eriormente expuse algunos pensamientos sobre los nuevos grupos que entran en
actividad de acuerdo a la Ley del Progreso Grupal. Dicha ley tiene una relación
muy estrecha con la nueva era acuariana.*(1)
Siempre existieron grupos en el mundo como, por ejemplo, la unidad grupal familiar,
pero fueron predominantemente grupos de tercer rayo, por lo tanto, con predominante
expresión y control externos, originados como resultado del deseo.
[i27]
Su enfoque fue destacadamente materialista y
constituyó parte del plan designado. Las correctas objetividad y expresión
fueron y siguen siendo la meta del proceso evolutivo. Pero en la actualidad la
actividad de los grupos que se están formando es de segundo rayo, los grupos
constructores que construyen las formas para la expresión
de la nueva era. No son resultado del deseo, como generalmente se entiende el
término, porque se fundan básicamente sobre un impulso mental. De
hecho son subjetivos, no de naturaleza objetiva. Se caracterizan por la cualidad,
más que por la forma. Es de desear que produzcan oportunamente poderosos
efectos objetivos, por ser ésa la intención de nuestras mentes,
pero en la etapa actual, que es la de germinación son subjetivos
y (hablando esotéricamente) trabajan en la oscuridad. En alguna
fecha lejana surgirán grupos de primer rayo, animados por el aspecto voluntad,
que serán en consecuencia de naturaleza más subjetiva y de origen
más esotérico, pero no tenemos por qué ocuparnos de ellos.
Estos grupos simiente son embrionarios y, por lo tanto, análogos a las
simientes en germinación; su actividad es actualmente dual. Cada simiente
demuestra su vida mediante evidencias de su vida externa y actividades internas,
y dichos grupos simiente no son la excepción a esta ley universal. Su actividad
se evidencia por su relación recíproca y con la Jerarquía.
Aún no lograron surgir a la actividad del plano externo. Su vida interna
[e29]
no
es adecuadamente fuerte, pero, según las escrituras, están echando
raíz hacia abajo a fin de fructificar hacia arriba.
Si estos grupos se desarrollan según lo proyectado, si la vida corporativa
de los miembros persiste en la correcta relación integral y si la nota
clave es la continuidad, entonces estos grupos simiente, por pequeños
que sean, llegarán a florecer y por medio de una oportuna diseminación
de la simiente lograrán finalmente cubrir de verdor la tierra.
Estoy hablando en lenguaje simbólico que, como bien saben, es el de la
verdad. Una pequeña planta que a su vez logra producir una simiente, por
medio de una correcta fructificación, puede así reproducirse en
forma múltiple. Por consiguiente, no
[i28]
se dejen impresionar indebidamente por la pequeñez
del esfuerzo. Una pequeña simiente es una poderosa fuerza, que si se la
cuida debidamente y nutre correctamente, y madura por el sol y el agua del suelo,
su potencia es impredecible.
Ciertas ideas germen que van surgiendo en la conciencia humana, difieren peculiarmente
de las del pasado y son tan diferentes que constituyen la característica
de la nueva era, la Era de Acuario. Hasta ahora las grandes ideas que lograron
finalmente controlar a la raza en cualquier época, fueron la dádiva
de los hijos intuitivos de los hombres a su generación. Los seres humanos
evolucionados captaron la idea intuida, la subordinaron al proceso de mentalización,
la hicieron deseable y luego la vieron venir a la existencia por medio "del
factor reconocimiento", según se dice esotéricamente. Una mente
iluminada presentía la idea divina, necesaria para el desarrollo de la
conciencia racial, entonces le daba forma; una minoría la reconocía
y así fomentaba su crecimiento; oportunamente, la mayoría
la deseaba, entonces se manifestaba en forma experimental y esporádica
por todo el mundo civilizado en determinada época, donde prevalecía
cierta cultura. Así se manifestaron las ideas.
Podrían mencionarse dos modos en que estas ideas terminantes vinieron a
la existencia en el pasado, y desempeñaron su parte para conducir a la
raza hacia adelante. Una fue por la enseñanza impartida por un instructor
que fundó una escuela de pensamiento, trabajando por medio de las mentes
de algunos elegidos y, por su intermedio, matizó oportunamente los pensamientos
de los hombres de su época. Ejemplos sobresalientes de instructores así,
fueron Platón, Aristóteles, Sócrates y muchos otros. Otro
método fue evocar el deseo de las masas en lo que se consideraba deseable
para la reorientación masiva hacia una expresión más plena
de la vida. Tal expresión de vida, fundada sobre alguna idea, fue personificada
en una vida ideal. De este
[e30]
modo
tuvo expresión el trabajo de los Salvadores del mundo y dio lugar al surgimiento
de una religión mundial.
El primer método fue estrictamente mental y sigue siéndolo aún
hoy; las masas, por ejemplo, saben poco de Platón y sus teorías,
no obstante el hecho de que Platón ha moldeado las mentes
[i29]
humanas -sea por la aceptación o la refutación
de sus teorías- a través de las edades. El otro método es
estrictamente emocional y matiza más fácilmente la conciencia de
la masa. Un ejemplo fue el mensaje del amor de Dios que Cristo enunció
y la reacción emocional de las masas a Su vida, Su mensaje y Su sacrificio.
De esta manera se satisfizo a través de las edades la necesidad de la minoría
mental y de la mayoría emocional. En cada caso, el trabajo efectuado y
el medio por el cual se guió a la raza originaron de una conciencia humano-divina;
el medio era un Personaje que conocía, sentía y estaba unificado
con el mundo de las ideas, el orden mundial interno y el plan de Dios. El resultado
de ambas técnicas de actividad ha sido la emanación de una corriente
de fuerza proveniente de algún estrato o nivel de la conciencia mundial
-mental o emocional- que son aspectos de la conciencia de la deidad en manifestación.
Este impacto de fuerza ha evocado una respuesta de quienes funcionan en algunos
de estos niveles de percepción. Hoy, a medida que tiene lugar la integración
de la familia humana y el nivel mental de contacto es más poderoso, tenemos
una fuerte reacción humana hacia las escuelas de pensamiento y una débil
reacción hacia los métodos de la religión ortodoxa, lo cual
se debe a que es tendencia de la conciencia humana (si puedo expresarlo así)
apartarse de lo emocional e ir hacia los niveles mentales de conciencia y esto,
en lo que a las masas concierne, irá aumentando.
En este momento hay un número suficiente de personas que -habiendo logrado
un acercamiento religioso y mental a la verdad, factor definido en su conciencia
en pequeña medida, y habiendo establecido suficiente contacto con el alma,
como para poder empezar a establecerlo con las ideas mundiales (en los niveles
intuitivos de la conciencia)- pueden emplear una nueva técnica. Juntas
y como grupo pueden ser sensibles a las nuevas ideas entrantes, que están
destinadas a condicionar la nueva era que ya está sobre nosotros; juntas
y como grupo pueden establecer los ideales y desarrollar las técnicas
y métodos de las nuevas escuelas de
[i30]
pensamiento que determinarán la nueva
cultura; juntas y como grupo pueden llevar estas ideas e ideales a la conciencia
de las masas, para que las escuelas de pensamiento y las religiones mundiales
se fusionen en una sola y así surgir la nueva civilización, la cual
será el producto de la fusión mental y emocional de las técnicas
de la era pisceana, produciendo así la
[e31]
oportuna manifestación, en el plano físico,
del plan de Dios para el futuro inmediato. Ésta es la visión, subyacente
en el experimento que se está llevando a cabo sobre los nuevos grupos simientes.
Considerando todo el problema desde otro ángulo, podría decirse
que, en el pasado, el esfuerzo consistió en elevar la conciencia de la
humanidad por los esfuerzos precursores de sus preeminentes hijos. El esfuerzo
futuro consistirá en hacer venir a la manifestación la conciencia
del alma por medio de los esfuerzos precursores de ciertos grupos. Por lo tanto,
como fácilmente se comprenderá, el esfuerzo debe ser grupal,
porque el alma tiene conciencia grupal y no es individualmente consciente;
las nuevas verdades de la era acuariana sólo pueden ser captadas como
resultado de un esfuerzo grupal. Esto es relativamente nuevo. En el pasado,
se le otorgaba al hombre una visión y éste trataba de materializarla
con la ayuda de aquellos a quienes lograba impresionar e influir a fin de que
pensaran como él; el individuo presentía o intuía una idea,
entonces procuraba darle forma, posteriormente demandaba ayuda de quienes consideraban
su idea como un ideal; poseía una gran ambición que era, en realidad,
la confusa captación de una parte del plan general de Dios, entonces se
convertía en dirigente o conductor grupal, ayudado por quienes sucumbían
a su poder o a su derecho a ser guiados, conducidos y dominados. Así, progresivamente,
la raza ha sido llevada de un punto a otro y de una etapa a otra de desarrollo,
hasta que hoy muchos poseen visión, presienten el plan y tienen sueños
que todos pueden desarrollar juntos. Esto es factible por el reconocimiento mutuo;
comienzan por conocerse a sí mismos y recíprocamente como almas,
por poseer una similar comprensión y (esto es de primordial importancia)
evocar internamente la luz del intelecto y del conocimiento, la luz de la intuición
y de la comprensión;
[i31]
la
luz no les llega de afuera, y en esa luz ven juntos la Luz. Esto constituye una
actividad y un reconocimiento grupales, y es resultado de la unificación
grupal.
Sin embargo, todo esto es tan nuevo y relativamente tan poco común, que
estos grupos se hallan todavía en estado embrionario. Los denominamos grupos
simientes de la nueva era. Hay muchos de ellos, como ya he dicho, pero son todavía
tan pequeños y tan poco desarrollados que el éxito de su esfuerzo
lo decidirá el futuro. Esto se aplica también a los grupos que comencé
a formar en 1931.*(2)
Por lo tanto, será evidente por qué fue necesario que el grupo inicial
o primitivo, pusiera el énfasis sobre la relación telepática,
[e32]
porque
de esa relación, comprensivamente cultivada y desarrollada, dependerá
el éxito de estos grupos simientes, lo cual no significa que su éxito
dependa del obtenido por el primer grupo, sino que todos los grupos comprendan
el propósito y técnicas de la telepatía.*(3)
La creación de una escuela de telepatía en los planos internos,
a la cual puede ser sensible la humanidad, aunque inconscientemente es parte de
la tarea que ha emprendido el primer grupo, los Comunicadores Telepáticos.
Son custodios del propósito grupal y trabajan en niveles mentales. El segundo
grupo, los Observadores Entrenados, tiene como objetivo ver con claridad mediante
el empleo de la intuición, prestando este servicio en niveles astrales.
El tercer grupo, los Curadores Magnéticos, tiene como finalidad trabajar
con fuerzas en el plano físico. Los seis grupos restantes se mencionarán
más adelante.
En cierta medida ya se han familiarizado ustedes con estos grupos. La novedad
va desapareciendo y tienden a preguntarse si, en último análisis,
hay realmente algo nuevo en ellos. Más adelante daré tres razones
para explicar por qué constituyen el paso adelante, más avanzado
de lo que hasta ahora fue posible en el plano físico. Ello quizás
restablezca en sus mentes la importancia que tienen y les permita llevar a cabo
el trabajo con renovado entusiasmo. He afirmado
[i32]
que estos grupos constituyen un experimento y
están predominantemente relacionados con el trabajo de la nueva era, tal
como se expresará por medio de la civilización venidera y la cultura
futura. Aquí, sería útil señalar la diferencia que
existe entre una civilización y una cultura.
Civilización es la expresión del nivel masivo de conciencia
cuando esa conciencia se desarrolla como percepción, adaptación,
relación y métodos de vida en el plano físico. Cultura
es esencialmente la expresión de las significaciones intelectuales y vitalmente
mentales y el estado de conciencia de las personas de la raza, mentalmente polarizadas,
de los intelectuales o de quienes constituyen el vínculo entre el mundo
interno de la vida del alma y el mundo externo de los fenómenos tangibles.
Estas palabras exponen concisamente la razónde ser del plano
mental. Su función a este respecto será acrecentadamente comprendida
en las próximas décadas.
Las masas son negativas, puesto que responden al plano del deseo y de la sensación,
y la civilización de cualquier era es mayormente la exteriorización
de ese nivel de conciencia particular. Los intelectuales son positivos porque
responden a la mente y esa
[e33]orientación
mental produce la cultura de su época, raza o comunidad. Por lo tanto,
tenemos en la familia humana:
Masas.............
negativas.......
responden al deseo........
civilización.
Intelectuales...
positivas........
responden a la mente.....
cultura.
Constituyen los dos polos que caracterizan a la raza, y la interacción
entre ambos genera y lleva a cabo la actividad, el progreso y el desarrollo humanos.
Existe otro grupo que no debería ser pasado por alto. Las personas espiritualmente
orientadas, son negativas al mundo espiritual superior cuando éste expresa
o evoca el tipo más elevado de deseo, llamado aspiración. Esto produce
a quienes son exponentes de la naturaleza espiritual, y que constituyen -en conjunto-
la Iglesia de Cristo o las religiones mundiales, en sentido esotérico,
y en cualquier [i33]raza
o época. Como aspecto positivo de este grupo y al cual le proporciona la
nota clave de su cultura en su época particular y en una vuelta más
elevada de la espiral, tenemos a los esoteristas y aspirantes del mundo, los cuales
responden al aspecto mente. De esta manera, la cultura espiritual y la civilización
resultante vienen a la existencia y responde a ellas el aspecto inferior. Por
lo tanto, tenemos a las masas y a los intelectuales, ambos negativos a su vez
a la impresión positiva de la civilización y la cultura más
profundas, tal como se expresan a través de las religiones del mundo y
los grupos de buscadores esotéricos idealistas que van detrás de
la realidad. Estos últimos son la gloria de cada era y el germen positivo
del impulso subjetivo en desarrollo, que básicamente es la fuente de toda,
aparición fenoménica actual.
Este grupo de religiosos y de aspirantes esotéricos constituye, a su vez,
el polo negativo de la impresión positiva y de la energía de la
Jerarquía planetaria u oculta. Tenemos, en consecuencia:
Grupos Negativos
Grupos Positivos
Las
masas
Las iglesias y las religiones
Los esotéricos y a su vez
Los
intelectuales
Los
esotéricos, aspirantes y ocultistas
La
Jerarquía planetaria
Hablando en forma general, estos grupos se dividen en grupos extrovertidos e introvertidos,
en los niveles de conciencia objetivos y subjetivos, y constituyen las divisiones
principales del mundo fenoménico y del mundo de las realidades espirituales.
El problema ante la Jerarquía al comienzo de la nueva era o era acuariana,
fue cómo fusionar y mezclar a estos grupos, actitudes y estados de conciencia
distintos, de manera que de su fusión surgiera un tercer grupo, cuya actividad
fuera externa y, sin embargo, consciente de los valores internos, debiendo sus
[e34]
miembros ser capaces
de actuar en el plano externo de las apariencias y, al mismo tiempo, estar también
despiertos y activos en el plano interno de la realidad y del vivir espiritual.
Este tipo de funcionamiento dual es una actividad muy fácil para
[i34]los Miembros de la Jerarquía y constituye
la condición previa, sin la cual no es posible la asociación con
la Jerarquía. Se llegó a comprender que era posible instruir a muchas
personas para que apreciaran esta probabilidad y se desarrollaran lentamente hasta
la etapa en que de la teoría podían pasar a la práctica;
sin embargo, no sería posible dotar a su naturaleza para que estuvieran
preparados a fin de formar parte de la Jerarquía oculta, ni podrían
pasar a la etapa de discípulos aceptados.
La comprensión de la necesidad de un grupo que sirviera de puente, que
no fuera ni enteramente negativo ni totalmente positivo, impelió a algunos
de los Maestros (vinculados con la Jerarquía) a formar el nuevo grupo de
servidores del mundo. Estas personas no pertenecen a ninguno de los dos grupos,
sin embargo pueden actuar más o menos relacionados con ambos. Como bien
saben, fue realizado con cierta medida de éxito; este gran grupo existe
hoy y es bastante magnético para evocar respuesta del conjunto de aspirantes
y servidores mundiales (que representan a la civilización y a la cultura
actuales) y al mismo tiempo poder absorber y así trasmitir el conocimiento,
la sabiduría, la fuerza y la luz de la Jerarquía planetaria.
Se ha considerado posible ahora, formar grupos dentro del nuevo grupo de servidores
del mundo, cuyos miembros pueden empezar a prepararse para expresar tanto lo fenoménico
como lo impulsivo, lo negativo como lo positivo, lo material como lo espiritual,
con tal medida de éxito que, a su debido tiempo, pueda haber en la tierra
una réplica de la Jerarquía con sus métodos y técnicas
de trabajo. Tal es el propósito de los grupos que he formado y de otros
grupos esparcidos por el mundo que -de distinta manera y forma, y quizás
empleando una fraseología diferente- están motivados y activados
como los grupos simiente de los cuales me he hecho responsable. En consecuencia
podrían exponerse tres razones que expliquen su importancia:
Constituyen el germen de la vida que dará
por resultado que la Jerarquía abandone su reclusión a través
de las edades y aparezca en fecha posterior [i35] en la Tierra, y nuevamente actúe a
la luz del día.
Son el grupo intermediario que actúa como
puente entre la masa negativa del género humano y el agente positivo
de la Jerarquía. Por esta razón, en estos grupos el énfasis
es puesto sobre el servicio, porque constituye la respuesta
[e35] a la masa y su necesidad, y el
contacto con
el alma que incluye la respuesta al mundo de las almas, tal como lo tipifica
la Jerarquía oculta.
Contienen en sí
como grupo las simientes de la civilización
venidera y el germen de la nueva cultura. El germen de la vida de la nueva
era reside allí, dentro del núcleo de las viejas era y formas.
De allí la oportunidad, el servicio y los problemas de estos grupos.
Me esforzaré por indicarles de qué manera estos grupos pueden estar
a la altura de la triple demanda u oportunidad mencionada:
Ocultan y nutren el germen o la simiente de la nueva civilización
de la era acuariana.
Constituyen el puente entre los antiguos y los nuevos grupos, entre las
masas humanas (donde los más destacados se abren camino hacia el nuevo
grupo de servidores del mundo) y la Jerarquía planetaria.
Serán en el futuro un aspecto de la Jerarquía y de Su trabajo
en el plano físico externo.
Observarán que la primera oportunidad concierne al
aspecto espíritu,
el aspecto impulsivo y vital de la vida de la divinidad; que la segunda se relaciona
con el aspecto alma o conciencia subjetiva de la divinidad; mientras que
la tercera se refiere al aspecto cuerpo o a la expresión
física de la vida divina por medio de la conciencia. Los primeros tres
grupos que he formado están destinados a ser pequeños reflejos de
estos tres aspectos desde el ángulo de la necesidad moderna y además
satisfacer esa necesidad.
[i36]
He
indicado algo del trabajo destinado al primer grupo, desde el ángulo de
la interacción telepática.*(4) El método de comunicación
entre los miembros de la Jerarquía debe ser oportunamente exteriorizado
en la Tierra, siendo una de las tareas del grupo. Será de utilidad que
delinee con mayor claridad el propósito de los nuevos grupos simiente en
términos de civilización y cultura de la nueva era, de manera que
los resultados prácticos puedan ser visualizados con más nitidez
y surjan algunos nuevos ideales respecto a la cualidad del venidero y nuevo orden
mundial.
El segundo grupo, los observadores entrenados, inaugurarán la era de la
luz y del libre control del plano astral donde se liberarán de la ilusión
y del espejismo, liberación que se obtendrá cuando se observe
correctamente la actual visión distorsionada y se disipe el espejismo
por la correcta dirección de la luz del
[e36] alma en el entero plano de la ilusión.
La era acuariana será predominantemente la era de la síntesis y
de la luz.
El tercer grupo lleva el impulso inicial hasta la luz del día
y conducirá el mundo físico a una condición donde será
posible la curación de las naciones por medio del naciente sol de
la rectitud, porque las leyes de curación (básicas y fundamentales)
pueden ser aplicadas y llevadas a cabo en todos los sectores de la vida, en los
niveles externos de la apariencia -pues la enfermedad solo existe en el mundo
de los fenómenos,
En lo que respecta a la comunicación telepática entre los Miembros
de la Jerarquía diré que: en lo que a Ella respecta, actúa
práctica y totalmente en el nivel mental. Esto es lógicamente esencial,
por dos razones:
Los miembros de la Jerarquía se han liberado
de las limitaciones de la actividad y conciencia cerebrales. Por lo tanto,
en sus Yoes esenciales y cuando lo desean, pueden llevar a cabo simultáneamente
dos líneas distintas de actividad -ambas
[i37]
de importancia real. Una, cuando siguen su
vocación normal en el plano físico (si actúan en cuerpos
físicos) y, al hacerlo, sus actividades están condicionadas
por las limitaciones cerebrales de la conciencia de tiempo y espacio. La otra,
cuando trabajan en el plano mental con chitta o sustancia mental
y, al hacerlo, están al mismo tiempo condicionados y limitados por
su mecanismo físico. Entonces quedan totalmente liberados de la conciencia
del tiempo y de cualquier otra limitación tal como las relaciones del
espacio, dentro del sistema solar.
El foco de su polarización reside en el plano mental y actúan
allí como hijos de la mente o manas. Su método normal de intercambio
es mediante la comprensión telepática. Ésta es la técnica
normal de un manasaputra divino y libre.
Todo esto es posible cuando un ser humano ha llegado a polarizarse en la conciencia
del alma, cuando el loto egoico se va desplegando y, por lo tanto, cuando el método
del trabajo mental es de relación y telepatía mentales.
Anteriormente dije que, a medida que la raza se vaya polarizando más mentalmente
y desarrollando el poder atractivo del principio mental, caerá en desuso
el empleo del lenguaje para impartirse pensamientos entre naturalezas similares
o para comunicarse con quienes son superiores, pero seguirá empleándose
para llegar a las masas y a quienes no actúan en el plano de la mente.
La plegaria, la aspiración y la adoración silenciosas son ya consideradas
[e37]
de
mayor valor que los ruegos y las proclamas de la expresión oral. Debemos
prepararnos para esta etapa, en el desarrollo de la raza, y deberán simplificarse
las leyes, técnicas y procesos de la comunicación telepática
para que puedan ser comprendidos inteligente y teóricamente. El método
de comunicación entre los miembros de la Jerarquía es un proceso
décuplo; sólo la contribución de diez
[i38] grupos (nueve y uno sintetizador) completará
su participación en el proceso de exteriorización que deberá
tener lugar en el mundo.
Desde cierto ángulo el trabajo del segundo grupo (los Observadores entrenados)
es excesivamente difícil, más difícil quizá que el
de cualquier grupo -excepto aquel que realiza el trabajo político. En este
último campo el trabajo del primer Rayo de Voluntad o Poder, empieza a
hacer sentir su presencia, de allí la gran dificultad. La energía
que actúa en la actividad política aún no es comprendida.
El trabajo del Aspecto Destructor ha sido mantenido relativamente en segundo plano,
y sólo durante el pasado medio siglo se hizo definidamente activo. Esto
fue posible porque todo el mundo, hablando prácticamente, estaba involucrado
y el primer rayo sólo puede actuar en la región o el reino de
la síntesis. Debe recordarse esto, porque hasta ahora ha sido poco
comprendido. Me pregunto si se dan cuenta de la importancia de las dos afirmaciones
sobre el primer rayo, expuestas en este breve párrafo. A menudo les doy
verdadera información y ni siquiera se dan cuenta.
El segundo grupo lucha contra el espejismo. La luz, sus procesos y su relación
con los espejismos grupal e individual, tienen una conexión muy estrecha.
La correcta iluminación -otro nombre o aspecto de la correcta dirección-
ocupará el lugar del espejismo, y el objetivo (personalmente considerado)
de este grupo de discípulos, consistirá en llevar "luz a los
lugares oscuros" e iluminación a sus vidas. No es mi intención
considerar aquí el problema del espejismo. Ya me ocupé en instrucciones
dadas a este grupo.*(5)
La tarea de este grupo de discípulos está estrechamente relacionada
con la tarea astral de la Jerarquía, y en la actualidad consiste en disipar
la ilusión mundial, que ha sido su problema desde la época atlante,
siendo inminente e inmediato y la culminación de su esfuerzo. Adopta la
forma (pues todas las ilusiones adoptan algún tipo de forma) de la "afluencia
de luz", esotéricamente entendido, lo cual es una ilusión y
al mismo tiempo una realidad espiritual [i39] grande y significativa. De allí que surja
hoy en el plano físico mucha luz en todas partes; existen festivales de
[e38] luz
y el constante esfuerzo de los trabajadores espirituales para iluminar al género
humano. Los educadores hablan mucho respecto a la iluminación de tipo mental.
Cristo emitió la nota clave de este esfuerzo para eliminar el espejismo
mundial cuando dijo (siguiendo el ejemplo de Hermes, que inició el proceso
de iluminación para nuestra raza, la aria): "Yo soy la Luz del Mundo".
Los discípulos deben aprender la significación de la iluminación
recibida en la meditación y la necesidad de trabajar con luz como grupo a fin de disipar el espejismo. Hermes y Cristo emprendieron este trabajo de
iluminación astral y aún se ocupan constantemente de tal tarea.
En la nueva era serán ayudados en Su trabajo por la intensa actividad de
ciertos grupos de los cuales este segundo grupo es uno de ellos. Posteriormente,
cuando la nueva civilización esté por aparecer, estos grupos tendrán
en sí dos personas clave o puntos de energía, por intermedio de
las cuales las fuerzas de Hermes y la voluntad de Cristo se enfocarán y
por su intermedio podrán Ellos trabajar. Cuando esto tenga lugar se acelerará
la tarea de disipar el espejismo mundial. Mientras tanto, grupos de discípulos
pueden "nutrir y ocultar", protegiendo así los gérmenes
o simientes de la nueva cultura y civilización acuarianas, en esta particular
línea de liberación. Repito, deben hacer esto con otros grupos que
trabajan consciente o inconscientemente en líneas similares.
La segunda tarea de este grupo de discípulos es actuar como puente para
las fuerzas que tratan de expresarse etéricamente, y emanan de niveles
del alma, por conducto de la mente. He señalado anteriormente en Tratado
sobre Magia Blanca que el plano astral es en sí una ilusión.
Esto se evidenciará cuando se haya cumplido la primera tarea de los grupos
que trabajan con el espejismo mundial. No puedo darles aún una idea real
del significado subyacente, pues todos trabajan en alguna medida en el plano de
la ilusión y del espejismo, y la ilusión
[i40] mundial existe y el plano astral es una realidad
para ustedes. Pero sí puedo decir, que para los miembros iniciados de la
Gran Logia Blanca, el plano astral no existe. No trabajan en ese nivel de conciencia,
porque el plano astral es un estado de conciencia definido, aunque (desde el ángulo
espiritual) no tenga verdadera existencia. Personifica el gran trabajo creador
de la humanidad a través de las edades y es el producto de la falsa imaginación y el trabajo de la naturaleza psíquica inferior.
Su instrumento para el trabajo creador son los centros sacro y plexo solar. Cuando
las energías que se expresan a través de estos dos centros, hayan
sido trasmutadas y llevadas a la garganta y al corazón por la humanidad
avanzada, entonces las personas más destacadas de la raza sabrán
que el plano astral no tiene real existencia, actuarán sin ser afectados
por su impresión, acelerándose [e39] la tarea de liberar a la humanidad de la esclavitud
que ella misma ha creado. Mientras tanto, se está constituyendo lentamente
un grupo de discípulos (del cual este segundo grupo es parte, y puede desempeñar
una función importante y ocupar una posición clave), que ayudará
gradualmente en la tarea de disipar la gran ilusión y actuar también
como grupo de unión, de manera que quienes se liberan del espejismo se
abran camino hacia el vórtice de la influencia ejercida por el grupo que
tiene poder para trabajar así. Entonces pueden suceder tres cosas:
Que quienes se acercan al grupo descubran que para liberarse del espejismo,
la ayuda del grupo intensificará y acrecentará sus esfuerzos.
El número de quienes así trabajan aumentará y apresurarán
el proceso de disiparlo.
La Jerarquía estará entonces capacitada para trabajar más
estrechamente en la Tierra, y Se acercará más al género
humano.
La tercera función de este segundo grupo reside en un futuro más
distante. La Jerarquía tiene necesariamente un sector de colaboradores
cuya tarea principal consiste en trabajar exclusivamente en el mundo de la ilusión
y con materia astral. Este sector vino a la existencia en la época atlante,
cuando tuvo lugar la gran controversia [i41]
entre quienes personificaban el aspecto conciencia o alma de la deidad, y los
que eran análogamente representantes del aspecto materia de la deidad.
Hablando simbólicamente, los senderos de la izquierda y de la derecha vinieron
a la existencia, la magia blanca y la negra entraron en conflicto y los pares
de opuestos (siempre existentes en la manifestación) se convirtieron en
factores activos en la conciencia de la humanidad avanzada. La batalla de la discriminación
se inició y la humanidad entró en actividad en el campo del Kurukshetra.
Donde no hay respuesta consciente a una condición ni se registra percepción,
no existe el problema de la responsabilidad, en lo que al alma concierne. Esta
condición fue evocada en la época atlante, de allí el problema
que enfrenta hoy a raza y también la tarea de la Jerarquía para
liberar a las almas de los hombres del espejismo circundante y permitirles obtener
la liberación. La culminación de la cuestión y de la controversia
iniciada entonces, está ya sobre nosotros.
Por lo tanto, la tercera función del grupo puede ser captada ahora y, oportunamente,
esta rama del esfuerzo jerárquico puede hallar la debida expresión
en la tierra.
Por el análisis previo de la oportunidad, se evidencia que los grupos tienen
un lugar definido en los planes de la Jerarquía. Desarrollando
[e40] la sensibilidad espiritual y obteniendo la liberación
del espejismo, los discípulos miembros de estos grupos pueden elevar la
conciencia racial y traer la iluminación. Debería recordarse que
la inspiración es la meta de todo trabajo telepático verdadero
y la iluminación es la recompensa del esfuerzo y el instrumento
real para la disipación del espejismo mundial. Así estos grupos
pueden nutrir el germen de la cultura futura, actuar también como puentes
y exteriorizar ciertas actividades departamentales de la Jerarquía planetaria
-el siguiente gran deseo de Sus miembros.
Abocándonos ahora al trabajo del tercer grupo, trataremos la tarea de los
curadores magnéticos del mundo. Esto ha sido tratado en el libro La Curación Esotérica. Aquí me referiré a uno
o dos puntos de mayor interés general y a su triple oportunidad. Es
[i42]
interesante observar que el trabajo de este grupo
es quizás uno de los más difíciles de realizar, aunque, desde
otro ángulo, es mucho más fácil que la tarea de la mayoría
de los demás grupos, porque la conciencia del grueso de la humanidad se
halla predominantemente en el plano de la ilusión y, por lo tanto, como
dice ElAntiguo Comentario:
"Aquellos que trabajan
para traer la luz y, sin embargo, están rodeados por el maya de los sentidos,
trabajan desde el punto de la actual existencia y no necesitan salir ni entrar,
subir ni bajar. Simplemente permanecen."
Los curadores del mundo en el plano físico deben trabajar en ese plano
y su tarea es atraer las energías de la vida que emanan del plano del alma,
por conducto de la mente, pero excluyendo el plano emocional. Estas energías
deben ser llevadas a la conciencia física y, desde el nivel físico,
hacer su trabajo necesario y magnético. La tarea de los curadores, si tiene
éxito, implica:
Atraer la energía divina de curación.
Excluir el mundo astral y, por lo tanto, la ilusión.
Utilizar la energía curativa en plena conciencia vigílica
en el plano físico.
La mayoría de los curadores del mundo trabajan de la manera siguiente:
Como curadores puramente físicos, que se ocupan de las fuerzas vitales
del cuerpo físico, polarizando su conciencia en el cuerpo etérico.
Cómo psíquicos astrales emocionales,
polarizando la conciencia en el plano astral, utilizando el cuerpo astral
y trabajando en y con el espejismo y la ilusión. Si el efecto de su
trabajo tiene éxito (quisiera que notaran las palabra [e41] "si", pues me refiero al concepto
de duración relativa) puede suceder una de dos cosas:
Curar las enfermedades físicas del paciente,
que sean de tal naturaleza, que el deseo astral interno (el [i43] deseo inferior) derive en una enfermedad
física, experimentada en algún aspecto u órgano del
cuerpo físico.
Intensificar el efecto de la ilusión que produce el deseo en la conciencia
del cerebro físico, y causar un acrecentamiento tan violento de las
energías activas que puede producirse la muerte en breve tiempo. Esto
sucede muy frecuentemente. Sin embargo, la muerte es una cura, recuérdenlo.
En estas dos categorías
está incluida la mayoría de los curadores mundiales -a veces haciendo
bien, a menudo haciendo daño, aunque no se den cuenta y aunque (como ocurre
generalmente) con buenas intenciones. Hay tres categorías más de
curadores para agregar a las dos mencionadas:
Curadores mentales en el verdadero sentido de la palabra. La mayoría
de los curadores mentales se jactan indebidamente y no emplean en lo más
mínimo la mente. Conocen mucha teoría mental y métodos
astrales. El deseo es el poder motivador y no el impulso mental. El verdadero
curador mental sólo obtiene resultados cuando conoce algo sobre iluminación,
en sentido técnico y académico, y el poder de la luz para disipar
la ilusión. La enfermedad no es una ilusión, es un efecto definido
de una causa real, desde el punto de vista de la humanidad común. Cuando
los curadores pueden trabajar mentalmente entonces se ocupan de las causas
del mal y no de sus efectos.
Esos curadores que han establecido contacto con el alma y trabajan por
intermedio de las almas de las personas, se capacitan para:
Permanecer en el ser espiritual.
Trabajar libres de ilusión.
Lograr una verdadera perspectiva en el plano físico.
Coordinar la personalidad y el alma de manera que la voluntad del hombre
espiritual interno pueda actuar en el plano físico.
Esos que pueden trabajar (como está destinado
a trabajar oportunamente este tercer grupo) definidamente como avanzada de
la conciencia [i44] de
la Jerarquía de Maestros. [e42]
Este trabajo se hará en formación grupal y con un esfuerzo unido
sintetizado. El efecto personal de tales curadores es, por lo tanto:
Coordinar la personalidad del paciente. Dichos curadores están
coordinados.
Efectuar el paciente contacto con el alma. Los curadores están
vitalmente en contacto.
Fusionar y mezclar la personalidad y el alma, proporcionando así
un instrumento para la distribución de la energía espiritual.
Los curadores están fusionados de este modo.
Comprender y emplear las leyes de la verdadera curación espiritual
mediante la actividad inteligente en el plano mental, la liberación
del espejismo y un empleo tan correcto de la fuerza, que el instrumento
del alma (la personalidad) llegue a ser vitalmente magnético.
Les recordaré que tal esfuerzo en las primeras etapas, las actuales, da
por resultado inevitablemente el desarrollo del espíritu de crítica
por medio del esfuerzo inteligente y el discriminado reconocimiento del espejismo
en muchos casos, porque sólo mediante tal esfuerzo puede hacerse eventualmente
un correcto análisis y eliminar la crítica. Mientras tanto, quienes
se están entrenando constituyen con frecuencia una dificultad y un problema
para sí mismos, sus amigos y colaboradores. Pero esta fase es momentánea
y conduce a una relación más duradera y al surgimiento de ese verdadero
vínculo y amor magnéticos, que deben curar, elevar y estimular todo
aquello con que se entra en contacto.
En la venidera era acuariana la humanidad establecerá una cultura sensible
a los valores espirituales más sutiles y superiores, más una civilización
libre de espejismo y de gran parte de la ilusión que hoy colora a los pueblos
arios, y traerá una vida racial que será incorporada por esas formas
que eliminarán la brecha que existe en la actualidad, libre de lo que ahora
conocemos como enfermedad del peor tipo, aunque prevalecerán, lógicamente,
la muerte y ciertos tipos de desintegración corporal que pueden conducir
eventualmente a la muerte. El vencimiento de la muerte no se produce por la eliminación [i45]
de los males corporales, sino estableciendo esa continuidad de conciencia que
conduce del plano físico de la vida, a la existencia subjetiva interna.
Grupos como el tercero pueden ser los custodios de este estado del ser, siendo
su problema, por lo tanto: [e43]
Establecer ese estado de desarrollo de la personalidad que conducirá
a vivir magnéticamente en el plano físico.
Estudiar las leyes de la vida que son las leyes de la salud y de la recta
relación.
Desarrollar esa continuidad de conciencia que abrirá las puertas
a la vida y disipará el temor a lo conocido y a lo que desaparece.
Lo que antecede, desde el ángulo del trabajo de los curadores mundiales,
anuncia una oportunidad que enfrentan como núcleo, o uno de los gérmenes
o simientes, de la nueva civilización y de la cultura venideras. Personifica
el objetivo de todo su trabajo y su contribución al trabajo unido de los
grupos.
De igual modo, pueden eliminar la brecha que existe actualmente en la conciencia
racial, entre:
La vida y la muerte.
El enfermo y el sano. Esto es entre.
Los físicamente enfermos y los internamente sanos, que sucede en
los pocos casos, muy pocos, de personas evolucionadas, o discípulos
del mundo y aspirantes avanzados.
Los físicamente sanos y los psíquicamente enfermos, como
sucede a veces, pero singularmente raros.
Los físicamente y también psicológicamente enfermos
y el alma influyente. Estos casos son frecuentes hoy.
El plano físico y el mundo de las almas, debido al desarrollo de
un instrumento sano y la disipación de las causas cuyo efecto en el
plano físico es la enfermedad y actúan como barreras para la
afluencia de la energía del alma y la introducción de la percepción
del alma en la actividad cerebral.
[i46] Si
la construcción de este puente tiene lugar en la actualidad es simplemente
un acontecimiento afortunado pero el resultado de un trabajo planificado conscientemente
para erigir el puente. Pero la intención de la Jerarquía es que
los grupos que se formarán después y ya están en proceso
de formación (incluyendo a este tercer grupo, el mío) pueden ayudar
en este proceso, si tal es la voluntad de las partes constituyentes.
Por último, todo iniciado
es un curador magnético. Éste es el enunciado de una realidad. Aunque
los miembros de la Jerarquía tienen cada uno Sus funciones debidamente
designadas y Su actividad planeada (que depende del rayo, de la raza y de Su dedicación),
hay una actividad que comparten en común, y es el
[e44] poder de curar. Su habilidad para actuar como
curadores magnéticos obra de distintas maneras, predominantemente en la
esfera de los reajustes psicológicos y desenredos psíquicos y -sólo
incidentalmente como resultado de las dos actividades mencionadas- en los procesos
de curación corporal. De lo que antecede, observarán que el trabajo
de curación realizado por los miembros iniciados de la Gran Logia Blanca,
es triple -psicológico, atrayendo al alma; psíquico, liberando
a la naturaleza psíquica inferior de la ilusión, para que la psiquis
o alma, pueda tener pleno dominio; físico, como resultado de los
ajustes psicológicos y psíquicos internos.
Esta triple actividad curadora está destinada a ser el objetivo de todos
los grupos que trabajan como este tercer grupo, los curadores magnéticos.
Así entrará en actividad externa el esfuerzo jerárquico.
Como se observará, hermanos míos, el trabajo de los tres primeros
grupos, considerándolos como que constituyen una sola unidad, produce un
esfuerzo sintético en los tres mundos y conduce del plano del alma al plano
de la expresión externa.
*(1) Tratado sobre los Siete Rayos, T. II, págs. 140-156.
*(2) El Discipulado en la Nueva Era, Tomos I y II.