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CAPITULO II

Desarrollo Cultural de la Raza
CIVILIZACION Y CULTURA

 

[e53] [i38] Hoy se pone mucho énfasis sobre la educación -coordinadora, relacionadora, psicológica, vocacional y de equipo. A esto debe agregarse el antiguo método del entrenamiento de la memoria y la tarea de inculcar la religión en la mente del niño u omitirla con decisión e intención. La educación moderna ha sido esencialmente competidora, nacionalista y, por lo tanto, separatista. Ha entrenado al niño para que considere los valores materiales y también su propia nación como de mayor importancia, y las demás naciones de secundarias importancia, lo cual ha nutrido el orgullo y fomentado la creencia de que él, su grupo y su nación, son infinitamente superiores a toda otra persona y pueblo. Se le ha enseñado, en consecuencia, a ser unilateral, con un concepto erróneo de los valores del mundo y una actitud hacia la vida, caracterizada por el prejuicio y la parcialidad. Se le enseña los rudimentos de las artes, a fin de capacitarlo para que actúe con la necesaria eficiencia en un ambiente de competencia y en un particular ambiente vocacional. Leer, escribir, sumar y conocer un poco de aritmética elemental, son considerados requisitos mínimos; en muchos países se le enseña también algo respecto a los acontecimientos del pasado -histórico, geográfico, literario, filosófico y científico-, y únicamente a personas de determinada clase. Además aprende algo sobre la literatura universal [e54] [i39] El término medio del conocimiento mundial es elevado, pero por lo general es parcial y está influenciado por prejuicios nacionales o religiosos, con la cual se logra que el hombre sea un ciudadano de su propio país, pero no un ser humano con relaciones mundiales. No se acentúa la ciudadanía mundial. La enseñanza que se imparte estimula la conciencia de la masa, latente en el niño, y despierta la memoria (racial e individual) inculcando los hechos sin relación entre sí, la mayoría de los cuales nada tienen que ver con la vida diaria. Estos hechos podrían servir (si se usaran como pensamientos simiente en la meditación v se emplearan técnicamente) para recuperar esa conciencia y memoria raciales. Es, no sólo la historia nacional, sino también la historia antigua. Traigo esto a colación a fin de dar mayor fuerza al peligro que implica acentuar indebidamente el pasado, porque si se hiciera en gran escala resultaría desastroso, pondría un precio muy elevado a los ideales y objetivos nacionales y raciales y llevaría a una rápida cristalización y senilidad raciales, hablando metafóricamente. Un ejemplo del esfuerzo mal encauzado fue el que prevaleció en Alemania y en menor escala en Italia, que culminó en el Eje. Afortunadamente podemos confiar en que la oleada de la vida, en la juventud de cualquier nación, lleve el pensamiento de la raza hacia una mejor dirección que la de evocar las llamadas glorias pasadas, destacando cosas que deberían ser dejadas atrás.

Quisiera explayarme algo sobre la interpretación de las palabras cultura y civilización, que se emplean tan a menudo y a veces son mal aplicadas. El objetivo de toda educación es producir alguna forma de cultura -material o espiritual o material y espiritual. La educación es el agente principal en el mundo.

La civilización es la reacción de la humanidad al propósito de un determinado período mundial. En cada era debe ser expresada alguna idea por medio del idealismo racial del momento. En la época Atlante predominó la idea del idealismo o misticismo, fundamentalmente religioso y sensorio, que se expresaba como un acercamiento hacia una deidad sentida pero invisible, una expresión del [i40] modo de sentir. Sin embargo, han existido razas altamente sensitivas, formadas por grupos y naciones que se ocupaban del desarrollo de la naturaleza sensoria, a veces conscientemente, [e55] pero por lo general inconscientemente. Sus actitudes, como individuos o naciones, eran principalmente sensitivas y emocionales -un estado de conciencia (no puedo decir estado mental) sumamente difícil de captar o intuir para la moderna raza aria, porque la mente recién ahora ha comenzado a funcionar en nosotros. La actitud de los atlantes hacía la deidad, era igualmente sensitiva, y sus actividades religiosas eran místicas y devocionales, desprovistas de toda comprensión mental. Esas razas eran expresivamente emotivas en sus reacciones a la belleza, al terror evocado por la divinidad, a las características emocionales de Dios, al sentido de la luz y lo milagroso. Lo misterioso, la sensación de pavor, el seguir ciegamente a algún "sensitivo", reconocido como superior al ser humano común, y la interpretación de Dios y de la naturaleza en términos de percepción sensoria, sentaron la base de esa civilización antigua e influyeron grandemente en nuestras actuales actitudes raciales, por lo menos hasta el advenimiento de Cristo, que produjo grandes cambios en la conciencia humana e introdujo una nueva civilización. Los niños poseen en gran parte aún conciencia atlante, y para ellos constituye una forma de recapitulación análoga a la etapa prenatal; la misma recapitulación tiene lugar en el sendero, cuando el hombre desarrolla nuevamente la conciencia mística, después de haber evocado su naturaleza mental y antes de desarrollar la verdadera percepción interna o conocimiento, y las reacciones de la mente superior. El problema que enfrenta a la educación es: trasformar la conciencia atlante del niño en conciencia aria o mental. Los atlantes no tuvieron un sistema de educación, según lo que entendemos por ese término. Los reyes y sacerdotes intuían, y las masas obedecían.

En la raza actual está surgiendo [i41] y aproximándose a su consumación, una actitud civilizadora diferente. En cada época actúa alguna idea que se expresa tanto en el idealismo racial como en el nacional. Su tendencia fundamental, en el transcurso de los siglos, ha producido nuestro mundo moderno y éste ha sido estrictamente materialista. En la actualidad una nación se considera civilizada cuando ha despertado a los valores mentales y al mismo tiempo exige valores materiales, y cuando la mente (la mente inferior) -en sus aspectos memoria, discernimiento y separación, [e56] en sus funciones analíticas y en su capacidad de formular ideas concretas basadas en la percepción, los deseos y los propósitos materiales- recibe el entrenamiento que lleva a una civilización materialista, lo cual ha hecho de la nuestra lo que es hoy.

Al trasladar el énfasis puesto en las actitudes mentales hacia la vida de la percepción sensoria, en el deseo de hacer de la vida material del ciudadano de toda nación el factor dominante del pensamiento nacional, en el desarrollo mental consagrado a la vida materialista y en la ciencia dedicada exclusivamente a enunciar sólo lo probable y ocupada únicamente en las energías que tienen efecto material, ¿puede asombrarnos que el principal interés de nuestra civilización moderna resida en el campo de la vida económica? Se ha ocupado de las condiciones materiales con el fin de acrecentar las posesiones, mejorar la situación mundana, forjar la vida en el plano físico, pero no se ha preocupado de sustituir lo tangible por lo intangible, lo concreto por lo espiritual y los valores físicos por los valores subjetivos, valores éstos que algún día deberán ser expresados.
Lo que se acaba de expresar es superficial y de carácter tan general que no atañe a esa minoría  relativamente pequeña que presiente estos valores superiores y trabaja para que emerjan en la vida de la raza; minoría que custodia los futuros ideales de la actual civilización, y libera energía que con frecuencia da por resultado el establecimiento temporario de valores más concretos. Mis advertencias son sólo parciales, y los hechos también lo son. Quizás exagero, aunque tal vez no. De todos modos, existe el hecho de que las dos grandes civilizaciones de las cuales realmente podemos saber algo, la aria [i42] y la atlante, presentan dos objetivos, o posiciones extremas, sobre las cuales la humanidad de ambos períodos dirigió y aún dirige la atención.

La civilización atlante fue definidamente religiosa en sus actitudes; la religión era algo común en la vida y la razón de ser de todo lo existente. El mundo después de la muerte era el tema de mayor interés y el objeto de una creencia firme e indiscutible. Las influencias sutiles que emanaban de los reinos invisibles, las fuerzas de la naturaleza y las relaciones del hombre con dichas fuerzas, percibidas por medio de una aguda sensibilidad, y toda la gama de sus actitudes emocionales, constituían la vida de la [e57] raza y matizaban todas las ideas que había o podían existir en embrión. Heredamos el resultado de todo esto, cuando la historia, tal como ahora la conocemos, comenzó (desde la época del diluvio o cuando haya ocurrido) a expresarse con las palabras animismo, espiritismo, siquismo inferior y sentimiento. El sentido de Dios, el sentido de la inmortalidad, el sentido de las relaciones internas más sutiles y el sentido de adoración, y la excesiva sensibilidad del hombre moderno, es la herencia descollante de las civilizaciones que existieron en la antigua Atlántida.

Sobre dicha estructura fundamental se está imponiendo hoy algo completamente opuesto, y en la reacción normal, correcta y progresiva, el hombre está construyendo una superestructura en la cual se pone cada vez mayor énfasis sobre lo tangible, lo material, lo visible y lo que puede ser comprobado, diagnosticado, analizado y utilizado para mejorar la vida, externa del hombre y su posición material dentro del planeta. Las dos civilizaciones han ido demasiado lejos, y en la oscilación del péndulo volveremos inevitablemente a la posición media, al "noble sendero medio". Este sendero medio, empleando los mejores y más altos ideales que produjeron las dos civilizaciones precedentes, caracterizarán la venidera era acuariana y sus civilizaciones. La expresión de lo material y de lo inmaterial, de lo visible y de lo invisible, de lo tangible y de lo espiritual, ha sido siempre la meta y el objetivo de aquellos que comprenden el verdadero significado de la cultura. En [i43] último análisis, y para nuestro propósito del tema, la civilización concierne a las masas y a la conciencia racial, mientras que la cultura concierne al individuo y al hombre espiritual invisible. Por lo tanto, una civilización que exprese plenamente la verdadera cultura, reside en el lejano y futuro desarrollo de la raza.

Cultura es el acercamiento de dos caminos –el del sentimiento y el de la mente—, de dos mundos, el de la sensibilidad y el del pensamiento, y de las actitudes de la vida de relación que permitirán al hombre vivir como un ser inteligente y subjetivo en un mundo físico tangible. El hombre culto relaciona el mundo de los significados con el mundo de las apariencias, y los considera en su mente (reconociéndolos en su cerebro, lo cual indica [e58] que se ha establecido una relación o un vínculo) como que constituyen un mundo con dos aspectos. El hombre culto actúa con igual libertad en ambos mundos y simultáneamente en lo que concierne a su conciencia o sentido de percepción. Incluso en la época atlante existían quienes comprendían la significación de la cultura como una consecuencia de la civilización.
Las masas deben ser civilizadas como paso previo a esa cultura que hará de ellas seres humanos íntegros y significativos. Un ser humano tiene que ser por fuerza un hombre capaz de vivir en el mundo de las realidades externas y al mismo tiempo reconocer que vive en un mundo interno como mente y como alma. Entonces expresa una vida subjetiva interna de tal potencia que controla y domina la vida del plano físico, motivándola y dándole su verdadera trayectoria. Esta actitud del ser humano y la tarea de hacer fructificar esta condición de la conciencia ha sido, durante siglos, tarea de la religión organizada, cuando, en realidad, esto le corresponde pura y exclusivamente a la educación. La iglesia en verdad era en tiempos remotos, la educadora de su época, pero hacía hincapié en la vida interna y subjetiva y por lo general no trataba de fusionar ni mezclar ambos aspectos -el bienestar externo material y la existencia espiritual interna. La educación es una tarea [i44] reservada a los más destacados pensadores de la raza y constituye también para todos los gobiernos una responsabilidad que pocas veces se reconoce.

Finalmente, procuremos ver cuáles son las ideas fundamentales (empezando por los instintos reconocidos) que han llevado paso a paso al hombre a la lucha actual por un mejoramiento mundial, una elevación grupal y una determinación natural, con miras a proporcionar -en forma inconsciente la mayoría de las veces- un mejor órgano de expresión dentro del organismo viviente, la humanidad.
Por lo tanto, es bien sabido que la humanidad está atravesando hoy por una crisis de grandes proporciones. Las causas de esta crisis deben buscarse en muchos factores. Se hallan en el pasado, en ciertas tendencias básicas del hombre que aparecen en los errores cometidos, a través de la evolución, en las oportunidades actuales y en la poderosa actividad de la Jerarquía [e59] del Amor.*
*(Uno de los tres centros principales a través de los cuales se manifiesta la Deidad: Shamballa, donde la voluntad de DIOS es conocida; la Jerarquía, donde rige el amor de DIOS; la humanidad, que personifica el aspecto inteligencia de DIOS.)
El futuro es halagüeño, siempre que el hombre pueda aprender las actuales lecciones que le fueron presentadas con toda claridad; debe aceptarlas y comprender claramente la naturaleza del problema y de la crisis, con sus numerosas ramificaciones y diversas inferencias.

El agitado torbellino en que viven las masas actualmente y la aparición de dos o tres personas clave en cada nación, tiene una estrecha relación. Estas personas clave hacen oír su voz y despiertan la atención; sus ideas (buenas o malas) son seguidas unas veces con atención y con confianza y otras con desconfianza.
Un índice de esta crisis lo tenemos en la forma lenta y cuidadosa con que se organiza el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Sus miembros están supervisando e introduciendo la Nueva Era, y presenciando los dolores del nacimiento de la nueva civilización y la llegada a la manifestación de una nueva raza, una nueva cultura y una nueva perspectiva mundial. El trabajo es necesariamente lento y quienes están sumergidos en los problemas y sufrimientos, hacen difícil encarar [i45] el futuro con confianza e interpretar el presente con claridad.

En el campo educativo es esencial la unidad de acción. Sin lugar a dudas debería regir una uniformidad de objetivos en los sistemas de educación de las naciones, aunque no sea posible la uniformidad de métodos y técnicas. Diferencias de idioma, de trasfondo y de cultura, siempre han existido y seguirán existiendo, y constituyen el bello tapiz del vivir humano en el transcurso de las épocas. Pero mucho de lo que hasta hoy ha militado contra las correctas relaciones humanas debe y tiene que ser eliminado.

En la enseñanza de la historia, ¿hay que volver a los antiguos y malos métodos, donde cada nación se glorifica frecuentemente a expensa de las demás, los hechos se alteran sistemáticamente y las diversas guerras, a través de las épocas, son el eje alrededor del cual gira la historia, historia de la agresión, del [e60] triunfo de una civilización materialista y egoísta, del espíritu nacionalista y por ende separatista, que ha engendrado odios raciales y estimulado orgullos nacionales? Por lo general la primera fecha histórica que el niño británico recuerda es "Guillermo el Conquistador, 1066"; el norteamericano recuerda el desembarco de los Padres Peregrinos y el gradual despojo del país a sus legítimos habitantes, o quizás el incidente del Té, en Boston. Los héroes de la historia son todos guerreros: Alejandro Magno, Julio Cesar, Atila rey de los Hunos, Ricardo Corazón de León, Napoleón, Jorge Washington y muchos otros. La geografía es en cierto modo otra forma de historia presentada en forma similar -historia de descubrimientos, investigaciones y rapiñas, seguida generalmente por el trato cruel e inicuo dado a los habitantes de las tierras que eran descubiertas. La avaricia, la ambición, la crueldad y el orgullo, es la tónica de nuestra enseñanza de la, historia y la geografía.

Estas guerras, agresiones y robos, que han caracterizado a cada nación importante, constituyen, sin excepción, hechos que no pueden ser negados. Sin embargo, podrían señalarse las lecciones que esos males trajeron (que culminaron en las guerras 1914-1945) y [i46] las antiguas causas de los prejuicios y aversiones pueden demostrarse hoy y poner de relieve su futilidad. ¿No sería posible basar la teoría de nuestra historia sobre las grandes y nobles ideas que han condicionado a las naciones, y han hecho de ellas lo que son, y acentuar el espíritu creador que las ha caracterizado? ¿No podríamos presentar en forma más efectiva las grandes épocas culturales que -aparecieron súbitamente en alguna nación- enriquecieron al mundo entero y dieron a la humanidad su literatura, su arte y su visión?

La guerra produjo grandes emigraciones. Los ejércitos marcharon y combatieron en todas partes; los pueblos perseguidos escaparon de una nación a otra; algunos seres altruistas y abnegados fueron de un país a otro ayudando a los soldados, salvando a los enfermos, alimentando a los hambrientos y estudiando las condiciones prevalecientes. En la actualidad el mundo es muy pequeño, y los hombres están descubriendo (a veces por primera vez en su vida) que la humanidad es una y que todos los hombres, no importa cual sea el color de su piel y el país en [e61] que habiten, son sus semejantes. Todos estamos entremezclados. Estados Unidos está compuesto por personas que provienen de todo país conocido; más de cincuenta razas o naciones distintas componen la Rusia Soviética. El Reino Unido es una comunidad de naciones independientes, unidas en un solo grupo. La India está compuesta por una multiplicidad de pueblos, religiones y lenguas -de allí su problema. El mundo mismo es un gran crisol en el cual se está forjando la Humanidad Una. Esto necesita un cambio drástico en nuestros métodos de presentar la historia y la geografía. La, ciencia ha sido siempre universal. Las grandes obras de arte y la literatura han pertenecido siempre al mundo. Sobre estos hechos deberá construirse la educación que debe darse a los niños del mundo -sobre nuestras similaridades, realizaciones creadoras, idealismos espirituales y nuestros puntos de contacto. Si no se realiza esto, nunca se curarán las heridas de las naciones ni se derribarán las barreras que han existido durante siglos.

Los educadores que enfrentan la actual oportunidad mundial [i47] deberán preocuparse por sentar bases sólidas para la civilización futura, procurar que sea general y universal en su alcance, verdadera en su presentación y constructiva en sus acercamientos. Los pasos iniciales que den los educadores de los diferentes países determinarán inevitablemente la naturaleza de la civilización venidera. Éstos deberán prepararse para un renacimiento de las artes y un nuevo y libre fluir del espíritu creador del hombre. Deberán insistir sobre la importancia de los grandes momentos de la historia humana, donde brilló la divinidad del hombre y reveló nuevas corrientes de pensamiento, nuevos proyectos humanos, cambiando para siempre el curso de los asuntos humanos. Estos momentos produjeron la Carta Magna; pusieron, por medio de la Revolución Francesa, el énfasis sobre los conceptos de libertad, igualdad y fraternidad; formularon la Declaración Norteamericana de Derechos y, en alta mar, en nuestros tiempos, dieron la Carta del Atlántico y las Cuatro Libertades. Estos son los grandes conceptos que deben regir la nueva era con su naciente civilización y su futura cultura. Si a los niños de hoy se les enseña el significado de estas cinco grandes declaraciones y al mismo tiempo se les habla de la inutilidad del odio [e62] y de la guerra, habrá esperanza de un mundo mejor, más feliz y más seguro.

Dos conceptos principales deben enseñarse a los niños de todos los países; el valor del individuo y la realidad de la humanidad una. Por lo que los niños han visto durante la guerra han aprendido que la vida humana tiene poco valor; los países fascistas han enseñado que el individuo no tiene valor alguno, excepto para cumplir los designios de algún dictador -un Mussolini o un Hitler. En otros países se considera de importancia a ciertas personas y a algunos grupos -debido a su posición hereditaria o situación económica- y al resto de la nación de poca importancia; en otros países el individuo se considera a sí mismo tan importante y el derecho de satisfacer sus propios deseos de tanto valor, que pierde completamente su relación con el todo. Sin embargo, el valor del individuo y la existencia de ese todo, que llamamos Humanidad, [i48] están muy estrechamente relacionados, lo cual debe ser acentuado. Cuando estos dos principios sean enseñados y comprendidos debidamente, conducirán el individuo a que posea una cultura más amplia, y a que reconozca que tiene una responsabilidad como parte integrante de la humanidad.

Actualmente, en las escuelas (primarias, secundarias y universitarias, empleando términos comunes) puede verse un cuadro simbólico imperfecto del triple objetivo de la nueva educación: Civilización, Cultura, Unificación.

Las escuelas. primarias deben ser consideradas como custodios de la civilización; deben capacitar al niño para ejercer la ciudadanía, enseñarle el lugar que ocupa como ente social, acentuar sus relaciones grupales, prepararlo para una vida inteligente, evocar su memoria racial en los distintos cursos, a fin de sentar las bases de sus relaciones humanas. Debe enseñarse lectura, escritura y aritmética, historia elemental (recalcando la historia mundial), geografía y poesía; además ciertos hechos básicos e importantes del vivir, las verdades fundamentales, la coordinación y el control.

Las escuelas secundarias deberán ser consideradas como custodios de la cultura; deben acentuar los más grandes valores de la historia y de la literatura, y enseñar algo sobre arte. Comenzarán [e63] a entrenar a los jóvenes para esa futura profesión o modos de vida que evidentemente los condicionará. Se les enseñará la ciudadanía en términos más amplios y el mundo de los verdaderos valores, y se cultivará el idealismo en forma consciente y definida. Se pondrá mayor énfasis en la aplicación práctica de los ideales. Estas escuelas deben enseñar a la juventud del mundo en forma tal que comience a unificar en su conciencia los mundos de la apariencia, de los valores y de los significados, y a relacionar el mundo del vivir externo objetivo y el de la existencia interna subjetiva. Selecciono cuidadosamente mis palabras.

[i49] Nuestras escuelas secundarias y universidades tendrán que ser la prolongación de todo lo ya dado. Tendrán también que embellecer y completar la estructura ya erigida y ocuparse más directamente del mundo de significados. Deberían considerar los problemas internacionales -económicos, sociales, políticos y religiosos- y vincular más estrechamente al hombre y a la mujer con el entero mundo, lo cual de ninguna manera indica olvidar los problemas o compromisos individuales o nacionales, sino tratar de incorporarlos en la totalidad como partes integrantes y efectivas, evitando así las actitudes separatistas que han causado el derrumbe nuestro mundo moderno.

La escuela secundaria y la universidad, deberían ser en realidad, la analogía del mundo de la jerarquía en el campo de la educación, y el custodio de los métodos, técnicas y modos de pensar y de vivir, que relacionarán al ser humano con el mundo de las almas, el Reino de Dios, no sólo con los otros seres humanos en el plano físico, el mundo de los fenómenos, sino también con el mundo interno de los valores y las cualidades.

Repito, esta adaptación del hombre para la ciudadanía en el Reino de Dios no es esencialmente una actividad religiosa, que debe ser manejada por los exponentes de las grandes religiones del mundo. Es tarea reservada a la educación superior, que dará un objetivo y una significación a todo lo que se ha realizado. Si esto les parece un idealismo imposible, permítanme asegurarle que para cuando la Era acuariana esté en pleno florecimiento, este objetivo será reconocido y confirmado por los educadores de entonces. [e64] La siguiente secuencia surge por sí sola, al proyectar el plan de estudios para la juventud de las próximas generaciones:

Educación primaria............ .....Civilización............. de 4 a 14 años

Educación secundaria..............Cultura.................... de 14 a 21 años

Educación superior..................Espiritualidad.......... de 21 a 28 años

El énfasis y la presión que ejerce lo económico y lo material, obliga a la juventud a trabajar antes de alcanzar su madurez [i50] Debe recordarse también (y esto se va reconociendo cada ve más) que la calidad de los niños que nacen actualmente es cada vez mejor y superior. Estos niños son, en muchos casos, anormalmente inteligentes; lo que en lenguaje técnico se denomina C.I. (coeficiente de inteligencia) es con frecuencia notablemente elevado, e irá en aumento hasta que los jóvenes de 14 años tengan el acervo y la inteligencia de los brillantes universitario de hoy.

No me es posible probar la verdad de estas declaraciones, pero un estudio de la raza y del niño moderno en los países más civilizados, revelará sus tendencias y orientaciones, lo cual dará solidez a mis declaraciones. Sería conveniente estudiar profundamente la diferencia, que hay entre cultura y civilización.

Expresando esta verdad con otras palabras y reconociendo como premisa fundamental las potencialidades esencialmente supernormales del ser humano, podríamos decir que:

El primer esfuerzo educativo para civilizar al niño será entrenar y dirigir correctamente sus instintos.

La segunda obligación de los educadores será inculcarle al niño, la verdadera cultura, enseñándole a emplear correctamente su intelecto.

El tercer deber educativo consistirá en evocar y desarrollar la intuición.

Cuando se hayan desarrollado y estén activos tres puntos tendremos un ser humano civilizado, culto y espiritualmente despierto. El hombre será entonces instintivamente correcto, intelectualmente sensato e intuitivamente consciente. Su alma, su mente y su cerebro actuarán como es debido y en correcta relación [e65] mutua, logrando así, repito, la coordinación y el correcto alineamiento. Algún día, se hará un análisis de la contribución hecha por los tres grandes continentes -Asia, Europa y América- para este triple desarrollo, en lo que respecta a la raza aria. Sin embargo, debe recordarse que la gloria de la humanidad consiste en lo siguiente: [i51] en que cada raza ha proporcionado esos seres que han expuesto todo lo que era elevado y posible en su día y época -hombres que utilizaron en sí mismos la triplicidad: instinto, intelecto e intuición. Fueron relativamente pocos en las primeras etapas del desarrollo del género humano, pero el proceso para acelerar este desarrollo avanza rápidamente, y muchos se están preparando hoy para la "educación superior", en el verdadero sentido de la palabra. Mucho más se conseguirá cuando los educadores del mundo comprendan el propósito del proceso como un total y planificado desarrollo, y pongan atención al entrenamiento instintivo, intelectual e intuitivo de la raza, de manera que los veintiocho años de entrenamiento sean considerados como un proceso ordenado y dirigido, y la meta sea claramente percibida.

Lo antedicho evidencia que los educandos serán clasificados desde los puntos de vista que he considerado :

  1. Los que pueden ser correctamente civilizados. Esto se refiere a la masa humana.

  2. Los que pueden ser conducidos hacia el mundo de la cultura. Esto incluye un gran número de personas.

  3. Los que pueden contribuir al acervo de la civilización y de la cultura con "el equipo" requerido en el proceso de actuar como almas conscientes, no sólo en los tres mundos del vivir instintivo e intelectual, sino en el mundo del ser espiritual, pero con una total continuidad de conciencia y una triple integración total.

No todos pueden pasar a los grados superiores y esto debe tenerse en cuenta. Para medir la capacidad debe basarse en la comprensión de los tipos de rayos (la ciencia de la psicología esotérica), en la captación de las condiciones de los sistemas glandular y fisiológico, en ciertos tests específicos y en la nueva astrología.

[e66] Quisiera pedirle sencillamente al estudiante sensato que reflexione sobre los cuatro enunciados siguientes [i52]

1.        El antakarana expresa la cualidad del magnetismo que abre la puerta al centro de enseñanza de la Gran Logia Blanca.

2.        El antakarana es la fuerza consciente integradora.

3.        El antakarana es el medio para transferir la luz.

4.        El antakarana concierne a la continuidad de la percepción del hombre.

 

EL PROCESO DEL DESENVOLVIMIENTO


Quisiera agregar otra analogía a las precedentes, que servirá para aclarar el proceso del desenvolvimiento desde el punto de vista racial, y explicar con mayor claridad todo el tema.


Desarrollo racial general.................. Civilización.......Sendero de la purificación

Entrenamiento de los intelectuales...Cultura ............ Sendero del discipulado

Formación de los iluminados............ Iluminación ..... Sendero de iniciación

Por lo tanto es evidente qué el objetivo del futuro y el esfuerzo del presente consisten en Ilevar a la humanidad a un punto en que -hablando en sentido esotérico- "entre en la luz". La tendencia actual hacia el progreso, que se observa nítidamente en la raza, le permite adquirir conocimiento y trasmutarlo en sabiduría con ayuda de la comprensión, y llegar así a adquirir la "plena iluminación". La iluminación es la principal finalidad de la educación.

Precisamente en este nivel del pensamiento y del reconocimiento se halla la diferencia entre el trabajo del Budha y el del Cristo. El Budha alcanzó la "iluminación" y fue el primer hombre de la humanidad en adquirirla. Grados menores de iluminación fueron a menudo adquiridos por anteriores Hijos de Dios. El Cristo, debido a lo realizado por el Budha y a Su propio grado de evolución, pudo inaugurar una nueva era e instituir una nueva meta, gracias a lo cual pudo manifestarse otro principio divino [i53] y ser reconocido en forma general. inauguró "la era del amor", dando así a los hombres la expresión del nuevo aspecto divino, el del amor. El Budha fue la culminación de la "era del conocimiento" El Cristo inició la "era del amor". Ambas épocas encierran y expresan los dos principios divinos mayores. De esta manera fue factible la nueva educación, gracias a la obra del Budha. Esto demuestra cuán lentamente marcha la evolución. La nueva religión ha sido posible por la obra y la vida del Cristo. Hablando esotéricamente, los pétalos del conocimiento del loto egoico humano se han abierto, y el Budha aceleró la acción de este acontecimiento. Actualmente, se están abriendo también los pétalos del amor del loto egoico de la familia humana -la rapidez con que este acontecimiento se está realizando es el resultado de la acción del Cristo. ¿Comprenden la significación de lo que trato de exponer? ¿Podrán captar el significado de lo que voy a decir? Los puntos que trataré son:

Debido a que los tres pétalos del conocimiento del loto egoico humano se han abierto en forma racial (al emplear la palabra racial me refiero a la familia humana y no a la raza aria), es posible que se abran también ahora los pétalos del amor. La energía que fluye de la hilera exterior de pétalos ha causado un efecto triple:

  1. Ha vitalizado a toda la humanidad y producido la, civilización presente, activa e inteligente (o ¿debería decir intelectual?) y nuestra cultura moderna, dondequiera se halle. El cerebro de la humanidad está ahora abierto para ser vitalizado, de allí la educación en masa.

  2. Ha abierto un canal para que los pétalos del amor puedan vitalizar el cuerpo astral de la humanidad y lograr así una colaboración general y expresar el amor grupal. El corazón de la humanidad está abierto para ser vitalizado, por eso han surgido en la actualidad movimientos filantrópicos de buena voluntad y de bienestar social.

  3. Hará posible, con el tiempo, la vitalización del cuerpo mental por medio de los pétalos de la voluntad o sacrificio, [i54] y esto traerá la percepción del Plan, del propósito dirigido y de la síntesis grupal.

[e68] El primero de estos tres pétalos del conocimiento se abrió en la época de Lemuria y proporcionó cierta medida de luz a la conciencia humana en el plano físico. El segundo pétalo se abrió en la época Atlante, y llevó la luz al plano astral. En nuestra raza aria, el tercer pétalo se abrió y proporcionó al hombre la luz del conocimiento mental. Así se completó (en las tres razas) la ardua tarea de la vitalización del triple mundo manifestado (físico, astral y mental), y la energía de la inteligencia se trasformó en un poderoso factor dominante. Actualmente se está efectuando la tarea de vitalizar al hombre con la energía del amor, obteniéndose grandes progresos en ese sentido, y los efectos (que emanan del segundo aspecto de la divinidad) se producirán con gran facilidad en los reinos de la percepción consciente. Expongo esto con el fin de alentarlos.

Debido a la actividad de la energía del conocimiento tenemos:

Civilización............Cultura..............................Iluminación

Colaboración........ Comprensión amorosa.... Amor Grupal

Hay analogías superiores para las cuales no poseemos todavía las palabras adecuadas.

La buena voluntad colaboradora es todo lo que puede esperarse de las masas en esta época, y constituye la sublimación de las fuerzas liberadas por la civilización. La comprensión amorosa debe ser la característica del grupo más culto e inteligente, mas la capacidad del correlacionar el mundo de significados con el mundo de los efectos externos. Reflexionen sobre esta frase. El amor grupal es y debe ser la característica más sobresaliente de los iluminados del mundo, siendo actualmente el poder motivador de los Maestros de Sabiduría, hasta que un número suficiente de discípulos exprese esta fuerza especial.

[i55] Cuando se abran los pétalos dé la voluntad o sacrificio del loto egoico humano aparecerá una tríada superior de analogías que serán conocidas como:


Participación............ Propósito............ Precipitación

Por lo tanto, como resultado del proceso evolutivo de la humanidad, aparecerá esa categoría de fuerzas o energías, las cuales demostrarán, cada una de ellas, ciertas cualidades definidas que [e69] irán paralelas a la apertura de los pétalos del loto humano.


[e70] [i56]

EDUCACION Y CIENCIA

I. PETALOS DEL CONOCIMIENTO

Civilización.......................Cultura....................Iluminación

Las masas humanas......Los Intelectuales....El hombre espiritu

El sendero de la..............El sendero del.........El sendero de la
     Purificación                   Discipulado               Iniciación

más

RELIGION Y FILOSOFIA

II. PETALOS DEL AMOR

Colaboración..................Comprensión amorosa.................Amor Grupal

Los Intelectuales.............Los Aspirantes del mundo............La Jerarquía

más

GOBIERNO Y ORDEN SOCIAL


III.PETALOS DE LA VOLUNTAD Y DEL SACRIFICIO

Participación.............Propósito..........................Precipitacion

(en el plan)               (Voluntad dirigida de          (del Plan
                                   todos los discípulos)           por la Jerarquía)

En esta clasificación podrán observar que los pétalos del amor están dando señales de abrirse, lo cual dará una clara idea de la posibilidad de que se produzcan ciertos acontecimientos esperados. El mundo debe avanzar en forma regular y ordenada. Los acontecimientos prematuros son, por lo general, desastrosos.

Todo esto concierne al desenvolvimiento cultural de la raza y se va efectuando aceleradamente. Cuando se comprendan mejor las factores condicionantes y se capten sus métodos y propósitos, veremos el esfuerzo que realizarán quienes se interesan por la educación, para que ésta se acelere aún más, lo cual acelerará también la cultura de las masas, y el grupo más intelectual alcanzará la iluminación.

Quisiera tratar aquí un punto importante. En el futuro, la iluminación se considerará, primero, desde el punto de vista intelectual, y todo el tema se encarará en forma más mental y no como ocurre ahora desde el ángulo religioso. La iluminación, el misticismo y la religión, han marchado de la mano. Una de las principales contribuciones de la era actual, para el desarrollo de la raza, ha sido el creciente reconocimiento de que la espiritualidad no debe ser confundida ni reducida a aceptar y seguir los preceptos contenidos en las Escrituras Mundiales; no puede estar sujeta a las interpretaciones que da a esas Escrituras la casta sacerdotal ortodoxa, ni pueden regir las tendencias de las antiguas teologías. Dios puede conocerse por Sus obras y éstas pueden apreciarse más fácilmente por las revelaciones [i57] de la ciencia que por los himnos, las oraciones y los sermones de las iglesias del mundo entero. Por lo tanto, ¿cuál será la tarea, de las iglesias en el futuro? ¿Cuál será el objetivo principal de la nueva y venidera religión? Será principalmente, abrir los pétalos del amor, inaugurando así una era de verdadera colaboración, comprensión amorosa y amor grupal. Esto se logra enseñando a los pueblos y a los individuos las reglas del Correcto Acercamiento.

La tónica de la nueva educación es esencialmente la interpretación correcta de las vidas pasadas y presente y su relación con el futuro del género humano; la tónica de la nueva religión [e71] debe y tiene que ser el correcto acercamiento a Dios trascendente en la naturaleza e inmanente en el hombre, mientras que la nota clave de la nueva ciencia de la política y del gobierno será correctas relaciones humanas, y la nueva educación debe preparar al niño para ambas.

Los que trabajan en estos tres grupos deben hacerlo en la más estrecha colaboración, y la nueva educación debe preparar al género humano para esta comprensión planificada y actividad inteligente. En el comentario anterior, sumado a los ya dados, hay algunas sugerencias respecto al desarrollo cultural de la raza. La verdadera historia de la humanidad, extensa, variada y perdida en las especulaciones de los esotéricos (que cuando son verdaderas, pocas veces pueden ser probadas), ha llevado a la humanidad a una etapa de su evolución en que la luz del conocimiento está penetrando definidamente en las regiones oscuras de la tierra. Existe abundante información para saber leer y escribir -su número aumenta cada día- y además los medios de transmisión y comunicación han suprimido prácticamente el tiempo y reunido al mundo entero en una unidad funcionante. En todos los países civilizados se está alcanzando un nivel de educación muy elevado. El ciudadano común posee una vasta cantidad de datos sobre todo tema imaginable. La mayoría son mal asimilados y [i58] resultan inútiles, sin embargo, tienden a elevar en forma general el proceso mental. El pensamiento escrito y hablado de los hombres, incluyendo lo antiguo, lo nuevo y lo moderno, así como también lo superficial y lo intrascendente, es actualmente tan enorme, que no puede ser registrado, por eso la vida de un libro es muy breve. Y como corolario de todo esto existe un marcado esfuerzo para poner los recursos de la educación al alcance de todo hombre en el planeta. Esto se hará con el tiempo y, con el tipo de educación que se procura dar, se sentarán las bases para el futuro desenvolvimiento de una educación superior y mejor, que son:

  1. Poner al alcance del ciudadano común lo que "vino a la luz" en el pasado.

  2. Despertar el interés por las nuevas ciencias y el conocimiento, que surgen hoy a la luz. [e72]

  3. Lograr el desarrollo de la memoria y el poder para reconocer lo que se le presenta a la mente.

  4. Relacionar el pasado con el presente.

  5. Instruir a los ciudadanos sobre los derechos que le otorgan las posesiones, el goce y el empleo correcto de los bienes materiales y los dones intelectuales de la vida y su relación con el grupo.

  6. Establecer, después de un adecuado estudio, cuál es la verdadera vocación.

  7. Enseñar los métodos por los cuales se puede obtener la coordinación de la personalidad.

Todo esto llevará al hombre a enfrentar la vida con mejores conocimientos por lo descubierto en el pasado, lo cual constituye su herencia intelectual, más cierta actividad mental que puede ser desarrollada y entrenada por el hombre mismo si así lo desea, y esto lo logrará con el correcto manejo de sí mismo, en relación con su medio ambiente; con ciertos ideales mentales, sueños y elucubraciones, que pueden trasmutarse en valioso acervo si es perseverante, si su imaginación no ha sido embotada por un plan de estudios desequilibrado y forzado, [i59] y si tuvo la suerte de encontrar un educador inteligente y comprensivo por haber alternado con amistades más maduras que él.

NATURALEZA DEL ESOTERISMO

        Los educadores de la nueva era deben poner cada vez más el énfasis en el acercamiento esotérico y sería de valor que definieran el esoterismo en términos que estén al alcance de la inteligencia media del estudiante esotérico y de acuerdo a su grado de evolución. Les recordaré que el verdadero esoterismo es algo más profundo (desde el punto de vista de la Jerarquía) de lo que se cree.

Una de las más inadecuadas definiciones dadas sobre el esoterismo es la que concierne a lo que está oculto y velado, pero aunque se lo presiente, se desconoce. Con ello se quiere insinuar [e73] que ser esotérico es estar entre quienes tratan de penetrar en cierto reino secreto, en el cual no se le permite entrar al estudiante común. Si esto fuera todo, entonces el desarrollo de cada científico y místico representaría el acercamiento de tipo mental y de tipo emocional al mundo del esoterismo y de las realidades ocultas, lo cual no sería exacto. El místico jamás es un verdadero esotérico, porque no se ocupa conscientemente de fuerzas ni de energías, sino de algo indefinido (llamado Dios, Cristo, Bienamado) y que es, por lo tanto, aquello que satisface el ansia de su alma. El científico que [i60] actualmente estudia y penetra con tanta rapidez en el mundo de las fuerzas y las energías es, en realidad, un verdadero esotérico -aunque en su esfuerzo por controlar las energías que busca, niega su fuente de origen. Esto no tiene importancia, porque más adelante reconocerá la fuente de donde emanan.

El acercamiento fundamental de quienes tratan de captar el esoterismo o enseñarlo a los estudiantes, consiste en hacer hincapié en el mundo de las energías y reconocer que detrás de todo lo que acontece en el mundo de los fenómenos (quiero significar los tres mundos de la evolución humana), existe el mundo de las energías, las cuales son de la mayor diversidad y complejidad, pero todas se mueven y actúan bajo la ley de Causa y Efecto. Es innecesario señalar la naturaleza práctica de esta definición, como también indicar cómo puede ser aplicada a la vida del aspirante, a la de la comunidad y a la de los asuntos mundiales, o su aplicación en los condicionantes niveles inmediatos de las energías espirituales experimentales que constantemente tratan de hacer impacto o contacto, con el mundo de los fenómenos. Esto lo hacen bajo la dirección espiritual, a fin de complementar el Plan. Lo afirmado anteriormente es de vital importancia; las demás afirmaciones están implícitas en ellas, y es la primera verdad importante que sobre el esoterismo debe conocer y aplicar cada aspirante a los misterios y a la universalidad de lo que mueve los mundos y fundamenta el proceso evolutivo. La primera tarea del esotérico consiste en captar la naturaleza de las energías que tratan de condicionarlo y que se expresan en el plano físico a través de su equipo o vehículo de manifestación. Por consiguiente, el estudiante esotérico debe comprender que:

[e74] 1. Es un conjunto de fuerzas heredadas y condicionadas por lo que ha sido, además de una gran fuerza opositora que no es un principio y que llamamos cuerpo físico.

[i61] 2. Es sensible a, y debería ser cada vez más consciente de ciertas energías que aunque hoy las desconoce y no las puede utilizar; debe llegar a ser consciente eventualmente si quiere penetrar con más profundidad en el mundo de las fuerzas ocultas. Tales energías podrían ser malignas para él si trabaja con ellas y, por lo tanto, debe saber diferenciarlas y descartarlas; hay otras energías que deberá aprender a emplear por que son benéficas aumentarán su conocimiento, por lo tanto, deberán considerárselas como buenas. Tengan en cuenta que las energías en sí no son buenas ni malas. La Gran Logia Blanca, nuestra Jerarquía espiritual, y la Logia Negra, emplean las mismas energías universales, pero con diferentes móviles y objetivos; ambas están formadas por esoteristas entrenados.

Por lo tanto el esotérico en entrenamiento debe:

  1. Llegar a ser consciente de la naturaleza de las fuerzas que constituyen el equipo de su personalidad y que él mismo ha manifestado magnéticamente en los tres mundos, las cuales forman una combinación de fuerzas activas. Aprender a diferenciar entre la energía estrictamente física, que responde automáticamente a energías internas y a otras, y las que vienen de los niveles emocionales y mentales de la conciencia, las cuales se enfocan a través del cuerpo etérico; esto moviliza y energetiza a su vez a su vehículo físico para ciertas actividades

  2. Llegar a ser sensible a las energías impulsoras del alma que emanan de los niveles mentales superiores, las cuales tratan de controlar las fuerzas del triple hombre cuando ha alcanzado cierto grado definido de evolución.

  3. Reconocer las energías que [i62] condicionan su medio ambiente, viéndolas no como hechos o circunstancias, sino como energías en acción; por ese medio aprende a abrirse camino detrás de la escena de los acontecimientos [e75] externos y llega al mundo de las energías, tratando de hacer contacto y capacitarse para Ilevar a cabo ciertas actividades. Así penetra en el mundo de significados. Los hechos y circunstancias, los acontecimientos y fenómenos físicos de todo tipo, son simplemente símbolos de lo que ocurre en los mundos internos, mundos que debe penetrar el esotérico, hasta donde se lo permita su percepción; por lo tanto descubrirá secuencialmente mundos que le exigirán su penetración científica.

  4. Para la mayoría de los aspirantes la Jerarquía es un reino esotérico que demanda ser descubierto y acepta ser penetrado. Elijo mis palabras cuidadosamente a fin de evocar una respuesta esotérica.

No trato de ir más allá del objetivo destinado a la humanidad; para los iniciados y discípulos que aún no han pasado por la iniciación de la Transfiguración, los reinos superiores de la conciencia y el "Lugar Secreto del Altísimo" (la cámara del concilio de Sanat Kumara) siguen siendo profundamente esotéricos, porque constituyen un reino superior de energías planetarias, extraplanetarias e interplanetarias, que no concierne a los educadores; por lo tanto, el cuerpo docente de una escuela esotérica no está llamado a tratarlas. La tarea de tales educadores consiste en entrenar a los estudiantes para poder reconocer entre la energía y la fuerza, saber discriminar entre los diversos tipos de energía, tanto respecto a ellos mismos como a los asuntos mundiales, y comenzar a relacionar lo que se ve y experimenta, con lo invisible, lo que condiciona y lo que determina. Esta es la tarea del esotérico.

Existe la tendencia entre los estudiantes esotéricos, especialmente entre los que pertenecen a antiguos grupos piscianos, a considerar el interés puesto en las energías, que producen los acontecimientos universales o que conciernen al gobierno y a la política, como antagónico al esfuerzo esotérico y [i63] espiritual. Pero el nuevo esoterismo, patrocinado por los grupos modernos y los tipos más mentales, considera todos los acontecimientos, los movimientos mundiales y los gobiernos nacionales, y también todos los hechos políticos, como expresiones de las energías que se [e76] encuentran en el mundo interno de la investigación esotérica; en consecuencia no ven una razón valedera para excluir de su razonamiento y pensamiento un aspecto tan importante de los asuntos humanos, ni el descubrimiento de las nuevas verdades técnicas que pueden establecer la nueva era de correctas relaciones humanas. Ellos se preguntan: ¿por qué excluir la investigación política del plan de estudios espirituales? Lo consideran de la misma o de mayor importancia, que las actividades de las iglesias; los gobiernos condicionan a los pueblos y contribuyen a la formación de cualquier civilización actual, obligando a las masas a seguir ciertas y necesarias líneas de pensamiento. Las iglesias y los hombres deben aprender que nada existe en el mundo de los fenómenos, de las fuerzas y de las energías, que no pueda ser controlado por lo espiritual. Todo lo que existe es, en realidad espíritu en manifestación. Los pueblos están adquiriendo mentalidad política y esto los Maestros lo ven como un gran paso hacia adelante. Un gran progreso se habrá obtenido cuando las personas espiritualmente orientadas incluyan esta zona relativamente nueva del pensamiento humano y su actividad internacional, dentro del campo de su investigación esotérica.

Permítanme darles una simple ilustración: La guerra es, de hecho, una gran explosión de energías y fuerzas -generadas los planos internos, en los cuales debería estar trabajando el esotérico (y donde raras veces se lo encuentra)- que hallan horrenda y espantosa expresión en el plano físico. La pauta de esto la tenemos hoy en el hecho del empleo constante de las expresiones "Fuerzas de la Luz" y "Fuerzas del Mal". Cuando las causas internas y esotéricas, que inducen a la guerra, se descubran mediante la investigación esotérica, habrá Ilegado el momento en que la guerra y las guerras terminarán para siempre. Éste es el verdadero trabajo esotérico, pero los esotéricos de hoy lo desprecian porque se consideran espiritualmente [i64] superiores a esos acontecimientos y (en su torre de marfil) se concentran en su propio desarrollo, al que agregan un poco de filosofía.

Aquí debe dejarse sentado un punto: el esoterismo no es, de ningún modo, de naturaleza mística e indefinida. Es una ciencia -esencialmente la ciencia del alma de todas las cosas- y tiene su terminología, experimentos, deducciones y leyes propias. Cuando [e77] digo alma me refiero a la conciencia animadora que se halla en la naturaleza toda y en los niveles que están fuera de la zona que generalmente llamamos naturaleza. Los estudiantes suelen olvidar que todo nivel de conciencia, desde el superior al inferior, es un aspecto del plano físico cósmico y, en consecuencia -desde el punto de vista del proceso evolutivo-, es de naturaleza material y -desde el punto de vista de determinados Observadores divinos- es absolutamente tangible y está formado de sustancia creadora. El esotérico trabaja todo el tiempo con sustancia; tiene que ver con esa sustancia viviente y vibrante de que están hechos los mundos y que -heredada de un sistema solar anterior- está matizada por los hechos pasados y, como ya se ha dicho, "teñida por el karma". También debe observarse que así como el plano físico, tan familiar para nosotros, no es considerado por el estudiante esotérico como un principio, tampoco el plano físico cósmico (desde el punto de vista de las vidas cósmicas) no es análogamente un principio. He aquí mucho material para reflexionar.

Podría afirmarse que el esotérico se ocupa de descubrir y trabajar con esos principios que energetizan cada nivel del plano físico cósmico, pero que en realidad son aspectos de la energía vital calificada que actúa dentro de la sustancia sin principio y a través de ella. La tarea del estudiante consiste en no prestar atención a la sustancia forma de la existencia y llegar a ser consciente de lo que fue la fuente de producción de la forma, en cualquier nivel específico. Su tarea radica en desarrollar en sí mismo la necesaria sensibilidad y respuesta a la cualidad de la vida que predomina en cada forma, hasta que llega, con el tiempo, a obtener la cualidad de la VIDA UNA [i65] que anima al planeta, dentro de Cuya actividad vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.

Para lograr esto debe, antes que nada, descubrirse la naturaleza de sus propias energías cualificadas (aquí tiene cabida la naturaleza de los rayos regentes), las cuales se expresan por medio de sus vehículos inferiores de manifestación, y después por medio de su personalidad integrada. Después de lograda una parte de este conocimiento y orientarse hacia el aspecto de la [e78] vida cualificada, el estudiante empieza a desarrollar el mecanismo interno y sutil, mediante el cual puede establecer contacto con aspectos más generales y universales. Aprende así a diferenciar entre la cualidad o las predisposiciones kármicas de la sustancias sin principio de la que está hecha su forma, y todas las formas y los principios cualificados que tratan de expresarse por medio de esas formas e, incidentalmente, redimirlas, salvarlas y purificarlas, a fin de que la sustancia del próximo sistema solar sea de un orden superior a la del actual, y pueda, en consecuencia responder mejor al aspecto voluntad del Logos.

Visto desde este ángulo, el esoterismo es la ciencia de la redención, y los Salvadores del Mundo constituyen Sus exponentes y el símbolo perdurable. Para redimir la sustancia y sus formas se manifestó el Logos planetario, y toda la Jerarquía con su gran Conductor, el Cristo (Símbolo del mundo actual), podría ser considerada como una Jerarquía de redentores expertos en la ciencia de la redención. Una vez que Ellos hayan dominado esta ciencia considerarán la Ciencia de la Vida y se ocuparán las energías, las cuales eventualmente retendrán y utilizarán sustancia y las formas redimidas y cualificadas, imbuidas de principio. Esto tiene como objetivo redimir la sustancia sin principio restaurar su creatividad y lograr su integración espiritual. Los frutos de Su labor se verán en el tercero y último sistema solar. Debido a su actividad se producirá una gran fusión espiritual y planetaria, cuyo símbolo es la fusión de la personalidad con el alma (en cierta etapa[i66] del sendero de evolución), en sentido microcósmico. Podrá verse así la estrecha relación que existe entre el trabajo del aspirante o discípulo individual, cuando redimie, salva y purifica su triple cuerpo de manifestación, y el trabajo del Logos planetario cuando realiza una tarea similar en conexión con los "tres vehículos periódicos", a través de los cuales Él trabaja: el vehículo de Su personalidad, la expresión de Su alma y Su aspecto monádico.

Por lo expuesto se darán cuenta que trato de aclarar el significado de la palabra "esoterismo" e indicar la naturaleza extremadamente práctica y científica de la empresa en que han embarcado todos los esotéricos.

[e79] El estudio esotérico, unido a una forma, de vivir esotérica, revela a su debido tiempo el mundo de los significados y conduce oportunamente al mundo de las significaciones. El esotérico procura descubrir la razón de los por qué; lucha con el problema de los hechos, acontecimientos, crisis y circunstancias, a fin de lograr el significado que éstos puedan tener para él; cuando descubre el significado de cualquier problema específico lo utiliza como estímulo para penetrar más profundamente en el mundo de significados que le fue recientemente revelado; entonces aprende a incorporar sus pequeños problemas personales al Todo mayor, perdiendo así de vista el yo inferior y descubriendo al yo superior. El verdadero punto de vista esotérico es siempre el del Todo mayor. El estudiante ve el mundo de significados como una red intrincada y extendida sobre todas las actividades y los aspectos del mundo fenoménico. La trama etérica es el símbolo y el diseño de esta red, que se encuentra entre los centros situados a lo largo de la columna vertebral del individuo, su analogía microcósmica, como si fuera una serie de puertas de entrada al mundo más amplio de significados. Esto en realidad concierne a la verdadera Ciencia de los Centros, a la cual me he referido con frecuencia. Son modos de entrar conscientemente (cuando se desarrollan y funcionan) en un mundo de realidades subjetivas [i67] y en ciertas fases hasta ahora desconocidas de la conciencia Divina.

Sin embargo, el esoterismo no se preocupa de los centros como tales, puesto que no es un esfuerzo para despertar científicamente los centros, como creen muchos estudiantes. El esoterismo, en realidad, es el entrenamiento para obtener la capacidad de actuar libremente en el mundo de significados; no se ocupa de ningún aspecto de la forma mecánica, sino totalmente del aspecto alma el aspecto del Salvador, del Redentor y del Intérprete- y del principio mediador entre la vida y la sustancia. Este principio mediador es el alma del aspirante o discípulo individual (si se pueden emplear términos que inducen a engaño), y es también el "ánima mundi" de la totalidad del mundo.

El esoterismo implica, por lo tanto, vivir una vida a tono con las realidades subjetivas internas, posible únicamente cuando eI estudiante está inteligentemente polarizado y mentalmente enfocado, [e80] siendo de utilidad sólo cuando él puede moverse entre estas realidades internas con destreza y comprensión. El esoterismo implica además comprender la relación que existe entre fuerzas y energías y el poder de utilizar la energía para reforzar y luego emplear en forma creadora las fuerzas con las cuales ha entrado en contacto, de allí su redención. El esoterismo usa las fuerzas del tercer aspecto (el de la sustancia inteligente) como receptoras de las energías de los dos aspectos superiores, y al hacerlo salva así a la sustancia. Es también el arte de hacer "descender a la tierra" esas energías que emanan de fuentes superiores, para "arraigarlas" o introducirlas. Un ejemplo ilustrativo lo tenemos en la actividad esotérica de un grupo mundial de estudiantes que dio por resultado la divulgación de la enseñanza sobre el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, * [* Tratado sobre Magia BLanca, págs. 291-316. Tratado sobre los Siete Rayos, T. II (Psicología Esotérica), págs. 473-556], introduciendo y fijando en la conciencia de la humanidad la realidad de la existencia y del trabajo de este grupo fundamentalmente subjetivo; así centralizó el trabajo de este grupo y su actividad redentora se intensificó.

[i68] Toda verdadera actividad esotérica produce luz e iluminación; trae como resultado la intensificación y cualificación de la luz heredada de la sustancia mediante la luz superior del alma -en el caso de que la humanidad obrara conscientemente. Por consiguiente, podemos definir el esoterismo y su actividad en términos de luz, pero me abstengo de hacerlo debido a la vaguedad y aplicación mística realizada hasta ahora por los esotéricos de décadas pasadas. Si los esotéricos aceptaran en su forma simple el pronunciamiento de la ciencia moderna, que sustancia y luz son términos sinónimos, y reconocieran que la luz que pueden arrojar sobre la sustancia (o sea la aplicación de la energía a la fuerza) es también de naturaleza sustancial, podría ser encarado el tema en forma mucho más inteligente. El esotérico se ocupa de la luz en sus tres aspectos, pero actualmente es preferible que se ocupe de un acercamiento diferente hasta que mediante desarrollos, ensayos y experimentos- conozca esas triples [e81] diferenciaciones en un sentido práctico y no sólo teórico y místico. Debemos pagar algunos de los errores del pasado.

He dado diferentes definiciones en otros libros, muchas de ellas sumamente sencillas, las cuales podrán tener hoy un significado, pero más adelante llegarán a tener significaciones mas abstrusas.

Quisiera lanzar un desafío a todos los esotéricos para que intenten hacer el práctico acercamiento que he delineado. Les pediría que vivan una vida redentora, desarrollen la sensibilidad mental innata y actúen continuamente de acuerdo al significado que hay detrás de los asuntos mundiales, nacionales, comunales e individuales. Si lo realizan, entonces la luz brillará repentina y acrecentadamente sobre el camino. Por lo tanto, podrán ser portadores de luz y saber que "en esa luz verán la Luz", y también la verán sus semejantes.

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