expresaban su comprensión por medio del amor y la bondad prácticos, manifestándolo en el plano físico mediante actos de caridad y autosacrificio, y en los niveles emocionales mediante su aspiración, su visión y su capacidad para expresar el amor de Dios al mundo. El místico de hoy sigue el mismo proceso, pero bajo el impulso evolutivo puede realizar mucho más que todo eso. Debe ser capaz de formular su conocimiento con inteligencia y expresar su percepción con claridad, a fin de que pueda compartirlos con el público, que aunque desarrolla constantemente su inteligencia, necesita tener mucha más visión. Por lo tanto, les ruego que no rechacen la formulación técnica de la verdad, porque si la educación tiene algún significado, y si hemos de poner en marcha las formas en que se aplicará para alcanzar la construcción del puente y la síntesis, es esencial que evitemos esa pereza mental que ha caracterizado a tantos místicos y es la línea de menor resistencia de muchos seudo discípulos. Es necesario, en consecuencia, que captemos el hecho de que:
- La nueva educación se ocupará principalmente de unir consciente y científicamente los distintos aspectos del ser humano, produciendo en esa forma una coordinación y síntesis y una creciente [i35] expansión de conciencia mediante el establecimiento de líneas adecuadas de energía.
La tarea de la nueva educación consiste en coordinar la personalidad, logrando oportunamente su unificación con el alma.
- La nueva educación tratará, analizará e interpretará las leyes del pensamiento, porque la mente será considerada [e50] como el eslabón entre el alma y el cerebro. Estas leyes son los medios por los cuales:
- Se intuyen las ideas.
Se promulgan los ideales.
- Se construyen los conceptos o formas mentales, que harán impacto telepáticamente en la mente de los hombres, a su debido tiempo.
- La nueva educación organizará y desarrollará la mente concreta inferior.
La nueva educación enseñará al ser humano a dirigir su pensamiento de lo general a lo particular, y también a analizar los detalles. En consecuencia, las escuelas del futuro no insistirán tanto sobre el entrenamiento de la memoria. El interés puesto llevará a despertar la facultad de recordar.
La nueva educación hará del hombre un buen ciudadano, desarrollándole los aspectos racionales de su conciencia y de su vida, enseñándole a utilizar su equipo heredado, adquirido, y del cual está dotado, para evidenciar las actitudes y la conciencia social.
Los educadores de la nueva era tratarán de enseñar al hombre ante todo esa ciencia que unificará sus tres aspectos, englobados en el título general de aspectos mentales:
- La mente concreta inferior.
El hijo de la mente, el alma, el yo.
- La mente superior, abstracta o intuitiva.
o:
- La mente receptora o sentido común. [i36]
La mente individualizada.
- La mente iluminadora.
Los educadores de la nueva era tratarán de los procesos o métodos que deben emplearse para eliminar las brechas que existen entre los diversos aspectos de la conciencia. De este modo la Ciencia del Antakarana atraerá definidamente la atención del público.[e51]
La expansión de este concepto de erigir el puente se irá desarrollando hasta incluir no sólo la historia interna del hombre, sino también la erección del puente entre él y sus semejantes, en todos los niveles.
La expansión incluirá también el entrenamiento del mecanismo humano para responder a los impactos de la vida y del alma. El alma es en sí inteligencia, vitalmente aplicada en cada plano. Actúa como mente discernidora en el plano mental; como conciencia sensible en el plano emocional, y como participante activo en la vida física. Esta actividad inteligente se aplica siempre desde el ángulo de la sabiduría.
- La nueva educación considerará a:
- La mente y su relación con el cuerpo de energía, el cuerpo vital o etérico, que subyace en el sistema nervioso y energetiza al cuerpo físico para que entre en actividad.
La mente y su relación con el cerebro.
La mente y su relación con los siete centros de fuerza en el cuerpo etérico, su exteriorización y utilización a través de los plexos nerviosos que se hallan en el cuerpo humano y su relación (que será cada vez más evidente) con las glándulas endocrinas.
- El cerebro como factor coordinador en el cuerpo denso, y su capacidad para dirigir las actividades del hombre por intermedio del sistema nervioso.
[i37] Por lo expuesto anteriormente verán cuán amplio es nuestro tema. Sin embargo, intentaré abarcarlo en la forma más breve, cuyo texto será fundamental y servirá de guía para gestar la nueva cultura que caracterizará a la era acuariana. Otros discípulos elaborarán posteriormente mi tema, el cual es aún tan poco comprendido, que mucho de lo que podría decirse carecería de significado para el más inteligente.
La educación moderna comienza a prestar cierta atención a la naturaleza de la mente y a las leyes del pensamiento. En conexión con
ésto le debemos mucho a la
sicología y a la filosofía.
[e52] Existe también gran interés por la Ciencia de la endocrinología, como un medio material para producir cambios, generalmente en los niños deficientes y retardados. No obstante, hasta que los educadores modernos no admitan la posibilidad de que en el hombre existen unidades centrales que subyacen en el mecanismo tangible y visible, ni acepten la probabilidad de que haya una usina central de energía detrás de la mente, el progreso en la educación estará prácticamente detenido y el niño no recibirá el entrenamiento inicial, ni
las ideas fundamentales que le permitirán transformarse en un ser humano inteligente y autodirigido. La
sicología, ha hecho una contribución vital, poniendo su énfasis sobre los tres aspectos del hombre
- el pensamiento, el sentimiento emocional y el organismo corpóreo-, y mucho está haciendo para producir cambios radicales en los sistemas de educación. Pero aún queda más por hacer. La interpretación del hombre en términos de energía y la comprensión de los siete tipos de energía que caracterizan al hombre y sus actividades, traerá cambios inmediatos.
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