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CAPITULO
IV La Cultura del Individuo |
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La cultura del individuo deberá ser encarada desde tres ángulos, y cada uno harán su contribución al todo, lo cual consiste en hacer del individuo un ciudadano inteligente de dos mundos (el mundo de la existencia objetiva y el mundo interno de los significados), un padre sensato y una personalidad dirigida y controlada. Pasaremos a considerar estos puntos:
No he elaborado el tema referente a la enseñanza de la era acuariana, ni me he referido en modo alguno a los sistemas educativos de esa época. No tendría valor para ustedes ni realmente podría ayudarlos, si los ubicara doscientos años más adelante, en una civilización y cultura de la cual sólo podemos percibir tenues indicios. Les resultaría más valioso si acentuara las emergentes ideas que regirán el proceder de la próxima generación y conducirán al mundo a través del período de transición más difícil que se ha visto.
Ciertos ideales básicos que surgen de las ideologías actuales, están empezando a hacer impacto en la conciencia pública. Estos ideales, en sí mismos son esencialmente reacciones humanas a las ideas divinas; en consecuencia no están enteramente libres de error y se hallan necesariamente matizados por la calidad de las mentes que los formulan; inevitablemente están condicionados por la historia del pasado, por la tradición nacional y por las tendencias mentales raciales. Sin embargo, existe una curiosa uniformidad en esos ideales, aún cuando sean expresados por los [e112] [i100] seguidores de los idealismos mundiales ampliamente divergentes. Si queremos comprender estas ideas en debida forma y sentar una base correcta, quizás sería de valor tratar algunas de estas actitudes universales y considerar lo que indican a la luz de los actuales problemas mundiales e insinúan las conclusiones a que podemos llegar respecto al mundo venidero.
El germen inicial de esta idea -por extraño que parezca- nació cuando se organizó la primera escuela hace miles de años. Estas escuelas fueron muy pequeñas al principio, educaban a unos pocos privilegiados, pero luego llegaron gradualmente -por lo general mediante las organizaciones religiosas- a la educación masiva y a la enseñanza obligatoria, características de las modernas escuelas del Estado, cuya tarea era y es, evidentemente, preparar a millones de jóvenes en el mundo para ejercer la ciudadanía inteligente, aunque dirigida.
Hoy entre las llamadas naciones ilustradas, se impone a las masas determinado tipo de educación obligatoria; a los niños de [e113] todo el mundo se les enseña lectura, escritura [i101] y los rudimentos de la aritmética. Por lo antedicho se supone que tendrán una idea general de las condiciones mundiales (aprendidas de la geografía, la historia y la economía) y que lograrán algún conocimiento objetivo y natural de los procesos y razones por los cuales las diversas naciones han llegado a ser lo que son y a estar donde están, habiendo adquirido así conciencia del panorama planetario general. Los contornos variables de este panorama están produciendo hoy una flexibilidad mental en los niños, y ello es de muchas maneras un acervo definido.
Sin embargo, en la formación del ciudadano se ha insistido hasta ahora sobre dos cosas: El objetivo de la educación ha sido equipar al niño, en forma tal, que al alcanzar la madurez pudiera sostenerse a sí mismo en este depredador mundo de la vida moderna, ganarse la vida, hacerse rico, si fuera posible, e independizarse de aquellos con quienes se ha visto unido en la vida. Durante todo el proceso de su educación ésta ha hecho hincapié sobre él mismo como individuo, y su mayor interés era saber qué haría, cómo viviría y qué podría lograr y extraer de la vida.
En esas condiciones, cuando la escuela era de carácter religioso, lo que ocurre en las escuelas de cualquier iglesia, se le enseñaba que debía tratar de ser bueno, y se ponía ante él el incentivo egoísta de que, si lo era, podía ir al cielo algún día y ser feliz. Cuando le fueron inculcadas estas ideas, obligado por medio de la presión organizativa para adoptar el diseño y moldes desusados; cuando hubo absorbido la necesaria cantidad de información fragmentaria, acerca de la humanidad y las conquistas humanas, y cuando su capacidad para recordar los hechos (históricos, científicos, religiosos, etc.) se desarrolló, aunque su poder de pensar permaneció sin desarrollarse, quedaba librado al mundo y a su correspondiente comunidad a fin de triunfar y establecerse.
Comprendo que lo dicho anteriormente es una amplia generalización que no tiene en cuenta las capacidades [i102] innatas del niño, eI grado de desarrollo de su alma y cualquier reconocimiento de los poderes con los cuales Ilega a la vida, como resultado de las experiencias en vidas anteriores. Deja también de lado la influencia de numerosos instructores altamente evolucionados, conscientes [e114] y espiritualmente orientados que -en el transcurso de las épocas- han dejado sus huellas en los jóvenes a quienes han enseñado y orientado, guiándolos hacia cosas mejores. Me refiero sólo al aspecto institucional de los sistemas de educación y a los comprobados efectos producidos en la juventud de todas las naciones sometidas a esos sistemas.
Los objetivos que el educador institucional ha puesto ante sí han sido estrechos y el resultado obtenido por su enseñanza y su obra ha producido un ente egoísta, de tendencias materialistas, cuyo principal objetivo ha sido el propio mejoramiento en sentido material. Esto se fomentó considerablemente donde existía ambición individual, la que podía llevar al niño a trabajar voluntariamente para lograr la estrecha meta egoísta del educador. El idealismo natural del niño (¿qué niño no es un idealista nato?) ha sido paulatina y constantemente reprimido por el peso del materialismo de la maquinaria educativa mundial y por el prejuicio egoísta de la economía mundial en sus numerosos aspectos, además de haber puesto siempre el acento en la necesidad de ganar dinero.
Poco a poco este desastroso estado de cosas (que alcanzó su culminación en los primeros años de este siglo) ha empezado a cambiar paulatinamente; de allí que hoy, en muchos países, se le da preferencia al niño desde su más temprana edad, para el bienestar del estado, el bien del imperio y la necesidad de la nación, como los ideales más altos que se pueden alcanzar. Se le enseña [i103] que debe servir al estado, al imperio o a la nación con lo mejor de sí mismo; se le inculca firmemente en la conciencia que su vida individual debe subordinarse a la vida del estado o de la nación, y que su deber es satisfacer la necesidad nacional, aún a expensas de su propia vida. Se le enseña que en épocas de grandes emergencias él no es nada como individuo, pero la colectividad, de la cual es una parte infinitesimal, constituye el único factor que interesa. Éste es un paso definido hacia la expansión de conciencia que la raza humana debe adquirir.
Quisiera recordarles aquí que la expansión de conciencia, la adquisición de una acrecentada sensibilidad y la percepción consciente, es meta de todos los esfuerzos divinos y jerárquicos. La meta no es obtener un mejoramiento de las condiciones materiales, las cuales seguirán automáticamente cuando vaya desarrollando [e115] firmemente el sentido de percepción.
El futuro de la humanidad está determinado por su aspiración y capacidad para responder al idealismo que hoy inunda al mundo.
En la actualidad, se está dando otro paso. Por todas partes y en todos Ios países se enseña a los hombres, desde los primeros años, que no son únicamente individuos, ni miembros de un estado, imperio o nación, ni sólo personas con un futuro individual, sino están llamados a ser los exponentes de ciertas grandes ideologías grupales democráticas, totalitarias o comunistas. Estas ideologías, en ultima instancia, son sueños o visiones que se materializan. A la juventud moderna se le enseña que debe trabajar y esforzarse y, si es necesario, luchar por ellas. En consecuencia, es bien evidente que bajo la superficie del torbellino y del caos,
tan notoriamente presente en la actualidad, en la conciencia de la humanidad, y detrás de todo temor y aprensión, del odio y de la separatividad, los seres humanos comienzan a fusionar en sí mismos tres estados de conciencia -el del individuo, el del ciudadano y el del idealista. El poder para adquirir y llegar a ser esos estados de conciencia en forma simultánea, está descendiendo ahora a esos niveles de la vida humana denominados "clases sumergidas".
Todo esto está muy bien y forma parte del plan previsto. Se trate ya del ideal democrático, de la visión. del estado totalitario o del sueño del comunista fanático, su efecto [i104] en la conciencia de toda la humanidad es definidamente bueno. El sentido de conciencia mundial aumenta; el poder de considerarse a sí mismo como parte de un todo, está desarrollándose rápidamente; esto es deseable y correcto y está contenido en el plan divino.
Es verdaderamente cierto que el proceso es malogrado y restringido por métodos y móviles que son altamente indeseables, pero los seres humanos tienen la costumbre de dañar lo bello; han desarrollado en alto grado la capacidad para el egoísmo y el materialismo, y, debido a que las mentes de los hombres no están aún prácticamente entrenadas y desarrolladas, poseen un exiguo poder discriminador y poca capacidad para diferenciar entre lo nuevo y lo viejo, lo correcto y lo que es aún más correcto. Habiendo sido entrenados para asumir actitudes egoístas y materialistas, [e116] cuando se encuentran bajo el control paterno y de los sistemas educativos de su época, la tendencia de su pensamiento va normalmente hacia estas Iíneas indeseables.
En la era pisceana que está finalizando, la juventud de todos los países ha sido educada bajo la influencia de tres ideas fundamentales. El resultado obtenido por la aplicación de tales ideas podría expresarse por medio de los interrogantes siguientes:
El afán que siente la juventud de hoy por divertirse (en algunos países), su irresponsabilidad y su negativa a encarar los [e117] valores reales de la vida, comprueba lo que se ha dicho, observándose sus peores aspectos en los países democráticos. En los estados totalitarios no se permite esto en la misma medida, porque la juventud de esos países está obligada a cargar con responsabilidades y dedicarse al todo mayor y no a una vida de vocación materialista, ni a perder los años de su juventud en lo que creo que se denomina en lenguaje vulgar, "diversiones", que se realizan generalmente a expensas de los demás y se efectúan en los años de formación, cuando inevitablemente se condiciona y determina el futuro del joven.
No hablo aquí en sentido político ni en defensa de ningún sistema de gobierno. Una actividad forzada y una responsabilidad impuesta relega, a la mayoría de quienes están así preparados, a la etapa infantil o estado de niñez, cuando en realidad la humanidad debería estar alcanzando la madurez, cargando voluntariamente con la responsabilidad y con el exacto sentido del verdadero valor de las normas de vida. El sentido de responsabilidad es uno de los primeros síntomas que indica que el alma del individuo va despertando. [i106] El alma de la humanidad, en la actualidad, está también despertando masivamente y de allí los siguientes indicios:
Control financiero, como en los Estados Unidos.
Control gubernamental, como en Europa y Gran Bretaña.
Al pueblo se le dice únicamente lo que le es conveniente; la reserva y la diplomacia secreta matizan las relaciones del gobierno con las masas y es lastimosa la impotencia del hombre de la calle (ante la autoridad de las esferas políticas, decisiones condicionantes, tales como la guerra o la paz, imposiciones teológicas, así como las cuestiones [e119] económicas) aunque ya no es tan grave ni tan definida como lo era antes. El alma de la humanidad está despertando y la actual situación puede considerarse como temporaria.
Los futuros sistemas de educación tendrán por objeto preservar la integridad individual y promover el sentido de la responsabilidad individual; estimular el desarrollo de la conciencia grupal en lo referente a las relaciones básicas individuales, nacionales y mundiales, mientras se exteriorizan y organizan la capacidad, el interés y la aptitud. Al mismo tiempo se procurará intensificar el sentido de la ciudadanía, tanto en el mundo externo tangible del plano físico como en el Reino de Dios y en el de las relaciones entre las almas.
Con el fin de lograrlo y de cambiar totalmente la presente actitud y el erróneo énfasis del mundo, se ha permitido que se produzca la drástica y catastrófica situación planetaria actual.
[i108] Antes de ocuparnos del aspecto más técnico de nuestro trabajo quisiera que reflexionen por un momento sobre la situación y las ideologías mundiales desde el punto de vista de la educación; que las consideren profundamente desde el punto de vista de las relaciones grupales fundamentales que existen, contemplando la necesidad de preparar a la juventud del futuro para la era venidera
-cuyos contornos apenas pueden ser vislumbrados hoy. Quisiera también que adquieran en lo posible una idea general de la actual situación mundial, tratando solo los lineamientos amplios y generales y omitiendo todo estudio detallado de las personalidades específicas, excepto como ilustración. En otros escritos he sentado las bases para esto, cuando traté de considerar brevemente el problema
sicológico de las diversas naciones, su causa o causas, y la contribución especial que cada nación específica debe hacer al entero mundo.
Trataremos de enumerar ciertos hechos sobresalientes, aunque sean considerados como tales por los esotéricos más que por el [e120] mundo en general, pero estamos trabajando o tratando de trabajar como esotéricos, esos hechos son:
Nuestro tema implica el estudio de la organización educativa de la humanidad, abarcando como lo hace (en sus posteriores etapas) la responsabilidad y la correcta acción. Consideraremos en forma general el desarrollo del hombre desde que fue una [e121] unidad personal aislada, a través de las diferentes etapas en la vida de familia, de tribu, de nación, hasta el presente período de la humanidad idealista y plena de aspiraciones. Este idealismo y esta inquietud prevaleciente son los responsables del actual caos mundial; han traído las ideologías antagónicas y la dramática aparición de los salvadores nacionales, de los profetas y trabajadores mundiales, de los idealistas, oportunistas, dictadores e investigadores de todas las tendencias, en todos los países y en todos los órdenes del pensamiento humano. Este idealismo es un buen síntoma. Es también responsable de la incesante inquietud y de la urgente demanda por mejores condiciones, más luz y comprensión, mayor colaboración para lograr una seguridad basada en un correcto entendimiento, y paz y abundancia, en lugar de temor, terror y hambre.
[i110] No tengo la intención de tratar este tema desde el punto de vista que predomina en los numerosos libros de texto moderno, respecto al gobierno, a la ley y a los numerosos proyectos (económicos, políticos, etc.) que de modo tan marcado absorben predominantemente la atención; tampoco intento entrar en detalles ni definiciones. Los exponentes de los distintos credos pueden proporcionar la literatura necesaria y presentar sus casos mucho mejor que yo. Los protagonistas de una ideología pueden expresar sus creencias y objetivos con mayor fervor y esperanza de lo que me es posible. Escribiré como aquel que ve surgir el diseño con mayor claridad que ustedes, porque puedo ver ambos lados, el interno y el externo, y también los anteproyectos que custodia la Jerarquía. Escribiré como aquel que, de acuerdo con los trabajadores de la Jerarquía, ha tratado de comprender los objetivos y colaborar en los planes inmediatos en esta época de crisis planetaria y dificultades, de cambios drásticos y de elevación de la humanidad hacia nuevos niveles de vida y estados superiores de conciencia; lo haré como aquel que ha estudiado más profundamente los anales del pasado, las fórmulas de meditación y, en consecuencia, ha logrado incluir en cierta medida el pasado, el presente y el futuro, lo que naturalmente no es aún posible para ustedes.
Trataré de presentar algunos de los planes e ideas que controlan la acción jerárquica y dejaré que fermenten en sus mentes, [e122] lo cual los llevará a rechazarlos o aceptarlos. Lo único que trato de hacer es sugerir. Deben hacer deducciones, extraer conclusiones inteligentes y reflexionar sobre los puntos indicados. Deben impregnarse de este tema, de manera que facilite mi trabajo en sus mentes, a la par de la necesaria construcción grupal de los puentes de luz. Recuerden que también debo esforzarme para que mis pensamientos e ideas sean inteligibles y esto sólo puede ser posible si yo demuestro sabiduría y ustedes inteligencia y perseverancia. Muchas cosas son posibles cuando el maestro es sabio y el alumno inteligente.
[i111] Quisiera que al menos, durante un tiempo, se abstengan de hacer comentarios y desechen temporariamente ideas preconcebidas; que cultiven la disposición de considerar y sopesar, no lo que se evidencia, sino la estructura interna del acontecimiento esotérico, que es más importante que los hechos externos, y así podrán captar algo del propósito de la nueva educación. Reflexionen sobre esta frase y consideren profundamente lo que quiero significar. También quisiera que adoptaran una, posición vertical con una perspectiva horizontal. Nuevamente reflexionen sobre esta última frase.
A medida que estudiamos la actuación del hombre mientras busca a tientas el camino que lo sacará de su condición animal y lo conducirá a su actual estado de creciente intelectualidad, y a medida que progresa hacia un futuro de amplias posibilidades y oportunidades, debemos recordar que para los Custodios del Plan Divino y para Aquellos que trabajan con el fin de desarrollar los nuevos acontecimientos, el aspecto forma de la vida, la expresión externa tangible, es enteramente de importancia secundaria. La perspectiva a menudo se distorsiona por el dolor y el sufrimiento a que ha sido sometida la forma (ya se trate de la propia o la de otros, individualmente o en masa), lo cual impide ver con claridad el propósito y la imperiosa necesidad que tiene la vida dentro de la forma. Para muchos de ustedes, la guerra mundial, por ejemplo, fue un supremo desastre, una agonía que debe ser evitada en el futuro a cualquier precio, horrendo y terrible acontecimiento que demuestra la maldad del hombre y la increíble y ciega indiferencia de Dios. Para los que actuamos en el aspecto interno de la vida, la guerra mundial ha sido una especie de [e123] intervención quirúrgica en un esfuerzo por salvar la vida del paciente. Un germen virulento del tipo del estreptococo y una infección habían amenazado la vida de la humanidad (hablando simbólicamente), y fue necesario operar a fin de prolongar la oportunidad y salvar la vida, no la forma. Esta operación tuvo amplio éxito. El germen, para decir la verdad, no fue extirpado, y aún se siente su influencia en algunas zonas infectadas del cuerpo de la humanidad.
[i112] Puede ser necesaria otra intervención quirúrgica, no para destruir y terminar con la actual civilización, sino para disipar la infección y eliminar la fiebre. Sin embargo quizás sea innecesaria, porque ha tenido lugar un proceso de disipación, de distribución y de absorción, que puede ser muy eficaz. Trabajaremos para tal fin. Pero al mismo tiempo no olvidemos que lo que tiene importancia es la Vida, su propósito y su destino, dirigidos intencionalmente, y cuando la forma resulta inadecuada o está muy enferma o lisiada para expresar ese propósito, no constituye -desde el punto de vista de la Jerarquía- un desastre el hecho de que esa forma tenga que desaparecer. La muerte no es un desastre que hay que temer; la obra del Destructor no es en realidad cruel e indeseable. Les digo esto porque pertenezco al Rayo del Amor y conozco su significado.
Hay dos formas de destrucción: una, la efectuada por los seres humanos que no comprenden los propósitos de la vida, que actúan ciega e ignorantemente, impelidos por el deseo egoísta, por el amor al poder y por el odio; la otra es la que el alma permite que se realice a su debido y exacto momento, cuando la vida que mora internamente demanda un nuevo vehículo de expresión. En consecuencia, los Custodios del Plan permiten que haya mucha destrucción y, al mismo tiempo, que gran parte del mal se trasforme en bien, porque desde el principio se ve el fin, y la conciencia ya ha adquirido bastante experiencia para renunciar a la forma, pues presiente los beneficios a obtener. Esto atañe tanto a los individuos como a las naciones y a las razas. Ser sensible a los sufrimientos del mundo es una característica grande y divina; sin embargo, cuando se manifiesta a través de la emoción, interpreta las cosas con sentido separatista y se enfoca en partidismos [e124] y personalismos, convirtiéndose así en espejismo e ilusión, confundiendo los resultados verdaderos e impidiendo a los hombres percibir las realidades divinas.
También quisiera recordarles que el esotérico presenta sus argumentos de lo universal a lo individual. Esto lo haré siempre y así contrarrestaré el detallado punto de vista, el trasfondo distorsionado [i113] y la miope visión del estudiante. Estudiaremos las tendencias principales, el amplio alcance de la conciencia humana, exigiendo (como lo hace sin cesar) un cambio en la emergente educación y en la organización social y religiosa, de acuerdo a su desarrollo. Las civilizaciones, las culturas, las razas y las naciones aparecen y desaparecen, pero con ellas van y vienen las mismas individualidades, cosechando los frutos de la experiencia y avanzando progresivamente
hacia un gobierno propio más pleno, y una organización y síntesis grupales. Les recordaré además que existe una cualidad peculiar en todo ser humano, característica innata e inherente, inevitablemente presente, a la que podríamos dar el nombre de "percepción mística". Empleo el término en un sentido mucho más amplio que el que se le da generalmente, y quisiera que consideraran esta cualidad de percepción mística como si incluyera:
¿Cuáles son las ideas fundamentales -comenzando por los instintos ya conocidos- que han llevado al hombre paulatinamente a la actual lucha por un mejoramiento mundial, valoración grupal y natural autodeterminación, con miras -en su mayor parte inconsciente- a proporcionar un mejor órgano de expresión dentro del organismo viviente que es la humanidad?
Me he referido ya a ello cuando traté el actual Plan de los Rayos para la humanidad en el campo de la política, la religión y la educación, y quisiera repetir parte de lo que dije, porque tiene una relación directa con nuestro tema:
En último análisis, el principal problema mundial de gobierno es la aplicación inteligente de las ideas. En esto es donde se hace sentir el poder de la palabra, así como en la religión o la educación se hace sentir el poder de la palabra escrita e impresa. En el campo de la política los oradores influencian a las masas, y nunca lo han hecho tanto como ahora por medio de la radio. Se repiten incesantemente al público teorías respecto a las dictaduras, comunismo, nazismo, fascismo, marxismo, nacionalismo e ideas democráticas. Se presentan sistemas de gobierno de este u otro grupo de pensadores, sin darle tiempo a reflexionar o pensar con claridad. Se difunden las antipatías raciales y se expresan las preferencias e ilusiones personales, provocando decepción en los irreflexivos. [i115] El hombre que posee el don de la [e126] palabra y una oratoria elocuente, puede expresar con vehemencia las quejas del pueblo;
el malabarista de las estadísticas, el fanático que ofrece infalible cura a los males sociales, y el hombre que siente placer en avivar los odios raciales, siempre tendrán seguidores. Dichos hombres pueden fácilmente desequilibrar la comunidad y conducir al éxito y al poder transitorios, o a la deshonra y al olvido, a un grupo de adherentes irreflexivos.
En el conjunto de este juego de ideas, y en el constante impacto sobre la conciencia humana de los grandes conceptos que residen detrás de nuestro proceso evolutivo, la raza está desarrollando el poder de pensar, de seleccionar y de construir sólidos cimientos. A través de la presentación evolutiva de estas ideas se avanza constantemente hacia la libertad de pensamiento (mediante el antiguo método de experimentación, eliminación y esfuerzo renovado, aunque con conceptos más nuevos), que permitirá al género humano construir exactamente de acuerdo a los cánones mentales que subsisten en la estructura externa de nuestro mundo. Las mentes más agudas de esta eran son cada vez más sensibles a estos cánones, y así la mente individual podrá reconocerlos, sacarlos de la oscuridad y traerlos a la luz del día. De esta manera los verdaderos cánones estarán a disposición de todos, desempeñarán su parte en la conducción de la raza hacia su destino, y hacia la profunda comprensión que moldea los tipos raciales, y la sintética comprensión que dará por resultado la verdadera comprensión de la Hermandad.
De este modo los pensamientos desempeñarán su parte, y el problema de las ideas será comprendido cada vez más, hasta que llegue el momento que los intuitivos y pensadores entrenados sean capaces de trabajar directamente en el mundo de los conceptos y revelar (para que la raza las emplee) las ideas arquetípicas sobre las cuales se debe construir. Al decir esto podrán acusarme de iluso, de que digo cosas imposibles, pero el tiempo comprobará la verdad de mis predicciones. La estructura mundial emerge de los cánones mentales internos y está construida de acuerdo a ellos, los cuales producen [i116] la actual proliferación de los experimentos gubernamentales en todas las naciones. Pero no existe en la actualidad ningún entrenamiento respecto al proceso de hacer contacto con el mundo de los cánones, ni sobre la verdadera [e127] interpretación de las ideas, de allí los problemas. Más adelante cuando la raza vea su problema con claridad, actuará con sabiduría y entrenará con cuidado a sus Observadores y Comunicadores. Serán hombres y mujeres que habrán despertado la intuición por las urgentes exigencias de su intelecto; y sus mentes estarán tan subordinadas al bien del grupo y tan libres del sentido de separatividad, que no constituirán un obstáculo para hacer contacto con el mundo de la realidad y de la verdad interna. No serán necesariamente personas denominadas religiosas, en el sentido común de esa palabra, sino de buena voluntad, de elevada calidad mental, de mentes bien provistas y equipadas, libres de egoísmo y ambiciones personales, animadas por el amor a la humanidad y por el deseo de ayudar a la raza. Un hombre así es un hombre espiritual.
RAZONES DE LA ACTUAL INQUIETUD MUNDIAL
Primero, la etapa a que ha llegado la humanidad, es una de las más importantes causas. Este grado de evolución ha llevado al género humano al umbral del portal en el gran sendero de la evolución, y ha señalado el desarrollo del hombre en todas sus aptitudes hacia la vida y sus relaciones mundiales, las cuales necesitan cambios drásticos, cambios iniciados por el hombre mismo y que [i117] de ninguna manera le son impuestos por fuerza externa o coerción de la humanidad. Éste es un punto importante que debe ser captado. Por lo tanto podría decirse que: [e128]
Permítanme también hacer una afirmación categórica, que quizás cause sorpresa. El quinto reino de la naturaleza, el reino espiritual, surgirá de la quinta raza raíz. Tal es el control esotérico de la Ley de Analogía. Quisiera [i119] recordarles, no obstante, que los únicos pueblos pertenecientes a la cuarta raza raíz que se encuentran en nuestro planeta son: los chinos, los japoneses, las diversas razas mongólicas del Asia Central (que se han mezclado en parte con la raza caucásica) y los grupos híbridos que habitan en las numerosas islas en las aguas del sur de ambos océanos y hemisferios, así como los descendientes de las razas que hace un millón de años hicieron famoso al continente sudamericano por su civilización. Naturalmente estoy haciendo una amplia generalización.
El nuevo tipo racial es más bien un estado de conciencia que una forma física, un estado mental más bien que un cuerpo [e130] especialmente diseñado. Con el tiempo, cualquier estado de conciencia desarrollado condicionará y determinará invariablemente el cuerpo y producirá finalmente ciertas características físicas. El tipo de conciencia más destacado de la nueva raza venidera será el ampliamente difundido reconocimiento de la percepción mística. Su cualidad primordial será la comprensión intuitiva y el control de la energía; su contribución al desarrollo de la humanidad será la transmutación del deseo egoísta en amor grupal. Esto puede verse en la actitud que asumen los grandes conductores de naciones, que no están por lo general animados por ambiciones egoístas, sino por el amor a su país y por cierta forma definida de idealismo, de donde surgen las grandes ideologías, Reflexionen sobre este punto, traten de adquirir una perspectiva más amplia de la expansión de la conciencia humana y de captar, aunque sea en parte, la meta del nuevo futuro sistema de educación.
Tercero, el fin de la era pisciana que ha llevado al punto de cristalización (y por lo tanto a la muerte) a todas esas formas a través de las cuales se han moldeado los ideales piscianos, han servido su propósito y han realizado un trabajo grande y necesario. Podría aquí formularse la siguiente pregunta: ¿Cuáles son los principales ideales piscianos?
En el futuro estado mundial, el ciudadano, como individuo alegre y voluntariamente, con plena conciencia de lo que hace-, subordinará su personalidad al bien del todo. El creciente número de fraternidades y hermandades organizadas, de partidos y de grupos dedicados a alguna causa o idea, es otro indicio de la actividad de las fuerzas que se aproximan. Lo interesante es que todos expresan más bien una idea captada, que un plan determinado o impuesto por alguna persona. El hombre pisciano es idealista en algún aspecto del desarrollo humano. El tipo acuariano tomará los nuevos ideales y las ideas que surgen, y los materializará mediante la actividad grupal. Este concepto deberá primar en la educación del futuro. El idealismo del individuo de tipo pisciano y su vida en el plano físico, fueron dos expresiones distintas del hombre. A menudo estaban ampliamente separadas y muy pocas veces se fusionaron y mezclaron. El hombre de tipo acuariano pondrá de manifiesto grandes ideales, porque el canal de contacto entre el alma y el cerebro, por medio de la mente, se [e133] irá estableciendo progresivamente mediante la correcta comprensión, y la mente se utilizará cada vez más en su actividad dual
-como que penetra en el mundo de las ideas e ilumina la vida en el plano físico. Esto terminará por producir la síntesis del esfuerzo humano y la expresión de los verdaderos valores y de las realidades espirituales, como nunca se ha visto hasta ahora en el mundo. Tal el objetivo de la educación del futuro.
¿Cuál es la síntesis que se producirá más adelante? Permítanme enumerar algunos factores, sin entrar en detalles:
Por lo tanto ¿qué significa esto? Significa que en la conciencia de la humanidad existe la tendencia a la fusión del individuo con la totalidad, sin perder el sentido de individualidad, que se afilie a un partido político, o sostenga cualquier obra de beneficencia, o ingrese a cualquiera de los numerosos grupos que se dedican a la filosofía esotérica, o se haga miembro de algún culto o "istmo" en boga. El hombre se hace cada vez más consciente de la expansión de conciencia y está mejor dispuesto a identificar sus intereses personales con los del grupo, cuyo objetivo básico es la materialización de algún ideal. Cree que mediante este proceso mejorarán las condiciones de la vida humana y se remediarán algunas necesidades.
Este proceso se está realizando en la actualidad en todas las naciones y en todas partes del mundo; si se efectuara una estadística de los grupos que se dedican a la educación y de los grupos [e135] religiosos del mundo (para mencionar sólo dos de las tantas categorías posibles), se comprobaría cuán grande es la cantidad de estos grupos y afiliaciones. Esto indicaría la diversidad de pensamientos y al mismo tiempo apoyaría mi conclusión de que los hombres están buscando por todas partes la síntesis, la fusión y la colaboración mutua, [i125] para realizar ciertos fines específicos y previstos. Esto es un nuevo campo de expresión y de actividad para el género humano. De aquí la frecuente mala aplicación de las nuevas verdades, la distorsión de los valores presentidos y la perversión de la verdad para favorecer línea y objetivos individuales. Pero a medida que el hombre busca a tientas su camino en esta dirección, y las numerosas ideas y diversas ideologías le ofrecen oportunidad de elegir y le señalan las emergentes normas de vida y de relación, aprende gradualmente a pensar con mayor claridad, a reconocer los diferente aspectos de la verdad como expresiones de una realidad subjetiva fundamental y -sin renunciar a ninguna parte de la verdad que lo ha liberado a él o al grupo- a incluir también la verdad de su hermano en la propia.
Cuando esta actitud se haya difundido en el campo de la educación práctica, encontraremos que hay naciones e individuos que desarrollan las ideas que parecen ser apropiadas para la psicología nacional o personal y reconocen, sin embargo, la realidad, el poder y la utilidad, del punto de vista de otros individuos y de otras naciones. Cuando por ejemplo las ideas contenidas en la enseñanza de los siete rayos sean reconocidas en forma general, veremos que aumentará la comprensión
sicológica y las naciones y las religiones mundiales Ilegarán a una mutua comprensión.
El hombre definitivamente está vinculado a esa gran unidad jerárquica que llamamos reino animal, tercer reino de la naturaleza, por medio de sus cuerpos animal, etérico y astral. Está también vinculado con el reino de las almas, porque su propia alma es parte integrante de ese reino, así como su cuerpo físico es parte integrante del reino animal. El aspecto estricta y específicamente humano del hombre, es la mente o el cuerpo mental, órgano que relaciona a todas las razas humanas.
En conexión con nuestro tema, quisiera, sin embargo, que tuvieran en cuenta que "los hilos de una conciencia iluminada" que creamos infaliblemente, y que con el tiempo formarán el antakarana, deben tejerse entre todas y cada una de las unidades jerárquicas, y dentro del propio reino humano estas relaciones vinculadores y factores de unión unificadores, deben ser establecidos entre un
ente y otro y entre un grupo y otro.
En las primeras etapas esto se ha efectuado en gran escala [i127] por la influencia de la cultura y de la civilización prevalecientes.
[e137] Por el impacto externo y por la influencia telepática se efectúa un cambio gradual y lento, porque en el comienzo del proceso evolutivo el desarrollo es tan lento que apenas se percibe. Sin embargo, los cambios subjetivos se forjan inevitablemente en la vida del individuo. A medida que la evolución progresa, el proceso es cada vez más rápido y, en la actualidad, en los denominados países civilizados, las zonas afectadas por la civilización se amplían rápidamente y los efectos culturales se profundizan también con la misma rapidez.
Al pensador moderno le resulta difícil concebir una época en la que no hubiera existido una conciencia fusionada, racial, nacional o religiosa, tal como se expresa en el mundo actual. Hasta el ser más imaginativo es incapaz de visualizar un estado mental en que la conciencia fuera puramente instintiva, autocentrada, en sentido físico, e incapaz de registrar contactos más amplios que los de la pareja, del vástago y de las demandas de los apetitos físicos. Se ha intentado hacer un estudio de ese estado de conciencia, en conexión con la evolución de las tribus que hoy están desapareciendo rápidamente en el mundo moderno, pero hasta en eso resulta imposible considerar adecuadamente las impresiones e influencias sutiles que resultan del pensamiento unido y de la presión mental interna de la parte civilizada de la humanidad. El mundo de los hombres es paulatinamente cada vez más consciente de sí mismo y va diferenciándose claramente del animal y reconoce al mismo tiempo su relación con él. El estado de conciencia vinculado al reino de las almas comprende diversas escuelas psicológicas y se lo denomina oculto o místico.
Por lo tanto en relación con la conciencia de la humanidad, dividiremos el tema en tres partes:
Esto ha alterado totalmente el aspecto de las cosas y, por consiguiente, de lo primero que se da cuenta el niño, como individuo, es del grupo familiar, considerado como una unidad dentro le la comunidad. En esa relación grupal particular, a través de, las épocas (tanto simbólicamente como de hecho), se conservan y desarrollan los siguientes factores subyacentes en la estructura [i129] misma de la propia existencia-,
presentados a la raza como algo esencialmente ideal:
El grupo familiar (como todas las cosas humanas) ha participado de la general separatividad, de la egoísta e individual exclusividad aislada, basados en las diferencias de clases, tradición heredada, actitudes raciales y costumbres nacionales. Las familias (de cualquier clase y posición social) presentan ante [e140] el mundo un frente unido; los padres defienden a sus hijos y su posición y situación, con razón o sin ella; el orgullo de la familia, la tradición y el linaje es muy exagerado, interponiendo diferentes barreras que separan hoy a un hombre de otro, una familia de otra y un grupo de otro. Este aferramiento al pasado que mantiene la familia, es el principal factor responsable de la rebelión de la juventud moderna contra el control paterno, aunque otros factores -tales como la rebeldía contra la religión impuesta por la fuerza y las viejas y gastadas normas y filosofías- son igualmente responsables. Sin embargo, bajo el próximo orden mundial, los educadores prepararán a los jóvenes en las escuelas y colegios para que puedan participar activa y conscientemente en la vida grupal. Para esto los educadores tendrán que ser preparados a fin de que reconozcan los cuatro factores que he señalado como esenciales al progreso humano en esta época. Cuando éstos sean captados y practicados, producirán las necesarias correctas relaciones, y eventualmente un mundo armónico.
Jerarquía, responsabilidad, intercambio grupal, perdón o sacrificio son las cuatro categorías del reconocimiento que permitirá a cada persona desempeñar su parte y participar en la construcción del puente entre una persona y otra, entre un grupo y otro y entre una nación y otra, quedando así establecido el nuevo mundo donde serán reconocidas las relaciones de la comunidad, [i131] lo cual traerá oportunamente la civilización iluminada y amorosa, que será la característica de la era acuariana.
Estos cuatro conceptos fundamentales se hallan detrás de la Ciencia del Antakarana, de la Ciencia de la Meditación y de la Ciencia del Servicio. No deben interpretarse en forma sentimental, ni exponerse como se expresan las ideas en vigencia, sino interpretarse desde el punto de vista de la inteligencia entrenada y de una conciencia espiritualmente desarrollada.
La paternidad no debe ser contemplada como una función primordialmente animal o exclusivamente social o económica, según se la considera en líneas generales en la actualidad. Debe enseñarse cuidadosamente a establecer un hilo de luz, preparado o construido deliberadamente (como parte definida del antakarana mundial) entre el padre y el hijo, hasta en las etapas prenatales. [e141] De este modo se obtendrá una íntima armonía "en la luz", sin el indebido establecimiento de una autoridad y control mental. Esta última frase demostrará cuán imposible ha sido hasta ahora acelerar la enseñanza de esta nueva ciencia del antakarana. Es posible hoy sentar las bases de esta nueva enseñanza, porque los jóvenes de todos los paises están imponiendo a sus padres y maestros la idea de su decidida y esencial independencia. La rebelión de la juventud, a pesar de todos los desastres inmediatos e individuales, ha sido algo anhelado, y ha preparado el camino para el establecimiento de correctas y mejores relaciones, basadas en las premisas que he dejado sentadas.
Lo único que puedo hacer aquí es señalarles los fundamentos de la nueva educación, lo cual preparará a la juventud del mundo para las responsabilidades y deberes de la paternidad. Todo está relacionado con el problema sexual y también con el problema del estado y su control, en forma mucho más intensa de lo que generalmente es considerado. Son dos problemas que surgirán ahora en todo su significado, y a los cuales no puedo referirme aquí. La paternidad es el resultado, resultado inevitable, de la relación de dos cuerpos [i132] animales, y quisiera que reflexionaran -aunque en forma ineficaz- sobre las amplias implicaciones grupales de esta afirmación. La paternidad es lo que hace posible la creación de un Estado, de una nación o de un grupo, en lo que concierne a la manifestación, y aquí nuevamente la magnitud del problema es aplastante. La paternidad tiene también una estrecha relación simbólica con la Jerarquía porque el ente familiar constituye su símbolo en la tierra, y es a través de dos hechos, de la relación sexual y del nacimiento físico, que la vasta Jerarquía de almas puede lograr la manifestación física y obtener la perfección espiritual en los tres mundos de la evolución humana. Se podría (y este hecho debiera tenerse muy en cuenta) dividir la Jerarquía en dos grupos básicos:
Desde el punto de vista de la nueva educación, estos nuevos conceptos gobernarán la actitud mental de los padres en la civilización venidera, y el adolescente a su vez deberá ser preparado para este fin. Lo que prevalece en esta época es la errónea interpretación de los nuevos conceptos, por eso se insiste en la necesidad de aumentar la natalidad -en ciertos países y en todos los países nacionalistas. Hoy nos ocupamos de la natalidad, su aumento o disminución, el cuidado de las madres y los hijos desde el período prenatal, y la educación de los padres. De todo esto surgirán, con el tiempo, nuevas ideas y actitudes que estarán a tono con la cultura y los conceptos del mundo futuro. Pero el motivo de este afán es actualmente erróneo. El impulso interno de considerar el problema total de la paternidad en forma nueva y mejor, es bueno. Los objetivos que se ofrecen a la raza no son, sin embargo, los más elevados ni los más deseables. La necesidad de la época producirá oportunamente cambios radicales en la consideración de la vida de la familia, de la paternidad y de la educación de los niños. Existe un núcleo que está preparando el camino -y podrá hacerlo si se efectúa un trabajo fiel, cuidadoso e inteligente. [e143]
Como he dicho anteriormente, este tema de la paternidad y de la educación del niño, es demasiado extenso para que pueda discutirse amplia y satisfactoriamente en estas breves instrucciones, pero se pueden hacer algunas declaraciones que indiquen los desarrollos futuros y señalen dónde puede realizarse el cambio de actitud. Las enumeraré:
Quisiera pedirles que reflexionen sobre estos cinco puntos o afirmaciones, que sólo se proponen sugerir, evocar un pensamiento consciente e indicar esas ideas elementales que producirán nuevas actitudes en la responsabilidad paternal. Existen hoy en el mundo muchos hombres y mujeres que piensan, son conscientes y desean honestamente que se realice lo que he expuesto anteriormente y trabajan para esos fines. Pero millones de personas ignoran totalmente la situación, tanto en el aspecto económico como en el esotérico. Una de las tareas del educador del futuro será enseñar el significado de la Ley de Renacimiento, para efectuar así un cambio tan profundo en la actitud racial hacia la vida y el sexo, el nacimiento y la paternidad, que el ritmo sexual, la experiencia cíclica, la preparación
sicológica y dirigida y el control de la construcción del cuerpo, puedan efectuarse y reemplazar los actuales métodos basados en la respuesta incontrolada al impulso, al deseo sexual y a la irreflexiva procreación. La vasta población del mundo es hoy el resultado de la respuesta animal a esos impulsos y a la promiscuidad general, que quizás sea el principal factor, hablando esotéricamente, y desde el punto de vista de la Jerarquía, de la actual angustia mundial, de las dificultades económicas y de las agresiones nacionales. Reflexionen sobre esto, porque contiene una indicación.
Resumiendo brevemente podría decir que el objetivo de la raza, a medida que vamos entrando en la nueva era, consiste en "crear en la luz mediante la actividad ordenada del cuerpo-luz". Esto involucra comprender las diversas expresiones de la luz -la luz de la comprensión, la luz de un proceso preordenado y previamente comprendido y la luz de la experiencia. Estos aspectos más sutiles de la luz, los cuales conducen, [e148] [i139] controlan y dirigen la conciencia humana en relación con la generación racial, la perpetuación de la especie y la conciencia de la luz (ciencia que trata lo concerniente a la sustancia y a la forma, porque no debe olvidarse que luz y sustancia son sinónimos), forman parte integrante de la educación de los padres y de los adolescentes; entonces podremos esperar los ajustes y cambios que sobrevendrán, con la confianza y certeza de que todo será para bien.
Durante los próximos mil años, los móviles que conducen al matrimonio sufrirán profundos cambios, aunque el motivo básico -el amor entre dos personas- permanecerá inalterable o, mejor dicho, será mejor comprendido y desinteresado. La actitud de
los padres hacia los hijos cambiará drásticamente y el punto de vista de la responsabilidad se acentuará continuamente, aunque esa responsabilidad concernirá especialmente al tiempo, la oportunidad y a la creación correcta de las formas que asumirán la almas que vienen a la vida. Cambiará la idea de la procreación acelerada y de la creación de familias numerosas con las cuales el Estado puede alcanzar sus fines. La preparación de los adultos para los deberes de la paternidad y su entrenamiento para subvenir a las necesidades básicas del futuro hijo, cambiará acrecentadamente hacia los niveles de conciencia mentales y espirituales y no preocuparán tanto los preparativos físicos. La luz que se halla en los padres, que en el futuro será vista clarividentemente por un gran número de personas, estará científicamente relacionada con la luz embrionaria del niño, y el hilo de luz que vincula al padre y al hijo (del cual el cordón umbilical es símbolo esotérico), será construido con paciente inteligencia. El niño nacerá con su cuerpo de luz ya introducido y activo en el cuerpo físico, y esto se deberá al trabajo mental inteligente de los padres. Ello no ocurre hoy, excepto en el caso de egos muy avanzados, porque el cuerpo de luz es incipiente y difuso y simplemente se cierne sobre la forma física del niño, esperando [i140] una oportunidad para penetrar en ella e iluminar la conciencia. Así se produciría una integración en la sustancia de la luz del planeta de la cual se carece en la actualidad, y la realización de esta integración será iniciada definidamente por los padres entrenados de la nueva era y facilitada, a medida que el niño crece, por la enseñanza y la influencia del educador iluminado.
[e149] Indudablemente todo esto parecerá raro, demasiado abstracto y descabellado para tener sentido. Quisiera recordarles que mucho de lo que hoy les es familiar, y que constituye una parte definida de los hechos reconocidos de la vida diaria, fueron considerados, unos cientos de años atrás, igualmente raros, incomprensibles e imposibles. Lo que en realidad sucede es una aceleración de los procesos de la manifestación de la luz, lo cual ha sido posible debido al grado de realización alcanzado por la humanidad y al acrecentado estímulo aplicado a la raza por la Jerarquía, ayudada por las fuerzas que emanan de Shamballa.
Estas fusiones no se realizan en forma secuencial como ya se ha enumerado; hay mucha superposición y falta de equilibrio en el proceso, pero aunque pueda haber diferencias y dificultades en el extenso proceso, el fin es inevitable e inalterable. El Reino de Dios, la consumación de todo, aparecerá sobre el planeta.
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